El calendario del embarazo por semanas describe de forma resumida el desarrollo del bebé y los cambios que se producen en la mujer. Debido a que no existen dos embarazos idénticos, pueden notarse o experimentarse cambios de acuerdo al calendario presentado.

Síntomas de embarazo Si a la mujer no «le viene el período», puede ser un síntoma de que lo está. Quizá, al principio no pueda notarse otros cambios aparte de la falta del período, pero el aumento de la actividad hormonal confirmará el embarazo y pueden aparecer uno o más de los siguientes indicios físicos: Nauseas. Cambio en los gustos: intolerancia al alcohol o al café. Preferencia por ciertas comidas. Cambio en los senos. Sentir hormigueo. Necesidad de orinar con más frecuencia. Cansancio a cualquier hora del día. Mareos. Aumento del flujo vaginal. Exceso de salivación.

Duración del embarazo La gestación en embarazos con feto único tiene una duración media de unas 40 semanas (280 díasq), a partir del primer día del último período menstrual hasta la fecha estimada de parto.

El embarazo comienza a contarse a partir del momento en que se produce la fecundación del óvulo tras la relación sexual, hasta el momento de «dar a luz». Para contar las semanas de embarazo es relevante conocer si el ciclo femenino es regular y se debe tener en cuenta la fecha de la última regla (FUR) como el principio del embarazo porque la ovulación se produce unos 14 días después. En el caso de periodos irregulares, la fecha de ovulación también será diferente. Esto varía las semanas de embarazo en algunos días, en este caso el especialista en el primer ultrasonido dirá con mayor fiabilidad la semana de gestación en la que se encuentra el embarazo.

En el pasado, el período de 3 semanas antes hasta 2 semanas después de la fecha estimada del parto era considerado como "embarazo a término", con la expectativa de que los resultados neonatales de partos en este intervalo fueran uniformes y buenos. Sin embargo, cada vez más la investigación ha identificado que los resultados neonatales, especialmente las complicaciones respiratorias, varían dependiendo del momento del parto, incluso dentro de este rango de edad gestacional de 5 semanas. La frecuencia de los resultados neonatales adversos son menores en los bebés nacidos entre las semanas 39 y 40 de gestación, en comparación con aquellos nacidos durante el período temprano de este margen. Por esta razón, los proyectos para mejorar de la calidad se han centrado, por ejemplo, en la eliminación de la inducción de partos sin indicación médica en embarazos menores de 39.

Las semanas de la gestación se dividen en meses y trimestres. Las etapas del embarazo se dividen en:

Primer trimestre de embarazo: abarca desde la semana 1 a la 13 de gestación. Segundo trimestre de embarazo: comienza en la semana 14 y acaba en la 27. Tercer trimestre de embarazo: comprende desde la semana número 28 hasta el parto.

5 a 10 semanas thumb|Ecografía de 7 semanas. En este momento del embarazo, el útero, que suele tener el tamaño y la forma de una pera pequeña, ya se ha ensanchado y alargado ligeramente, si bien aún no puede notarse por encima del pubis.

Confirmación del embarazo Se puede detectar la hormona del embarazo denominada gonadotropina coriónica humana (GCH) en mínimas cantidades en la orina. Los test de embarazo que se compran en las farmacias tienen una fiabilidad del 95% y pueden confirmar el embarazo al cabo de unos días de la falta del último período. Un análisis de sangre puede revelar la presencia de las hormonas del embarazo al cabo de pocos días de la última ausencia de período.

Pruebas de diagnóstico Si la mujer tiene 35 años o más y hay antecedentes médicos en la familia, es recomendable efectuar análisis de sangre y una ecografía o, con pruebas de vellosidades coriónicas o amniocentesis, que determinan la existencia de posibles problemas en el feto en el caso de las mujeres en grupos de riesgo.

Cuidados Es durante estas primeras semanas cuando el bebé es más vulnerable; por eso hay que tomar precauciones: Es conveniente comentar con el médico cualquier medicación que se esté tomando antes de intentar concebir o en cuanto se piense que la mujer está embarazada. Es recomendable dejar de fumar y de beber alcohol. Es recomendable averiguar si las condiciones de trabajo de la mujer suponen riesgos para el feto. Es recomendable averiguar si la mujer es inmune a la rubéola antes de concebir. Es necesario tener mucho cuidado con la higiene de los animales domésticos para evitar la toxoplasmosis.

Cambios en el cuerpo Es posible que la mujer embarazada note los senos más delicados y pesados. También puede tener sensación de náusea por las mañanas o a cualquier hora de día. Quizá las emociones sean impredecibles, debido a las fluctuaciones hormonales, y se sienta muy cansada, por lo que los demás síntomas se agravarán. Sabor metálico en la boca y quizá náuseas. Senos pesados y sensación de hormigueo. Necesidad de evacuar la vejiga frecuentemente.

Desarrollo del embrión Longitud: 25 mm. Peso: 3 g. El embrión, que ya puede denominarse feto, tiene todos los órganos internos y el tamaño aproximado de una fresa. Se mueve mucho, aunque quizá la mujer no lo note. El feto tiene rostro, nariz, boca y lengua. Se han formado el corazón y otros órganos internos.

12 semanas thumb|150px|Ecografía de 13 semanas. Tras las 12 semanas empezarán a disminuir las molestias como las náuseas matutinas o la necesidad frecuente de orinar. Quizá la mujer note por primera vez que ha engordado. A partir de este momento aumentará progresivamente la cantidad de sangre en el cuerpo, de modo que el corazón, los pulmones y los riñones trabajarán más. Es recomendable que la mujer continúe con el ejercicio físico normal tras consultar con el médico.

Cuidados prenatales

Debe asistir a la primera consulta prenatal con el tocólogo, si todavía no lo ha hecho. Durante el embarazo, se tiene derecho a cobrar las horas de trabajo que perderá por las consultas prenatales y las clases de preparación al parto, de modo que es conveniente informar a sus supervisores sobre el calendario de visitas concertadas con el ginecólogo. Quizá sea sometida a una ecografía para determinar el calendario del embarazo y cómo progresa. Esta prueba también servirá para detectar posibles anomalías y riesgos del feto. Es buen momento para las clases de maternidad, que le proporcionarán información sobre el embarazo y el parto y le ayudarán a conocer las rutinas del hospital. A su vez, podrá conocer a otros padres que esperan un hijo en fechas próximas. En las clases posiblemente se enseñaran ejercicios y técnicas de respiración y relajación para el parto. Si la mujer ha padecido problemas de cuello uterino incompetente se le practicará, bajo anestesia general, una sutura entre las semanas 12 y 14.

Cambios en el cuerpo La mujer empezará a sentirse mejor, puesto que disminuirán las náuseas y no tendrá que orinar con tanta frecuencia. Sin embargo, el estreñimiento puede ser un problema. Se sentirá más tranquila porque las hormonas empiezan a estabilizarse. Quizá note la parte superior del útero por encima del hueso púbico. Desarrollo del feto Longitud: 7,5 cm. Peso: 18 g. Se pueden ver claramente los órganos genitales mediante ecografía. Los ojos están completamente formados y los dedos de los pies y de las manos están en pleno desarrollo, si bien aún se encuentran unidos por membranas. Los movimientos son más fuertes porque los músculos se están desarrollando. Desarrollo rápido de los dedos. Lóbulos de las orejas y párpados totalmente formados. Es posible saber el sexo del feto.

16 semanas thumb|150px|Ecografía de 17 semanas. La mujer empieza a sentirse mejor, con más fuerzas. Probablemente ya sea notorio el embarazo. Empiezan a aflojarse los músculos y ligamentos y desaparece la cintura. Es recomendable elegir la comida con cierto cuidado; la mujer tendrá más apetito a medida que se sienta mejor y puede engordar rápidamente. Es recomendable empezar a elegir la ropa cómoda y holgada. Es recomendable comprar un buen sujetador maternal con el refuerzo adecuado.

Pruebas médicas Entre la semana 15 y la 18 se sugiere la realización de un análisis de sangre para determinar el riesgo de que el feto padezca el síndrome de Down o espina bífida. Con este análisis se determina la presencia de unas proteínas producidas por el hígado llamadas alfafetoproteína (AFP), estriol y gonadotropina coriónica humana (GCH). Los niveles de AFP suelen ser bajos por lo cual, si el análisis revela una elevación por encima de lo normal, podría indicar que el feto padece algún tipo de defecto del tubo neural. De todos modos, unos niveles elevados también pueden ser indicativos de un embarazo doble o de un embarazo más avanzado de lo que previamente se había considerado. Un resultado inferior a los valores normales puede ser indicativo de riesgo de síndrome de Down si bien, antes de hacer un diagnóstico definitivo, se ofrece la posibilidad de realizar otras pruebas. Un aparato sónico le permitirá oír los latidos del corazón del niño.

Cambios en el cuerpo La mujer se sentirá mucho mejor que en las anteriores etapas del embarazo y probablemente con más fuerzas. Quizá se observe cambios en la pigmentación de la piel de la cara, los senos y los brazos. Su pelo se vuelve más denso. Se oscurecen los pezones y las areolas. La cintura se ensancha y hay un bulto visible.

Desarrollo del feto Longitud: 16 cm. Peso: 135 g. El feto ya está completamente formado e incluso tiene huellas dactilares. Como se van endureciendo los huesecillos de los oídos, por lo que es posible que pueda oír la voz de su madre, el cordón umbilical continúa creciendo y ampliándose para llevar suficiente alimento de la madre al feto. Los movimientos son más fuertes, se mueve, patalea y traga, su piel es rosada y se cubre de fino vello llamado lanugo. La piel es transparente. Se ven unas uñas diminutas. La cabeza parece demasiado grande para el cuerpo.

20 semanas thumb|150px|Ecografía de 20 semanas. La mujer empezará a sentir los movimientos del feto, como «alas de mariposa». Probablemente se someta a una ecografía entre las 20 y las 22 semanas, para comprobar si el niño se está desarrollando normalmente. Si todo va bien, podrá disfrutar de la mejor parte del embarazo. Tendrá un aspecto radiante, si bien en las mujeres europeas puede notarse más el aumento de la pigmentación en la piel.

Sentimientos Es común que entre la pareja se alberguen sentimientos encontrados ante la idea de ser padres. Cuanto más cercano esté el parto, más podrá provocar angustia, preguntándose si están listos para la maternidad y si ésta cambiará su forma de vida y sus relaciones. Lo mejor es expresar dichas preocupaciones. Siempre es interesante conocer otro modo de enfocar el tema. Es recomendable hablar francamente, cambiar impresiones sobre los propios problemas con la pareja.

Antes de la semana 17 de gestación, se perciben leves contracciones uterinas, endureciéndose por momentos con la finalidad de facilitar un mejor flujo sanguíneo hacia la placenta, el endometrio y el feto. Estas contracciones se caracterizan porque abarcan todo el útero, comenzando en la parte superior y extendiéndose gradualmente hacia abajo: son las contracciones de Braxton Hicks. Se diferencian de las contracciones de parto porque suelen ser sin dolor e irregulares.

Ejercicios Se debe preparar el programa de ejercicios. Las clases prenatales se prolongan durante todo el embarazo. La mujer aprenderá a apretar los músculos de suelo pélvico y a aumentar la flexibilidad en su preparación al parto. También puede hacer ejercicio sola. La natación es un método excelente para mantenerse en forma y el agua le ayudará en los ejercicios prenatales.

Cambios en el cuerpo