El Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria es una de las fiestas más antiguas, con más historia y carácter propio de España, que se celebra en la ciudad del mismo nombre (Las Palmas de Gran Canaria). Más de cinco siglos de vida han hecho de esta fiesta popular la de mayor arraigo y una de las más multitudinarias del municipio capitalino de la isla de Gran Canaria (Canarias), y una de las de mayor relevancia del país y del mundo.Noticia sobre el Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria , publicada por el diario Canarias7, 07-02-2007<<Yoteca>> Guía de ayuda documentada, , 22-2-2008 En junio de 2011 obtuvo la declaración como Fiesta de Interés Turístico de CanariasDeclaración fiesta de interés turístico de Canarias, publicada por el diario La Provincia y de Interés Turístico Nacional en marzo de 2017. En febrero de 2023 fue declarado Fiesta de Interés Turístico Internacional, siendo la segunda fiesta canaria en lograrlo tras el Carnaval de Santa Cruz de Tenerife,Inma Medina: "Este reconocimiento blinda nuestro Carnaval" y el quinto carnaval de EspañaEl carnaval de Las Palmas de Gran Canaria, de interés turístico internacional, publicado por Antena 3 tras los de Santa Cruz de Tenerife y Cádiz (ambos en 1980), y los de Águilas (2015) y Badajoz (2022).
En las fiestas se celebra la Gala de Elección de la Reina y la Gala de Elección del Drag Queen del Carnaval. Esta última se inició en 1998 y fue precisamente el carnaval de la capital grancanaria el primero del mundo en incluir dicho espectáculo. También participan activamente de cada uno de los actos que se organizan las murgas, agrupaciones locales que realizan actuaciones ataviados con disfraces en las que cantan a modo de sátira, tanto masculinas como femeninas, y las comparsas, grupos de baile coreografiados al ritmo de una batucada.
El escenario principal del Carnaval se sitúa en el parque de Santa Catalina y es construido desde cero siguiendo la temática de las fiestas, que cambia cada año. La participación masiva de ciudadanos en la Gran Cabalgata, los Mogollones y el Entierro de la Sardina -cierre de la celebración- han contribuido de forma destacada al éxito del Carnaval de esta ciudad.
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Historia miniatura|200px|Prólogo inquisitorial de 1574:1574..................................CXV-2Proceso seguido en el V.O. de la Ing. de Cans. contra Andrés Espino, hijo de Hernado Espino, vecino de Canarias, por que estando en la casa del canónigo Pedro León, donde se celebraba la boda de Matías Cayrasco, hijo de Constantín Cayrasco, Alguacil de la Inquisición, y donde se quería representar una comedia, el dicho Andrés quiso atropellar a Constantín, sacando espadas, etc. Acudieron los restantes y desnudaron unas veinte espadas, por ser todos gentes principadas. La fiesta era de máscaras y la concurrencia tan grande que no cabía en la sala ni en los patios. Dice Constantín que había más de cuarenta espadas.Se ordena la prisión de Espino aunque luego se le liberta condicionalmente, sin que recaiga más resolución en el asunto.
Sus antecedentes se remontan casi al inicio de la historia de la ciudad. Al término de la conquista de la Isla de Gran Canaria, a finales del , comienza a poblarse no sólo de castellanos sino también de distintas nacionalidades, acogiendo así pobladores de diversa procedencia. En agosto de 1521, un grupo de genoveses residentes en la ciudad, (entonces llamada Real de Las Palmas), fueron decisivos en la estructuración del "Carnaval primero", con tintes claramente italianos. Aparece por estos días lo que podríamos considerar en la actualidad la "comisión de festejos", ordenando corridas de toros, colocación de luminarias y el nombramiento de caballeros para que cuiden de las fiestas. Ya en el , distintos documentos aluden a la presencia de italianos en la ciudad, y a su afición a los bailes de máscaras.
Cabe destacar la figura de Don Bartolomé Cairasco de Figueroa, nacido en una casona de la Alameda capitalina el 8 de octubre de 1538. Su padre fue Don Mateo Cairasco, procedente de Niza, y su madre Doña María de Figueroa, de Gran Canaria, con un enraizamiento italiano que también tendría el padre de los Salvago, que era genovés. Ambos realizaban bailes de disfraces, y con estas celebraciones se le otorga edad y máscara patriarcal a un carnaval más que centenario.<<Néstor Álamo>> Cronista Oficial de la Ciudad y de la Isla
Documentos históricos acreditan esta realidad: Néstor Álamo, Cronista Oficial de la ciudad y de la isla, relata en sus crónicas conservadas en el Museo Canario el 5 de agosto de 1574 las reyertas en un "sarao o farsa de gentes disfrazadas" por disputas familiares que dieron a fin un prólogo inquisitorial, hablando de baile de máscaras y disfraces celebrado en la casa del canónigo Pedro León, con motivo del matrimonio de Matías Cairasco. <<Prólogo inquisitorial reproducido a la derecha del texto>>
En la Historia de las Islas Canarias de José de Viera y Clavijo, al relatar la entrada del capitán general, Íñigo de Brizuela en la isla, en febrero de 1635, señala: sirviósele aquella noche una gran cena, y tres banquetes los días de las carnestolendas…<<José de Viera y Clavijo>> Noticias de la Historia General de las Islas Canarias (1772-1773)
El 2 de mayo de 1777 se publicó por Bando en esta ciudad una Real Cédula de S.M. y Señores del Consejo en representación del Obispo de Placencia en el que se prohibía todo tipo de celebraciones de esta índole. Aunque ya existían ciertas prohibiciones como las del Obispo Valentín Moran en 1751, por las que no podía celebrarse las procesiones de noche, entre otras, y las del Corregidor Don Martín de Roxas y Teruel dictadas desde su visita a la Isla en el año 1757.
izquierda|miniatura|200px|Cabalgata del Círculo Mercantil en 1891, entre la Alameda de Colón y la plaza de Cairasco
El carnaval de antaño abarcaba desde la plaza de La Feria hasta el final del paseo de San José, con su ombligo en el Gabinete Literario, la Alameda de Colón y su eje principal en la calle Mayor de Triana.
El Carnaval se manifestaría en lo sucesivo en un entorno familiar y vecinal, con celebraciones de disfraces y máscaras en los salones más adinerados y sábanas de los barrios más humildes. Ya comenzaban a realizarse los primeros desfiles, paseos con música y quema de cohetes. Aunque la fiesta debía parar a medianoche, por limitaciones de la Inquisición justificada en motivos religiosos.
A mediados del la fiesta da un giro con la aparición de instituciones socio-culturales (las llamadas sociedades) con capacidad para convocar fiestas con motivos diversos, en consonancia con las primeras cabalgatas de carrozas y carros alegóricos seguidos de las marcaritas. Es la época de las sociedades, el <<Círculo Mercantíl>>, el <<Gabinete Literario>>, el <<Club Las Palmas>>, la <<Unión Musical>>, el <<Casino de Instrucción y Recreo>> o el<<Círculo de la Amistad>> todos en torno al casco histórico de la ciudad (Triana - Vegueta), en donde al igual se encuentra el Teatro Pérez Galdós en el que se realizaron numerosas escenas de bailes y escenas carnavaleras.Periódico <<El Telégrafo>> 13-01-1896
miniatura|Martes de Carnaval de 1918 en Las Palmas de Gran Canaria miniatura|Desfile de Carnaval de 1900-1910, en el barrio de Vegueta
Las Fiestas de Invierno Ya en el la aparición de instituciones como el Club Náutico o el Club Victoria amplían el mapa carnavalero hacia el norte, a la zona de los muelles de la ciudad y al bario de La Isleta después de la dictadura. La represión estatal durante la Dictadura Franquista, al igual que en el resto de España, prohibió esta celebración e impidió el desarrollo del Carnaval que se enmascaró bajo la denominación de "Fiestas de invierno". Algunos vecinos lo mantuvieron vivo en la clandestinidad, en convocatorias que casi siempre albergaban los clubes sociales y deportivos más señalados. Convocaban bailes y fiestas frecuentadas por los vecinos que ocultaban sus disfraces bajo sábanas hasta llegar al local.
1976: Carnaval moderno
Tras el fin del Régimen Franquista a partir de 1976 se recuperó entonces la fiesta en la calle, conociéndose como el actual carnaval moderno y cobrando su dimensión actual. Meses después de la muerte de Franco, desde el barrio de La Isleta, de la mano de Manolo García uno de sus vecinos, llamaba al gobernador civil de la provincia y lograba la autorización para que el carnaval volviera a las calles de la ciudad y se pudo celebrar una cabalgata de disfraces, después de 40 años de prohibición. Los vecinos de La Isleta constituyeron el primer Patronato del Carnaval y cogieron las riendas de la organización en estos primeros años.
Década de 1980
En la década de los 80 la organización del carnaval se especializó y profesinalizó, exigiéndo un presupuesto mayor, más actividades y una ordenación municipal. Todo ello sembró la semilla para que se produjera el acuerdo entre el Patronato del Carnaval y el Ayuntamiento. En este proceso jugó un papel fundamental la figura del alcalde, Juan Rodríguez Doreste, que impulsó la realización de un acto emblemático al inicio de las fiestas y la creación de una Comisión Mixta para la organización de las carnestolendas.
Así en 1982-1983 marca un antes y un después en el comienzo de las fiestas, dando un el pistoletazo de salida con el "Pregón" a cargo de un personaje público, al principio en las Casas Consistoriales pasando por distintos lugares y actualmente sobre el enorme escenario de la plaza de Santa Catalina, engalanado con la ambientación característica (alegoría) a ese año y seguido de la tradicional "Verbena de las Sábanas".
En 1986 se crea la comisión mixta llamada "Fundación del Carnaval de Las Palmas" en la que estaban representados el ayuntamiento, los grupos políticos, las asociaciones de vecinos, los grupos de carnaval y otros colectivos sociales. En esos años se organizó una todavía hoy recordada fiesta veneciana en Vegueta. También comienza a popularizarse el nuevo himno oficial para los festejos "Invitación al Carnaval".
Década de 1990
La década de los 90 comenzó con cambios en la estructura y organización de las fiestas y se crea la Sociedad Anónima "Fiestas del Carnaval de Las Palmas".
En sus inicios, tanto las galas como actuaciones tenían lugar en el Teatro Pérez Galdós y en la Plaza de Santa Ana. Con el paso del tiempo, algunas de las actuaciones cambiaron de localización y se trasladaron al estadio Insular, hasta que en 1995 todos los actos pasan a realizarse sobre el nuevo enclave del Carnaval en el Parque Santa Catalina, que se consolida como centro neurálgico de las carnestolendas.
El año 1998 marcó la historia reciente del carnaval de Las Palmas de Gran Canaria, con la celebración de la primera Gala Drag Queen que desbordó todas las expectativas y se ha consolidado como un referente y una carta de presentación de las fiestas en el ámbito nacional e internacional.
izquierda|miniatura|Cloe, Carnaval Canino 2011, el concurso más novato de las fiestas
En estos más de treinta años transcurrido de Carnaval moderno, ha pasado a ser la fiesta de mayor impacto social y económico de la isla de Gran Canaria y haciéndose muy notable entre sus principales atractivos turísticos, sabiendo adaptarse a las nuevas demandas de ocio, diversión y espectáculo de una sociedad mediática.
En 2001 se constituye la Sociedad de "Promoción de la Ciudad de Las Palmas de Gran Canaria S.A.", que se hace cargo de la organización y gestión de las fiestas, entre ellas la del Carnaval.