El golfo de México es una cuenca oceánica situada entre los litorales de México, Estados Unidos y Cuba. Los estados con costa en el golfo son: en México, Tamaulipas, Veracruz, Tabasco, Campeche y Yucatán; en Estados Unidos, Florida, Alabama, Misisipi, Luisiana y Texas; y en Cuba, las provincias de Pinar del Río y Artemisa. La península de Florida y la isla de Cuba delimitan la parte oriental del golfo, donde se localiza su comunicación con el océano Atlántico, mientras que la península de Yucatán lo separa del mar Caribe; en conjunto, el mar Caribe y el golfo de México integran el denominado mar Mediterráneo Americano.

El golfo de México se formó hace aproximadamente 300 millones de años como resultado de la tectónica de placas.Huerta, A.D., and D.L. Harry (2012) Wilson cycles, tectonic inheritance, and rifting of the North American Gulf of Mexico continental margin. Geosphere. 8(1):GES00725.1, first published on March 6, 2012, Su cuenca presenta una forma aproximadamente ovalada y tiene cerca de 1500 km de ancho. El fondo marino está compuesto por rocas sedimentarias y sedimentos recientes. Se comunica con el océano Atlántico a través del estrecho de Florida, entre Estados Unidos y Cuba, y con el mar Caribe mediante el canal de Yucatán, entre México y Cuba. Debido a esta conexión relativamente estrecha con el océano Atlántico, las oscilaciones de marea en el golfo son reducidas. La cuenca tiene una superficie de aproximadamente 1,6 millones de km2 (620 000 millas cuadradas), de los cuales casi la mitad corresponde a aguas poco profundas de la plataforma continental. El volumen total de agua se estima en alrededor de 2,4 × 106 km3.

Toponimia El nombre del golfo, que se fue fijando progresivamente en el durante los descubrimientos españoles, deriva en última instancia de mexica, endónimo náhuatl para los aztecas. Aunque no existe un protocolo formal sobre la denominación general de las aguas internacionales, «golfo de México» está oficialmente reconocido por la Organización Hidrográfica Internacional, que busca estandarizar los nombres de las formaciones marítimas internacionales para ciertos propósitos y cuenta a los tres países adyacentes al golfo como Estados miembros.

izquierda|miniaturadeimagen|250x250px|Nueva España en 1794, con sus provincias Mérida, Veracruz, Nuevo Santander, Nuevas Filipinas, Luisiana, Florida y Cuba encerrando las aguas del golfoLos mapas de principios del de Juan de la Cosa y Martin Waldseemüller describían el golfo, aunque lo dejaban sin etiquetar. Un mapa de 1584 de Abraham Ortelius lo etiquetó como «mar del Norte» (). Hernán Cortés también lo llamó por este nombre («mar del Norte») en sus despachos, mientras que otros exploradores españoles lo llamaron golfo de Florida o «golfo de Cortés». Otros mapas europeos antiguos lo llamaban «golfo de San Miguel» (), «golfo de Yucatán» (), «mar de Yucatán» (), «gran golfo de las Antillas» (), «mar de Catay» () o «golfo de Nueva España». Entre los siglos y principios del , Nueva España poseía las costas del golfo tanto en el continente —desde Yucatán hasta la Florida— así como desde su provincia isleña, Cuba.

El nombre «golfo de México» (; , después ) apareció por primera vez en un mapa mundial en 1550 y en un relato histórico en 1552. Ha sido el nombre más común desde mediados del , cuando todavía se consideraba un mar español. Los jesuitas franceses utilizaron este nombre ya en 1672. En el , las cartas del almirantazgo español etiquetaron al golfo de manera similar como «Ensenada Mexicana» o «Seno Mexicano». Hasta la separación de la República de Texas de México en 1836, el límite costero mexicano se extendía hacia el este a lo largo del golfo hasta la actual Luisiana.

El nombre «America» se utilizó por primera vez en 1507 en el planisferio Universalis Cosmographia de Martín Waldseemüller, donde designaba únicamente a América del Sur; posteriormente, Gerardus Mercator lo extendió a todo el continente. En 2025, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, firmó la Orden Ejecutiva 14172 que instruyó al secretario del Interior adoptar el nombre de Gulf of America en la nomenclatura a ser usada por el gobierno de los Estados Unidos en su idioma, especificando un área de la plataforma continental de los Estados Unidos «que se extiende hasta el límite marítimo con México y Cuba». Dicho término inglés es traducido al español por los medios de comunicación como «golfo de América» o, si no emplean la anglofonía del término América, «golfo de Estados Unidos». Ese nombre se había utilizado anteriormente con humor, como en The Colbert Report en 2010 y en un proyecto de ley satírico de 2012 del legislador de Misisipi Steve Holland. El Departamento del Interior confirmó que el uso del nombre de Gulf of America entraba en vigencia en las agencias federales estadounidenses el 24 de enero de 2025 por disposición del presidente estadunidense Donald Trump, aunque el cambio no se aplica en un contexto internacional. Varios organismos y medios de comunicación reaccionaron a la acción federal y la mayoría expresó que prevalecería el uso común. Google Maps alternará el nombre que se visualiza en función de la ubicación del usuario.

Geografía El golfo de México y su vecino el mar Caribe conforman una región marítima del océano Atlántico que se encuentra casi completamente rodeada por el continente americano y por islas. Por este motivo, la combinación de ambos es conocida también como mar Mediterráneo Americano. México posee extensas plataformas continentales que se adentran en el mar, las plataformas del Caribe son más reducidas y terminan en simas que alcanzan de 2000 a 3000 metros de profundidad. Son abundantes los estudios científicos llevados a cabo en ambos mares; sin embargo, la historia de su evolución geológica aun presenta importantes lagunas de conocimiento. En tanto el mar Caribe presenta fenómenos sísmicos y erupciones volcánicas de forma aislada, la cuenca del golfo de México es geológicamente más organizada.

Ambas regiones marítimas están unidas al océano Atlántico a través de numerosos estrechos y pasos los cuales a través de numerosos canales se abren paso al océano señalado. No obstante, el intercambio de masas de agua entre las distintas cuencas marinas es limitado, dado que las zonas de comunicación suelen ser de aguas poco profundas. El canal de Yucatán une el mar Caribe con el golfo de México. Las aguas del Caribe son claras, con una menor salinidad que las del Atlántico y circulan en sentido contrario a las agujas del reloj. El agua fluye hacia el Caribe principalmente a través de los estrechos de las Antillas Menores, donde se calienta y abandona la región por el canal de Yucatán en dirección al golfo de México. Estas aguas forman aquí las fuentes de la corriente del golfo. El mar Caribe se encuentra en la zona de los alisios del norte y, por tanto, se caracteriza por la constante presencia de vientos de componente este. Las mayores precipitaciones tienen lugar a lo largo del cálido verano tropical. En esta época también se produce la llegada al Mediterráneo americano de la mayoría de huracanes procedentes del Atlántico, mientras que son escasos los ciclones tropicales que se forman localmente.

Las cálidas aguas del golfo de México y del mar Caribe albergan uno de los ecosistemas más espectaculares y con mayor diversidad biológica de la Tierra. Además de especies raras como el manatí o vaca marina, los juguetones delfines moteados y los gigantescos tiburones ballena, abundan también las tortugas marinas, los aligátores y diversas especies de grullas. El golfo de México, en particular, destaca por su riqueza pesquera; las especies más importantes son, por ejemplo, el reo o trucha de mar, el salvelino (un salmónido), el lenguado, la caballa, el atún, el pez vela, la mojarra, el mero y la cubera.

La región padece graves problemas medioambientales. El turismo, la pesca deportiva y la pesca comercial ya han destruido algunas pequeñas islas coralinas. Los pescadores de gambas locales se enfrentan con los protectores de las tortugas y los ecologistas se preocupan por las elevadas capturas accidentales de especies amenazadas. No obstante, en los últimos años se ha conseguido detener el declive de algunas especies de pelícanos y grullas; además, actualmente los grupos ecologistas se dedican a la protección de muchas de las pequeñas islas.

Productos como el petróleo y el gas natural, el mineral de hierro, la bauxita, el azúcar, el café y las bananas son algunos de los bienes comerciales más importantes del Mediterráneo americano. En esta región marítima hay miles de plataformas de prospección petrolífera y refinerías, por lo que es prácticamente inevitable que se produzcan vertidos accidentales e incendios en las plataformas que son difíciles de controlar. Además, esta región tiene una fuerte dependencia económica del comercio americano y europeo, así como de la industria del turismo.

Acuerdos de delimitación fronteriza marítima

Los Estados Unidos Mexicanos y La República de Cuba. Acuerdo sobre delimitación de los espacios marítimos de los Estados Unidos Mexicanos y la República de Cuba, en las áreas en que dichos espacios serán colindantes en virtud del establecimiento de la zona económica exclusiva de México y la eventual creación de una zona económica de Cuba (o su equivalente), del 26 de julio de 1976.

Los Estados Unidos de América y Los Estados Unidos Mexicanos. Tratado para resolver las diferencias fronterizas y pendientes y para mantener a los ríos Bravo y Colorado como la frontera internacional entre los Estados Unidos Mexicanos y los Estados Unidos de América, del 23 de noviembre de 1970; Tratado sobre límites marítimos entre los Estados Unidos Mexicanos y los Estados Unidos de América, del 4 de mayo de 1978, y Tratado entre el Gobierno de los Estados Unidos Mexicanos y el Gobierno de los Estados Unidos de América sobre la delimitación de la plataforma continental en la región occidental del Golfo de México, más allá de las 200 millas náuticas, del 9 de junio de 2000.

Los Estados Unidos de América y La República de Cuba. Acuerdo sobre límites marítimos entre los Estados Unidos de América y la República de Cuba, del 16 de diciembre de 1977.

Historia Aunque Cristóbal Colón es acreditado como el descubridor de América, ninguno de los barcos de sus cuatro viajes llegaron al golfo de México. En el año 1492 tomó posesión de las Bahamas en nombre de la Corona española, convencido de haber encontrado una nueva ruta marítima hacia Asia. Colón en los viajes posteriores solo exploró el mar Caribe. El primer europeo que exploró en aguas del golfo de México fue Américo Vespucio en 1497. Siguió la línea costera continental de América Central antes de volver al océano Atlántico a través del estrecho de la Florida, entre la península de la Florida y Cuba. En sus cartas, Vespucio describió este viaje, y una vez que Juan de la Cosa regresó a España realizó un famoso mapa que ya representa a Cuba como una isla (mapa de Juan de la Cosa).

En 1506, Hernán Cortés tomó parte en la conquista de La Española y de Cuba, recibiendo una gran propiedad de tierra y esclavos indios por su esfuerzo. En 1510, acompañó a Diego Velázquez de Cuéllar, un ayudante del gobernador de La Española, en su expedición a la conquista de Cuba. En 1518 Velázquez le puso al mando de una expedición para explorar y asegurar el interior de México para la colonización.