thumb|220px|Autómata celular generado mediante la "regla 30", de Stephen Wolfram.
La autoorganización es un proceso en el que alguna forma global de orden o coordinación surge de las interacciones locales entre los componentes de un sistema inicialmente desordenado. Este proceso es espontáneo: no está dirigido ni controlado por ningún agente o subsistema dentro o fuera del sistema; sin embargo, las leyes seguidas por el proceso y sus condiciones iniciales pueden escogerse o ser causadas por un agente. El proceso es generalmente desencadenado por fluctuaciones aleatorias que son amplificadas por realimentación positiva. La organización resultante está completamente descentralizada o distribuida sobre todos los componentes del sistema; esta organización resulta típicamente muy robusta, capaz de sobrevivir y auto-reparar daños o perturbaciones sustanciales.
La autoorganización se da en una gran variedad de fenómenos físicos, químicos, biológicos, sociales y sistemas cognitivos. Ejemplos comunes son: la cristalización, la emergencia de patrones de convección en un fluido, osciladores químicos, enjambres de grupos de animales y el modo en que una red neuronal aprende a reconocer patrones complejos.
Historia de la idea
Los antiguos atomistas creyeron ya que, dadas unas condiciones espaciales y temporales suficientes, la autoorganización de la materia había aparecido como un producto natural necesario. Aristóteles añadió las causalidades formal y final; para explicar las formas en las que recurrentemente se organiza la materia en el mundo natural. La introducción de una inteligencia divina a partir de la escolástica para dar cuenta de las formas naturales hizo prácticamente desaparecer a las teorías de corte inmanentista hasta el . La Naturphilosophie, partiendo de ciertos pasajes de la Crítica del Juicio o Crítica de la facultad de juzgar de Immanuel Kant volvió a hablar de las "leyes universales de la forma". Sus ideas cayeron en desuso hasta los albores del , con la obra de D'Arcy Wentworth Thompson.
El término "autoorganización" fue introducido por vez primera por Immanuel Kant en la Crítica del juicio y recuperada en 1947 por parte del psiquiatra e ingeniero W. Ross Ashby. El concepto fue pronto utilizado por los cibernetistas Heinz von Foerster, Gordon Pask, Stafford Beer y el propio Norbert Wiener, en la segunda edición de su "Cybernetics: or Control and Communication in the Animal and the Machine" (MIT Press 1961). El concepto de "autoorganización" fue adoptado por todos aquellos asociados a la Teoría de Sistemas en la década de 1960, pero no se convirtió en un concepto científico común hasta su adopción por parte de los físicos y, en general, de los investigadores de los sistemas complejos en las décadas de los setenta y ochenta.
Ejemplos de autoorganización Autoorganización biológica thumb|Filotaxis de hojas opuestas. Desde el trabajo de Turing, la filotaxis se ha convertido en un ejemplo clásico de patrón resultante de un proceso autoorganizativo. Humberto Maturana y Francisco Varela proponen la Autopoiesis como el proceso que determina la autoorganización interna de los seres vivos (caracterizando, así, lo que entendiésemos por vida). Siendo así una forma progresiva de oposición entre la vitalización y la vitalidad.
Autoorganización política La autoorganización en política parte de una base de libertad individual y asociación voluntaria, permitiendo la interacción directa y sin regulaciones de las relaciones humanas. Un ejemplo es el anarquismo (véase: anarquía, laissez faire, libertad negativa), el cual busca que las personas obtengan poder directo sobre su vida y la ausencia de gobierno obligatorio o planificación central.
Sostiene que los seres individuales y colectivos de forma autónoma, es decir desarrollando por su propia cuenta (directamente) su potencial de determinación, asociación, etc., carecen de la necesidad de factores de dirección externa (ej. orden espontáneo).
Desde el enfoque sistémico de Niklas Luhmann, en donde la política es un sistema parcial de la sociedad, la autoorganización de cualquier sistema tiene que ver con que el sistema sea capaz de autoorganizar sus elementos y las relaciones entre estos, correspondientemente a la diferencia sistema/entorno, lo que significa que el sistema es capaz de autoorganizarse, o reducir complejidad, o mantener cierto gradiente de complejidad, dependiendo la vivencia, entre otras posibles situaciones en las que se pudiera encontrar. Lo que definitivamente no tendría nada que ver con la definición expuesta en la parte de arriba.
Autoorganización o autorregulación en el aprendizaje
La autorregulación se entiende como la capacidad para dirigir la conducta propia. Algunos investigadores consideraban que la autorregulación abarcaba los diversos elementos que intervienen o afectan el comportamiento humano de manera general, pero posteriormente, la autorregulación se reconoció como una construcción multidimensional. La evolución social y personal del hombre lo ha obligado a organizarse para manifestar sus conocimientos, de manera teórica o práctica. Como la iniciativa de la competencia y cooperación son parte del ser humano, este hace un análisis interno y organizado de sus ideas, su forma de actuar y comportamiento, dejando, con el paso de los años, la huella de la experiencia para corregir de manera individual y colectiva los errores del pasado provocando la necesidad de innovar en los métodos de solución de problemas, para hacer las cosa fáciles aún más fáciles, el aprendizaje es parte fundamental de la vida por lo que ha sido involuntariamente mecanizado y regulado por procesos internos que ya no notamos.
En los estudios de autorregulación del aprendizaje hay creciente interés sobre la manera en que los estudiantes acaban convirtiéndose en los directores de su proceso de aprendizaje. La autorregulación no es una capacidad mental como la inteligencia, es un proceso psicológico autodirigido a través del cual los aprendices transforman sus capacidades mentales en habilidades académicas. El estudiante selecciona su propio camino para cumplir con el objetivo académico. Hay que ser estudiante estratégico, utilizando las estrategias de aprendizaje. Éste debe identificar perfectamente su motivación, planificar el uso de su tiempo, automonitorearse, autoinstruirse, autoevaluarse, tener voluntad, autoestimularse, organizar su ambiente físico y escolar (modelar los ruidos que interfieran con el estudio, poseer los materiales que utilizará en su escritorio, tener ubicación del espacio, identificar los factores que puedan interrumpir su actividad de estudio) ya que para esta actividad se necesita suma concentración. El estudiante debe relacionarse con personas e información (profesores, guías) que puedan ayudarle en su proceso. Cuando el proceso de autorregulación se realiza conscientemente, favorece a que se alcance exitosamente la meta.
Actualmente, algunos de los factores de los cuales se ocupa, son: La motivación El método El tiempo La conducta El medio físico El medio social
La autorregulación es una forma de controlar tu acción y en ello intervienen: la cognición, la metacognición, la motivación, la conducta y el contexto.
La cognición tiene que ver, por ejemplo, con saber tener claro qué es relevante dentro de toda la información que se te ofrece para el aprendizaje. Todo es importante, pero hay partes clave dentro de la misma, que servirán de guía para la elaboración de las actividades. La metacognición se refiere a que es necesario que sea consciente de cómo se genera en unoel proceso de aprender, por ejemplo, hay que saber si se dificulta más aprender una cosa que otra; si te es necesario tomar nota o hacer un dibujo para tener más claro algún tema, si atrae más una materia que otra y el porqué. La conducta tiene que ver con lo que haces al alcanzar o no determinada meta y la idea es que también estés consciente de ello ¿por qué actúas de tal o cual manera si algo te sale mal o bien?, ¿qué aspectos desearías mejorar en relación con tu conducta?. El contexto es el medio que nos rodea, ¿en qué circunstancias se estudia?, ¿si se cuenta con computadora?, ¿si se es hijo o padre de familia?, es decir, todo aquello que tiene que ver con la vida cotidiana y que se debe considerar al momento de organizar las actividades, incluidas las escolares.(La Autorregulación. "Curso Propedéutico". Universidad Abierta y a Distancia de México. 20 de abril de 2013.)
Las dimensiones del aprendizaje autorregulado. Uno de los ámbitos en los que más se ha estudiado la autorregulación, es el del aprendizaje, ya que por medio de su aplicación, las personas asumen el control de su preparación académica. En este ámbito, se dice que el (la) estudiante lleva a cabo un adecuado proceso de autorregulación cuando: Formula o asume metas concretas, próximas y realistas. Observa su desempeño, ayudándose si es necesario con algún registro. Realiza un proceso de evaluación con criterios cuidadosos. Ajusta su actuación ponderando las demandas de la meta y su actuación real.
Así, en el aprendizaje en línea, la autorregulación le permite al estudiante tomar decisiones sobre el tipo de estrategias que demanda una tarea específica, valorar cuando está en camino de lograr una meta y cuando requiere hacer ajustes en el enfoque o tipo de procedimiento que emplea.
Autorregulación del aprendizaje thumb|Autorregulación del aprendizaje Se refiere al grado en que un alumno tiene un papel activo en el proceso de su propio aprendizaje, tanto a un nivel metacognitivo, motivacional y conductual (Zimmerman, 1989). Lo que distingue a un estudiante con éxito académico de uno que no lo tiene es el grado de autorregulación que posea (Wayne, Reinhard, Bruce, 1996; Bandura, 1982; Schunk, 1984, citados por Zimmerman y Martínez Pons, 1986). Un estudiante que puede autorregular su aprendizaje está intrínsecamente motivado, se auto-dirige, se auto-monitorea y también se auto-evalúa; es una persona flexible que se adapta a los cambios que surgen en su entorno (Corno y Randi, 1999; Gall, Jacobsen y Bullock, citados por Wayne, Reinhard, Bruce, 1996). Todo aquello que hacemos de manera consciente para dirigirnos al logro de un propósito implica un proceso interno llamado autorregulación. El hombre por naturaleza desarrollo mecanismos de autodirección, respondiendo a sus propias acciones de forma autoevaluativa. Una acción determinada puede ser considerada positiva o negativamente, de acuerdo con los criterios personales con los que se evalúe. Es así, como las personas contamos con criterios internos para guiar y juzgar nuestra propia conducta; dichos criterios se adquieren en su mayoría a través de la experiencia directa, o bien, de los modelos (Trianes, 1996).
Algunos autores se han dado a la tarea de estudiar la autorregulación y para ello la han definido como el proceso que se refiere a los pensamientos, sentimientos y actos generados por un mismo y que están orientados sistemáticamente a la consecución de una meta. De este modo, la autorregulación exige que la gente se imponga metas propósitos, realice acciones dirigidas a las metas, supervise sus conductas y las modifique, si es necesario, para garantizar el éxito.
Autoorganización a través de la genética
La tendencia a la autoorganización es una propiedad general de la materia que, en nuestro planeta, ha dado origen a una jerarquía de sistemas con distinto grado de complejidad, que se extiende desde el nivel subatómico hasta los ecosistemas y las sociedades humanas. Son muy importantes las implicaciones que el estudio de la autoorganización tiene para la Biología.