thumb|Países con embajadas argentinas. miniaturadeimagen|El presidente Macri junto a líderes del G20 con sus cónyuges la noche del viernes 30 de noviembre de 2018 en el Teatro Colón de Buenos Aires. miniaturadeimagen|El presidente Fernández reunido con jefes de Estados miembros y asociados al Mercosur, cumbre realizada en julio de 2023 en la provincia de Misiones. Las relaciones exteriores de Argentina son las relaciones que tiene dicho país con los demás países del exterior, tanto en el campo político, como en los campos económico, comercial, militar, jurídico, cultural, geopolítico y geoestratégico. Desde sus inicios, la Argentina ha sido un actor primordial en Sudamérica y ha jugado un rol importante en el escenario político global, aunque su orientación y alianzas han variado mucho a lo largo del tiempo y de los diferentes gobiernos. Aun así, la Argentina se ha caracterizado, en general, y con algunas excepciones, por un mayor nivel de autonomía respecto de las grandes potencias, y una política exterior más soberana, en comparación con otros países latinoamericanos, debido a su mayor nivel de desarrollo, a la percepción de tener un rol importante que jugar en el mundo, y al mayor peso que han tenido a lo largo de su historia ideologías, intelectuales y corrientes antiimperialistas. En ese sentido, su política exterior es comparable a la de otras potencias intermedias.
Las relaciones exteriores de Argentina son gestionadas por el Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto de la República Argentina. Actualmente, el Canciller es Pablo Quirno.
Participó en cada fase de la operación de Haití y también ha contribuido en operaciones pacificadoras en diversas zonas del mundo. En reconocimiento a sus contribuciones a la seguridad internacional y a la pacificación, el presidente estadounidense Bill Clinton designó a la Argentina como aliado importante extra-OTAN en enero de 1998.
La Argentina mantiene una disputa de soberanía sobre las islas Malvinas, Sandwich del Sur, Aurora y Georgias del Sur, administradas por el Reino Unido, junto con sus espacios marítimos circundantes.Disposiciones transitorias: primera (según la Constitución). Asimismo, reclama casi 1 millón de kilómetros cuadrados en la Antártida que no son reconocidos por otro país.
Durante 2006 comenzó un litigio con Uruguay debido al inicio de las obras de una planta celulósica de la empresa finlandesa Metsä-Botnia en la localidad uruguaya de Fray Bentos. La Argentina ha demandado a Uruguay ante la Corte Internacional de Justicia argumentando que la instalación de las plantas de celulosa es contaminante y se ha realizado en violación del Estatuto del Río Uruguay.
Organización Nacional (1853-1879)
thumb|left|150px|Mariscal Francisco Solano López, presidente del Paraguay durante la guerra de la Triple Alianza.
Durante este período, la Argentina comenzó a sufrir una política por la guerra de los siglos 20 y en el exterior privilegiando las relaciones con Gran Bretaña, que se convirtió en la principal compradora de materias primas argentinas y la principal fuente de inversiones en el país, y fue en esta época cuando el país estableció sus relaciones diplomáticas con la mayoría de los países europeos, americanos y asiáticos de entonces. En 1865, durante el gobierno liberal de Mitre, y con probada participación británica,El Tratado de las Puntas del Rosario. La Gazeta. se llevó a cabo la guerra de la Triple Alianza de Argentina, Uruguay y Brasil contra la República del Paraguay, gobernada por Francisco Solano López, aliado de los blancos uruguayos y de los federales argentinos, y que tenía un sistema proteccionista que a Gran Bretaña le interesaba destruir.Eduardo Galeano, Las venas abiertas de América latina . La guerra finalizó en 1870 con la derrota de Paraguay, y los países vencedores se repartieron porciones del territorio paraguayo que habían estado en disputa durante mucho tiempo, como el Chaco Central (que quedó en manos de Argentina) y la región entre los ríos Ivinhema y Carapá (que quedó en manos de Brasil). Los límites exactos en la región chaqueña entre la Argentina y Paraguay quedaron fijados por el Laudo arbitral del presidente estadounidense Rutherford Hayes en 1878. Desde 1868, durante la presidencia de Domingo Faustino Sarmiento, y bajo la influencia de la ideología positivista y liberal, el gobierno argentino propició la difusión del ferrocarril, el telégrafo, organizó el sistema educativo en todos sus niveles y promovió la inmigración europea. El entusiasmo positivista impulsó al gobierno a participar en las diversas “Exposición Internacionales” de París y de Londres, que presumían reunir los avances industriales de la época y exponer productos provenientes de todos los países de un mundo ya enteramente conectado, bajo la doctrina de la división internacional del trabajo y el colonialismo en ascenso. Durante el gobierno de Nicolás Avellaneda, la Conquista del Desierto de 1879 favoreció la radicación, en las nuevas tierras conquistadas, de colonos inmigrantes, y la difusión de los ferrocarriles de capital británico, y de la ganadería bovina y ovina.
La república conservadora (1880-1916) thumb|300px|Abrazo de los presidentes Roca y Errázuriz, de Argentina y Chile, en el estrecho de Magallanes, en 1899.
A partir de 1880, durante los sucesivos gobiernos del Partido Autonomista Nacional, dominado por la llamada "generación del '80" y por la oligarquía agroganadera, la política exterior argentina comenzó a adquirir un tono más destacado.
Producto de una serie de expediciones geográficas a la Patagonia, el Estrecho de Magallanes y Tierra del Fuego realizadas por el explorador argentino Francisco Pascasio Moreno y el perito chileno Diego Barros Arana entre 1873 y 1879, la Argentina firma en 1881 el Tratado de límites con Chile. En 1896, por problemas con la demarcación, debió someterse la decisión a un laudo arbitral de Gran Bretaña. En esa ocasión, Moreno fue designado perito en representación del gobierno argentino. En un gesto de fraternidad, el 15 de febrero de 1899 se encontraron en el Estrecho de Magallanes, el presidente argentino Julio Argentino Roca y el presidente chileno Federico Errázuriz Echaurren, en lo que se conoció como el “Abrazo del Estrecho”. Finalmente, el laudo arbitral británico fue ratificado por el Tratado general de arbitraje de 1902 firmado en Santiago de Chile por el canciller interino José A. Terry, que fue criticado en el frente interno debido a las concesiones que el país le hacía a Chile y debido a que sometía a perpetuidad la resolución de conflictos entre los dos países a la Corona británica.
thumb|left|200px|Canciller argentino Luis María Drago, que defendió a Venezuela de la agresión que los europeos realizaron con la anuencia de EE. UU. en 1902.
En 1895 se fijaron los límites con Brasil en la zona de Misiones, por el Laudo del presidente estadounidense Grover Cleveland.
En 1902, el canciller del segundo gobierno de Julio Argentino Roca, el Dr. Luis María Drago, tuvo una destacada actuación defendiendo la soberanía latinoamericana frente al bloqueo marítimo contra Venezuela ejercido por Gran Bretaña, Alemania e Italia como castigo por las deudas que Venezuela tenía con esos países, y que el presidente Cipriano Castro se negaba a pagar. En esa oportunidad, los Estados Unidos se negaron a ejecutar la doctrina Monroe, que supuestamente los obligaba rechazar toda intervención europea en el continente americano, y adujeron que EE. UU. no apoyaría a un estado americano que sufriese ataques bélicos como respuesta a la negativa de pagar sus deudas, sino sólo cuando dicho país sufriese ataques de potencias europeas motivados por la intención de recuperar territorios americanos y colonizarlos. El canciller argentino enunció entonces como protesta la Doctrina Drago, según la cual ningún Estado extranjero puede utilizar la fuerza contra una nación americana con la finalidad de cobrar una deuda financiera.
En 1910, durante el Centenario, se realizaron fastuosas celebraciones en las que participaron emisarios de todas las potencias europeas, y varias colectividades extranjeras radicadas en el país realizaron monumentos y obsequios en conmemoración de esa fecha.
thumb|150px|Canciller José Luis Murature, ideólogo del Pacto ABC y defensor de la neutralidad argentina ante el estallido de la guerra europea.
También en 1910 se realizó en Buenos Aires la IV Conferencia Panamericana, auspiciada por EE. UU., y en la cual se creó la Unión Panamericana.
Durante la cancillería de José Luis Murature, fue destacable la participación de la Argentina como mediadora, junto a Brasil y Chile, para evitar la guerra entre EE. UU. y México en 1914. En 1915, aprovechando la solución definitiva de casi todos los conflictos con los países vecinos, especialmente con Brasil y Chile, Murature fue el gestor de un ‘‘Pacto de No Agresión, Consulta y Arbitraje’’ entre los tres países, más conocido como Pacto ABC, por las iniciales de los países firmantes. Las intenciones que lo guiaban eran sostener las relaciones pacíficas en un momento crítico de las relaciones mundiales y debilitar las presiones que sobre los tres países (y sobre el resto de América Latina) iba ejerciendo crecientemente la diplomacia de Estados Unidos. El tratado no fue ratificado en Brasil, y en la Argentina sólo lo ratificó el Senado, aunque los tres países mantuvieron desde entonces rondas periódicas de consultas mutuas.
Apenas comenzada la Primera Guerra Mundial, y pese a las presiones exteriores, el presidente Victorino De la Plaza procuró mantener la neutralidad de Argentina ante el estallido de la Primera Guerra Mundial, sentando así las bases de lo que sería la política exterior Argentina frente a las dos guerras mundiales que sacudieron la primera mitad del .De la Plaza, presidente en funciones desde octubre de 1913 tras la licencia por cuestiones de salud del anterior presidente Roque Sáenz Peña, se apresuró a declarar la neutralidad por decreto el 5 de agosto de 1914 y afirmó querer comerciar con ambos bandos. La razón de que Argentina se mantuvo neutral se puede deber a varias razones, entre ellas: la distribución geográfica prebélica de las exportaciones, el alejamiento del escenario de guerra y el peligro que una intervención de Argentina podría tener para el comercio con Europa (específicamente con Gran Bretaña que era un país que le compraba muchos recursos a Argentina), ya que por esos años Argentina utilizaba el modelo agroexportador, y dependía totalmente de que le compren sus productos.
En Europa, luego de que el Imperio Alemán haya conquistado Bélgica hubo ejecuciones sumarias de diplomáticos argentinos. Uno de ellos fue Rémy Himmer, vicecónsul de Argentina, que fue víctima de la masacre de Dinant en agosto de 1914, junto a 150 belgas. Los soldados alemanes entraron al consulado argentino en Bélgica, destruyendo documentación del edificio y hasta la bandera argentina. Cuando llegaron las noticias a Argentina, el Ministerio de Relaciones Exteriores descartó una protesta formal.(Solveira, 1979: 55-101).4, AH/00037/1. Archivo del Ministerio de Relaciones Exteriores.
En aquel momento cerca del 30 % de los casi 8 millones de personas que formaban la población argentina eran inmigrantes, en su mayoría: Italianos, españoles y alemanes. En el caso de la Ciudad de Buenos Aires llegaba al 60 % y en Rosario al 47 % muchos de esos inmigrantes llevaron sus pensamientos ideológicos a la Argentina como el socialismo o el fascismo.
Los inmigrantes italianos de Buenos Aires manifestaron su apoyo al Reino de Italia cuando este país entró en guerra con los Aliados en 1915. Muchos Uruguayos apoyaron a Francia y Uruguay decretó el 14 de julio fiesta nacional.