miniatura|Ubrique desde el inicio de la calzada romana Ubrique es un municipio de España perteneciente a la provincia de Cádiz, en la comunidad autónoma de Andalucía. Situado en la comarca de la Sierra de Cádiz. Tiene una población de . Su extensión superficial es de 69,78 km² y tiene una densidad de 235,18 hab/km². Se encuentra situada a una altitud de 337 m y a 99,8 km por carretera de la capital de provincia, Cádiz.

Ubicado en la confluencia de los Parques Naturales de la Sierra de Grazalema y de Los Alcornocales, Ubrique forma parte de la ruta de los pueblos blancos, contando con un importante patrimonio natural y monumental, fruto de su rica historia, lo que ha llevado a su conjunto histórico a ser declarado bien de interés cultural. Es cuna de la marroquinería andaluza, siendo el cuero parte fundamental de su economía.

Geografía Ubrique es un pueblo que forma parte de la Ruta de los pueblos blancos, estando en la entrada del parque natural de Grazalema y del parque natural Los Alcornocales.

Gracias a su ubicación, permanece rodeado de un paisaje rocoso característico de sierras en las que abunda una gran diversidad de flora (olivos, pinsapos, alcornoques, encinas, etc.) y una fauna abundante (buitres leonados, alimoches, etc.), existente principalmente sobre las zonas montañosas más altas situadas en el valle del Aljibe. El río Ubrique lo divide por la mitad, aunque también cuenta con otros ríos como el Tavizna.

Localización El término municipal de Ubrique se encuentra situado al este de la provincia de Cádiz, en la comarca de la Sierra de Cádiz, siendo un municipio fronterizo, al limitar con la provincia de Málaga. Cuenta con una extensión superficial de 69,78 km cuadrados, ocupando el puesto 29.º de los 45 municipios gaditanos en términos de superficie. El núcleo urbano de Ubrique se encuentra localizado a 36°40′37.6″ N y 5°26′41.8″ O, con una altitud de 335 m de altura, medidos desde su Ayuntamiento.

El término municipal de Ubrique limita con los de Villaluenga del Rosario, Benaocaz, Arcos de la Frontera, Jerez de la Frontera y Cortes de la Frontera, este último en Málaga.

Orografía El término municipal de Ubrique se caracteriza por la fuerte presencia de desniveles, que varía de los 205 m de su punto más bajo, en el embalse de los Hurones, hasta los 1104 m de altitud de su punto más alto, situado en la sierra de Ubrique. Las cotas más altas están presentes en el este del término municipal, mientras que el centro y oeste del término municipal está dominado por el valle del río Ubrique.

Al este del término municipal se encuentra la sierra de Ubrique, marcando el límite con el que alcanza los 1104 m de altitud. En esta sierra destaca el cerro del Algarrobal, con 941 m, y el cerro de los Batanes, con 926 m de altitud.

Al norte del término municipal, se encuentra la sierra de la Silla, enmarcada entre Ubrique, al este; la depresión del Río Ubrique, al sur; y el embalse de los Hurones, al oeste. El pico de la Silla con 920 m es el de mayor altitud, seguido por el pico del Adrión con 918 m.

Otros puntos destacados de la geografía de Ubrique son el cerro del Rubio, situado en la frontera con el término municipal de Cortes de la Frontera, con 777 m de altura. El cerro Mulera se encuentra al suroeste del núcleo urbano de Ubrique, alcanzando los 512 m. El Castillo de Fátima o de Cardela se localiza a una altitud de 640 m.

Hidrografía miniatura|Arroyo seco a su paso por Ubrique. El río Ubrique es el de mayor importancia de los que discurren por su término municipal. Nace en el término municipal de Benaocaz y desemboca en el embalse de los Hurones, contando con una longitud de 11,3 km. Pertenece a la cuenca del río Guadalete.

Por su parte, el arroyo Seco atraviesa el núcleo urbano de Ubrique de norte a sur, encontrándose encauzado desde los años 60, encontrándose en gran parte soterrado, siendo el grado de alteración hidromorfológica alto.

Otros arroyos que discurren por el término municipal son el arroyo de los Cidrones o el Arroyo de las Carihuelas. El arroyo Peñón de Mecino ha formado la Garganta de Millán, cuyas aguas fluyen hasta desembocar en el embalse de los Hurones. En este arroyo desembocan las aguas provenientes de la Garganta del Marroquí.

Naturaleza miniatura|Vista de Ubrique desde la calzada romanaEl término municipal de Ubrique se encuentra dividido entre dos parque naturales, el de los Alcornocales y el de la Sierra de Grazalema, que marcan la flora y fauna existente en su territorio. Parque natural Los Alcornocales Suelo, humedad y aprovechamiento tradicional han sido los factores determinantes para mantener la mayor masa conservada y productiva de alcornocal de la península ibérica, el parque natural Los Alcornocales.

Situado en la provincia de Cádiz y parte de Málaga, se extiende desde la sierra hasta el joven parque natural del Estrecho, presentando gran diversidad de relieves y paisajes. Esta riqueza se refleja en todos los ámbitos: flora, fauna, climatología, historia y folklore, constituyendo un lugar ideal para visitar y disfrutar de actividades tan diversas como la recolección de setas y la práctica de deportes en la naturaleza.

El principal responsable de esta riqueza es el agua, la cual está presente en numerosos ríos, arroyos y embalses que, además de abastecer a la provincia, son aptos para la pesca y actividades recreativas. Pero sobre todo destaca la humedad proveniente de la costa, que se acumula formando bosques de niebla en valles estrechos y profundos denominados canutos. En estas condiciones se conserva una flora muy singular, perteneciente a la Era Terciaria, la Laurisilva. Se caracteriza por hojas lisas y brillantes, que aprovechan la humedad y escasa luz que dejan pasar los alisos que bordean los canutos. Así, entre el aroma del laurel, la belleza del ojaranzo en flor, elegantes durillos y acebos, se caminará por esta especie de selva, en compañía de los sonidos del mirlo acuático, el hábil martín pescador y las currucas o pinzones, que se esconden entre los helechos.

Los suelos de arenisca, que han favorecido el denso alcornocal, también albergan quejigos y roble andaluz en las zonas más húmedas. En estos bosquetes cazan las águilas calzadas, culebreras y ratoneras, además de azores, gavilanes y cárabos. En las alturas, asoman las rocas y sobre el suelo pobre aparece la herriza, denso matorral achaparrado de distintas especies adaptadas a suelos ricos en metales como el aluminio, entre las que abundan, por ejemplo, las aromáticas. En este espacio habitan la cabra montés y numerosas aves rapaces, destacando el buitre leonado, alimoche, águila perdicera, búho real y halcón peregrino.

En las zonas bajas y arcillosas aparece el acebuchal aclarado desde tiempos inmemoriales para dejar paso al pasto que alimentará el ganado típico de la zona, la vaca retinta. En las laderas, aparece el matorral mediterráneo, con jaras, brezos, cantuesos, torviscos y majuelos. Por ellos discurre el corzo morisco, autóctono y emblema de caza mayor, además del gamo, ciervo y carnívoros como ginetas, tejones y sobre todo meloncillos, con la mayor población de la península.

En un parque tan completo y diverso, caben otras actividades, que van del montañismo en el pico del Aljibe o el Picacho; la espeleología en el enclave Ramblazo-Motillas, o el descenso de cañones en La Garganta de Buitreras, una de las pocas áreas preparadas para esta práctica de riesgo y que por su singularidad ha sido declarada monumento natural.

Parque natural Sierra de Grazalema

A caballo entre Cádiz y Málaga, aparecen estas sierras de relieves abruptos y contrastados a causa de su convulsa historia geológica. La erosión producida por el agua ha creado cañones de gran belleza, como la Garganta Verde que, con 400 m de profundidad, garantiza un magnífico descenso. Asimismo ha originado un laberinto subterráneo de simas y grutas entre las que destaca el complejo Hundidero-Gato. Se trata de la cueva de mayor longitud de Andalucía, destacable por hibernar en ella unos 100 000 murciélagos, la mayor población de España.

En este espacio, con las cimas más altas de la provincia de Cádiz, las ascensiones a cumbres como El Torreón o El Reloj son clásicas entre montañeros. Para escalar existen roquedos y paredes en Peñón Grande, Aguja de las Palomas y Peñaloja, en Grazalema, Cortados de Montejaque y Beaoján y La Veredilla, La Diaclasa y Cintillo, en Benaocaz. miniatura|Parque natural de la Sierra de Grazalema El elemento más emblemático del parque, además del denso bosque mediterráneo de encinas, alcornoques y quejigos, es el pinsapo, principalmente concentrado en la sierra del Pinar, por ser el lugar más lluvioso de la Península. Esta especie es descendiente de los abetos centroeuropeos que formaban aquí grandes bosques en las épocas glaciares. Hoy estos pinsapos habitan únicamente en este espacio, en el parque natural Sierra de las Nieves y en Sierra Bermeja (ambos en la provincia de Málaga). La visita al pinsapar, así como a otros enclaves de la Zona de Reserva, puede realizarse sólo en algunas épocas del año y con limitación de visitantes, por lo que se recomienda solicitar información previa.

Otro punto de interés es el curso alto del río Majaceite, donde se puede observar a la nutria, y donde sus olmos, sauces y álamos forman un característico bosque en galería. Estas y otras especies, hasta 300, pueden contemplarse en el cercano jardín botánico El Castillejo, junto al centro de visitantes El Bosque.

La conservada vegetación da lugar también a una rica fauna, manteniendo con semillas, frutos otoñales y pastos al ciervo, corzo, conejo, perdiz y la cabra montés. Destacan las numerosas aves, con 136 especies distintas, como el águila perdicera y el buitre leonado, este último tiene aquí las mayores colonias de Europa. Completan el ecosistema otros carnívoros emblemáticos como la jineta y comadreja, halcón peregrino, águilas calzada y culebrera y búho real.

Una de las rutas más importantes, la antigua calzada romana, comunica Benaocaz con Ubrique, municipio famoso por su tradicional marroquinería y prendas de piel. Para los amantes del turismo cultural la ruta de los pueblos blancos representa una gran oportunidad de conocer parte del legado árabe en Andalucía.

Historia miniatura|Restos de la ciudad romana de Ocuri, en Ubrique. Los restos arqueológicos encontrados en el término municipal de Ubrique nos refleja que el territorio ha estado habitado desde el Paleolítico Inferior, hace unos dos millones y medio de años. De la época ibera hay multitud de restos de asentamientos y enterramientos. Sin embargo, fue la época romana la que trajo un periodo importante de prosperidad a la región, como muestran el yacimiento arqueológico de Ocuri. En las proximidades de Ubrique se han localizado los restos de la ciudad romana denominada Ocuri, situada a un kilómetro del actual núcleo urbano, en el llamado Salto de la Mora. Sus construcciones indican que fue un importante centro en época romana, alcanzando su máximo esplendor en el . Tras la llegada de los musulmanes, en el actual emplazamiento de Ubrique se fundó una pequeña alquería habitada por poco más de un centenar de personas. No muy lejos más también se construyó en época musulmana una fortaleza llamada Cardela, que hoy en día se llama Castillo de Fátima. Durante la reconquista cambió de manos entre árabes y musulmanes durante varias veces, hasta que finalmente fue conquistada en 1485 por Rodrigo Ponce de León, duque de Arcos, pasando en 1490 a pertenecer a la casa de Arcos, por concesión directa de los Reyes Católicos. En 1501 se inicia la repoblación tras la expulsión de los moriscos que habitaban la villa y se empieza a consolidar el núcleo del que crecería Ubrique. Los cristianos, provenientes de otras partes del Reino, tomaron las casas, huertas y bienes que habían pertenecido a los moriscos. En total, entre 1501 y 1502, 40 familias cristianas repoblaron la villa.