Las lenguas iberorromances son un subgrupo de lenguas romances que posiblemente forman un subgrupo filogenético dentro de la familia romance. Las lenguas iberorromances se desarrollan en territorios ocupados por los romanos hacia el año 415, es decir, la península ibérica, el sur de las Galias y el norte del Magreb y sus posteriores conquistas.
Lenguas consideradas universalmente dentro del grupo iberorromance son el galaico-portugués (y sus modernos descendientes), el asturleonés, y el español o castellano. El navarroaragonés (luego romance navarro y aragonés)para algunos autores se incluye en las lenguas occitanorromances, que a veces también son incluidas junto a las otras tres lenguas ibéricas. Todas estas lenguas forman un continuum geolectal con alta inteligibilidad entre lenguas adyacentes.
Clasificación general right|290px|thumb|Países del mundo donde se estudia español. thumb|290px|Distribución geográfica del portugués. thumb|Dominio asturleonés thumb|170px|Dominio lingüístico del catalán/valenciano. thumb|right|150px| miniaturadeimagen|212x212px|Idioma aragonés en color rojo. Las lenguas iberorromances son una agrupación convencional de las lenguas romances, aunque muchos autores usan el término en un sentido geográfico y no necesariamente filogenético. Filogenéticamente, existen discrepancias sobre si qué lenguas deben considerarse dentro del grupo iberorromance, ya que por ejemplo algunos autores consideran que las ibero-orientales, también llamadas occitano-románicas, podrían estar más estrechamente relacionadas con las lenguas galorromances que con las lenguas ibéricas occidentales (iberorromance nuclear). Y la posición del aragonés dentro de las lenguas romances de la península ibérica también ocasiona discrepancias.
Una agrupación geográfica convencional frecuente es la siguiente: Lenguas iberorromances occidentales (iberorromance nuclear) Lenguas iberorromances orientales (occitanorrománico y aragonés) Mozárabe
En lo que sigue se usará el signo convencional † para las lenguas extintas.
Iberorromance occidental (nuclear) El iberorromance occidental presenta un número de rasgos gramaticales y fonológicos definitorios que están ausentes en el llamado iberorromance oriental que a su vez presenta características comunes con el galorromance o el galoitálico pero no presentes en las lenguas iberromances occidentales. Algunos autores consideran que las lenguas iberorromances abarcan sólo al grupo occidental y nuclear y que el llamado "iberorromance oriental" realmente constituye un grupo filogenético aparte con características intermedias entre el iberorromance y el galorromance.
Las lenguas iberorromances occidentales (Grupo Ibero-Occidental) son: Asturleonés: Asturiano Leonés Mirandés Hablas de transición entre español y asturleonés: Extremeño o Altoextremeño Cántabro o Montañés Español o castellano Dialectos del español Judeo-español, Sefardí o Ladino JudesmoYahoo! y Haquetía o Haketiyya Subgrupo galaico-portugués Galaicoportugués (†) Gallego Fala Portugués Dialectos del portugués Judeoportugués (†)
Iberorromance oriental (lenguas occitanorromances)
Las lenguas occitanorromances, a veces llamadas iberorromances orientales, forman un grupo aparte y su inclusión dentro de las lenguas iberorromances es problemática, ya que no comparten las características principales de las lenguas mismas. Otros autores en cambio incluyen a las lenguas occitanorromances dentro de las lenguas galorromances junto con las lenguas galoitálicas y las lenguas retorromances.
Según Ethnologue las lenguas iberorromances orientales son: Occitano Septentrional: auvernés, lemosín, viveroalpino Suroriental: languedoc, provenzal Gascón: aranés, bearnés, bigorrés Shuadit (judeo-provenzal) (†) Catalán/Valenciano Oriental: central, nororiental, alguerés, balear (mallorquín, menorquín, ibienco), Occidental: noroccidental, tortosino, valenciano (apitxat, septentrional, meridional, alicantino, castellonense) Judeo-catalán (†)
Iberorromance pirenaico-mozárabe La clasificación de Ethnologue incluye un grupo de lenguas romances de la península ibérica dudoso, formado por el navarroaragonés y por el mozárabe: el Grupo Pirenaico-Mozárabe, aunque muchos especialistas consideran que dicha división no es un grupo válido, ni encuentran demasiados argumentos para postular una especial relación entre el aragonés y el mozárabe. Navarroaragonés (†): Riojano precastellano (†) Romance navarro (†) Aragonés Aragonés occidental: Aragüesino, Ansotano, Cheso, Aisino Aragonés central: Belsetano, Aragonés del valle de Vió, Panticuto Aragonés oriental: Patués o Benasqués Aragonés meridional o Somontanés Judeoaragonés (†) Mozárabe (†)
El grupo pirenaico-mozárabe se suele clasificar de varias maneras, y no existe un consenso global sobre su filiación. Las teorías más aceptadas son: 1- La que lo clasifica como un tercer grupo dentro de las lenguas iberorromances. 2- la que lo sitúa como grupo separado del grupo iberorromance, incluso fuera del grupo galo-ibérico, y dentro del grupo italo-occidental, del que forman también parte las citadas lenguas galo-ibéricas. Esta opción es básicamente seguida por Ethnologue.
Variedades iberorromances de transición Dada la gran cercanía que tienen las lenguas iberorromances por toda la península ibérica (y algunas áreas de América del Sur), existen áreas donde se hablan lenguas mixtas o variedades lingüísticas de transición que presentan características mixtas a las de las lenguas iberorromances adyacentes. Estas lenguas mixtas son:
El castrapo, que es el nombre que se le da en Galicia (España) a una variante popular del español hablada en dicha comunidad autónoma, caracterizada por el uso de vocabulario y de expresiones tomadas del idioma gallego que no existen en español. Se considera socialmente vulgar. Es frecuente en las ciudades gallegas. El amestáu, o variante del asturiano, se caracteriza por una castellanización léxica, fonética y sintáctica, siendo mucho más acusada en las dos primeras. Para algunos se trata de un habla de transición entre el asturiano y el español, aunque son otros muchos los que defienden que, a causa de sus estructuras sintácticas, se trata de una variante del asturiano (o del asturiano de clase baja). El barranqueño (a fala de Barrancos) es una lengua mixta hablada en la localidad portuguesa de Barrancos. Es un dialecto cuya base es el portugués alentejano con una fuerte influencia del español popular de Andalucía y de la Baja Extremadura (véase más abajo), especialmente lexicográficos, fonéticos y morfológicos. Dichos elementos a veces son extraños y hasta discordantes para un dialecto de base portuguesa. El portuñol, portunhol, portanhol es la mezcla de los idiomas portugués y español. Se da entre los hablantes de las regiones lingüísticas limítrofes entre el castellano y el portugués, muy especialmente en la frontera uruguayo-brasileña. El ribagorzano es un dialecto de transición entre la lengua aragonesa y la lengua catalana, que se habla en la extensión que desde la Edad Media ocupó el Antiguo Condado de Ribagorza, es decir, desde las poblaciones de Benasque y Aneto hasta el límite sur de la actual comarca de La Litera y teniendo por límite occidental el antiguo Condado de Sobrarbe y oriental el Condado de Pallars y la zona baja del río Noguera Ribagorzana, donde arranca la Acequia de Piñana en la provincia de Lérida. En el la capital del Condado estaba en Benabarre, y el Condado perteneció desde tiempos medievales a los Duques de Villahermosa y por herencia, el último Conde de Ribagorza fue el rey Felipe II.
Variedades discutidas El eonaviego o gallego-asturiano, fala del occidente de Asturias o gallego de Asturias (o simplemente fala para sus hablantes) es un conjunto de hablas (o falas), cuyo dominio lingüístico se extiende, como su nombre indica, en la zona asturiana comprendida entre los ríos Eo y Navia, si bien su área de influencia abarca también zonas más orientales que el antes citado río Navia y más occidentales que la ría del Eo. Se discute su adscripción al grupo galaico-portugués o si se trata de un habla de transición. Este territorio se conoce como Tierras del Eo-Navia (un territorio que no coincide con la comarca del Eo-Navia).Menéndez Pidal, El Dialecto leonés, 2ª, prológo y edición Carmen Bobes Naves, Ridea, Oviedo 1.962, pág. 16 y 17 Hay que indicar que además de rasgos asturianos y gallegos también presenta numerosos rasgos propios por lo que se discute si se trata de un habla de transición entre el asturiano y el gallego o si se podría llegar a considerar una lengua cercana pero diferente a las anteriores.
Criollos iberorromances
En muchas áreas de África y América, particularmente en zonas donde históricamente existió un importante tráfico de esclavos y por tanto contacto de hablantes de lenguas muy diversas, se desarrollaron pidgins como medio de intercambio, que dieron lugar a numerosas lenguas criollas de base española y portuguesa: Criollos de base léxica española ChabacanoChabacano PalenqueroBiblioteca Luis Ángel Arango Criollos de base léxica portuguesa: Caboverdiano Lunguyê Angolar Forro Kriol Macaense Criollos mixtos: PapiamentoPapiamento (≈) (para algunos es un criollo de base española, aunque otros lo consideran de base portuguesa): Papiamento de Aruba, Papiamento de Bonaire, Papiamento de Curazao Annabonense o Fá d'Ambô, annobonense o annobonés (también llamado Fla d'Ambu y Falar de Ano Bom) es una mezcla de un criollo portugués, el forro y de español hablado en la isla de Annobón, Guinea Ecuatorial.
Árbol cladístico El proyecto de comparación sistemática ASJP basado en la similitud léxica medida como la distancia de levenshtein de una lista de cognados ha construido árboles cladísticos que dan una aproximación razonable al parentesco filogenético de numerosas familias. En el caso de las lenguas iberorromances mencionadas anteriormente, el árbol cladístico tiene la forma:
Características principales de las lenguas iberorromances
Conservan las vocales latinas al fin de las palabras en contraste con las galorromances, galoitálicas y retorromances. Las lenguas occitanorromances también pierden las vocales finales latinas. Pierden las formas adverbiales latinas Ibi e Inde presentes en las otras lenguas romances. Las lenguas occitanorromances y el aragonés (así como el castellano medieval), conservan dichas formas adverbiales en su léxico. El infinitivo lo forman con una (r) final y no se pierden en contraposición a las lenguas galoitálicas y retorromances. En las lenguas galorromances y occitanorromances (catalán y occitano) se conservan en la escritura pero no se pronuncian. Evolución de los grupos latinos (cl, fl, pl) a /ʎ/ /t͡ʃ/. En las lenguas galorromances, retorromances, occitanorromances y en el aragonés, se conservan esos grupos (clau en aragonés occitano y catalán, clef en francés; flama en aragonés, occitano y catalán, flamme en francés; plever en aragonés, plòure en occitano, ploure en catalán, pl'''euvoir en francés). Evolución de los grupos latinos (ci, ti, ce, te) a (/θ/, /z/ /s/). Diptongación ante (e, o) breves latinas, Esta característica está presente en todas las lenguas iberorromances a excepción del galaico-portugués y del catalán, por ejemplo (ventum - viento, ponte - puente y en aragonés folia - fuella). Este fenómeno ocurre también, aunque en menor medida, en occitano (ventum - vent, folia - fuèlha). Betacismo: No hay distinción entre b y v exceptuando al portugués donde se mantiene la distinción. En las lenguas occitanorromances, esa distinción persiste en la norma culta, en algunos dialectos (valenciano, balear, la mayor parte de dialectos occitanos, con la notable excepción del gascón).