Jorge Humberto González Ríos (San Miguel, Santiago, 6 de diciembre de 1964) es un músico y productor chileno, famoso por haber sido el vocalista, bajista, compositor y líder del grupo de rock Los Prisioneros, considerado el más importante de la música chilena y uno de los más influyentes de Hispanoamérica.
González grabó seis discos con Los Prisioneros, cuatro de ellos en su primera etapa: La voz de los '80 (1984), Pateando piedras (1986), La cultura de la basura (1987), Corazones (1990), Los Prisioneros (2003) y Manzana (2004). Tras la primera separación de la banda, en 1992, González comenzó una carrera como solista, durante la cual ha editado siete discos: Jorge González (1993), El futuro se fue (1994), Mi destino (1999), Libro (2013), Naked Tunes (2014) (como Leonino), Trenes (2015) y Manchitas (2018).
Además, González formó con Martín Schopf el proyecto Gonzalo Martínez, precursores de la «electrocumbia» con su disco Gonzalo Martínez y sus congas pensantes (1997).
Tras un segundo período con Los Prisioneros (2001-2006), González creó la banda Los Updates (2006-2012), con la que desarrolló música electrónica (indagando en el electropop, house, minimal y synth pop), realizando giras por Europa.
El 7 de febrero de 2015, mientras efectuaba una gira por Chile, colapsó debido a un accidente cerebrovascular que había sufrido unos días antes. Durante su convalecencia en Santiago lanzó los sencillos «Nada es para siempre» y «Trenes, trenes, trenes», como adelanto de su último disco solista, Trenes. En noviembre de 2015 fue galardonado con el Premio a la Música Nacional Presidente de la República (categoría Música Popular), por su trayectoria artística.
En diciembre de 2016, anunció su retiro de los escenarios, lo que se concretó el 7 de enero de 2017.
En agosto de 2018, fue premiado y homenajeado por la Sociedad Chilena del Derecho de Autor (SCD) como «figura fundamental de la música chilena».
Carrera musical Jorge Humberto González Ríos nació en la comuna de San Miguel, en la capital chilena, el 6 de diciembre de 1964. Es el hijo mayor del músico Jorge González Ramírez (Koke Rey) e Ida Ríos Rojas. Tiene un hermano, el diseñador, fotógrafo y videógrafo Marco González, y una hermana, la artista visual y médico veterinario Zaida González. En su adolescencia, estudió en el Liceo N.º6 de San Miguel —actualmente Liceo Andrés Bello A-94—, donde conoció a Miguel Tapia y a Claudio Narea, con quienes formó las agrupaciones Los Pseudopillos y Los Vinchukas, rebautizados posteriormente como Los Prisioneros, banda con la que se hizo conocido a nivel nacional y latinoamericano, tanto por su propuesta musical como por ser un grupo abiertamente opositor a la dictadura militar de Augusto Pinochet.
Los Prisioneros (1983-1992) En 1984 grabó el primer disco de Los Prisioneros, La voz de los 80, mientras estudiaba en el Conservatorio de Música de la Universidad de Chile. En 1986 salió a la venta Pateando piedras, con temáticas en la línea de lo que había sido el disco anterior y con una cercanía a la música electrónica al incorporar teclados, sintetizadores, samplers y computadoras en varias de las canciones.
El tercer disco de Los Prisioneros se tituló La cultura de la basura (1987), el cual contó con la participación de Claudio Narea y Miguel Tapia en la composición de temas, cosa que prácticamente no había ocurrido en discos anteriores (excepto por la canción «¿Quién mató a Marilyn?» del disco debut, escrita por Tapia). Este disco fue pionero de las tecnologías de collages de amplíes en el mundo. También se acentuó la mezcla de las influencias de los discos anteriores, con temas roqueros como «Pa pa pa», «Usted y su ambición» o «Maldito sudaca» y también algunos que incorporan sintetizadores y toques electrónicos, como «Poder elegir» o «Que no destrocen tu vida».
La gira de La cultura de la basura estuvo apocada por la censura oficial que sufrió la banda luego de que González manifestase que ellos votarían en contra del dictador Augusto Pinochet en el plebiscito de 1988, por lo que se vieron obligados a salir de Chile y hacer una gira por toda Sudamérica. En este período se editó una versión «latinoamericana» de La cultura de la basura, donde González regrabó varios de los temas del disco editado en Chile (reemplazando, por ejemplo, a Claudio Narea como vocalista principal en «Lo estamos pasando muy bien») e incorporó la canción «We are sudamerican rockers», que fue famosa por su videoclip, y el primero en ser emitido en la señal de MTV Latino en 1993.
En 1990, y después de la salida de Claudio Narea de la banda, González compuso y grabó en solitario el cuarto álbum de Los Prisioneros: Corazones. Este disco fue su éxito más grande de ventas y llevó a Los Prisioneros a triunfar en mercados que les habían sido esquivos en la década anterior, como Argentina, Centroamérica y Estados Unidos. Este álbum destacaba por su sonido casi completamente electrónico y por sus letras sentimentales. De esta placa sobresalen los sencillos «Tren al sur» y «Estrechez de corazón».
Debut solista y discos experimentales (1992-2001)
En octubre de 1991, González anunció la disolución de Los Prisioneros. Esta se materializó en 1992, principalmente debido a su falta de interés en crear material con sus nuevos compañeros (Cecilia Aguayo y Robert Rodríguez).
En 1993 lanzó en Miami su primer disco solista, Jorge González, que fue grabado en Los Ángeles y producido por el músico argentino Gustavo Santaolalla, con quien ya había colaborado en la grabación de Corazones y que posteriormente trabajaría con artistas como Café Tacuba y Juanes. De ese álbum se extrajeron como sencillos los temas «Mi casa en el árbol», «Fe», «Esta es para hacerte feliz» y «Pastilla». Sin embargo, el disco contaba con otras canciones como «Más palabras» y la pista oculta «Esas mañanas», canción que había compuesto durante las llamadas «sesiones Beaucheff» de 1989 para el cuarto álbum de Los Prisioneros.
Si bien el disco tuvo regulares ventas, se esperaba que se vendieran alrededor de 700.000 copias a nivel latino. Su compañía disquera en ese entonces, EMI International, la cual le había ofrecido un contrato millonario por cerca de 600 000 dólares y había proclamando a González como «artista prioritario» a nivel regional, invirtió mucho dinero en la producción de este álbum, que contó con músicos que habían trabajado con artistas como Michael Jackson.
Esto generó que el segundo disco de González, llamado El futuro se fue (1994), haya sido grabado en tiempo récord en su propia casa y con uno de los primeros sistemas de Pro Tools, aunque luego la mezcla se realizó en los estudios de Peter Gabriel en Bath (Inglaterra). El disco, más íntimo, crudo y experimental que el anterior, no tuvo mayor difusión salvo por la publicación de un único sencillo, «El niño y el papá». Estaba ejecutado íntegramente por González, aunque contó con la participación del vocalista de Electrodomésticos, Carlos Cabezas, coautor del tema «Mapuche o español». El disco fue un fracaso en ventas tal que permanece descatalogado hasta el día de hoy, y marcó el fin del acuerdo contractual de González con EMI.
A pesar del fracaso comercial de El futuro se fue, se planeó una gira para el verano de 1995. Sin embargo, ese mismo año, González se mudó a Nueva York a estudiar Ingeniería en Sonido, en el Institute of Audio Research. Regresó momentáneamente a Chile en 1996 para trabajar en la selección de temas del álbum recopilatorio de Los Prisioneros, Ni por la razón, ni por la fuerza.
A fines de 1997, González, ya restablecido en Chile, formó un grupo de «electrocumbias» llamado Gonzalo Martínez, junto con su compatriota Martín Schopf (Dandy Jack). El único álbum editado por el dúo, Gonzalo Martínez y sus congas pensantes, recoge diez cumbias —algunas tradicionales y otras de autoría de González y Dandy Jack—, pero en formato electrónico, lo que ratificó la incursión que González había hecho en sus discos anteriores. Sin embargo, este disco fue vapuleado por la crítica chilena. En noviembre de 2014, Gonzalo Martínez y sus congas pensantes fue nuevamente editado en CD, y por primera vez en vinilo, esta vez por el sello Plaza Independencia.
En 1998, disolvió Gonzalo Martínez para formar un nuevo proyecto, en compañía de Argenis Brito (colaborador suyo en Gonzalo Martínez) y de su excompañero en Los Prisioneros, Miguel Tapia. Este nuevo grupo, Los Dioses, fue promocionado erróneamente como «el regreso de Los Prisioneros». El trío se presentó con relativo éxito en Perú y Chile, acompañado de músicos como Carlos Cabezas, hasta la salida de González en marzo de 1999. Entonces el grupo fue rebautizado como Razón Humanitaria y se disolvió pocos meses después.
Tras el fracaso de Gonzalo Martínez y Los Dioses, González decidió volver a tomar su guitarra y hacer un disco de rock mucho más apegado a lo que de él se esperaba en los conservadores medios chilenos. Así, se recluyó en la casa de su madre, y, nuevamente armado con Pro Tools, concibió el disco Mi destino: Confesiones de una estrella de rock, editado bajo el sello Alerce, y del cual se promocionaron los sencillos «Me pagan por rebelde», «Carita de gato», «Necesito poder respirar» (versión en castellano de «The Air That I Breathe») y «Allende vive». En la canción «El viejo que bailaba "El nuevo estilo de baile"» se reúnen tres grandes figuras de la historia del rock nacional: Carlos Cabezas, Álvaro Henríquez y Jorge González.
Retorno de Los Prisioneros (2001-2006)
En 2001 los integrantes originales de Los Prisioneros anunciaron que se reunirían tras una década de separación para celebrar una única presentación en el Estadio Nacional el 1 de diciembre. Sin embargo, la demanda fue tan grande que debió realizarse un segundo concierto la noche previa, con un público total de casi 150.000 personas. Debido al éxito de estas presentaciones, al año siguiente la banda decidió ir de gira por todo Chile, Perú, Ecuador y Colombia. En 2003 Los Prisioneros publicaron un nuevo disco, de título homónimo, el cual, a pesar de la expectación que había generado entre los fanes y la prensa, no logró los resultados esperados. De este disco se destacan temas como «San Miguel», «Concepción», «Ultraderecha» y «Violencia». Poco después del lanzamiento, González despidió a Claudio Narea de la banda debido a diferencias musicales.
González y Tapia siguieron tocando juntos con músicos invitados, como Álvaro Henríquez, con el que grabaron un disco de temas de bandas como The Beatles, Virus y la serie infantil 31 minutos, llamado Los Prisioneros en las Raras Tocatas Nuevas de la Rock & Pop.
En 2004 se unieron a la banda Sergio «Coti» Badilla y Gonzalo Yáñez (ex No Me Acuerdo). Esta nueva formación sacó, ese mismo año, el disco Manzana y realizó una extensa gira a nivel americano. González decidió radicarse con la banda en México, por lo que Yáñez prefirió quedarse en Chile y privilegiar su carrera solista.
Paralelamente, González se integró en el proyecto electrónico Sieg Über Die Sonne, formado por Dandy Jack y Tobías Freund. Contribuyó con tres canciones en el disco (-) x (-) = (+) (2001) y, ya como miembro pleno, grabó +1 (2004).
Durante el año 2004, el músico concedió al periodista Emiliano Aguayo la entrevista más extensa y completa sobre su vida y obra que ha ofrecido hasta la fecha. Esta entrevista fue publicada en 2005 en forma de libro con el título Maldito sudaca: Conversaciones con Jorge González, 1984-2004 (Ril Editores, Chile). Luego, en 2020, aparece la segunda parte de estas conversaciones entre González y Aguayo, bajo el título Independencia Cultural: Conversaciones con Jorge González, 2005-2020 (Ril Editores, Chile)