Il Canto degli Italiani (en español, «El canto de los italianos»), también conocido como el Inno di Mameli («Himno de Mameli») por el autor de la letra, o como Fratelli d'Italia («Hermanos de Italia») por su primer verso, es un canto de la época de la unificación italiana escrito por Goffredo Mameli y compuesto por Michele Novaro en 1847, que es, además, el himno nacional de la República Italiana. La letra consta de seis estrofas y un estribillo que se repite al término de cada estrofa, y está musicalizado en un compás de 4/4 en la tonalidad de si bemol mayor. La sexta estrofa retoma el texto de la primera con algunas variaciones.

Fue muy popular durante la unificación de Italia y en las décadas siguientes, aunque después de la proclamación del Reino de Italia (1861) se eligió la Marcia Reale («Marcha Real») como el himno del reino, que era el himno oficial de la Casa de Saboya. El Canto degli Italiani se consideró demasiado poco conservador para la situación política de la época, ya que se caracterizaba por una fuerte impronta republicana y jacobina, que no se correspondía con el epílogo de la unificación italiana, que fue de carácter monárquico.

Después de la Segunda Guerra Mundial, Italia se convirtió en una república y el Canto degli Italiani fue elegido, el 12 de octubre de 1946, como himno nacional provisional, papel que mantuvo incluso después, convirtiéndose en el himno de facto de la República Italiana. En las décadas siguientes se llevaron a cabo diversas iniciativas parlamentarias para convertirlo en el himno nacional oficial, hasta que la ley n.º 181 del 4 de diciembre de 2017 le otorgó al Canto degli Italiani la categoría de himno nacional de iure.

Historia Origen

En un contexto histórico caracterizado por un patriotismo generalizado que ya presagiaba las revoluciones de 1848 y la primera guerra de la Independencia italiana, la letra del Canto degli Italiani fue escrita por el genovés Goffredo Mameli, entonces joven estudiante y ferviente patriota. Sin embargo, conviene recordar que, según la tesis del historiador Aldo Alessandro Mola, el autor de la letra del himno, demasiado complejo para un joven estudiante, sería en realidad su maestro Atanasio Canata, aunque esta hipótesis es rechazada por la mayoría de los historiadores.

En la fecha exacta de la redacción de la letra, las fuentes difieren. Según algunos autores, el himno fue escrito por Mameli el 10 de septiembre de 1847, mientras que según otros estudiosos la fecha de nacimiento de la composición fue dos días antes, el 8 de septiembre.

Tras descartar la idea de adaptarla a una música ya existente, el 10 de noviembre de 1847, Goffredo Mameli envió la letra del himno a Turín para que fuera musicalizada por el compositor genovés Michele Novaro, que en ese momento se encontraba en la casa del patriota Lorenzo Valerio. La idea cautivó a Novaro, y esa misma noche, decidió ponerle música.

Mameli, quien era republicano, jacobino, y partidario del lema nacido de la Revolución francesa Liberté, égalité, fraternité («Libertad, igualdad, fraternidad»), se inspiró en el himno nacional francés, La Marsellesa, para escribir la letra del Canto degli Italiani. Por ejemplo, el verso Stringiamci a coorte («Juntémonos en cohorte») recuerda al verso del himno francés Formez vos bataillons («Formad vuestros batallones»).

El himno nacional griego, compuesto en 1823, fue otra pieza que inspiró a Mameli para escribir su himno. Ambas composiciones contienen referencias a la antigüedad clásica, lo que se ve como un ejemplo a seguir para liberarse de la dominación extranjera, y hacen un llamado a la combatividad, necesaria para aspirar a la reconquista de la libertad. En el himno griego se encuentra presente, como en el Canto degli Italiani, una mención al Imperio austríaco y a su dominio sobre la península italiana. Un verso de la versión completa del himno de Grecia, que se compone de 158 estrofas, dice Σὲ ξανοίγει ἀπὸ τὰ / νέφη καὶ τὸ μάτι τοῦ Ἀετοῦ, / ποῦ φτερὰ καὶ νύχια θρέφει / μὲ τὰ σπλάγχνα τοῦ Ἰταλοῦ («Te observa desde arriba de las nubes / el ojo del águila, / mientras alimenta alas y garras / con las entrañas del italiano»), donde el águila es el escudo imperial austríaco.

Italia también se menciona en el himno nacional polaco, escrito en 1797 en Reggio Emilia durante la era napoleónica, cuyo estribillo dice Marsz, marsz, Dąbrowski, z ziemi włoskiej do Polski («Marcha, marcha, Dąbrowski, desde tierra italiana a Polonia»). La letra se refiere al reclutamiento, entre las filas de los ejércitos napoleónicos estacionados en Italia, de voluntarios polacos que habían huido de su patria porque eran perseguidos por motivos políticos. Polonia, de hecho, fue sacudida por levantamientos que tenían como objetivo la independencia del país de Austria y Rusia. Estos voluntarios participaron en la primera campaña italiana con la promesa, de parte de Napoleón, de una incipiente guerra de liberación para Polonia. En particular, la letra insta al general polaco Jan Henryk Dąbrowski a volver con sus ejércitos lo antes posible a su tierra. La referencia es recíproca, ya que en el quinto verso del Canto degli Italiani se menciona la situación política de Polonia, que en ese momento era similar a la italiana, dado que ambos pueblos estaban sujetos a dominación extranjera. Esta cita recíproca entre Italia y Polonia en sus respectivos himnos es única en el mundo.

En el borrador original de la letra, había un verso dedicado a las mujeres italianas. Este verso, eliminado por el propio Mameli antes del estreno oficial del himno, rezaba Tessete o donzelle / bandiere e coccarde / fa l'alme gagliarde / l'invito d'amor («Tejed doncellas / banderas y escarapelas / hacen gallarda las almas / la invitación del amor»). Además, siempre en la versión original del himno, el primer verso de la primera estrofa decía Evviva l'Italia («Viva Italia»), pero Mameli lo cambió a Fratelli d'Italia («Hermanos de Italia»), como ya se puede leer en el texto que envió a Michele Novaro el 10 de noviembre de 1847. Este último, cuando recibió el manuscrito definitivo de Mameli para musicalizarlo, hizo algunos cambios en el texto, y añadió un rotundo Sì! («¡Sí!») al final del estribillo.

Debut 250px|miniaturadeimagen|El santuario de Nuestra Señora de Loreto del barrio genovés de Oregina, frente al cual el Canto degli Italiani hizo su debut público el 10 de diciembre de 1847. El himno hizo su debut público el 10 de diciembre de 1847 en Génova cuando, en la plaza del santuario de Nuestra Señora de Loreto del barrio de Oregina, fue presentado a los ciudadanos con motivo de una conmemoración de la revuelta en el barrio genovés de Portoria contra los ocupantes de Austria durante la guerra de sucesión austríaca. En la ocasión fue interpretado por la Filarmonica Sestrese, entonces banda municipal de Sestri Ponente, frente a una parte de esos 30 000 patriotas —de toda Italia— que se habían reunido en Génova para la conmemoración.

Como su autor era un célebre seguidor del patriota genovés Giuseppe Mazzini, la pieza fue prohibida por la policía saboyana hasta marzo de 1848. Su ejecución musical también fue prohibida por la policía austríaca, que también persiguió su interpretación cantada —considerada un delito político— hasta el final de la Primera Guerra Mundial.

Hay dos manuscritos autografiados que se conservan. El primero, el original vinculado al primer borrador, se encuentra en el Instituto Mazziniano de Génova, mientras que el segundo, el enviado por Mameli el 10 de noviembre de 1847 a Novaro, es conservado en el Museo del Risorgimento de Turín. El manuscrito autografiado que envió Novaro al editor Francesco Lucca se encuentra en cambio en Milán, en el Archivo Histórico Ricordi.

Las primeras críticas al Canto degli Italiani fueron realizadas por Giuseppe Mazzini, quien consideró la música como poco marcial. El patriota genovés también impugnó la letra, y encargó una nueva composición a Mameli en 1848, musicalizada por Giuseppe Verdi, cuyo título fue Suona la tromba («Suena la trompeta»). Sin embargo, incluso esta nueva canción no obtuvo los favores de Mazzini, por lo que fue el Canto degli Italiani el que se convirtió en el himno símbolo de la unificación italiana, proceso conocido en Italia como Risorgimento («Resurgimiento»).

De las revoluciones de 1848 a la Expedición de los Mil 180px|miniaturadeimagen|Página con las seis estrofas, de la edición de 1860 impresa por Tito I Ricordi. Cuando debutó el Canto degli Italiani, solo faltaban unos meses para las revoluciones de 1848. Poco antes de la promulgación del Estatuto albertino, se había derogado una ley coercitiva que prohibía las reuniones de más de diez personas. A partir de este momento, el Canto degli Italiani experimentó un éxito creciente también gracias a su pegadizo, que facilitó su difusión entre la población.

Con el tiempo, el himno se hizo cada vez más popular y se cantó en casi todos los eventos, por lo que se convirtió en uno de los símbolos del Risorgimento. De hecho, la composición fue cantada en varias oportunidades por los insurgentes con motivo de las cinco jornadas de Milán, y fue entonada con frecuencia durante las celebraciones de la promulgación, por Carlos Alberto de Cerdeña, del Estatuto albertino. Incluso, la breve experiencia de la República Romana (1849) tuvo, entre los himnos más cantados por los voluntarios, el Canto degli Italiani, con Giuseppe Garibaldi que solía tararearlo y silbarlo durante la defensa de Roma y la huida a Venecia.

Cuando la canción se hizo popular, las autoridades saboyanas censuraron la quinta estrofa, con letras muy fuertes contra los austríacos. Sin embargo, tras la declaración de guerra a Austria y el inicio de la primera guerra de la Independencia italiana (1848-1849), los soldados y las bandas militares de Saboya lo interpretaron con tanta frecuencia que el rey Carlos Alberto se vio obligado a retirar toda censura. De hecho, el himno estaba muy extendido entre las filas de los voluntarios republicanos, y compartía su popularidad con la canción Addio mia bella addio («Adiós, mi bella, adiós»).

El Canto degli Italiani también fue una de las canciones más populares de la segunda guerra de la Independencia italiana (1859), esta vez junto a La bella Gigogin y Va, pensiero («Vuela, pensamiento») de Giuseppe Verdi. El himno de Mameli fue además una de las canciones más entonadas durante la Expedición de los Mil (1860), con la que Garibaldi conquistó el Reino de las Dos Sicilias, en conjunto con el Inno di Garibaldi («Himno de Garibaldi»). En Quarto, las dos canciones fueron entonadas a menudo por Garibaldi y sus tropas.

De la unificación de Italia a la Primera Guerra Mundial 250px|miniaturadeimagen|Propaganda de los años 1910 que muestra la partitura y letra del Canto degli Italiani. Después de la proclamación del Reino de Italia (1861) se eligió como himno nacional la Marcia Reale («Marcha Real»), que fue compuesta en 1831. Esta decisión se tomó debido a que el Canto degli Italiani, que tenía una letra poco conservadora y se caracterizaba por una fuerte impronta republicana y jacobina, no se correspondía con el epílogo de la unificación italiana, que fue de carácter monárquico. Aunque las referencias a los principios republicanos de Mameli eran más históricas que políticas, la canción también era mal vista por los círculos socialistas y anarquistas, que la consideraban demasiado poco revolucionaria.