La Hermandad de las Cinco Llagas es una cofradía católica que realiza una procesión anual durante la madrugada del Viernes Santo de la Semana Santa de Jerez de la Frontera. Su nombre completo es Seráfica y Franciscana Hermandad y Cofradía de Nazarenos de las Sagradas Cinco Llagas de Cristo, Nuestro Padre Jesús de la Vía-Crucis, María Santísima de la Esperanza y San Francisco de Asís.
Historia La Hermandad tiene su origen en el siglo XVI, concretamente el 22 de abril de 1561, fecha en la que se redactan sus primeras reglas, aprobadas oficialmente el 6 de mayo de 1564 por el Arzobispado de Sevilla. Entre sus fundadores destacan miembros de la nobleza local, como las familias Dávila y Riquelme, junto a otros caballeros, aunque también tuvo un importante impulso inicial del gremio de labradores.
Sus orígenes se sitúan en un contexto de gran sequía en la ciudad, que propició numerosos actos religiosos y procesiones. En este ambiente surge un primer núcleo devocional en una casa de la calle Carpintería, considerado el germen humilde de la Hermandad, que posteriormente se formalizaría con carácter más aristocrático estableciendo su sede en el Convento de San Francisco.
Desde sus inicios, la corporación tuvo carácter tanto penitencial como asistencial, realizando Estación de Penitencia inicialmente en la noche del Jueves Santo con destino a la Iglesia Colegial de San Salvador, pasando posteriormente a procesionar en la tarde del Viernes Santo.
En 1711, debido al mal estado de su sede, la Hermandad se traslada a la Iglesia de San Juan de los Caballeros. Ya en el siglo XVIII, concretamente en 1755, existen documentos que describen su procesión con un Crucificado bajo la advocación de Santo Crucifijo de las Cinco Llagas, acompañado por Longinos representando el momento de la Lanzada, y en un segundo paso la Virgen de la Esperanza.
La Hermandad se vio gravemente afectada por las disposiciones ilustradas de Carlos III de España a finales del siglo XVIII, que limitaron la actividad de las cofradías. Desde entonces, sus salidas procesionales quedaron reducidas a simples manifestaciones de devotos, sin imágenes. La última de estas tuvo lugar en 1822, tras lo cual la Hermandad desapareció. La imagen del Santo Crucifijo parece haber sido trasladada al Convento de la Purísima Concepción.
No será hasta el siglo XX cuando la corporación resurja. En 1939, un grupo de devotos impulsa su reorganización, siendo aprobadas sus nuevas reglas el 21 de noviembre de ese mismo año. En esta nueva etapa, la Hermandad cambia su enfoque iconográfico: deja atrás la escena de la Lanzada para centrarse en Jesús con la cruz a cuestas camino del Calvario, bajo la advocación de Nuestro Padre Jesús de la Vía-Crucis.
Para ello, se encarga una nueva imagen al escultor Ramón Chaveli, que sería bendecida el 14 de agosto de 1940 en el Convento de San Francisco.
Ese mismo año, el 17 de enero de 1940, se bendice también una imagen de María Santísima de la Esperanza. Sin embargo, esta primera dolorosa no es la actual, ya que en 1952 fue donada a la Hermandad de las Tres Caídas de Arcos de la Frontera.
La madrugada del Viernes Santo de 1941, la Hermandad realiza su primera Estación de Penitencia en esta nueva etapa con la imagen del Señor de la Vía-Crucis. En 1944, la Virgen de la Esperanza acompaña por primera vez al Señor.
En 1951, la corporación adquiere la actual imagen de María Santísima de la Esperanza en un anticuario de Sevilla. Se trata de una talla anónima del siglo XIX, atribuida al círculo de Juan de Astorga. Fue bendecida el 15 de diciembre de ese mismo año, procesionando por primera vez en 1952. miniaturadeimagen|María Santísima de la Esperanza Ya en época contemporánea, en el año 2000, la Hermandad participó en la Procesión Magna del Año Jubilar, en el que se representaron diferentes escenas de la Pasión.
Finalmente, el 13 de junio de 2025, en cabildo de hermanos, se aprueba la incorporación de San Francisco de Asís como titular de la Hermandad, reforzando así los vínculos históricos de la corporación con el Convento de San Francisco, donde tuvo su origen y desarrollo durante siglos.
Túnica Túnica de cola y antifaz de sarga de color blanco, con el escudo de la corporación en el centro del babero. A la cintura, cinturón de abacá, y como calzado, sandalias de color camel.
Pasos
El primero de los pasos muestra a Jesús con la cruz al hombro, camino del Monte Calvario por ello su título es de la Vía Crucis, es obra del imaginero Valenciano Ramón Chaveli Carreres, realizado en 1940 y bendecido en agosto de 1941. El paso de misterio sobre el que procesiona es de estilo barroco y de madera tallada, realizado por el portuense José Ovando en el año 1950–52. El dorado del magnífico canasto que luce el Señor, se sacó de las antiguas monedas de oro de veinticuatro kilates que conservaba quien fuera cofrade de esta hermandad, Enrique Fernández de Bobadilla, dándole un tono dorado muy característico y único. La túnica de salida de Nuestro Padre Jesús de la Vía Crucis está elaborada en terciopelo morado y bordado en oro fino por José Guillermo Carrasquilla siguiendo un estilo persa en el año 1971.
En el segundo de los pasos va la Virgen de la Esperanza. Se trata de una talla anónima del siglo XIX, bendecida el 15 de diciembre de 1951. La imagen de María Santísima de la Esperanza se adquirió en un anticuario, por el entonces mayordomo de la cofradía José Soto Ruiz, de la ciudad de Sevilla en el mismo año 1951, a cambio de 5.500 pesetas. Procesiona bajo un palio de terciopelo burdeos bordado en oro. La orfebrería del paso corrió a cargo de Manuel Seco Velasco y los bordados por Carrasquilla en el año 1949. Los respiraderos están realizados en malla bordada y se estrenaron en el año 1953. En el año 2019 fue intervenida por los jerezanos talleres de S&S Restauraciones con el objetivo de recuperar la estética original de la imagen con la que llegó a la Hermandad. miniaturadeimagen|Paso de palio
Sede Tiene como sede el Convento de San Francisco, construido en estilo gótico, en 1787 sobre las ruinas del anterior templo. El templo original fue construido frente por frente a la Puerta Real de la ciudad. La iglesia tiene su origen en la conquista de la ciudad de Jerez por parte del rey Alfonso X El Sabio. Como orden mendicante situada a las afueras del recinto amurallado y junto a las puertas de entrada, los franciscanos levantaron, junto con el de Convento de Santo Domingo, uno de los primeros templos situado fuera del perímetro amurallado de la localidad.
El edificio actual data del siglo XVIII, más concretamente del año 1787. Está construida sobre la original iglesia, que tuvo que ser derribada por su estado ruinoso.
La Desamortización de Mendizábal, que consistió en la expropiación de las tierras eclesiásticas y su subasta pública, hizo que se perdiera parte del Monasterio para construir el Mercado Central de Abastos, edificio ubicado en el día de hoy en la calle Doña Blanca, justo en el lateral de la Iglesia Conventual de San Francisco.
En el año 1931 fue víctima de la quema de conventos dentro de la ola de violencia anticlerical contra edificios e instituciones de la Iglesia católica en mayo de ese mismo año en España.
Destaca en su interior la Capilla del Voto, donde la ciudad de Jerez de la Frontera apoyó el Dogma Concepcionista. También yacen en la iglesia los restos de Doña Blanca de Borbón, reina consorte de Castilla, esposa de Pedro I y fallecida en la ciudad jerezana en el año 1361. Dicha tumba fue construida con motivo de la visita de los Reyes Católicos a Jerez.
Paso por Carrera Oficial
Referencias
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