La batalla de Magnesia se libró en 190 a. C. o 189 a. C. cerca de Magnesia, en las planicies de Lidia, entre el ejército romano, dirigido por el cónsul Lucio Cornelio Escipión y su hermano, el general Escipión el Africano, con su aliado Eumenes II de Pérgamo contra el ejército de Antíoco III Megas, del Imperio seléucida, apoyado por los gálatas. La decisiva victoria romana supuso el fin de la guerra romano-siria por el control de Grecia.

Antecedentes Antes de saber de la victoria de la armada romana en Mioneso, el rey del Imperio seléucida, Antíoco III el Grande, estaba fortificando Quersoneso y Lisimaquia, pero después de recibir las malas nuevas se retiró de la región sin dejar guarniciones para proteger los Dardanelos. Además, los rodios tenían atrapado a su general, Aníbal Barca, en Panfilia.Apiano 11.6.28

Los hermanos Lucio y Escipión el Africano no dudaron y aprovechando la oportunidad tomaron Lisimaquia, conquistando todo el Quersoneso y haciéndose con las armas y el tesoro que ahí había. Antíoco III envió una embajada a pedir la paz, ofreciendo a la República Esmirna, Lámpsaco y Alejandría del Gránico pero también, si los romanos lo exigían, entregaría Jonia y las islas Eolias, territorios que ya se habían pasado a sus enemigos, y liberaría al joven Lucio Cornelio Escipión, capturado cuando navegaba de Calcis a Demetríade. La respuesta de los Escipión fue que, de haber ofrecido esas condiciones mientras aún retenía el Quersoneso, lo habrían aceptado pero ahora no.Apiano 11.6.29

Poco después, Publio caía enfermo y se retiraba a Elea, reemplazándolo Cneo Domicio Enobarbo como consejero de su hermano. Antíoco III reunió sus fuerzas en Tiatira, no lejos de las enemigas, y envió a Lucio Cornelio Escipión a Elea. Luego se fortificó en el monte Sípilo, tras el río Frigio pero Domicio deseaba la batalla, así que cruzó el curso fluvial y construyó un campamento cerca del seléucida. Durante cuatro días los ejércitos formaron frente a sus fortificaciones sin hacer nada. Al quinto se acercó aún más y construyó un nuevo campamento, después del intervalo de un día envió un heraldo para avisarle al rey que mañana daría batalla, quisiera el monarca o no.Apiano 11.6.30

Fuerzas enfrentadas Romanos thumb|300px|izquierda|Mapa de la guerra entre Roma y los seléucidas; los movimientos de las legiones en verde y sus enemigos en naranja. Acorde a Apiano, el ejército de Escipión se componía de soldados organizados en dos legiones de romanos y dos alae, «alas», de socii, «socios», itálicos. El historiador británico John D. Grainger eleva el tamaño de la hueste a efectivos.Grainger, 2002: 321 En cambio, el alemán Hans Delbrück, basado en los estudios de su compatriota y colega Johannes Kromayer, sostiene que eran infantes y 2800 jinetes.Delbrück, 1990: 400

Según Apiano los romanos formaron la izquierda y los itálicos la derecha mientras que Tito Livio dice que los primeros ocuparon el centro y los segundos los lados.Livio 37.39.8 Siempre en formación de tres líneas de manípulos.Apiano 11.6.31; Livio 37.39.9 Según Livio cada ala o legión sumaba 5400 soldados, no muy distinta de la afirmación de Apiano, quien decía que eran romanos y otros tantos itálicos. El israelí Bezalel Bar-Kochva, fuertemente inspirado en los cronistas antes mencionados, cree que unos 6000 latinos serían vélites.Bar-Kochva, 1975: 165-166

Sobre la posición de los asiáticos de Eumenes II, Livio dice que estaban a la izquierda de los latinos, continuando la línea,Livio 37.39.9 pero Apiano que estaban en retaguardia. Entremezclados estaban los 3000 peltastas aqueos. La caballería se componía de 3000 jinetes, a la derecha los 2200 jinetes itálicos y romanos y a la izquierda los 800 asiáticos. Al extremo derecho había 500 tracios tralios y otro tanto de cretenses.Livio 37.39.10 El izquierdo, en cambio, estaba apoyado en un río Apiano 11.6.31; Livio 37.39.11 pero igual se dejaron cuatro unidades de caballería. El campamento quedó protegido por 2000 mercenarios tracios y macedonios.Livio 37.39.12 Se juzgó como inútiles a los 16 paquidermos, por ser pequeños norteafricanos, y quedaron atrás.Apiano 11.6.31; Livio 37.39.12

El procónsul Domicio era acompañado por cuatro unidades de caballería. Escipión quedó a cargo del centro, Domicio del ala derecha, y Eumenes II de la izquierda.

Seléucidas El rey Antíoco III contaba con efectivos según Apiano,Apiano 11.6.32 aunque Floro da cifras aún más altas, infantes e igual número de jinetes, aparte de carros y elefantes.Floro 1.24.16 Grainger los reduce a sólo combatientes y Delbrück de infantes más jinetes.

De sus fuerzas destacaba la falange macedonia, compuesta por piqueros armados con sarisasApiano 11.6.32; Livio 37.40.1 y organizados en diez unidades que formaban el centro de la formación.Apiano 11.6.32; Livio 37.40.2 Entre cada compañía había 2 Livio 37.40.2 o 22 paquidermos. Falangistas y elefantes eran el punto fuerte del ejército asiático.Livio 37.40.3

Su caballería del flanco derecho se componía de 500 gálatas, 3000 catafractos y casi 1000 agêma Livio 37.40.5 de origen gálata  o medo.Livio 37.40.6 Más hacia el extremo estaban 200  a 1200 arqueros a caballo dahes.Livio 37.40.8 En reserva había otros 16 elefantes y más cerca de la falange una cohorte de argiráspidas,Livio 37.40.7 compuesta por 1500 infantes ligeros de Creta, otro tanto de Tralles y 2500 arqueros de Misia. Por último, 4000 honderos de Cyrtae y arqueros de Elimaida (golfo pérsico).

En la izquierda había 1500 gálatas y 2000 capadocios a caballo, estos últimos enviados por el rey Ariarates IV,Livio 37.40.9 2700 auxiliares de todo tipo, 3000 catafractos y 1000 jinetes ligeros, la mayoría de Siria, Frigia y Lidia.Livio 37.40.10 Eran precedidos por carros falcados y arqueros árabes montados sobre dromedarios Livio 37.40.11 con la orden de retirarse después del primer ataque. Más hacia la falange había tarentinos, 2500 gálatas a caballo, 1000 cretenses, 1500 carios y cilicios, también montados,Livio 37.40.12 igual número de guerreros de Tralles, 3000 panfilios, pisidios y licios. Más atrás había 4000 auxiliares de Elimaida y Cyrtae acompañando a 16 elefantes separados por pequeños intervalos.Livio 37.40.13

Apiano dice que mandaba 220 elefantes «indios» (posiblemente sirios), pero Livio los rebaja a 54; también menciona que estos animales eran más grandes y agresivos que los africanos, que preferían huir a enfrentarlos.Livio 37.39.13 Estas bestias llevaban torres amarradas a sus lomos con cuatro soldados más su mahout.Livio 37.40.4

Bar-Kochva habla de piqueros, infantes ligeros ( en el ala derecha y el resto en la izquierda), argiráspidas, 5200 jinetes y 22 paquidermos.Bar-Kochva, 1975: 166-167

El rey mandaba el ala derecha mientras su hijo Seleuco y su sobrino Antípater la izquierda. El centro estaba a cargo de los generales Minio y Zeuxis, mientras que los paquidermos eran mandados por un tal Filipo.Apiano 11.6.33; Livio 37.40.14

La batalla

Ala izquierda seléucida Al amanecer, una húmeda neblina hizo difícil la visibilidad en el campo de batalla.Livio 37.41.1 La línea romana era muy corta y la humedad no embotaba sus espadas ni jabalinas.Livio 37.41.2 Sus contrarios tenían una línea mucho más extensa así que ni sus alas podían ver su centro, las cuerdas de sus arcos, hondas y jabalinas estaban relajadas y los aurigas de sus carros de guerra estaban aterrados de atacar en vanguardia.Livio 37.41.3 El rey de Pérgamo temía aquellas unidades que tenía enfrente y sin mucha visibilidad ante su carga, Eumenes II ordenó atacar a sus caballos con arqueros cretenses, honderos y porteadores de jabalinas más algunos jinetes, atacando y retrocediendo en formación dispersa, girando alrededor del enemigo y atacando a los animales (objetivos más grandes) en lugar de sus aurigas.Apiano 11.6.33; Livio 37.41.10 Esto hizo romper filas a los carros con los caballos enloquecidos por las heridas de proyectiles, volviéndose y chocando con los carros y camellos que venían detrás mientras sus enemigos evitaban chocar con ellos y la caballería ligera los perseguía.Apiano 11.6.33; Livio 37.41.11 Nadie sabía exactamente lo que sucedía entre las filas seléucidas, extendiéndose rápidamente el pánico.Apiano 11.6.33

Después de esto, las líneas adversarias empezaron a avanzar para lucharLivio 37.41.12 mientras que los auxiliares en la derecha seléucida rompieron filas al ver la caótica derrota de los carruajes,Livio 37.42.1 sin presentar resistencia a la caballería asiática y romana que les atacó.Apiano 11.6.34; Livio 37.42.2 Los que no alcanzaron a huir fueron pasados a cuchillo por los jinetes.Livio 37.42.3

Destrucción de la falange Así toda el ala izquierda de Antíoco III cedió y la infantería ligera de ese sector, entre la caballería y la falange, presa del pánico, empezó a huir hacia la infantería pesada.Livio 37.42.4 Los falangistas no pudieron usar apropiadamente sus sarisas en ese caos y sufrieron una lluvia de proyectiles por la infantería ligera enemiga y después por los legionarios, que les arrojaban sus pilum en sus desordenadas filas.Apiano 11.6.35; Livio 37.42.4 La falange había sido abandonada por la caballería en sus alas y los infantes ligeros enemigos pudieron rodearla y atacarla por la retaguardia, a la vez que empezaban a oírse gritos romanos cada vez más cerca del campamento seléucida.Apiano 11.6.35; Livio 37.42.6

Los falangistas decidieron vender caras sus vidas y formaron un cuadro para luchar contra un enemigo que los atacaba desde todas partes, manteniendo con sus apretujadas líneas un muro letal de sarisas. Sin embargo, los legionarios no entablaron combate cuerpo a cuerpo sino que continuaron con la lluvia de jabalinas y flechas, que en una masa tan densa como inmóvil, siempre atinaban en algún blanco. Con tales bajas, la falange retrocedió disciplinadamente para minimizar sus líneas pero manteniendo la cohesión.Apiano 11.6.35 Así, con la derrota de ambas alas, la falange en el centro fue masacrada porque su disciplina y el peso de su equipo impedían su huida.Apiano 11.6.35; Livio 37.43.7

Finalmente, los proyectiles empezaron a asustar a los elefantes, que corrieron a través del cuadro, desordenándolo, produciéndose la desbandada. Gracias a la experiencia luchando en África, los romanos evitaron sus cargas, les arrojaron sus jabalinas e intentaron cortar los tendones de sus patas con sus gladius.Livio 37.42.5

Ala derecha seléucida En la derecha seléucida, comandada por el rey en persona, al ver que sólo cuatro unidades de caballería protegían el sector y que, además, estaban tan cerca de la infantería que dejaban un espacio desprotegido cerca de la orilla del río, atacó con sus jinetes e infantes ligerosLivio 37.42.7 de frente y los flanqueó, haciendo huir a la caballería y la infantería de reserva en ese sector, que huyeron a su propio campamento,Apiano 11.6.34; Livio 37.42.8 donde estaban apostados 2000 soldados selectos.Livio 37.43.4