Saltillo es la capital y ciudad más poblada del estado mexicano de Coahuila de Zaragoza, además de ser la cabecera del Municipio de Saltillo. Cuenta con una población de 864 431 habitantes y 1 031 779 habitantes en su zona metropolitana al 2020, lo que la convierte en la decimocuarta ciudad más poblada de México y la decimoquinta zona metropolitana más grande del país.
Se localiza a poco más de 430 km de la frontera con Texas, Estados Unidos y a 842km de la Ciudad de México, en la región noreste de México y en la región sureste del estado de Coahuila, rodeada por altas montañas de la sierra madre oriental. Según el Índice de Competitividad Urbana 2024 del Instituto Mexicano para la Competitividad, Saltillo es la ciudad más competitiva de todo México, así como también se encuentra entre las 10 ciudades con mejor calidad de vida en el país. Por otro lado, fue nombrada como la ciudad capital más segura de México por el INEGI 2025.
Saltillo es una de las ciudades más industrializadas de México. Cuenta con una de las industrias automotrices más grandes del país, con plantas como Tupy, Grupo Industrial Saltillo, General Motors, Stellantis, Daimler AG, Freightliner, BorgWarner, Plastic Omnium, Magna, y Nemak operando en la región. La ciudad y su área metropolitana cuenta con un gran número de plantas que suministran productos manufacturados a otras empresas multinacionales. En la zona metropolitana de Saltillo se encuentra el municipio de Ramos Arizpe, el cual fue declarado como la segunda ciudad que mejor paga en el país, solo por detrás de San Pedro Garza García. La ciudad también es un destacado centro manufacturero que resalta por su comercio, comunicaciones y fabricación de productos tanto tradicionales como modernos.
Toponimia miniatura|izquierda|Antiguo barrio del Ojo de Agua. Al fondo, la parroquia del Santísimo Cristo del Ojo de Agua, hoy reconocida como el sitio de la fundación de la ciudad. El nombre que Alberto del Canto dio a la ciudad fue: Villa de Santiago de Saltillo. Se puede determinar que el nombre de la ciudad se debe a una formación de agua, la cual todavía existe y se encuentra en la escalinata de la parroquia del Santísimo Cristo del Ojo de Agua, donde hoy en día se puede visitar y gracias a su pureza es potable.
A la llegada de los fundadores, se trataba de un pequeño salto de agua que caía desde una elevación del terreno, al pie de la cual se decidió fundar la villa. Desde este manantial se construyó una acequia que, por gravedad, surtía de agua a la población. Probablemente fue entonces cuando desapareció la pequeña cascada.
Historia
Fundación Varios exploradores seguramente recorrieron el hoy valle de Saltillo en busca de minas, aunque es sabido que la principal fuente de riqueza se basaba en la captura de indios chichimecas para esclavizarlos o venderlos en las ciudades mineras. El primer grupo de exploradores del que se tiene registro llegó a Coahuila a fines de 1568, comandados por Francisco Cano, Teniente del alcalde de Mazapil, quien exploró el sur de los hoy municipios de Saltillo y General Cepeda, tomando posesión a nombre de la Nueva Galicia.
Al año siguiente, Martín López de Ibarra, Teniente del Gobernador de la Nueva Vizcaya, exploró la misma zona y repartió mercedes y tierras a nombre de su provincia. Probablemente hayan entrado también el Capitán Francisco de Puga y Luis de Carvajal hacia 1573. Posteriormente, el portugués Alberto del Canto, quien había sido vecino del Real de Mazapil, llevó a cabo la fundación de la Villa de Santiago del Saltillo, a nombre de la Nueva Vizcaya, poco antes de 1577.
Virreinato Ya instalada la villa, esta se encontró ante el constante asedio de los originarios comarcanos. Uno de los enfrentamientos más significativos para la historia local fue el suscitado en 1584, cuando los jefes guachichiles Cilaván y Zapalinamé se alzaron en contra de los colonos españoles, levantamiento que fuera sofocado por el conquistador Francisco de Urdiñola. De este capítulo de la historia saltillense se origina el nombre y leyenda de la sierra de Zapalinamé, un complejo montañoso ubicado al sur de la ciudad que ostenta una gran importancia en el abastecimiento hídrico de la zona.
Los asedios constantes provocaron que la villa estuviera ante el peligro constante de despoblarse. Ante esta situación, por iniciativa de Urdiñola fueron llevadas a Saltillo 400 familias tlaxcaltecas con la intención de que los indígenas de la región imitaran el trabajo de estos. El traslado de estas familias a la ciudad fue liderado por los tlaxcaltecas Don Buenaventura de Paz y Don Joaquín de Velasco, nietos de Xicohténcatl el Viejo, capitanes del señorío de Tizatlán.
Como consecuencia de la llegada de los tlaxcaltecas, la villa se dividiría en dos por medio de una acequia que nacía del mismo ojo de agua que daba nombre a la ciudad y bajaba por la actual calle de Allende. Bajo el esquema de la sociedad política indiana, la parte norponiente y norte (San Esteban de la Nueva Tlaxcala) les correspondía a los indígenas, mientras que la parte suroriente y oriente (la Villa de Santiago del Saltillo) correspondía a los españoles.
Los tlaxcaltecas convirtieron a San Esteban en un vergel debido al incansable trabajo y a sus amplios conocimientos en horticultura. Realizaban diversas actividades como la elaboración de dulces de frutas y de leche, elaboraban sarapes, cultivaban árboles frutales, pastoreaban ganado, hacían pan de pulque, entre muchas otras actividades.
Además, armaron y equiparon a sus hombres para ayudar en la defensa de Saltillo, proporcionando un pequeño grupo, generalmente de 8 a 10 hombres, para unirse a los españoles en expediciones para reprimir a las tribus nómadas que vivían cerca de la ciudad.Guereca, p. 56-58. In addition to the "vecinos" there were doubtless also property-less men and families in Saltillo at the time. Durante todo ese tiempo los tlaxcaltecas conservaron su lengua nativa, el náhuatl, como lo demuestra la gran cantidad de documentos en esa lengua, especialmente testamentos, de los siglos y que hoy se conservan en el Archivo Municipal de Saltillo.
Empero la convivencia entre los españoles de Santiago del Saltillo y los tlaxcaltecas de San Esteban no era enteramente pacífica. En este respecto el Archivo Municipal también da cuenta de una gran cantidad de litigios originados del deslinde de tierras y el abastecimiento de agua procedente de la acequia que ambas villas debían compartir.
En el siglo , Saltillo era un centro comercial en la frontera norte que servía de puente entre la capital de la Nueva España y sus bastiones norteños, al ubicarse en un punto estratégico en el "Camino Real de los Texas" que conectaba a la Ciudad de México con la villa de San Antonio y otros diversos asentamientos del noreste en el Nuevo Reino de León, Nuevo Santander, Coahuila y Texas. También abastecía de trigo a las minas de plata de Zacatecas. Nunca alcanzó gran protagonismo, pero sí desarrolló un núcleo comercial y un sector agrícola y ganadero que abastecía sus necesidades, con excedentes que podían vender. Saltillo adquirió importancia administrativa a finales del siglo , cuando se estableció en la ciudad una sucursal de la Real Hacienda.
Los comerciantes, la mayoría de los cuales eran españoles peninsulares, constituían el grupo económico más importante, manejaban una amplia variedad de productos y vendían en tiendas. Eran la rama provincial del sector mercantil transatlántico, con vínculos con los comerciantes de la Ciudad de México. Los comerciantes peninsulares de Saltillo se casaron con miembros de la élite local, adquirieron propiedades rurales y buscaron cargos públicos.
La Feria de Saltillo, ya establecida desde finales del siglo , se convertiría en una feria comercial anual de gran renombre, transportando ganado y productos manufacturados en México a lugares tan lejanos como China y Europa. Saltillo también producía trigo comercialmente siempre que tuviera acceso al agua, pero como en muchas otras partes del norte, la sequía era una amenaza constante. En el siglo hubo demanda de animales de tiro, que Saltillo abastecía.
Hacia el final del período colonial, en 21 de mayo de 1785, en el contexto de las reformas borbónicas, se ejecutaría la orden real que separaba las jurisdicciones de Parras y el Saltillo de la intendencia de la Nueva Vizcaya. Fue a partir de ese momento que ambas villas pasaron a formar parte de Coahuila.
En 1811, ya en pleno fervor de la Independencia, los insurgentes ocuparon Saltillo para dirigirse hacia Parras y Monclova. En ese mismo año, Ignacio Allende y Miguel Hidalgo llegaron a la villa en retirada hacia Estados Unidos. En esta ciudad Hidalgo nombró jefes del movimiento independentista a Ignacio López Rayón y José María Liceaga.
México independiente Previo a la consumación de la independencia de México, la administración provincial de Coahuila había tenido su sede en Santiago de la Monclova. No sería sino hasta 1824, cuando por indicación del Congreso Constituyente se instalaría en el Saltillo la capital del 16° estado fundador de la federación, el Estado de Coahuila y Texas.
Sin embargo, la capital fue trasladada nuevamente a Monclova en 1827. Ese mismo año, se cambió el nombre de Santiago del Saltillo al de Leona Vicario, y el de San Esteban se cambió a Villalongín. Los cambios no permanecieron mucho tiempo, pues llegado el año de 1831, el Congreso del Estado emitió un decreto ordenando la desaparición de Villalongín con el fin de fusionarlo con Leona Vicario para formar una única ciudad llamada simplemente "Saltillo".
La nueva entidad surgió entre el tumulto, pues la fusión de ambas villas conllevó a la pérdida de escrituras de tierras e inmuebles, como el Hospital de los Naturales. Los intentos por parte de San Esteban de recuperar el cabildo no sirvieron más que para retrasar la aplicación del decreto, pues fue en 1834 cuando finalmente se abolieron los ayuntamientos de ambas ciudades para formar uno solo. A partir del año siguiente, los poderes del estado regresarían a reunirse en Saltillo, donde permanecerían definitivamente.
Durante casi una década, Saltillo ocupó la sede administrativa de un territorio que incluía a Coahuila junto con la mayor parte del territorio del actual estado estadounidense de Texas hasta perderlo en 1836 a causa de la Independencia de Texas. La República de Texas continuó teniendo disputas fronterizas con la República Centralista de México, que continuó objetando su independencia. La paz se vio aún más perturbada por las incursiones comanches y apaches, venganzas privadas y movimientos separatistas. El 23 de octubre de 1840, la Batalla de Saltillo tuvo lugar cuando 110 anglo-tejanos y tejanos hispanos cruzaron el Río Bravo para atacar al gobierno de la ciudad en apoyo al movimiento separatista radical popularizado como la República del Río Grande.
En 1845, Texas fue anexado por los Estados Unidos y sus disputas con México, agravadas por las decisiones de la administración del entonces presidente estadounidense James K. Polk, pronto escalaron en la Intervención estadounidense en México. La primera fase de la guerra terminó en septiembre de 1846 con el asedio del GeneralZachary Taylor y la ocupación de Monterrey. Subsecuentemente, Taylor, acompañado del GeneralWilliam Worth y 1200 hombres, marchó a ocupar Saltillo. el 16 de noviembre para proteger los accesos a su ejército en Monterrey.. El presidente mexicano Antonio López de Santa Anna habría podido llevar la guerra a una rápida conclusión en Veracruz, pero en su lugar reunió al ejército mexicano y lo trasladó al norte.