El Museo de Albacete es una institución museística de arqueología, bellas artes, numismática, etnografía y documentales situada en la ciudad española de Albacete. Representa el devenir histórico y cultural del territorio histórico de Albacete.
Su sede, obra del prestigioso arquitecto Antonio Escario, está situada en el interior del parque Abelardo Sánchez, en pleno Centro de la ciudad. De titularidad estatal, su origen se remonta al siglo .
En 1962, el museo fue declarado monumento histórico-artístico, por lo que es bien de interés cultural con categoría de monumento.
Historia Las primeras tentativas museológicas de la arqueología albacetense parten de la Comisión Provincial de Monumentos, formada en 1844, la cual en 1876 acuerda la creación de un Museo de Bellas Artes y Antigüedades que estará ubicado hasta 1894 en las habitaciones del segundo piso del Gobierno Civil.
El 22 de junio de 1927, en plena dictadura de Primo de Rivera, se inaugura el Museo de la Comisión Provincial de Monumentos, ubicado en la segunda planta de la Diputación Provincial. Por primera vez se ordenan y se exponen de una manera más o menos científica los fondos arqueológicos y artísticos con los que contaba el museo. La Comisión es disuelta con el inicio de la Guerra Civil, y no será hasta 1943 cuando las colecciones pasen al recién creado Museo Arqueológico Provincial, dirigido por Joaquín Sánchez Jiménez e instalado ahora en la planta baja del edificio de la Diputación.
Posteriormente, ya bajo la dirección de Samuel de los Santos Gallego, el museo pasará a ocupar la planta baja del anejo edificio de la Casa de Cultura hasta 1978.Sanz Gamo, R.: El Museo de Albacete. Museos.es: Revista de la Subdirección General de Museos Estatales, ISSN 1698-1065, N.º. 1, 2005, pags. 124-135 cuando se inaugurará la actual sede.
Edificio mini|izq|Entrada desde el parque Abelardo Sánchez
La falta de espacio y la escasa iluminación proporcionaban unas condiciones nada óptimas para las colecciones del museo, por lo que la Diputación Provincial encargará al entonces arquitecto de la Diputación Provincial Antonio Escario Martínez, la realización de un nuevo proyecto arquitectónico, aprobado en 1969. Los elevados costes provocan que el museo se integre en el Patronato Nacional de Museos en 1975. Será el Estado el que finalice el proyecto y emprenda labores de restauración en algunas piezas. Desde el año 1984, la gestión del mismo corresponderá a la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, manteniéndose la titularidad estatal.
thumb|Salas de Arqueología. thumb|Entrada desde la calle Arcángel San Gabriel.
El nuevo edificio, inaugurado en 1978, se basará en las indicaciones del libro publicado en 1960 por la Unesco (The organization of Museums. Practical Adviece). Se construirá en una esquina del parque Abelardo Sánchez, auténtico pulmón de la ciudad, y completamente adaptado e integrado al entorno natural que lo rodea. En el interior observamos que todos los espacios son completamente distintos, funcionales y bien articulados. En la actualidad, la exposición permanente se divide en trece salas. Las nueve primeras para la arqueología desde la Prehistoria hasta fines de la Edad Moderna, que muestran excepcionales materiales procedentes de los numerosos yacimientos de la provincia; estos espacios están dedicados a la figura de Joaquín Sánchez Jiménez. Las cuatro siguientes recogen colecciones de Bellas Artes, de la Edad Moderna a la Contemporánea, y se dedican a Benjamín Palencia.
Además, el edificio cuenta con una sala para exposiciones temporales, —bajo el nombre de Samuel de los Santos—; biblioteca; salón de actos; sala de investigadores y talleres de didáctica. En la planta sótano se ubican las salas de reserva, donde se exponen objetos no exhibidos en las de exposición permanente y se encuentran los laboratorios de restauración.Sanz Gamo, R.; Cadarso Vecina, Mª.V.: La concepción arquitectónica del Museo de Albacete. Boletín de la ANABAD XXXVIII nº3, Madrid, pp 187-202.
Colecciones La colección del Museo de Albacete está integrada en el catálogo colectivo de la Red Digital de colecciones de Museos de España (CERES).Red Digital de colecciones de Museos de España (CERES)
Arqueología
Formación
Las colecciones arqueológicas comenzaron a formarse en el , cuando la Comisión provincial de Monumentos de Albacete creó un primer museo. Fueron acrecentadas a lo largo del gracias a una intensa labor de excavaciones y prospecciones. Hoy constituyen la parte más importante del Museo en número de piezas. La actividad de su primer director, Joaquín Sánchez Jiménez, fue orientada en un primer momento al conocimiento de los yacimientos de la Edad del Bronce, sin duda influenciado por el descubrimiento del Argar y los trabajos de los hermanos Siret. Pero enseguida dirigió su atención hacia los yacimientos ibéricos, la necrópolis de Hoya de Santa Ana, cuyas excavaciones se iniciaron en 1941, la del Llano de la Consolación, en 1952, y una década después en el santuario del cerro de los Santos junto con Augusto Fernández Avilés (1962). Hasta noviembre de 1962 las colecciones fueron enriquecidas con la recogida de muchos hallazgos casuales entre los que destacan la esfinge ibérica de Haches (Bogarra), con los materiales procedentes de las excavaciones citadas, además con las intervenciones en dos yacimientos romanos de Ontur: el Pajar de los Zorros y la necrópolis de Las Eras, de donde proceden las muñecas articuladas de hueso y ámbar del museo. A la vez que recuperaba piezas comenzó a formar el archivo de arqueología albacetense no solamente a través de los registros del Museo, sino también mediante la recogida de todo tipo de noticias a través de la correspondencia y de los Cuadernos de campo.
Esa labor fue continuada por Samuel de los Santos a partir de noviembre de 1962, cuando se hizo cargo de la dirección del Museo. Durante los 21 años que estuvo al frente, las colecciones arqueológicas siguieron un ritmo de incremento gracias a nuevos hallazgos y a excavaciones. Entre los primeros el conjunto de la Huerta del Pato de Munera vinculado con los campos de urnas y, como piezas sobresalientes, las esculturas ibéricas de Capuchinos (Caudete), y el torso de caballo ibérico de La Losa (Casas de Juan Núñez) una de las más sobresalientes representaciones de la estatuaria prerromana peninsular. Entre las segundas las excavaciones que él mismo realizó en la villa romana de Balazote y la de la Casa de los Guardas (Tarazona de la Mancha). A él se deben la recuperación de tres tesoros numismáticos: las monedas de la Casa Sindical de Albacete, de época de los Austrias; y los tesoros de piezas de oro de los Borbones procedentes de Madrigueras y Villamalea. Desde 1972 la arqueología albacetense comenzó a expandirse. Además del Museo como institución, las universidades españolas, impulsoras de los estudios de arqueología, diseñaron diversas actuaciones de investigación en la provincia de Albacete. Así su mapa arqueológico comenzó a completarse tanto en la extensión geográfica de los hallazgos como en su adscripción cultural y cronológica. Fueron descubiertos nuevos lugares con arte rupestre en Nerpio y las pinturas paleolíticas de la cueva del Niño (Ayna). Fueron excavados dos importantes yacimientos ibéricos: la necrópolis de Pozo Moro que, finalmente, ingresó en el Museo Arqueológico Nacional, y el poblado de El Amarejo. Volvieron las investigaciones al cerro de los Santos, se excavó la necrópolis del Camino de la Cruz, y comenzó a vislumbrarse el horizonte cultural de la Edad del Bronce en tierras albacetenses a través de la excavación de la Morra del Quintanar en Munera.
En 1983 se produjo el traspaso de competencias a las comunidades autónomas en materia de arqueología, y en enero de 1984 la asunción de competencias en materia de cultura por parte de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y, con ello, una nueva época para las colecciones arqueológicas.
Colecciones de Preshistoria mini|Botella neolítica, cueva del Niño, Ayna
Prehistoria antigua Su formación es reciente, a partir de la década de los años 70 en que fue excavada la cueva del Niño (Ayna) y se realizaron diversas prospecciones por el Valle del Río Mundo. Posteriormente excavaciones e incluso algunos hallazgos casuales han permitido completar un mapa que crece día a día: las industrias paleolíticas de La Fuente de Isso y El Pedernaloso (Hellín), la Jaraba (Villarrobledo), el Valle del Río Mundo, la cueva del Niño (Ayna) y la de Moriscote (Liétor), así como los importantes yacimientos de Yeste, el Abrigo del Molino del Vadico y el Abrigo del Palomar, que están permitiendo conocer las secuencias de tránsito entre el paleolítico y el epipaleolítico con un nuevo clima ya en los comienzos del periodo Holoceno.
Prehistoria reciente El Museo de Albacete posee un buen conjunto de cerámicas neolíticas procedentes de las excavaciones del Abrigo del Molino del Vadico, de la cueva del Niño (Ayna) y de la Cueva Santa (Caudete), así como de la Fuente de Isso (Hellín).
Destacan igualmente el mango de hoz del Abrigo del Molino del Vadico, el hacha de piedra pulimentada de Carcelén, y el conjunto eneolítico del Abrigo del Tobar en Letur. Las colecciones de la Edad del Bronce comenzaron a formarse con la excavación de Las Peñuelas (Pozo Cañada), y más recientemente con las llevadas a cabo en tres importantes yacimientos: El Acequión (Albacete), la Morra del Quintanar (Munera) y Los Cuchillos (Almansa), que hoy permiten conocer más allá de la cultura material, como es el medio ecológico y las actividades artesanales. Destacan por su alta calidad la vasija con decoración de soles de Los Cuchillos (Almansa), el gran botón de marfil africano de El Acequión, y la vasija decorada de La Peñuela (Pozo Cañada).
Colecciones de Protohistoria: los yacimientos ibéricos miniaturadeimagen|derecha|Sala 3: Iberos. Desde mediados del la arqueología ibérica de la provincia de Albacete comenzó a ser relevante por el descubrimiento y las excavaciones realizadas en el cerro de los Santos (Montealegre del Castillo), por el hallazgo de la Bicha de Balazote, así como por otras esculturas adquiridas a finales del para el Museo del Louvre.
Esa riqueza cultural y patrimonial se incrementó a lo largo del . Hoy la colección de escultura ibérica del Museo de Albacete constituye una de sus mayores riquezas, destacando piezas como la Esfinge de Haches (Bogarra), los jinetes de Los Villares de Hoya-Gonzalo, el caballo de La Losa, el conjunto de Capuchinos (Caudete), así como la estatuaria del cerro de los Santos. La colección posee lotes de cerámicas griegas procedentes de las necrópolis ibéricas de la zona, entre las que destacan la lecane de El Salobral con la representación de Dionisios y las mujeres casaderas, las armas ibéricas, las cerámicas entre las que destacan las decoradas del Tolmo de Minateda (Hellín), o terracotas como el askos en forma de paloma de El Amarejo (Bonete), constituyen una parte notoria de las piezas de arqueología ibérica.
Colecciones de Época Romana miniaturadeimagen|derecha|Muñecas Romanas de Ontur.