El huracán Juan fue un ciclón tropical significativo que dañó fuertemente a Canadá a finales de septiembre de 2003. Fue la décima tormenta que obtuvo un nombre y el sexto huracán de la temporada de huracanes del Atlántico de 2003. Juan se formó al sureste de Bermudas el 24 de septiembre desde una ola tropical que se había arrastrado atravesando el Atlántico subtropical. Siguió hacia el norte y se fortaleció sobre las aguas tibias de la Corriente de Golfo, y alcanzó la huracán ategoría 2 en la escala de huracán de Saffir-Simpson el 27 de septiembre. El huracán llegó a su máxima intensidad con los vientos constantes en 105 mph (165 km/h) ese mismo día, pero perdió algo de fuerza cuando corría sobre las aguas más frescas acerca de la costa de Nueva Escocia. Juan tocó tierra entre la Shad Bay y Prospect en el municipio regional de Halifax el 29 de septiembre como huracán categoría 2 con vientos de 100 mph (160 km/h). Juan mantuvo la fuerza de un huracán mientras atravesaba Nueva Escocia del sur al norte, aunque experimentó un debilitamiento al encontrarse con una tormenta tropical sobre la Isla del Príncipe Eduardo. Se absorbió por otro ciclón extratropical más tarde en ese día del 29 de septiembre de 2003, cerca de la Isla Anticostien el norte del Golfo de San Lorenzo.

El huracán causó mucho daño en toda la Nueva Escocia central y en la Isla del Príncipe Eduardo; menos en el este y el oeste del centro de tormenta. La mayoría del daño tuvo lugar a raíz de los vientos intensos que sacudió la región. El paso de Juan produjo ocho muertos y más de $300 millones de CA ($200 millones en EE. UU.) por el daño causado. Se le describe como la peor tormenta que chocó Halifax desde 1893.

Historia meteorológica Orígenes 270px|thumb|left|Mapa que traza la trayectoria y la intensidad de la tormenta, de acuerdo con la escala de huracanes de Saffir-Simpson Una ola tropical enorme junto a un área ancha de presión baja se movió hacia la costa de África el 14 de septiembre de 2003. Inicialmente seguía hacia el oeste y se quedó desorganizada debido a la cizalladura de viento de nivel alto desfavorecedora. El 20 de septiembre, la convección alrededor del sistema aumentó mucho durante la interacción con la circulación de un ciclón grande de nivel superior, aunque las condiciones desfavorables causaron a que la actividad se quedara desorganizada. El sistema en su totalidad se movió hacia el noroeste alrededor del ciclón de nivel superior y creó una circulación de nivel medio. Interactuó con una zona frontal, y se hizo más organizado el 23 de septiembre cuando se encontraba a 450 mi (725 km) al sur de Bermudas. Más tarde ese día, una circulación de nivel bajo se formó dentro del sistema, aunque su implicación en la zona frontal próxima la impidió de ser clasificado como una depresión tropical. La convección profunda aumentó cerca del centro el 24 de septiembre, y el sistema se desarrolló con rapidez las características de rayas (turbonadas) y el flujo de salida distinguido. Basado en el aumento en la organización, el Centro Nacional de Huracanes lo clasificó como Depresión Tropical Quince más tarde ese día mientras se situaba aproximadamente a 345 millas (555 km) al sureste de Bermudas. Funcionalmente, la agencia no inició avisos de tormenta hasta pasar 27 horas desde que se determinara su formación por el análisis de la temporada post-huracán.

Fortalecimiento Al principio la depresión poseía una combinación de características tropicales y subtropicales: se vinculaba a una zona frontal cercana, aunque la organización de la convección y un núcleo cálido dentro del mismo sistema resultaba en su clasificación como un ciclón tropical. Los meteorólogos habían pronosticado que la depresión sólo se fortalecería paulatinamente para alcanzar una intensidad cumbre de 65 mph (105 km/h). Sin embargo, la depresión se organizaba sistemáticamente y se había fortalecido en la Tormenta Tropical Juan hacia el principio del 25 de septiembre. Juan se desplazó hacia el noroeste a alrededor de 10 mph (16 km/h) en respuesta a una colina subtropical en desarrollo al este. El 26 de septiembre, se desarrolló la parte del ojo, y una convección muy profunda aumentaba alrededor de la circulación. El patrón de las nubes se consolidaba, y Juan logró un estado de huracán a lo largo del día, mientras se situaba a 165 mi (270 km) al sureste de Bermudas. El huracán se movió a un área de aguas tibias y cizalladura ligera, lo cual permitió el refuerzo adicional; hacia el 27 de septiembre, Juan consiguió una intensidad de cumbre de unos 105 mph (165 km/h) mientras se situaba a 635 mi (1,020 km) al sur de Halifax, Nueva Escocia. Llegado a esta máxima potencia, el ojo del huracán era distinguido e incrustrado dentro de un nublado central denso bien definido y redondo.

Debilitamiento derecha|miniaturadeimagen|250px|Juan en el aterraje El huracán Juan permaneció en la intensidad máxima durante más de 24 horas. Después de desplazarse hacia el noroeste durante un período temporal extendido, se giró y se aceleró hacia el norte. El ojo se hizo menos visible el 28 de septiembre, y el huracán se debilitó ligeramente. Debido a su rápido movimiento de avance, Juan tuvo poco tiempo para flaquear sobre las aguas significativamente más frías antes de tocar tierra entre Shad Bay y Prospect (cerca de Halifax) el 29 de septiembre con vientos de 100 mph (160 km/h). Se debilitó deprisa mientras se movía rápidamente a través del sur de las Provincias marítimas de Canadá y cruzando la Península de Nueva Escocia en forma de huracán. Juan se había disminuido en una tormenta tropical mientras pasaba sobre la Isla del Príncipe Eduardo a principios del 29 de septiembre. Por la tarde ese día, la tormenta fue absorbida por un ciclón extratropical grande sobre el noroeste del Golfo de San Lorenzo.

Preparaciones Nueva Escocia Los primeros avisos fueron emitidos por el Centro de Huracán Canadiense el 26 de septiembre, aunque en aquel momento propusieron en general la posibilidad de que existía viento y lluvia atravesando las Provincias atlánticas de Canadá. Cuando Juan se acercó el 27 de septiembre, las emisiones de alerta en los medios de comunicación locales en las Provincias atlánticas de Canadá se cambiaron como correspondían. El público y los administradores de desastres en el área del aterrizaje previsto fueron avisados a prepararse para un desastre potencial, después de que los boletines de CHC indicaran la posibilidad de daño significativo del viento e inundaciones tanto de la lluvia pesada como las marejadas ciclónicas, además de los cortes de electricidad.

Por la mañana del 28 de septiembre, según los informes, Juan iba a tocar tierra o como una tormenta tropical o como un huracán marginal de Categoría 1. Los pronósticos de tiempo hasta entonces indicaron cada vez que la tormenta se debilitaría antes de tocar tierra. Hacia las 6 de la tarde ADT (2100 UTC), los avisos adicionales se emitieron desde que Juan había sido previsto a llegar a la tierra como un huracán fuerte de Categoría 1 o uno débil de Categoría 2. La mayoría de los negocios en las áreas que había sido afectado se cerraban los domingos, es decir que no podían prepararse en el último minuto. A pesar de que no hubiera ninguna evacuación a gran escala, sí que hubo evacuaciones locales para las áreas bajas el 28 de septiembre por la tarde. En total varios cientos de personas se vieron afectadas por estas evacuaciones. Los trabajadores de utilidad también estuvieron a la espera antes de que llegara la tormenta, mientras se preparaban para los cortes de electricidad a gran escala.

Impacto Canadá Nueva Escocia izquierda|miniaturadeimagen|Escombros en las calles de Halifax después del paso del huracán La máxima velocidad sostenida del viento del huracán Juan al tomar tierra en Nueva Escocia llegaba a 100 mph (160 km/h). La concentración urbana que rodeaba el Puerto de Halifax (Halifax Harbour) sostenía el peso de los vientos más altamente sostenidos y de las ráfagas de viento más fuertes durante la tormenta; algunas estimaciones no oficiales han colocado ráfagas tan altas como a 145 mph (230 km/h). Las boyas meteorológicas de las olas a la entrada del puerto Halifax rompieron las amarras después de los constantes registros de las olas que excedían de los 65 pies (20 m). Una erosión significativa tuvo lugar en las costas más pobladas del puerto, especialmente en la cuenca de Bedford (Bedford Basin) donde la zona residencial y los ferrocarriles recibieron la mayoría del movimiento ondulatorio. Las marejadas de 5 a 7 pies (1,5 a 2 m) fueron comunicadas en el puerto; era la marejada más alta que hubiera sido registrada en el puerto de Halifax. Había relativamente poca lluvia debido al rápido movimiento y la atmósfera seca al lado sureño de la tormenta. No se encontraban con informes que indicaban precipitaciones mayores que 2 pulgadas (52 mm).

Juan causó daños estructurales extendidos y de vegetación en toda la región, particularmente dentro y alrededor del Municipio Regional de Halifax. Se informó de un daño importante a árboles, lo que bloqueba muchas calles y tiró las líneas de energía para abajo. Muchas casas y negocios sufrieron daños en su propiedad, de los que destacaban los daños en los techos y algunos las estructuras más débiles se derrumbaron. HRM estimó que el 31% de las casas residenciales padecieron cierto grado de daño y el 27% de las casas tuvieron bastante daño para tener derecho a una reclamación de seguro. En el centro de Halifax, las piedras de control de la erosión del tamaño de unas latas de basura fueron tiradas desde el puerto de Halifax hacia los paseos marítimos, aparcamientos y embarcaderos. El Hospital Victoria General sufrió daños en el techo y el agua, y durante la tormenta se evacuaron a todos, tal como varios apartamentos altos y otras residencias multi-familiares. Las carteleras y las señales también fueron destruidas, y las docenas de vehículos fueron aplastadas por los árboles y otros escombros. Los puntos más valiosos de la ciudad, el Parque Point Pleasant y los Jardines Públicos sufrieron una pérdida masiva de árboles y se quedaron cerrados durante meses.

Juan logró un récord histórico de la velocidad máxima de las ráfagas de viento en el Aeropuerto Internacional de Halifax Stanfield. En el auge de la tormenta, una ráfaga alcanzó 143 km/h, un récord que sigue en pie hasta hoy. Otra velocidad de viento alta tuvo lugar en la autoestación en la Isla McNabs, marcando un viento de 151 km/h sostenido durante dos minutos, con ráfagas hasta 176 km/h. Las ráfagas con la fuerza de un huracán se extendieron tan lejano al oriente como Beaver Island (Isla de San Rafael), Nueva Escocia, donde las ráfagas alcanzaron la velocidad de 132 km/h. El huracán era lo suficientemente fuerte como para destruir los anemómetros en Shannon Hill, Chebucto Head y Sambro Island, aunque el instrumento de Sambro Island había sobrevivido una tormenta de 193 km/h unos años antes.