Eduardo Pérez Fabelo (Maracaibo, Venezuela, 23 de octubre de 1838-Ibídem, 21 de mayo de 1895) fue un militar y político venezolano, general de campo en Venezuela y en Colombia, y el líder republicano más relevante del Estado Zulia en el .
Se distinguió por acciones militares heroicas en Colombia y Venezuela, a comienzos de la era republicana de Hispanoamérica.Olivares, Atenógenes, Siluetas ilustres del Zulia, Volumen II, Imprenta de la gobernación del Estado Zulia, Maracaibo, Venezuela, 1962 En el estado venezolano de Zulia se le considera el líder auténtico de las luchas por la autonomía de la región, porque a diferencia de los caudillos locales de la época, carentes de ideología, Pérez Fabelo fue un líder militar profundamente republicano.Medina Chirinos, Carlos, “Anotaciones para la Historia del Zulia”, Volumen 1, Ed. Panorama, Maracaibo, Venezuela, 1944
En 1868 fue elegido representante en el Congreso Nacional por el Estado Zulia, donde se distinguió como legislador en temas relacionados con la república. Fue presidente del Partido Popular en el Estado Zulia y en 1877 candidato por ese partido a la presidencia del Estado. Se destacó como prolífero articulista, conferencista, escritor y poeta sobre temas republicanos, denunciando siempre la tiranía.
A finales del fue interventor de la Aduana de Maracaibo, por entonces uno de los centros económicos más importantes de Venezuela. Allí combatió las intromisiones del centralismo en los asuntos fiscales, con el mismo arrojo que mostró en el campo de batalla.Eugene H. "Memorias". Ciudad Solar editores, Acervo Histórico del Estado Zulia, Maracaibo, Venezuela, 2003
Datos biográficos thumb|left|150px|El jurista Néstor Luis Pérez Luzardo, Ministro de Fomento de Venezuela en 1936, hijo de Eduardo Pérez Fabelo. Sus padres fueron José María Pérez, militar perteneciente a la armada, de origen español nacido en Venezuela durante la colonia, y Dolores Fabelo Montero. Nagel Von Jess, Kurt: Algunas familias maracaiberas, imprenta de la Universidad del Zulia, Maracaibo, Venezuela, 1989.Morales Manzur, Juan Carlos, "La Familia Pérez del Zulia" , Capítulo del libro "Aportes del Zulia a la genealogía nacional", Gobernación del estado Zulia, Editorial Astro Data S.A Maracaibo, Venezuela, 2018. Era sobrino nieto del prócer naval de la independencia de Venezuela, José Luis Pérez Orozco, hermano éste de su abuela paterna, Juana Pérez. Realizó estudios de idiomas en el Colegio de Varones de Curazao y estudios de Filosofía y Náutica en el Colegio Nacional de Maracaibo, hoy en día Universidad del Zulia. En 1856, animado por su padre e inspirado por una larga ascendencia familiar dentro de las Fuerzas Navales, se trasladó desde Maracaibo hasta Colombia para iniciar su carrera militar en la Armada Colombiana.Rivas, José María, “Biografía del General Eduardo Pérez”, Imprenta Americana, Maracaibo, Venezuela, 1897Vargas, Francisco, “Nuestros Próceres Navales”, Editorial Grafolit, Caracas, Venezuela, 1949
Pérez Fabelo se casó en Maracaibo con Adela Luzardo Esteva, sobrina del Dr. Joaquín Esteva Parra. Fueron padres del jurista venezolano Néstor Luis Pérez Luzardo y de Emiro, Jorge, Graciela, Hortensia, Zoraida, Ana y Aurora Pérez Luzardo. Esta última fue esposa del periodista y abogado Eduardo López Bustamante madre de Aurora López Pérez y abuela de Luis Giusti López. Eduardo Pérez Fabelo es antepasado consanguíneo del historiador venezolano Caracciolo Parra Pérez.
Carrera militar miniatura|derecha|General Enrique Weir, mentor de Eduardo Pérez Fabelo. Miembro de la Legión Británica que luchó junto a Simón Bolívar en la guerra de independencia de Hispanoamérica. La vida militar de Eduardo Pérez transcurrió en una época en que las jóvenes repúblicas de Hispanoamérica, recién independizadas de la corona española, buscaban su identidad como naciones en medio de conflictos internos.Mesa y Leompart, J., “Compendio de la Historia de América”, Ed. CH. Bouret, París, Francia, 1877 Dentro de este escenario inicia el joven Pérez su carrera en la armada de Colombia, enrolándose en el año de 1856, a la edad de dieciocho años.Barboza de la Torre, Pedro, Memorias del Zulia, Imprenta de la Universidad del Zulia, Maracaibo, Venezuela, 1960
En 1858 tuvo el primero de sus legendarios encuentros con la muerte. Ocurrió cuando el barco donde servía naufragó frente a las costas de Paraguaná, en Venezuela, y fue rescatado por una lancha de pescadores después de varios días de dársele por muerto.
En 1859, cuando se encontraba sirviendo en el ejército en Bogotá, fue nombrado Oficial Mayor de Intendencia de Hacienda para el Estado de Santander. En 1860 fue ascendido a Subteniente y se le designó ayudante de campo del general Enrique Weir en San José de Cúcuta.Semprún, Jesús Ángel, Parra, Luis Guilermo. Diccionario General del Zulia, Editorial Sultana del Lago, Maracaibo, Venezuela, 2017 miniatura|izquierda|Ubicación del Estado de Santander, Colombia, vecino a Venezuela, donde Eduardo Pérez Fabelo inició su carrera militar.
Éste fue un puesto crucial para Pérez, ya que el general Weir era una figura militar de larga trayectoria en América del Sur. Había formado parte de la Legión Británica, que luchó al lado de Simón Bolívar en las guerras de independencia de Hispanoamérica, participando en grandes batallas de la gesta. "El Zulia Ilustrado", reproducción facsimilar, Fundación Belloso, Maracaibo, Venezuela, 1965 Pérez fue su ayudante de campo durante la guerra civil colombiana, una de las experiencias más importantes de su formación militar. Weir fue además su mentor y sentó las bases de su futura vida militar, donde destacaría por su heroísmo y valentía. En palabras del escritor Atenógenes Olivares, “Pérez era ya un hombre muy despierto, muy serio en su conducta y muy inteligente. El General Weir lo llegó a estimar en alto grado.“
En 1860, a los 22 años de edad, Pérez Fabelo fue condecorado en Colombia por acción heroica en la batalla de El Oratorio, librada en el Estado de Santander durante la guerra civil colombiana. Su destacada actuación en la contienda le llevó a ser nombrado Jefe de la Guardia de Cúcuta, quedando al frente de la división de Infantería “Pamplona”. Desde esta posición participó en primera línea en varias contiendas, reseñadas así por el escritor Atenógenes Olivares: “Con arrojo y valentía peleó en Quebrada de la Plata y el Alto de Las Ventanas…fue Jefe de la Vanguardia en la ocupación de Soatá…entró en fuego vivo en la contienda de Puente de Boyacá contra Mosquera…en Guasca lo alcanzó una bala enemiga quedando herido de cuidado, pero se incorporó al frente del batallón y arremetió con más heroicidad”. miniatura|derecha|Provincia de Maracaibo. .
Además de sobrevivir el naufragio frente a la costa venezolana, Pérez Fabelo resultó en dos ocasiones herido de gravedad en la guerra de Colombia, logrando milagrosamente salvarse. Olivares, Atenógenes, Siluetas ilustres del Zulia, Volumen II, Imprenta de la gobernación del Estado Zulia, Maracaibo, Venezuela, 1962 Su vida estuvo en riesgo también cuando fue prisionero de guerra en la cárcel colombiana de La Honda. En este centro penitenciario del , la estructura de la construcción y la férrea vigilancia del penal no permitían escapar. Pérez sin embargo lo logró, tras una huida calificada de suicida y bajo una balacera tal, que le dio fama de sempiterno entre las milicias.
Lo mismo ocurrió en 1863, cuando cayó de nuevo en prisión en Colombia y se le hizo un juicio militar con el objetivo de fusilarlo. El proceso, que tuvo gran repercusión en Colombia y Venezuela, lo sentenció a muerte, pero una vez más logró salvar su vida milagrosamente y a partir de entonces se le conoció como “Pérez el inmortal”. En esta ocasión escapó del fusilamiento gracias a la intervención de la Logia Masónica, que consiguió que se cambiara la pena de muerte por la del destierro. Tal decisión cambió radicalmente el curso de su vida, porque lo llevó de regreso a su tierra natal, Maracaibo.
La Provincia de Maracaibo Pérez regresa a Venezuela en 1864 y se instala en Maracaibo. La antigua Provincia de Maracaibo, que entonces comprendía el Estado Zulia y los estados andinos, no había formado parte de Venezuela cuando el país declaró su independencia en 1810. Seguía bajo la corona española y conservaba aún ese estatus en 1819, cuando se formó la Gran Colombia. La Provincia se independizó de la corona española en 1823 y se integró bajo el nombre de Departamento del Zulia a la unión colombiana. Lo hizo en igualdad de condiciones que el resto de los países que ya la conformaban: Venezuela, Colombia, Panamá y Ecuador (Provincia de Quito y Provincia libre de Guayaquil).Mier, José María, “La Gran Colombia”, Ed. Presidencia de la República, Bogotá, Colombia, 1983 Ocando Yamarte, Gustavo: Historia del Zulia. Editorial Arte, Caracas, Venezuela, 1996
Entre 1830 y 1831 se disuelve la Gran Colombia y los departamentos que la habían integrado vuelven a su origen. En el Zulia no ocurre así. Con bandos en pro y en contra de la decisión, la región zuliana perdió su condición de provincia independiente y quedó anexada a Venezuela. Ello generó un profundo descontento en la población local durante décadas y una leyenda sobre la República del Zulia, que perdurará en esa región como un derecho inalcanzado.
Federales y posguerra en el Zulia miniatura|izquierda|Afiche alusivo al gobierno provisional de la Federación de Venezuela, al finalizar la Guerra Federal. En el centro el presidente de la República Juan Crisóstomo Falcón. A su derecha Antonio Guzmán Blanco. De regreso en Maracaibo, Pérez Fabelo se incorpora a la milicia del Zulia. En ese momento terminaba en el país la Guerra Federal, conflicto surgido a causa del centralismo del Gobierno del presidente José Antonio Páez, quien era considerado un dictador. La propuesta de una república federal tuvo siempre buena acogida en el Estado Zulia, región de Venezuela que había sufrido particularmente el centralismo. Caracas había consumido las riquezas de la región zuliana a través de su política fiscal y, particularmente, ejerciendo el control de la aduana del puerto de Maracaibo.Bonet de Sotillo, Dolores, “Críitica de la Federación”, Imprenta Nacional, Caracas, Venezuela, 1960
La guerra terminó con el triunfo de los federales, liderados por el recién inaugurado presidente de la nación Juan Crisóstomo Falcón. Se promulgó una nueva constitución, que concedía autonomía a las provincias y a Maracaibo, en consecuencia, se le otorgó el control total de su aduana.
Falcón designó Gobernador del Zulia al general zuliano Jorge Sutherland, pero muy pronto las promesas de autonomía se vieron incumplidas y Sutherland comenzó a ser visto como traidor. El vicepresidente de la república y mano derecha de Falcón, Antonio Guzmán Blanco, demostraba abierta ojeriza hacia el Zulia y recelaba su economía pujante, producto de la actividad comercial del puerto.
Fue Guzmán Blanco el causante de que el gobierno central, a través de Jorge Sutherland, comenzara a ponerle de nuevo las manos al puerto de Maracaibo. En las comunicaciones de la época quedaron registradas muchas frases y expresiones de Guzmán que lo ilustran. Una de ellas rezaba: "Maracaibo se porta muy mal con su aduana. No se prestan a nada…"Archivo Histórico del Estado Zulia, Año l865, tomo 9, legajo 20. miniatura|derecha|Jorge Sutherland, Gobernador del Estado Zulia en 1864.