La homosexualidad en Alemania ha estado caracterizada, especialmente durante la persecución nazi y las dos décadas tras la creación de la República Federal de Alemania, por una legislación discriminatoria y la persecución. Durante los años 1999 a 2005, bajo el gobierno de coalición de verdes y socialdemócratas, Alemania se ha convertido en un país relativamente tolerante en el reconocimiento de la igualdad de derechos para los homosexuales.

Por otra parte, a pesar de las condiciones adversas, Alemania es el origen del movimiento LGBT en las primeras décadas del , años en los que se creó una floreciente subcultura gay y lésbica, que tendría una gran influencia en los movimientos LGBT posteriores. Una perspectiva de la historia LGBT alemana se puede ver en el Schwules Museum de Berlín, una institución única en el mundo dedicada a la conservación y difusión de la historia LGBT.

Los celtas

Los primeros pobladores conocidos de lo que en la actualidad es Alemania fueron los pueblos celtas. De sus costumbres solo quedan los escasos relatos de griegos y romanos. Dada su extensión, es muy probable que sus costumbres fueran muy distintas en diferentes zonas geográficas.

Aristóteles menciona en su Política (Libro 2, Capítulo IX) que los celtas practican la pederastía.

En el a. C., Diodoro Sículo se escandalizaba de las costumbres de los celtas:

Lo que le resultaba difícil de entender a Diodoro Sículo es que los guerreros celtas no consideraban escandaloso la pasividad sexual masculina, algo que la sociedad romana consideraba por debajo de la dignidad de un hombre. La información de Diodoro proviene de Posidonio y está confirmada por otros autores como Estrabón y Ateneo.

Los germanos thumb|Representación del dios Odín cabalgando su caballo Sleipnir. Imagen en la piedra de Ardre (Gotland). Los relatos transmitidos sobre los pueblos germánicos son en su mayoría 200 o 300 años posteriores a los hechos y fueron realizados por autores cristianos. Estos evidentemente escribieron los relatos imbuidos en un pensamiento judeocristiano en el que la homosexualidad era condenada como pecado y es muy probable que deformarán las historias según su propio pensamiento.

Los pueblos germánicos despreciaban la homosexualidad pasiva, que consideraban al mismo nivel que a las mujeres, los «imbéciles» y los esclavos, y glorificaban la camaradería guerrera entre hombres. La homosexualidad estaba estrechamente unida al concepto del níð, que básicamente significa «envidioso», «maligno», pero que también puede tener las connotaciones de «afeminado», «cobarde», «débil».Para más información véase Níð (en inglés) y Neidingswerk (en alemán) en la Wikipedia

El derecho islandés, el Grágás, considera delito llamar a alguien ragan, strodinn o sordinn, palabras que definen a hombres homosexuales activos y pasivos. El derecho noruego, el Gulathingslov, incluye entre los insultos que son delitos el «dejarse usar de forma lasciva por otro hombre». El derecho de Bergen y de las islas también incluye como insulto el «ser un mago o tener relaciones con otro hombre (kallar ragann)». Lo mismo puede decirse del Frostathingslov de Noruega, la Ley Sálica, las leyes anglosajonas y el derecho de Jutlandia

Sin embargo, en los países escandinavos hay noticias de sacerdotes travestidos y afeminados. El autor David F. Greenberg llega incluso a interpretar en su libro The Construction of Homosexuality que Odín conseguía conocimientos arcanos bebiendo semen. También existe un relato de Loki que, transformado en yegua, es montado por Svaðilfari, un semental, y acaba dando a luz a Sleipnir, el maravilloso caballo de ocho patas de Odín. El hecho fue una mancha en la reputación de Loki.

Los romanos thumb|La muerte de Orfeo (1494) de Durero (1471-1528). En la cinta colgada en los árboles se lee Orfeus der erst puseran («Orfeo, el primer sodomita»). El dibujo hace referencia al final que Ovidio da a Orfeo en su Metamorfosis, en la que ménades tracias matan a garrotazos al músico por haber dejado a las mujeres a favor de los muchachos.

El este y el sur de lo que actualmente es Alemania, a lo largo del Rin y Baden-Württemberg y Baviera meridionales, pertenecieron unos 300 años al Imperio romano, a las provincias de Germania Superior, Germania Inferior y Recia. De hecho, la ciudad de Tréveris fue capital administrativa del Imperio de Occidente durante los reinados de Constantino II, Valentiniano I, Graciano el Joven, Magno Clemente Máximo y Valentiniano II. Como tal, esas áreas se beneficiaron de las ventajas de la civilización romana y participaron plenamente de su cultura.

Los romanos trajeron, junto a los demás elementos de su cultura, su moralidad sexual. En la sexualidad romana era más importante el estatus que la persona. Así, los hombres podían penetrar a jóvenes esclavos, eunucos y prostitutos, de la misma forma que a esclavas, concubinas o prostitutas. En cambio, ningún ciudadano de reputación practicaría sexo con otro ciudadano, ni dejaría que otro hombre lo penetrara, independientemente de la edad o el estatus. La distinción era estricta entre el hombre activo (que a veces se acostaba con mujeres y a veces con hombres) y el pasivo, que era visto como servil y afeminado. Esta moralidad fue usada por ejemplo contra César, puesto sus supuestos escarceos con el rey de Bitinia eran motivo de rumor y burlas. En general, en Roma dominaba una forma de pederastia comparable a la practicada por los griegos.

El lesbianismo también era bien conocido, asumiendo dos formas distintas. Primero, en su forma safica, se practicaba entre mujeres femeninas entre las que podía haber una diferencia de edad. Por otro lado, existía un lesbianismo tribadistaen la que una de las participantes asumía un rol masculino. Estas lesbianas marimacho se caracterizaban por comportamientos asociados a la hombría como practicar la lucha y la caza e incluso penetr a sus compañeras con falos artificiales. Esta última práctica sólo acontecía entre mujeres adultas.

La llegada del cristianismo

La moralidad romana ya había cambiado hacia el , en el que Amiano Marcelino critica amargamente las costumbres sexuales de los taifali, una tribu bárbara situada entre los Cárpatos y el Mar Negro, que practicaba la pederastia de estilo griego. En 342 los emperadores Constantino y Constancio introdujeron una ley para castigar la homosexualidad pasiva, posiblemente con la castración, ley que fue ampliada en el 390 por Teodosio, que deja quemar en la hoguera a todos los homosexuales pasivos que trabajaban en burdeles. En 438 la ley fue ampliada a todos los homosexuales pasivos y en el 533 Justiniano castigaba cualquier acto homosexual con la castración y la hoguera, ley que se hizo más estricta en el 559.

thumb|San Pablo en un manuscrito de las epístolas, de inicios del (Württembergische Landesbibliothek, Stuttgart). Se han dado tres razones para este cambio de actitud. Procopio de Cesarea, historiador de la corte de Justiniano, consideró que tras las leyes había motivos políticos, ya que permitieron a Justiniano eliminar a enemigos políticos, quedarse con sus propiedades y no tuvieron mucha eficacia eliminando la homosexualidad entre la gente corriente. La segunda razón y quizás la de más peso, sería la extensión del cristianismo dentro de la sociedad romana, que fue asumiendo el paradigma cristiano de que el sexo debe servir exclusivamente para la reproducción. Colin Spencer, en su libro Homosexuality. A history, defiende que un cierto sentido de autoprotección de la sociedad romana tras sufrir alguna epidemia (como la peste, por ejemplo) aumentó la presión reproductiva sobre los individuos. Este fenómeno estaría combinado con la extensión del estoicismo en el Imperio.

El cristianismo también llegó en el a las provincias germanas. Los primeros obispados fueron Tréveris, en el , Colonia, hacia el año 300, y Maguncia, en el . Hasta el año 313 no hubo una doctrina común en el cristianismo sobre la homosexualidad, pero anteriormente San Pablo ya había criticado la homosexualidad como contra natura:

Poco a poco los Padres de la Iglesia fueron creando un cuerpo literario en el que se condenaba la homosexualidad y el sexo en general en los términos más enérgicos, luchando contra una práctica común en la sociedad de la época, incluyendo la primitiva Iglesia.El poeta Ausonio (310-395) tuvo una apasionada relación con San Paulino, obispo de Nola. No se sabe si ese amor fue físico, pero la pasión ha quedado plasmada en las cartas que se escribían. Las cartas de Ausonio, 43 años mayor que Paulino, también señalan su tristeza por el alejamiento de este cuando intensifica su vida cristiana. Incluso San Agustín confesó amores homosexuales en su juventud, aunque más tarde rechazaría esa lujuria como pecaminosa (Homosexuality. A history de Colin Spencer ISBN 1-85702-447-8). Por otra parte se identificó a la homosexualidad con la herejía desde muy pronto, no solo a causa de las costumbres paganas, sino también debido a los rituales de algunas sectas gnósticas o del maniqueísmo, que, según San Agustín, practicaban ritos homosexuales.

El proceso de cristianización se paralizó con las Invasiones germánicas de los siglos y y no sería continuado hasta que misioneros irlandeses volvieron en el .

La Alta Edad Media thumb|Quema por sodomía del caballero de Hohenberg y su sirviente delante de la muralla Zúrich en 1482. Ilustración del Chronik der Burgunderkriege (ha. 1483; Crónica de las guerras burgundias) de Diebold Schilling.

A finales del y principios del aparecen por toda Europa los penitenciarios, manuales que prescribían castigos para los diferentes pecados y faltas. Las penas prescritas varían tanto entre autores, épocas y países que resulta imposible hacerse una visión de conjunto. Sin embargo, en todos ellos se condenaba el sexo anal u oral, tanto homosexual como heterosexual. Por ejemplo, el Finian, un penitenciario irlandés, condena las relaciones homosexuales entre adolescentes a dos años de penitencia; para hombres adultos el castigo es de tres años. Algunos incluso mencionan la homosexualidad y la masturbación femenina, considerando la acción especialmente grave si se realiza con ayuda de algún objeto, aunque los castigos no son severos. Incluso la masturbación es castigada con tres meses de ayuno en el manual del arzobispo Teodoro de Canterbury. En 965 Burkhard von Worms, obispo de Worms, editó el Directorium con una serie de reglas para «vigilar el cuerpo y curar el alma». Las preguntas que hace el arzobispo son sorprendentemente detalladas, tanto cuando habla del sexo heterosexual como del homosexual, llevando al autor Gotthard Feustel a afirmar que el religioso sabía exactamente de lo que estaba hablando. Para Brukhard von Worms la homosexualidad, la masturbación y el bestialismo formaban un solo pecado, la sodomía.

La Iglesia también dedicó muchos esfuerzos a eliminar el «pecado nefando» dentro de sus filas. El Sínodo de Tours ordenó en 567 que ningún monje ni sacerdote durmiera en una cama con otro para evitar la tentación. A partir de ese momento los monjes deberán dormir todos en una gran sala bajo la vigilancia del abad. Ejemplo de estos temores es Walafrido Strabo (809-843),Strabo significa bizco en latín. hijo de padres pobres, entra muy joven en la comunidad del Monasterio de Reichenau, para llegar a ser el preceptor de Carlos el Calvo y más tarde abad de Reichenau. La poesía de Strabo, uno de los logros cumbre del renacimiento cultural carolingio, tiene claros rasgos homoeróticos, como el poema que le dedica a su «hermano» Liutgers.