El Museo Nacional de Antropología es un Museo Nacional español con sede en Madrid, en el número68 de la calle Alfonso XII. Es el primer museo antropológico que se creó en España, y está dedicado a ofrecer una visión global distintas culturas existentes en el planeta, con colecciones que cubren los cinco continentes.

Fue inaugurado el 29 de abril de 1875 por el rey Alfonso XII, con el nombre oficial de «Museo Anatómico» (tal y como indica en latín la placa conmemorativa, conservada en el segundo piso), aunque popularmente sería conocido como Museo Antropológico, por ser el título que figuraba sobre la puerta de acceso.

El museo es de titularidad estatal y de gestión directa del Ministerio de Cultura (o equivalente). Orgánicamente depende de la Dirección General de Bellas Artes y Patrimonio Cultural, en concreto de la Subdirección General de Museos Estatales.

Historia miniatura|izquierda|Placa conmemorativa de la inauguración oficial en 1875. El museo tuvo su origen en la iniciativa del médico Pedro González de Velasco (1815–1882), quien impulsó la creación de una institución destinada a albergar de forma permanente sus colecciones científicas y anatómicas, siguiendo el modelo del Museo Británico de Londres. Tras su muerte, el Estado compró a su viuda en 1887 el edificio y las colecciones (aunque los contactos ya se habían iniciado en vida del doctor), a las que luego se fueron añadiendo muchas otras, fruto de expediciones, viajes, donaciones, compras, etc.

Tiene calificación de bien de interés cultural con categoría de monumento en virtud del Decreto 474/1962, de 1 de marzo (BOE de 9 de marzo), mediante el que determinados museos fueron declarados monumentos histórico-artísticos.

miniatura|izquierda|El salón principal del museo en una ilustración de José Luis Pellicer y Bernardo Rico publicada en La Ilustración Española y Americana a los pocos días de la inauguración, el 8 de mayo de 1875. Desde su inauguración el 29 de abril de 1875 como Museo Anatómico, la institución experimentó algunos cambios de nombre y de titularidad. Tras la muerte del fundador, el edificio el edificio quedó adscrito al Museo Nacional de Ciencias Naturales.Durante algunos años, hasta su traslado a su actual sede en el Palacio de la Industria y las Artes, el MNCN tuvo también instalados en el edificio del doctor Velasco la colección y el laboratorio de entomología. Esta sección había sido creada el 1 de octubre de 1883 con las piezas de esta naturaleza que había en el MNCN, procedentes de viajes y expediciones científicas de finales del , en especial de la Comisión científica del Pacífico. En 1910, mediante Real Orden de 27 de mayo, fue escindida del Museo Nacional de Ciencias Naturales, constituyéndose con ella un museo independiente que conservó su denominación, el Museo Nacional de Antropología, Etnografía y Prehistoria.

Los cambios políticos acaecidos en España tras la Guerra Civil trajeron aparejados también cambios intelectuales y científicos que tuvieron sus consecuencias en el Museo Nacional de Antropología, que pasó a llamarse en 1940 Museo Nacional de Etnología. En 1941 fue puesto bajo la dependencia del Instituto Bernardino de Sahagún de Antropología y Etnología del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, situación que perduraría hasta 1952, en que el museo se independizó, aunque hasta 1962 siguió sirviendo de sede de la dirección y la sección de Madrid del instituto. El cambio de denominación manifestaba una variación en la orientación del museo. Si en sus orígenes primó el estudio del hombre en su aspecto físico, la antropología física, a partir de ese momento pasó a centrarse en la antropología social y cultural, en las colecciones de objetos etnográficos. Además se desprendió de los fondos que tenía de arqueología y prehistoria, que fueron traspasados al Museo Arqueológico Nacional. Ese nombre se mantuvo hasta 1993, cuando recuperó la antigua denominación de Museo Nacional de Antropología mediante Real Decreto 684/1993 de 7 de mayo, que fusionó bajo ese nombre al Museo Nacional de Etnología y al Museo del Pueblo Español, aunque ambas instituciones siguieron funcionando independientemente con dos sedes distintas, la segunda en el edificio del antiguo Museo Español de Arte Contemporáneo, en la Ciudad Universitaria. Esta situación se mantuvo hasta 2004 cuando se creó el Museo del Traje. Centro de Investigación del Patrimonio Etnológico (CIPE), al cual se asignaron las colecciones del Museo del Pueblo Español y se separaron así las dos instituciones, creándose dos museos independientes.

Sede

miniatura|MADRID — Museo antropológico del Dr. Velasco. Ilustración de José Passos publicada en 1902. El edificio fue diseñado y construido entre 1873 y 1875 por Francisco de Cubas, para servir a la vez como residencia y museo del doctor Velasco, que invirtió en él todos sus ahorros. En la actualidad cuenta con tres plantas, la baja dedicada a Asia (Filipinas y religiones orientales) y exposiciones temporales, la primera a África y la segunda a América.

Originalmente el inicio de la escalinata estaba flanqueado a cada lado por sendas estatuas sedentes, una de Miguel Servet, obra de Elías Martín, y la otra de Francisco Valles (el Divino Valles), de Ramón Subirat i Codorniu, pero ambas fueron retiradas en la reforma sufrida por el edificio en la década de 1940.

Colecciones thumb|Cabeza femenina con tocado ibérica procedente del santuario del Cerro de los Santos, siglos - Perteneciente a la colección del doctor Velasco, y exhibida en la «sección de curiosidades» de su museo, tras su muerte fue transferida en 1892 al Museo Arqueológico Nacional.Las colecciones del Museo Nacional de Antropología tienen su origen en las reunidas por el doctor Pedro González de Velasco, a las que posteriormente se han ido incorporando fondos procedentes de donaciones, compras, viajes, expediciones, trabajos de campo y reordenaciones de colecciones entre museos estatales. En la actualidad, las colecciones comprenden casi 29 000 fondos museográficos, distribuidos en los cinco continentes. El desglose aproximado por áreas es el siguiente: África (alrededor de 4400 piezas), América (3000), Antropología Física (4600), Asia (5500), Europa (2500), Oceanía (500) y materiales gráficos y fotográficos (8400). Los fondos de Prehistoria fueron asignados de forma definitiva al Museo Nacional y Centro de Investigación de Altamira. De la totalidad de las colecciones, se expone aproximadamente un 4 % en las salas de exposición permanente.

Antropología Física La colección de Antropología Física del Museo Nacional de Antropología está compuesta por 4692 números de inventario, en su mayoría correspondientes a restos humanos (4378). Su formación se concentra en las primeras etapas históricas del museo, desde finales del y comienzos del , en un contexto en el que la institución fue concebida por su fundador, el doctor Pedro González Velasco, como un museo de anatomía. En ese momento, la distinción entre la antropología física —hoy integrada en el ámbito de las ciencias biológicas— y la antropología social y cultural —actualmente adscrita a las ciencias sociales— no estaba claramente definida. El propio Velasco reunió una importante colección vinculada a la medicina, la antropología física y la teratología, parte de la cual se conserva actualmente en otras instituciones museísticas. Su gabinete anatómico constituyó el núcleo inicial del futuro museo.

El origen de la colección se sitúa en la colección de 500 cráneos reunida por el doctor Velasco, mayoritariamente de procedencia española. Posteriormente, el conjunto se amplió con restos humanos procedentes, entre otros, de la sección de Anatomía Comparada del Museo de Ciencias Naturales y de diversas expediciones científicas, que aportaron no solo objetos etnográficos, sino también restos humanos. La mayor parte de estos materiales corresponde a restos óseos, especialmente material osteológico individual, y de forma predominante cráneos. Una proporción significativa del conjunto presenta procedencia desconocida, circunstancia relacionada con los criterios de documentación y registro propios del momento en que fueron incorporados. Entre los restos humanos cuya procedencia se conoce, predominan los de origen español, seguidos por los procedentes de Filipinas, y se documentan materiales de Europa, Asia, América, África y Oceanía.

Dentro de los restos humanos de procedencia conocida destacan los cráneos deformados de Perú y Bolivia, traídos por la Comisión Científica del Pacífico (1862–1866), así como cráneos de origen prehistórico, como los procedentes del yacimiento magdaleniense de Tisuco. La colección incluye también algunos esqueletos humanos completos, entre los que sobresale el de Agustín Luengo Capilla, conocido como el “Gigante Extremeño”, así como seis personas momificadas americanas, cinco de ellas de procedencia atacameña lickanantay. Hasta 2015 formó parte de la colección una persona momificada guanche, procedente del Real Gabinete de Historia Natural, que fue asignada mediante orden ministerial al Museo Arqueológico Nacional. Otro conjunto relevante se incorporó tras la Exposición General de las Islas Filipinas, Carolinas y Marianas de 1887, durante la cual se exhibieron numerosos cráneos procedentes de Filipinas, las Islas Marianas y las Carolinas, que posteriormente pasaron a integrarse en los fondos del museo. Entre finales del y el primer tercio del , una parte significativa de los ingresos correspondió a cráneos procedentes de excavaciones arqueológicas y de cementerios. La colección incluye asimismo restos óseos de animales, como los cráneos donados por Amado Ossorio en 1915.

Junto a los restos humanos, la colección de Antropología Física conserva un importante conjunto de vaciados de escayola, entre los que destacan cerca de un centenar de bustos realizados y coleccionados durante el . Estos bustos se vinculan al desarrollo de disciplinas como la frenología y, posteriormente, a corrientes de la denominada ciencia racial, en el contexto de las expediciones militares y científicas del , en las que participaron especialistas encargados de su producción. Este tipo de representación, inicialmente asociada a figuras individuales destacadas, pasó a emplearse para la caracterización tipológica de distintos pueblos o grupos humanos y se difundió en museos de ciencias naturales y antropología. En el Museo Nacional de Antropología, esta colección se constituyó a partir de 1892 gracias a Diego Ripoche, quien realizó copias de los bustos conservados en el Museo de Historia Natural de París. En 1906, Manuel Antón adquirió al Museum für Völkerkunde de Berlín, a través de la administración de los Museos Reales (Koniglichen Museen), una colección de mascarillas mortuorias realizadas directamente sobre el cadáver de los individuos. Dentro de la colección de vaciados también hay varias figuras de talla natural. La colección se completa con bustos no antropológicos, varios objetos de instrumental científico, muestrarios vegetales y la placa alusiva al Laboratorio de investigaciones biológicas del Doctor Cajal.

Aunque desde 1940 la colección de Antropología Física ha perdido una importante presencia en la exposición permanente hasta el año 2022 algunos de los objetos y restos humanos podían verse en la sala de orígenes del museo que fue desmantelada tras la publicación de la Carta de compromiso sobre el tratamiento de restos humanos. En los últimos años, se ha producido un cambio en la consideración de los restos humanos en los museos. Su estatus dentro de las colecciones es único, ya que no son simples bienes culturales, son los restos de una persona fallecida y deben ser tratados con dignidad y respeto. Por eso en el Museo Nacional de Antropología en 2022 se publicó la carta de compromiso con el objetivo de reconocer esta realidad y establecer una serie de compromisos relativos a su exposición, acceso, conservación, préstamo y adquisición.

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