La invasión de bahía de Cochinos, también conocida como invasión de playa Girón o la batalla de Girón,Mesa Redonda con la Reflexión de Fidel La Batalla de Girón fue una fallida operación de desembarco militar en la costa suroeste de Cuba en abril de 1961 por parte de los Estados Unidos de América y el Frente Revolucionario Democrático Cubano (FRD), integrado por exiliados cubanos que se oponían a la Revolución cubana de Fidel Castro, financiados de forma clandestina y directa por el gobierno estadounidense. La operación tuvo lugar en el apogeo de la Guerra Fría, y su fracaso influyó en las relaciones entre Cuba, Estados Unidos y la Unión Soviética.

En 1952, el dictador general Fulgencio Batista, aliado de Estados Unidos, encabezó un golpe de Estado contra el presidente Carlos Prío y lo obligó a exiliarse en Miami, Florida. El exilio de Prío inspiró el Movimiento 26 de Julio de Castro contra Batista. El movimiento logró derrocar a Batista durante la Revolución cubana en enero de 1959. Castro nacionalizó empresas estadounidenses, incluidos bancos, refinerías de petróleo y plantaciones de azúcar y café. A principios de 1960, el presidente estadounidense Eisenhower había comenzado a contemplar formas de eliminar a Castro, con la esperanza de que pudiera ser reemplazado por un gobierno cubano en el exilio, aunque no existía ninguno en ese momento. De acuerdo con este objetivo, Eisenhower finalmente aprobó el plan de Richard Bissell que incluía el entrenamiento de la fuerza paramilitar que luego se utilizaría en la invasión de Bahía de Cochinos. Junto con las operaciones encubiertas, Estados Unidos también comenzó su embargo contra la isla. Esto llevó a Castro a acercarse a su rival de la Guerra Fría, la Unión Soviética, después de lo cual Estados Unidos rompió relaciones diplomáticas.

Los exiliados cubanos que se habían mudado a los EE. UU. después de la toma de poder de Castro habían formado la unidad militar contrarrevolucionaria Brigada 2506, que era el brazo armado de la DRF. La CIA financió la brigada, que también incluía aproximadamente 60 miembros de la Guardia Nacional Aérea de Alabama, y entrenó a la unidad en Guatemala.

Más de 1.400 paramilitares, divididos en cinco batallones de infantería y un batallón de paracaidistas, se reunieron y trasladaron desde Guatemala y Nicaragua en barco el 17 de abril de 1961. Dos días antes, ocho bombarderos B-26 suministrados por la CIA habían atacado aeródromos cubanos y luego regresaron a los EE. UU. En la noche del 17 de abril, la principal fuerza de invasión desembarcó en la Playa Girón en la Bahía de Cochinos, donde abrumó a una milicia revolucionaria local. Inicialmente, José Ramón Fernández lideró la contraofensiva del Ejército Revolucionario de Cuba; más tarde, el propio Castro tomó el control de la situación.

Cuando la fuerza invasora perdió la iniciativa estratégica, la comunidad internacional se enteró de la invasión y el presidente estadounidense John F. Kennedy decidió no brindar más apoyo aéreo. El plan, ideado durante la presidencia de Eisenhower, había requerido la participación de las fuerzas aéreas y navales estadounidenses. Sin más apoyo aéreo, la invasión se estaba llevando a cabo con menos fuerzas de las que la CIA había considerado necesarias. La fuerza invasora fue derrotada en tres días por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba (FAR) y se rindió el 20 de abril. La mayoría de las tropas contrarrevolucionarias que se rindieron fueron interrogadas públicamente y enviadas a prisiones cubanas con más procesamientos.

La invasión fue un fracaso de la política exterior estadounidense. La victoria del gobierno cubano consolidó el papel de Castro como héroe nacional y amplió la división política entre los dos países que antes eran aliados, además de envalentonar a otros grupos latinoamericanos para socavar la influencia estadounidense en la región. Como se afirma en unas memorias de Chester Bowles: "El humillante fracaso de la invasión destrozó el mito de una Nueva Frontera dirigida por una nueva generación de superhombres incisivos y libres de defectos. Por muy costosa que haya sido, puede haber sido una lección necesaria". También acercó a Cuba a la Unión Soviética, preparando el terreno para la Crisis de los misiles de Cuba en 1962.

Contexto histórico y geográfico El 1 de enero de 1959, después de 25 meses de lucha guerrillera, triunfó la Revolución cubana dirigida por Fidel Castro. Hasta entonces, y desde la independencia formal de España en 1898, Cuba había estado bajo la influencia política y económica de los Estados Unidos, incluyendo una ocupación militar (1898 y 1906). En un contexto de plena Guerra Fría la administración estadounidense consideró que la Revolución cubana era un serio peligro, no sólo por el hecho de tener tan próximo un aliado de la Unión Soviética, sino porque desde muy temprano quedó en evidencia que podían servir de ejemplo a otras revoluciones en Latinoamérica.

La deposición del presidente interino Manuel Urrutia Lleó (más favorable a la democracia representativa), el conflicto por el Asunto de Huber Matos, los fusilamientos de exmiembros de las fuerzas represivas de Fulgencio Batista y la promulgación de la Primera Ley de Reforma Agraria de Cuba que expropió los latifundios agrícolas y agropecuarios de compañías estadounidenses llevaron a que las relaciones entre los Estados Unidos y Cuba comenzaran a tensarse. El gobierno estadounidense suspendió la cuota azucarera y dejó de comprar este recurso a Cuba, que en aquel entonces era prácticamente su único producto de exportación con alta rentabilidad, pero pronto el gobierno cubano encontró un comprador seguro en la Unión Soviética. El gobierno estadounidense detuvo todas las ventas de petróleo a Cuba provenientes de los Estados Unidos y sus países aliados con el propósito de paralizar la industria y en general la economía de la isla. La Unión Soviética rápidamente respondió enviando petróleo crudo a Cuba. Las refinerías de capital estadounidense se negaron a procesar el petróleo soviético y, en respuesta a estas acciones, Cuba nacionalizó progresivamente todas las posesiones de empresas estadounidenses en el país.

Además de decretar un embargo económico a Cuba como respuesta a las expropiaciones de las compañías y demás propiedades de los ciudadanos estadounidenses, el presidente Dwight D. Eisenhower no tardó en ordenar el apoyo a organizaciones anticastristas tanto dentro como fuera de la isla que trataran de derrocar a la Revolución cubana, encabezada por Fidel Castro, y así se organizaron cientos de intentos de asesinato del líder cubano por parte de la Agencia Central de Inteligencia. Esta situación llevó a la ruptura de toda clase de relaciones políticas y económicas entre los dos países a principios de 1961.

Preparativos

El 17 de marzo de 1960, Dwight D. Eisenhower ordenó a la CIA la organización de una unidad de guerrilla compuesta por exiliados cubanos, con el propósito de derrocar a la Revolución cubana. En esta empresa, la CIA tenía la responsabilidad de coordinar acciones de inteligencia con grupos contrarrevolucionarios dentro de Cuba que pudieran facilitar la invasión, pues se confiaba en levantamientos populares contra la Revolución y en deserciones masivas en sus fuerzas.Conexión Cubana - Bahía Cochinos

En noviembre de 1959 comenzaron a reunirse grupos que habían sido opositores a la dictadura de Batista, y que no estaban de acuerdo con el rumbo que estaba tomando la revolución, como la Legión de Acción Revolucionaria (LAR)Efemérides Cubanas - Noviembre o la Acción Católica Universitaria (ACU). Estos movimientos estaban formados, en su mayoría, por jóvenes universitarios católicos de clases acomodadas, quienes decidieron buscar a otros excombatientes del Movimiento 26 de Julio que mostrasen desacuerdo con la implementación de un régimen comunista, recibiendo además el apoyo de la CIA y parte del clero cubano.Terrorismo "made in U.S.A." en el continente americano; una enciclopedia básica miniaturadeimagen|Fidel Castro, líder de la revolución cubana. En estas reuniones se creó el Movimiento de Recuperación Revolucionaria (MRR). Entre sus fundadores estaba Manuel Artime, quien llegó a ser teniente de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, lideraba un grupo de jóvenes de la ACU, que habían sido fundadores del LAR, y se estaban trasladando a los Estados Unidos para ser entrenados militarmente por la CIA. A partir de enero de 1960 empezaron a trasladarse a los Estados Unidos de forma individual el grupo formado por los estudiantes universitarios y, el 17 de mayo de 1960, un grupo de diez, los cuales se llamaban José Andreu, Antonino Díaz Pou, Vicente Blanco Capote, Javier Souto, Armando Acevedo Arencibia, Carlos Rodríguez Santana, Enrique Casuso, José Raffo, Ramón Machado Vidal y Humberto Solís Jurado, fueron trasladados al Motel María Antonieta de Fort Lauderdale. En la madrugada del 19 de mayo, Manuel Artime y Roberto de Varonas se presentaron en el motel y fueron presentados a los miembros de la CIA (Carl Jenkins y Gordon), quienes fueron los encargados de trasladarlos a Useppa Island, en el estado de Florida. En ese grupo inicial estaba Carlos Rodríguez Santana.

En días posteriores fueron llegando los otros miembros que conformarían el grupo fundador de la Brigada de Asalto 2506. A este grupo de estudiantes se sumó un grupo de jóvenes oficiales del Ejército de Cuba, que habían servido durante el gobierno de Fulgencio Batista luchando contra la guerrilla de Fidel Castro. El grupo fue dividido en dos, un grupo recibiría entrenamiento como radioperadores (los universitarios) y el otro quedaría como instructores militares de los futuros combatientes. El plan original consistía en una lucha de guerra de guerrillas.

El 4 de julio de 1960, el grupo de los radioperadores fue trasladado al aeropuerto de Opalocka en Miami y transportado a Guatemala. Anteriormente, el grupo conformado por exmilitares y un puñado de universitarios, había sido trasladado a Panamá. El grupo de Guatemala aterrizó en el aeropuerto de San José, en la costa del océano Pacífico, y fue trasladado en un autobús perteneciente al Ejército de Guatemala a la finca Helvetia, propiedad de Roberto Alejos, hermano del Embajador de Guatemala en Washington, bajo el Gobierno del Presidente Miguel Ydígoras Fuentes.

Los miembros de este grupo de radio-operadores estudiaban telegrafía durante la semana, los sábados y domingos construían la Base TRAX, en las montañas adyacentes a la finca Helvetia. Posteriormente llegó el coronel Napoleón Valeriano (a) Coronel Vallejo, el cual tenía gran experiencia en la lucha guerrillera en Filipinas, su tierra natal, derrotando a la guerrilla comunista Hukbalahap. En un origen, se planeó que la lucha sería de guerrillas; posteriormente, una decisión política del gobierno de Estados Unidos la transformó en una brigada de combate bautizada como "Brigada 2506".

La Brigada 2506 contaba con la élite de las fuerzas aéreas de Cuba, compuesta por expilotos de la Marina de Guerra, Fuerza Aérea y Ejército. En la parte civil de la Fuerza Aérea de Liberación (FAL), los pilotos de los aviones de transporte provenían de las líneas aéreas comerciales como Cubana de Aviación y Aerovías Q; algunos de ellos tenían un promedio de 20 000 horas de vuelo. Ellos volarían en obsoletos aviones bimotores C-46 y cuatrimotores C-54 dados de baja tras la Segunda Guerra Mundial.

El armamento militar que el gobierno estadounidense suministró a la Brigada se componía de pistolas Colt M1911A1, fusiles Garand, carabinas M1 y M2, subfusiles M3, subfusiles Thompson, fusiles automáticos Browning BAR, ametralladoras M1919, ametralladoras M2 y granadas Mk 2. El armamento pesado consistía en morteros de 60, 81 y 105 mm, así como cañones sin retroceso de 57 mm y 75 mm. También fueron equipados con explosivos C-3 y C-4 para las demoliciones. Sus equipos de radio eran los PR-6 y PR-10. En cuanto a medios de transporte se les entregó: