El Dique San Roque es una represa ubicada en el departamento Punilla, provincia de Córdoba, República Argentina. Forma un embalse de nombre homónimo en cuyas márgenes se han desarrollado importantes centros urbanos.
Generalidades Según datos oficiales, la población en torno al embalse ascendía a , que se repartían entre las localidades de Villa Carlos Paz, Bialet Massé, Villa Parque Siquiman, Villa Santa Cruz del Lago y San Roque. Es una estructura de hormigón, tipo gravedadhttp://contenidos.educarex.es/mci/2007/18/UD_agua/imprimibles_AG/pdf/CENTRALES.pdf (su altura es mayor que su base y se asienta sobre las paredes), con doble curvatura (en sentido horizontal y vertical), sin contrafuertes, que embalsa 201 hm³ de agua, cubriendo un área de 16 km².
El dique posee la particularidad de haber sido construido dos veces, por diferentes empresas, con diferentes materiales, técnicas, proyectistas y diseño. Sin embargo, ambas estructuras represan casi el mismo volumen de agua, a la misma cota de vertedero: 643
El primer dique (1880-1890), fue construido principalmente con materiales disponibles en la región: piedra, arena y cal hidráulica. Era del tipo Azud, con contrafuertes. Los responsables del proyecto fueron los Ings. Carlos A. Cassaffousth y Eugenio Dumesnil. Este último venía desarrollando su obra: Dique Mal Paso, utilizando materiales provistos por el Dr. Juan Bialet Massé, y que a la postre sería el material que se utilizaría para la construcción del dique San Roque. Sin embargo, Dumesnil finalizaría su obra y se embarcaría a Francia quedando Cassaffousth al mando de todo el proyecto y asociándose con Bialet Massé por sugerencia del Dr. Juárez Celman.
Fue pensado para control de inundaciones, suministro de agua a la ciudad de Córdoba, aporte hídrico para el riego de 33.000 ha y generación de energía eléctrica. A su finalización, aquella represa era la obra de ingeniería más importante de Sudamérica y la responsable de generar el embalse de agua más grande del mundo, hecho que no pasó desapercibido por nadie y por ende, tuvo repercusiones a nivel mundial.
El segundo dique fue construido 50 años después (1939-1944), con casi los mismos materiales utilizados en el primero, a excepción de que la cal hidráulica fue reemplazada por cemento (que ya era producido en forma localhttps://www.afcp.org.ar/historia#:~:text=En%20agosto%20de%201916%20se,mercado%20en%20febrero%20de%201919.), 150 m aguas abajo del primero. Con mayor altura, llevaba su cota máxima por encima del anterior paredón, llegando a los 651
Es un importante polo turístico a nivel provincial y nacional, a pesar de que sus aguas tienen un importante nivel de eutrofización (que se está intentando revertir con la participación de técnicos y entidades de carácter local y nacional especializados en la materia),http://www.lavoz.com.ar/ciudadanos/si-hay-un-plan-recuperar-el-san-roque-es-posiblehttp://ambiente.gob.ar/noticias/el-ministerio-de-ambiente-apoyara-a-cordoba-en-la-recuperacion-del-lago-san-roque/https://www.ina.gov.ar/index.php?seccion=46&pro=184 es utilizado para esparcimiento y deportes acuáticos, entre ellos fechas puntables de Campeonatos de windsurf, yachting y pesca. En octubre de 2019, en el poder legislativo de Córdoba, se aprobó un proyecto de ley cuyo objetivo es reivindicar la figura del Doctor Juan Bialet Massé y el Ingeniero Carlos Cassaffousth, mentores de la represa, creando una comisión investigadora autárquica, para evaluar e investigar la vida y obra de ambos. Sus conclusiones pueden llevar a cambios en la denominación de las represas o del espejo de agua formado. También se declaró de interés histórico provincial el único horno que queda en pie, utilizado para la producción de la cal hidráulica empleada en la construcción.
miniaturadeimagen|300px|El dique San Roque abastece de agua a gran parte de la ciudad de Córdoba, gracias a la planta potabilizadora Suquía.https://www.aguascordobesas.com.ar/DescargarFileBiblioteca/245/90242ebde5d07b5b36f5c31250c22b80
Historia
El proyecto original
En abril de 1884, los ingenieros Dumesnil y Cassaffousth elevan al gobierno planos y memorias del proyecto de Irrigación de los altos de Córdoba. El informe contiene un detallado examen geográfico de la cuenca del río Suquía y hace referencia a cómo solucionar el problema de la provisión de agua a Córdoba, construyendo un sistema conformado por dos represas, dos canales de irrigación y la posibilidad del aprovechamiento hidroeléctrico del sistema. Además, el informe no solo detallaba las obras a realizarse sino que también y puntualmente sobre el dique San Roque, informaba el tipo de muro a construirse y la ubicación exacta del mismo (cota 284, tomando como origen el Observatorio de Córdoba, y a 3.450 m aguas abajo de la unión de los ríos Cosquín y San Roque). También informaba la altura del murallón y la capacidad del embalse. Cincuenta años más tarde, los ingenieros Volpi, Suárez y Ballester dan solución al problema con la construcción del segundo paredón, dejando en evidencia lo bien que estaba realizado el estudio.
Desde su proyecto, el primer dique estuvo rodeado de conflictos que no solo afectaron la vida de sus constructores sino la de una sociedad entera que se vio inmersa en una lucha de intereses económicos, políticos y sociales no solo personales sino también partidarios, nacionales y hasta internacionales, y que poco tenían que ver con el fin de la obra: el desarrollo y el progreso de la sociedad.
Progresistas, liberales, clericales, conservadores, todos tenían algún interés en que la construcción de esta gigantesca obra de ingeniería fuera un éxito o un fracaso total. Su construcción era seguida de cerca por muchas personalidades del mundo, entre ellos Alexandre Gustave Eiffel, amigo personal de quienes lo proyectaron: Cassaffousth y Dumesnil, además de Joseph Aspdin, inventor británico del cemento portland.
A más de 100 años de su construcción sigue generando controversias.
Valle de Quisquisacate miniaturadeimagen|Valle de Quisquisacate antes de la construcción del dique San Roque La confluencia de los actuales ríos Cosquín y San Antonio (antiguamente San Roque y San Juan, respectivamente) se producía en un valle al que se denominaba Valle de Quisquisacate (cuyo significado es Sitio donde se unen dos o más cursos de agua), posteriormente conocido como valle de San Roque.
Este pequeño valle estaba habitado por los comechingones, que poco a poco fueron desplazados. Era una fértil área agrícola que se ubicaba entre una serie de cordones montañosos, y valles más altos. Al este, las antiguamente denominadas Sierras de Saldán, hoy Sierras Chicas. Hacia el oeste, el faldeo de las Sierras Grandes, actualmente ocupado por localidades como Villa Parque Siquiman, Villa Santa Cruz del Lago, Cabalango, Tanti, etc. Al norte, el llamado Valle de Camin-Cosquín, donde se encuentran las localidades de Bialet Massé, Santa María de Punilla, Cosquín y Molinari entre otras; y al sur, el Valle de Buena Vista, ocupado, principalmente por la ciudad de Villa Carlos Paz y más allá San Antonio de Arredondo, Cuesta Blanca, Mayu Sumaj, Icho Cruz, y otras menores.
Este valle, estaba repartido en cinco estancias: San Roque, Santa Leocadia, Santa Ana, El Pantanillo y Santa María, que fueran propiedad de cinco familias: Bustos, Toranzo, Cabanillas (descendientes de los Toranzo), Paz y Salguero.
Uno de los hechos más importantes ocurridos en este valle, fue la feroz Batalla de San Roque, el 22 de abril de 1829, entre el Brigadier, Juan Bautista Bustos y el por aquel entonces, unitario Gobernador de Córdoba, General José María Paz (más conocido como El Manco Paz). Este triunfo (junto a los de la Batalla de La Tablada y la Batalla de Oncativo), le permitieron mantenerse en el cargo hasta 1831.
Desde la estancia Santa Leocadia, esta batalla fue presenciada por una niña que había sido bautizada el 10 de enero de 1822 en una capilla que a finales del siglo XVII, Don Diego Salguero de Cabrera había construido en medio del valle, en honor a San Roque, y que luego quedaría bajo las aguas del embalse. Con el paso de los años, aquella pequeña niña de tan solo ocho años, sería, nada más y nada menos que la primera beata argentina: María del Tránsito Cabanillas, fundadora de la Orden de las Terciarias Misioneras Franciscanas
El tiempo fue cambiando lentamente la fisonomía del lugar, y en 1869, Rudecindo Paz (padre de Carlos Nicandro Paz, quien fundara la actual ciudad de Villa Carlos Paz), y estuviera casado con Doña Clementina Pruneda, adquiere la Estancia Santa Leocadia, y que hacia finales de 1800, sería inundada por el embalse de agua que formara aquel dique San Roque.
Toda esta región, estaba rodeada hacia los altos, por estancias no menos importantes. En muchos casos, no solo dieron origen a nombres que luego se utilizaron para denominar algunas áreas, sino que los apellidos de sus propietarios originaron asentamientos que en la actualidad (2017), llevan sus nombres. Citaremos por ejemplo, Bialet Massé, Villa Caeiro, Villa Bustos, etc. También es el caso de la estancia de San Antonio, propiedad de Doña Adelaida Arredondo de Columba, que dio origen a la localidad de San Antonio de Arredondo, y la estancia La Ochoa, de la que hoy toma su nombre un cerro que es utilizado como base de antenas para retransmisión de señales tanto televisivas, como radio, telefonía, y microondas.
miniaturadeimagen|400px|izquierda|Imagen de los dos paredones construidos.
Aguas abajo: Dique Mal Paso y más allá la ciudad
miniaturadeimagen|300px|izquierda|El alto grado de eutrofización le da al agua no solo un color verde particular, sino un olor muy similar al emanado por el Gamexane
Los primeros pobladores de la actual ciudad de Córdoba, se asentaban en las márgenes de un curso de agua. Cuando el conquistador Jerónimo Luis de Cabrera, llega el 23 de junio de 1573 (día de San Juan), a orillas de ese río, al que los lugareños llaman Suquía, se encuentra con un interesante y atractivo sitio para fundar la ciudad de Córdoba de la Nueva Andalucía. Había provisión de agua, tierra fértil para cultivos y cría de ganado, y si bien el lugar era un pequeño valle sin vías de escape en caso de un ataque, los aborígenes que habitaban la región, eran pacíficos y no representaban un peligro. Así, dedicó algunos días a recorrer la región para encontrar el mejor lugar donde fundar la población. Finalmente se decide por un sitio que hoy pertenece al barrio Yapeyú, ubicado al este de la ciudad. Con el paso del tiempo, y debido a las bondades del lugar, el asentamiento comenzó a aumentar rápidamente su población e importancia, asentándose los habitantes en ambas márgenes del río. El único problema que surge luego es que durante la temporada de lluvias este curso de agua aumentaba dramáticamente su caudal, arrasando con cuanto elemento se encontrara a su paso, por lo que los habitantes prefieren habitar las zonas más altas. Esto conllevaba dos problemas: por un lado, mantener la comunicación entre ambas márgenes del río, aun con un gran caudal, y por otro lado, el de proveer de agua a los sectores más altos donde se asentaba la gente, sus cultivos y su ganado.