Se conoce comúnmente como guerra civil o conflicto armado interno de El Salvador al conflicto bélico interno ocurrido en el país centroamericano, en el que la Fuerza Armada de El Salvador (FAES) se enfrentó a las fuerzas insurgentes del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN). El conflicto armado nunca fue declarado en forma oficial, pero se considera usualmente que se desarrolló entre 1979 y 1992, aunque el país vivió un ambiente de crisis política y social durante la década de 1970.
El número de víctimas de esta confrontación armada ha sido calculado en 75 000 muertos y 15 000 desaparecidos.Las cifras no oficiales sobre el número de víctimas varían, «75 000 muertos y 15 000 desaparecidos»: free-people.net, «70,000 muertos»: BBC Mundo. «Radiografía de El Salvador» El conflicto armado concluyó, después de un proceso de diálogo entre las partes, con la firma de los Acuerdos de Paz de Chapultepec, que permitió la desmovilización de las fuerzas rebeldes y su incorporación a la vida política del país. No obstante, El Salvador ya había sufrido anteriormente, al menos una guerra civil, entre 1826 y 1829, cuando formaba parte de la República Federal de Centroamérica.Historia General de Centroamérica, Tomo III, págs. 103-118
Antecedentes
La continua crisis política Desde la independencia de España en 1821, el país vivió continuas crisis políticas. En las dos décadas que siguieron a este hecho, El Salvador intentó establecer una federación con las demás naciones centroamericanas. Tras el fracaso del proyecto federal, El Salvador promulgó su primera Constitución como estado unitario en 1841.
En los años siguientes, el país vivió en un estado de constante inestabilidad política, debido a la pugna entre liberales y conservadores. El triunfo definitivo de los primeros, en 1871, propició una sucesión de gobiernos dirigidos por terratenientes, la «República Cafetalera». Durante esta época, en 1881 y 1882, el presidente Rafael Zaldívar decretó la abolición de la propiedad comunal y el ejido. Algunos historiadores consideran que esta medida contribuyó a crear una concentración en la tenencia de la tierra, una de las causas de la guerra civil en el .Historia de El Salvador, Tomo II, págs. 13-21 Sin embargo, la situación del país reflejaba contradicciones y complejidad; posteriormente al asesinato del Dr. Manuel Enrique Araujo en 1913, sigue un modelo de dictadura civil y modernizante, para impulsar la exportación del café, crear infraestructura pública, así como un Estado con rasgos de autoritarismo. La Dinastía Meléndez Quiñonez, que duraría hasta 1927, propiciaría contradicciones internas que estallarían en 1932, con la diferencia de que el mando en el gobierno sería asumido por el estamento militar hasta finales de los años setenta. thumb|left| Familia Salvadoreña Campesina. thumb|left|Arturo Araujo toma posesión como presidente de El Salvador el 1 de marzo de 1931. Esta sería la primera elección democrática en El Salvador desde la independencia de la corona española en 1821, dando así también el fin de la república cafetalera en El Salvador, en la que los terratenientes ya no ocuparían los cargos en la presidencia de la república, dando así el inicio del militarismo. Ante la grave situación económica que vivía el país por la caída de los precios del café, el gobierno de Arturo Araujo entró en crisis y fue derrocado por un grupo de militares el 2 de diciembre de 1931. Estos entregaron el poder al general Maximiliano Hernández Martínez, quien era el vicepresidente constitucional del gobierno, dando inicio a un período de gobiernos autoritarios controlados por la Fuerza Armada y apoyados por los terratenientes cafetaleros. Entre los candidatos se encontraban el Ing. Arturo Araujo que fungia como Ingeniero e Historiador. Llevó a cabo sus estudios en Reino Unido ahí aprendió más sobre el Partido Laborista Británico y sobre su ideología fue así que creó un partido similar con el mismo nombre donde competiría para las elecciones, el segundo candidato fue el Dr. Alberto Gómez Zarate que fungía como ministro de Guerra durante la administración de Pío Romero Bosque, el tercer candidato era El Dr. Miguel Tomás Molina que se consideraba opositor a la dinastía Meléndez-Quiñonez, el cuarto candidato era el Dr. Enrique Córdova quien ocupó varios cargos públicos durante la dinastía Meléndez-Quiñonez y el quinto candidato era Antonio Claramount Lucero que fungía como militar en la Fuerza Armada de El Salvador, Maximiliano Hernández Martínez también presentó una candidatura de facto con el Partido Nacional Republicano pero luego se convertiría en designado presidencial de Arturo Araujo. Tras la Crisis Económica de 1929, muchos campesinos se manifestaron con los altos precios que lidiaba el café y los bajos salarios lo cual afectaría la economía tanto de los terratenientes como de los campesinos debido a la escasez del café, y a la inflación, es por esto que Arturo Araujo crearía una reforma agraria para poder hacer una repartición de tierras, este sería una de los motivos para el levantamiento campesino, Sin Embargo tras la incapacidad de lidiar con dicha crisis y las manifestaciones, el 2 de diciembre del mismo año se daría un golpe de Estado perpetrado por la oligarquía cafetalera con Maximiliano Hernández Martínez a su favor, fue así que el golpe se produjo, Araujo se exiliaría a Guatemala y regresaría después a El Salvador donde fallecería unos años más tarde, tras esto se crearía el Directorio Cívico dando el poder a Maximiliano Hernández Martínez reemplazando a Arturo Araujo, Martínez fungía como Vicepresidente y ministro de Guerra de la República.
Desde 1931 hasta 1979, los gobiernos autoritarios de este régimen militar-oligárquico emplearon una política que combinaba la represión política y las reformas limitadas para mantenerse en el poder.Oscar Martínez Peñate, Algo Más sobre Ama consultado el 1 de marzo de 2007.
Los gobiernos militares En diciembre de 1931, el general Maximiliano Hernández Martínez se convirtió en presidente de El Salvador, después del derrocamiento del gobernante civil Arturo Araujo. Con el general Hernández Martínez se inició una sucesión de gobiernos militares que habrían de regir el país hasta 1979. thumb|left|Brigadier Hernández Martínez. El régimen de Martínez constituyó el control inicial de la nación por los militares y el origen de la alianza entre ellos y los terratenientes que dominarían la política en esa nación por muchas décadas. El levantamiento campesino fracasado también polarizó su nación entre las clases superiores e inferiores. Estos legados iban a seguir afectando El Salvador durante varias décadas después de que Martínez abandonara el poder. La concentración de la tierra en pocas manos y las enormes desigualdades sociales generaron un levantamiento campesino e indígena en 1932, que fue brutalmente reprimido, con cerca de 30.000 muertos. El régimen de Martínez se consolidó después de contener la rebelión, manteniéndose en el poder hasta 1944. Durante el plano temporal histórico de la dictadura del general Maximiliano Hernández Martínez, trágicamente célebre por haber ordenado el etnocidio de más de 25 mil indígenas en enero de 1932, El Salvador, de 1931 a 1979, estuvo gobernado por militares y su economía se basó en el monocultivo del café, lo que denota el sometimiento del campesino a un sistema de producción impuesto por el corvo y el fusil, por lo que no había manera ni el más mínimo sentido lógico de expresión ante los jefes o capataces para alguien que estuvo sometido a los talleres de línea y condiciones de trabajo cercanas a la esclavitud. Por ello es considerado por los historiadores como un ejemplo alegórico de la considerable destrucción para el cumplimiento de los Derechos Humanos en aquella época. El “Martinato” consolidó a los gobiernos militares, lo cual derivó en casi 5 décadas de tales regímenes, el capítulo más largo del control militar en la historia de El Salvador. thumb|Después de varios levantamientos campesinos y obreros en el país contra los gobiernos antidemocráticos, muchas veces bajo el control de los intereses de poderosas empresas estadounidenses como la United Fruit Company. Con la aparición de figuras como Farabundo Martí, que lideraron estas revueltas sociales y fueron violentamente aplastadas, los esfuerzos por tomar el poder democráticamente a menudo se vieron frustrados por la intervención de Estados Unidos. Las próximas décadas se caracterizaron por gobiernos respaldados por Estados Unidos en El Salvador que enfrentaron guerrillas.(No author.)"Supply Line for a Junta," TIME Magazine March 16, 1981. Retrieved 2008-07-16. CIA_World_Factbook. Accessed online February 21, 2008. Tras la muerte del dictador, se le dio su nombre a una brigada de exterminio anticomunista, que funcionó como escuadrón de la muerte. Con su mandato, se iniciaron más de cinco décadas de gobiernos militares que desembocarían, entre otras cosas, en una guerra civil. El control del general comenzó a vacilar en 1939, cuando se inició el proceso de industrialización: los desequilibrios y agitaciones sociales resultantes obligaron a Martínez a abandonar la escena, en 1944. La junta de Gobierno encabezada por el general Andrés Ignacio Menéndez truncó las perspectivas democratizadoras abiertas por la caída de Hernández Martínez durante su mandato; sin embargo, puso su voluntad al servicio de una apertura democrática de régimen. A la postre resultó insuperable, fue el obstruccionismo de aquellos grupos de poder y de los militares, decididamente opuestos a la instauración de un régimen democrático.
El 21 de octubre de 1944, un grupo de militares comandado por el director general de la Policía Nacional (PN), coronel Osmín Aguirre y Salinas, se hizo con el poder: Menéndez fue obligado a renunciar y los miembros de la Asamblea Legislativa fueron convocados al antiguo Cuartel El Zapote para presenciar la instauración de Aguirre como presidente provisional. Se inauguraba así una modalidad de «juego electoral» en el que la oposición política carecía de posibilidades reales de acceso al poder. El partido en el gobierno utilizaría los recursos del Estado para asegurar el triunfo del candidato oficial (por lo general un militar). Este, a su vez, sería el candidato de la oligarquía.
Reinstaurando el régimen dictatorial, el coronel Osmín Aguirre y Salinas, director general de la Policía Nacional, desbancó a Menéndez y se erigió en presidente provisorio hasta la proclamación de Salvador Castañeda Castro, cuatro meses más tarde. Trató de controlar a los grupos opositores, que tenían por principales figuras a Miguel Tomás Molina y Arturo Romero, quienes dieron vida al «romerismo», un movimiento de lucha por las libertades cívicas que aglutinó a los grupos opositores al militarismo más relevantes. Además, Aguirre hizo todo para controlar al movimiento sindical nucleado en la Unión Nacional de Trabajadores (UNT). En diciembre de 1944 aplastó una revuelta en el barrio San Miguelito y repelió una invasión lanzada por la oposición desde Guatemala. Después de gobernar con mano dura durante casi cinco meses, convocó a elecciones presidenciales, asegurándose la victoria del candidato de la élite cafetalera, el general Salvador Castro. Le sucedió el general Salvador Castaneda Castro y después, el 14 de diciembre de 1948, se produjo un golpe de Estado de los "militares jóvenes" contra el presidente Salvador Castaneda Castro. Osorio, a la postre con el grado de mayor, se encontraba como agregado en la misión diplomática de El Salvador en México. Fue llamado para liderar el gobierno provisional denominado Consejo de Gobierno Revolucionario, formado también por el mayor Óscar Bolaños y por los civiles Reynaldo Galindo Pohl y Heriberto Costa.