El Palacio Real de La Granja de San Ildefonso es una de las residencias de la familia real española y se halla situado en el municipio segoviano del Real Sitio de San Ildefonso. Está gestionado por Patrimonio Nacional y se encuentra abierto al público.

El Real Sitio de La Granja está situado en la vertiente norte de la sierra de Guadarrama, a 13 kilómetros de Segovia, y a unos 80 kilómetros de Madrid. Su nombre proviene de una antigua granja que los monjes jerónimos del monasterio de El Parral tenían en las inmediaciones. En 1719 el rey Felipe V mandó construir una capilla en sus alrededores, «sin demoler cosa alguna de lo antiguo», lo cual explica, según Eugenio de Llaguno en su Noticias de los arquitectos y arquitectura de España desde su Restauración, publicada treinta años tras su fallecimiento por Juan Agustín Ceán Bermúdez en 1829, «su irregularidad» y el hecho de que sea «un conjunto de añadiduras».Llaguno, Eugenio de. Noticias de los arquitectos y arquitectura de España desde su Restauración. Tomo IV, pp. 110-14. Imprenta Real, 1829. En Google Books. Consultado el 3 de enero de 2018.Bonet Correa, Antonio. Fiesta, poder y arquitectura, pp. 43-5. Ediciones AKAL, 1990. En Google Books. Consultado el 3 de enero de 2018.

Historia Antecedentes históricos La vertiente septentrional de la sierra de Guadarrama fue durante la Edad Media lugar de caza reservado para los reyes de Castilla, quienes la frecuentaban dada su riqueza cinegética y su proximidad a la ciudad de Segovia. Según crónicas de la época, el primer refugio real de monteros (conocido como Casa del Bosque) fue mandado construir por el rey Enrique III en el pueblo de Valsaín, el rey Enrique IV construyó un albergue y una pequeña ermita dedicada al arzobispo San Ildefonso. En 1477 los Reyes Católicos donaron la ermita y el albergue con extensiones de tierra a la congregación de los monjes jerónimos del Monasterio del Parral en Segovia. Estos monjes hicieron pequeñas reformas y se trasladaban en los meses de verano cuando el aire fresco de la Sierra era más agradable que en Segovia. Esta granja, lugar de meditación y recreo de los monjes del Parral, fue el origen del pueblo y de ella tomó el nombre. El rey Felipe II realizó la última reforma y convirtió el edificio en un suntuoso palacio que sirvió de residencia a sus sucesores hasta Carlos II, en tiempo del cual un gran incendio destruyó la parte de poniente en 1682.

Construcción miniatura|Fachada principal del palacio vista desde los jardines

El duque de Anjou nació en Versalles (Francia) en 1683 y se crio en la corte de su abuelo Luis XIV. De carácter introvertido, era afable e inteligente y muy aficionado al ejercicio físico. En 1700, cuando cumplió 17 años, se convirtió en Felipe V (el Animoso), rey de España y de las Indias.

El monarca frecuentaba los reales montes de Valsaín, cazando en compañía de la reina y del duque del Arco, hacia 1718. Se enamora del paisaje y de la riqueza cinegética de la zona, y decidió levantar un palacio en el lugar en que se encontraba la ermita de San Ildefonso, para lo cual compró a la comunidad de monjes del Parral la granja-ermita, la hospedería y terrenos circundantes. El rey que, parece, quiso imitar la vida de Felipe II, acabó demostrando que había sido educado en la corte de Luis XIV y lo que pudiera haber sido otro Palacio de El Escorial, acabó siendo una copia del Palacio de Versalles.

Teodoro Ardemans,«Terrible incendio en La Granja: El Palacio Real y la Colegiata destruidos.» ABC. Consultado el 3 de enero de 2018. maestro mayor del Real Palacio y de la Villa de Madrid, fue el encargado de realizar los planos y el proyecto del nuevo palacio. La fecha de iniciación de las obras es 1721. La ejecución de la obra se encargó al aparejador Juan Román. Prácticamente al unísono de la obra arquitectónica comienza el trazado y construcción de los jardines bajo la dirección del escultor René Carlier y del jardinero Étienne Boutelou. Los movimientos de tierra fueron dirigidos por el ingeniero Étienne Marchand que, además, se hizo cargo de la dirección de las obras en 1725. De las fuentes y estatuas se encargó un grupo de relevantes escultores, entre los que destacaron René Frémin, Jean Thierry, Hubert Dumandré, Pedro Pitué, Santiago Bousseau, etc.

El trazado y diseño de los jardines corresponde al estilo clásico francés, cuyo creador fue Le Nôtre, autor de los jardines de Versalles. Las esculturas de las fuentes se pensó en un principio realizarlas en bronce pero, debido a problemas económicos, se decidió finalmente realizarlas en plomo, estableciéndose la fundición en el palacio de Valsaín. A partir de 1724, el Real Sitio comienza a adquirir su máximo esplendor, pues ya no es un palacio más de la geografía española sino que pasa a ser la residencia veraniega del rey de España, con su correspondiente corte.

En la planta baja de este palacio se exhibía la colección de esculturas antiguas de la reina Cristina de Suecia, quien las reunió en su exilio en Roma tras su abdicación al trono. Fueron adquiridas expresamente para La Granja por Felipe V e Isabel de Farnesio junto con sus peanas, elaboradas en Italia por encargo de la exreina sueca, las cuales aún permanecen en los espacios originales del palacio. Las esculturas fueron trasladadas en el al Museo del Prado y reemplazadas en sus peanas por reproducciones en escayola.

El Palacio tras Felipe V El rey Felipe V muere el 9 de julio de 1746 y es enterrado en la Colegiata. Isabel de Farnesio, durante el reinado de su hijastro Fernando VI, se retiró a San Ildefonso. La reina, italiana, encargó a paisanos suyos, bajo la supervisión del pintor y arquitecto Andrea Procaccini, una amplación del palacio. Así, entre 1727 y 1737, se añaden dos patios abiertos, uno de los cuales, el llamado Herradura, es actualmente la principal entrada al palacio. La reina murió el 11 de julio de 1776 recibiendo sepultura, como su esposo, en la Colegiata y no en la cripta real de El Escorial por su propia decisión.

miniatura|El Palacio tras el devastador incendio de 1918

Durante el reinado de Carlos III el Real Sitio adquirió su ordenación definitiva. Durante los siglos y , el Palacio de San Ildefonso fue la residencia de verano de los Borbones y en él se celebraron hechos relevantes de la historia de España: la boda de Carlos IV con María Luisa de Parma; la firma del Tratado de San Ildefonso entre España y Francia, el ministro Calomarde consigue durante la agonía de Fernando VII que se derogue la pragmática sanción decretada por Carlos IV a petición de las Cortes de 1789; los sargentos sublevados de la guarnición, obligan a María Cristina de Nápoles a proclamar la Constitución de 1812. Fue asimismo lugar de recepción de embajadas, nacimiento y bautizo de infantes, entre ellos el de la infanta Isabel (La Chata) y el de D. Juan, padre de Juan Carlos I.

Sufrió un devastador incendio el 2 de enero de 1918«Incendio en el Palacio de La Granja.» El Norte de Castilla. Consultado el 3 de enero de 2018. que afectó a la techumbre de todo el palacio y a la Casa de Canónigos, quedando destruidos los frescos que decoraban los techos de la planta alta, algunas lámparas de cristal y bronce, muebles y las riquísimas telas que adornaban las paredes de los salones de esta planta.

Edificios y dependencias miniatura|La Real Colegiata de la Santísima Trinidad, que forma parte del conjunto El conjunto lo conforman el palacio propiamente dicho y una serie de edificios anejos, que dan a aquel una forma de U, con los Jardines del Medio Punto, donde se alzan diferentes árboles de especies de enormes coníferas exóticas como secuoyas o abetos de más de 300 años que le eran regalados al rey. El palacio, en la parte frontal del complejo, consta de dos patios, el de los Coches, a la izquierda, y el de la Herradura, a la derecha. Anexada al palacio, se halla la antigua capilla del monarca, la Real Colegiata de la Santísima Trinidad, que a su vez contiene un espacio conocido como Capilla de las Reliquias y Cenotafio Real. Sin embargo, aquí no están enterrados el rey Felipe V y su segunda esposa, Isabel de Farnesio, sino que sus restos descansan en una cripta situada detrás del altar mayor.JUÁREZ VALERO, E. "La cripta olvidada de Felipe V", en Adelantado de Segovia, 7 de junio de 2015. http://www.eladelantado.com/noticia/local/215254/la_cripta_olvidada_de_felipe_v

El panteón real de San Ildefonso fue la primera manifestación en España del arte funerario romano del , en combinación con el arte francés. Sirvió como modelo referencial para los sepulcros de Fernando VI y Bárbara de Braganza en el Convento de las Salesas Reales (Madrid). El sepulcro fue proyectado por Hubert Dumandré, autor de las esculturas, excepto los medallones que fueron realizados por Lebasseau.

En perpendicular al palacio, por la parte izquierda, se sitúa una dependencia conocida como Antigua Casa de las Damas. Hoy acoge el Museo de Tapices, donde se exhibe una colección de tapices flamencos, de enorme tamaño y abigarrada iconografía, confeccionados en honor del rey Carlos I. En el lado izquierdo de la plaza se encuentra otra dependencia conectada al edificio principal, conocida como Casa de los Oficios.

miniatura|Sepulcro del Rey Felipe V e Isabel de Farnesio en el interior de la Colegiata.|alt=Cenotafio de Felipe V e Isabel de Farnesio en la capilla de las Reliquias

Otro de los edificios del complejo palaciego es la llamada Casa de las Flores, con una superficie total de 655m².

El interior del Palacio es profundamente barroco con hermosos frescos en los techos y molduras de madera policromada en oro. También destacan las impresionantes lámparas de vidrio fabricadas en la Real Fábrica de Cristales de La Granja.

Los reales jardines Con una extensión de ciento cuarenta y seis hectáreas, los jardines rodean el palacio y son uno de los mejores ejemplos del diseño de jardines de la Europa del .

Fueron diseñados por el jardinero francés René Carlier, que usó las pendientes naturales de las colinas que circundan el palacio como ayuda para la perspectiva visual y como fuente de energía para hacer brotar el agua de cada una de las veintiuna fuentes monumentales que decoran el parque. Carlier falleció en 1722, y su trabajo fue continuado por su compatriota Étienne Boutelou.Digard, Jeanne. Les jardins de la Granja et la sculpture décorative. París, 1934. Al contrario que en Versalles, donde tenían muchos problemas para conseguir la presión del agua para las fuentes, en el Palacio de la Granja se utilizó la propia pendiente natural del terreno para conseguir una presión no vista hasta entonces en la época lo que permite que algunas fuentes superen los 40 metros de altura.

Las fuentes monumentales miniatura|Depósito principal de las fuentes de El Mar, detalle Es, sin lugar a dudas, la parte más conocida del Palacio segoviano. El abastecimiento de agua de todo el sistema procede de los arroyos Morete, Carneros y Cacera de Peñalara o Chorranca que mediante cañerías y caceras llenan el estanque conocido como El Mar, que se encuentra situado en la cota más alta del jardín y cuya capacidad es de , abasteciéndose de él la mayor parte del sistema. Para suministrar el agua a las diversas fuentes existen otros ocho estanques y depósitos más, El Chato, El Cuadrado, Las Ranas, El Medio Celemín, Las Llagas, Las Ocho Calles, depósito El Nuevo y depósito de Uso Común, que se encuentran situados a diferentes cotas, con lo que se consiguen las diferentes presiones adecuadas para las fuentes, así éstas pueden conseguir chorros de diferentes alturas y se evita que la presión de unas se vea afectada al encender el resto. miniaturadeimagen|La Bóveda: galería subterránea con respiraderos por la que discurren las tuberías desde El Mar hasta El Casnastillo. Es un espacio protegido por albergar una gran diversidad de especies de murciélagos