Landa de Matamoros es una localidad que se encuentra al noroeste de Querétaro, en el centro de México. Es la cabecera del Municipio de Landa de Matamoros. Forma parte de la región de la Sierra Gorda, la cual está conformada por montañas, cañones y una gran diversidad de flora y fauna. La flora de este municipio representa el 25% de la diversidad de todo México. En el periodo prehispánico, la zona se vio fuertemente influida por los huastecos y las culturas locales; más adelante fue dominado por los chichimecas, especialmente por los pames. La completa dominación por parte de los españoles sobrevino tiempo después, a mediados del , cuando se construyeron dos de las cinco misiones franciscanas del municipio. Hoy, Landa de Matamoros continúa siendo un área rural y empobrecida, debido a la alta tasa de emigración hacia los Estados Unidos de América. Las remesas son enviadas por los parientes y es lo que constituye la principal fuente de recursos del municipio.
El pueblo Landa de Matamoros se encuentra a los pies de una cadena de montañas pequeñas con riscos de una altura de 1040m, justo en la salida de la carretera 120, a unos 210 km de la capital de Querétaro. Se cree que en el pueblo de Landa de Matamoros, los primeros ocupantes fueron los purépechas de Michoacán, que emigraron hacia el norte. En el periodo prehispánico, contaba con un tianguis o mercado local muy importante, en el cual se intercambiaba mercancía proveniente de La Huasteca y lo que hoy en día es Tampico. En la actualidad, es una pequeña comunidad con calles empedradas en el Zócalo principal, frente a la misión. La principal actividad económica de la región es la agricultura, ganadería y servicios, entre los cuales se incluyen los servicios gubernamentales. También está a cargo del distrito Centro Estratégico Comunitario Microrregión 1, que abarca unas trece comunidades, ninguna de las cuales supera las 2000 personas.
El pueblo de Landa es conocido por tener una de las cinco misiones franciscanas de la Sierra Gorda, la cual fue declarada Patrimonio de la Humanidad en 2003. Esta misión está dedicada a Nuestra Señora de la Inmaculada Concepción. Junto con otras, destaca su decoración barroca en las fachadas, conteniendo elementos indígenas. Fueron construidas bajo la dirección de Junípero Serra a mediados del , aunque la construcción no finalizó hasta finales de la década de 1760.
El Museo de Arte Agropecuario está localizado en Landa y contiene tres salas de exposiciones. La primera sala contiene restos pertenecientes a un mastodonte que fue hallado bajo la misión durante un trabajo de restauración en 1984. Las otras dos salas exhiben fotografías históricas, así como artefactos utilizados para la cosecha, ganado, campo, comercio y el hogar. El museo cuenta con áreas para exposiciones temporales y con una tienda de artesanía. El museo ofrece visitas guiadas, y organiza conferencias y cursos de verano. También ahí mismo se encuentra el Auditorio Municipal y Cultural, llamado Casa de Cultura.
La festividad anual más importante es la de la patrona de la comunidad, Nuestra Señora de la Inmaculada Concepción. Al menos mil personas que residen habitualmente en Estados Unidos -en ciudades de Texas, como Corpus Cristi, Houston, Austin o Dallas, pero también en ciudades de Florida o en Atlanta- regresan cada año a Landa para participar en esta celebración. Suelen llegar con sus camionetas y vestidos de vaqueros, dando colorido a la fiesta local. Con ocasión del retorno de estos migrantes, el pueblo organiza en su honor el mayor baile del año. El evento se realiza durante la primera quincena de diciembre y ofrece música con estilos populares en Texas.
Demografía y Cultura No existen grupos étnicos representando a los indígenas. En el 2005, solo se contaban 26 personas que hablasen alguna lengua indígena, y el 96% de la población era católica.
De 1950 a 2005, la población del municipio aumento de 9.226 a 19.493, representando una tasa de crecimiento de 0.8% anual. Son muchos los nacimientos y pocas la muertes, aunque desde el 2000, el municipio ha experimentado una gran migración. Sin esta migración la tasa de crecimiento hubiera sido del 1.5%. Del 2000 al 2005, la población decreció a 18.905. Se estima que cerca del 32% de la población en edad para trabajar emigró en busca de un empleo. Los habitantes de Landa migran en su mayoría a Texas, especialmente a Houston. Sin embargo, los habitantes de cada comunidad tienden a ir a lugares concretos de Estados Unidos. Por ejemplo, las personas que provienen de La Lagunilla se van sobre todo a Corpus Christi, mientras que los de La Venta, se instalan normalmente en Austin o en Dallas; y los del asiento municipal, generalmente se marchan a Florida, Indiana, Míchigan o Georgia. Algunos de Tilaco se trasladan a Houston aunque algunos pocos se van más al norte, a Nebraska y a Míchigan.
El dinero que los migrantes mandan a su familia es de vital importancia para la economía del lugar. Landa ofrece festividades en el municipio, en la época de Navidad, para celebrar a los migrantes que vienen de Estados Unidos. Al inicio de diciembre, muchos de estos migrantes vienen de regreso para la celebración del Festival de Nuestra Señora de la Inmaculada Concepción, se les ve seguido en sus camionetas, con sus vestimentas de vaqueros. El evento seguido ofrece música al estilo Texas en honor a ellos.
Las mayores festividades del municipio son las siguientes: el equinoccio, que se celebra el 21 de marzo en La Vuelta; el festival de Isidro Labrador, organizado el 15 de mayo en Encino Solo; el Día de la Fundación, festejado el 25 de mayo en Agua Zarca; el Festival del Sagrado Corazón, el 16 de junio en La Reforma; la Virgen de la Misericordia, el 24 de septiembre en La Lagunita; Francisco de Asís, el 4 de octubre en Tilaco; y la Virgen de Guadalupe, el 12 de diciembre en el Valle de Guadalupe. Otra festividad importante es El Día de los Muertos, el cual se celebra del 31 de octubre al 2 de noviembre, con música de Huapango, fuegos pirotécnicos y otras actividades. La celebración de Nuestra señora de la Inmaculada Concepción se celebra el 25 de septiembre, y con motivo de esta festividad se organizan procesiones, ofrecimientos, danzas dulces y fuegos pirotécnicos. El día principal en Tilaco es el 4 de octubre, cuando se organizan danzas de moros y cristianos en honor a Francisco de Asís.
El Huapango es la música tradicional regional, especialmente uno llamado huapango arribeño, pero el Huapango abajeño también es popular.
Los platillos tradicionales incluyen nopales en pipían, nopal en la parrilla, camarón de río preparado de diversas formas, atole, pulque, enchiladas, dulces de semillas de calabaza, cacahuates, gorditas, pacholes y sacahuiles.
Parte de la población local cree en la existencia de ciertas criaturas, a las que llaman duendes, que suelen verse en zonas cercanas a los caballos.
Las Iglesias thumb|left|Facade of the Landa church thumb|Facade of the Tilaco church El municipio cuenta con dos de las cinco misiones franciscanas de la Sierra Gorda, las cuales fueron registradas como Patrimonio de la Humanidad en 2003. La construcción de las misiones estuvo a cargo de Junípero Serra, después de realizar la evangelización de la zona. Sin embargo, ambos lugares fueron misiones agustinas en los periodos coloniales; y las misiones franciscanas fueron fundadas a finales de 1740. Después, las misiones fueron designadas al clérigo regular en 1770.
Los trabajos de restauración de las cinco iglesias comenzaron en 1979 y finalizaron en 1985. Inicialmente, el trabajo se concentró en conservar la integridad de las estructuras y las fachadas. De 1991 a 1997 se procedió a restaurar los pueblos de los alrededores de las misiones, monumentos, plazas, fuentes, fachadas y fue retirado el pavimento empedrado. A finales de 1990 y a principios de los 2000, finalizó la restauración de los interiores: altares, órganos, áreas para rezar y pinturas. Buena parte de ese trabajo se realizó para impulsar el turismo en la comarca. El costo de la restauración fue de cerca de dos millones de pesos para cada misión.
Santa María de Landa está dedicada a Nuestra Señora de la Inmaculada Concepción. Las misiones franciscanas fueron fundadas en 1760, el trabajo de construcción del complejo se prolongó entre 1761 y 1768. Su construcción se atribuye sobre todo a Fray Miguel de la Campa, pero otros franciscanos estuvieron también en misiones cerca de la zona, tales como José de la Sierpe, Domingo de Arroyabe, Esteban de Basabe, Palóu, Pedro José Lugo Pérez y Antonio Paterna Ramos de Lora y José Campos. Según una leyenda, cuando la misión de Landa fue construida, existía una pequeña fuente de agua que corría desde el Cerro de San Esteban hasta el lugar. Los trabajadores la utilizaron para satisfacer su sed. Cuando la misión fue terminada, el flujo de agua paró, se secó y desapareció.
La misión de Landa es la que contiene los adornos más elaborados y es la que muestra mejor equilibrio en su composición. Contiene una capilla, un portal sacramental, una pila para los bautizos, atrios, áreas verdes, etc. El atrio está rodeado de paredes, pero dispone de tres entradas. En el centro, se encuentra una cruz de piedra. Tiene una torre de campana unificada con la fachada, la cual es principalmente de color ocre. El portal principal contiene muchos ornamentos de estilo barroco, con elementos vegetales y ángeles deteniendo la cortina. Existe una imagen de la Inmaculada Concepción, junto con diversos santos, como Bernardino de Siena, Juan de Capistrano y Francisco de Asís. A ambos lados de los ventanales se encuentran dos franciscanos importantes: Duns Scotus y María de Ágreda. En el centro hay una imagen del Arcángel Miguel defendiéndose de un demonio. La fachada cuenta con diversos elementos indígenas, como por ejemplo, peinados indígenas en el cabello del Arcángel, pero no siempre resultan evidentes.
Desgraciadamente, durante la Semana Santa del 2022, una de las tres puertas del atrio de la Misión de Landa (y la única original que persistía), fue derrumbada por un individuo en estado de ebriedad.
En abril de 2022 se inició nuevamente un proceso de renovación de la fachada, con la finalidad de darle mayor conservación y resaltar sus elementos arquitectónicos.
Para Landa, la restauración costó un millón de pesos. La plaza principal también fue restaurada cuando se agregaron bancas e iluminación. La iluminación fue agregada más tarde a la misión. Durante la restauración fueron localizados restos de un mastodonte bajo la misión.
La misión de Tilaco dispone de un coro, una pila bautismal, una sacristía, varias capillas y jardines. La capilla fue construida, en su mayoría, sobre una inclinación. La torre de la campana está separada del cuerpo de la iglesia, pero conectada al área de bautizos. Estructuralmente, la torre tiene la función de vigilancia. Es la misión más pequeña y simple. La puesta principal se encuentra resguardada por dos esculturas de San Pedro y de Paul. Existen dos nichos, uno de San José con el niño Jesús y otro con una imagen de la Inmaculada Concepción. Entre los dos, existe una paloma la cual representa al Espíritu Santo. Sobre ésta, hay un rombo en las ventanas, marcado con las cortinas que son soportadas por ángeles. Una imagen de Francisco de Asís se encuentra el lo más alto del portal, rodeado de cherubines, que en su mayoría se han inclinado hacia el diseño prehispánico. También cuenta con cuatro columnas soportadas por sirenas. Las sirenas no son un elemento que se utilice con frecuencia en el arte colonial y aún se desconoce el motivo de que se eligiese representarlas. El resto del portal está decorado de flores que representan el cordón con el que los franciscanos solían atar sus hábitos.