mini|Réplica del ginoide "María", de la película Metrópolis (1927) de Fritz Lang, en el Salón de la Fama del Robot mini|Ícono de film de ciencia ficción El cine de ciencia ficción es un género cinematográfico, trasunto del género literario, que utiliza la ciencia para fundamentar narraciones con representaciones especulativas de fenómenos imaginarios como extraterrestres, planetas alienígenas y viajes en el tiempo o en el espacio exterior, a menudo con elementos tecnológicos como naves espaciales futuristas, robots y otros artefactos más o menos inspirados en las posibilidades de la ciencia. Esta representa en el género lo que la fantasía en el mito.

El cine de ciencia ficción se ha utilizado en ocasiones para comentar críticamente aspectos políticos o sociales, utopías, distopías o ucronías y para explorar cuestiones filosóficas como la definición del ser humano, sus alcances y futuro o destino, el inicio de su existencia o su predecible final, apocalíptico o no.

Este tipo de cine se origina con el cine mudo, cuando el Viaje a la Luna (1902) de Georges Méliès asombró a su audiencia con sus efectos fotográficos. Desde la década de 1930 hasta la de 1950, el género consistía principalmente en películas de cine B de bajo presupuesto. Tras el hito de Stanley Kubrick de 2001: A Space Odyssey de 1968, el cine de ciencia ficción se fue tomando más en serio y a finales de la década de 1970 películas de alto presupuesto y con efectos especiales deslumbrantes se convirtieron en populares entre la audiencia y generaron sustanciosas taquillas. Películas como Star Wars o Close Encounters of the Third Kind allanaron el camino de éxitos en las siguientes décadas como E.T., el extraterrestre (1982).

Definición Definir con precisión qué películas pertenecen al género de ciencia ficción es a menudo difícil, ya que no existe una definición universal aceptada del género o de su género subyacente de literatura. De acuerdo con una definición:

La definición asume que existe un continuo entre el empirismo (mundo real) y el trascendentalismo (sobrenatural), en el que el cine de ciencia ficción está en la parte del empirismo y el cine de terror y de fantasía en el lado del trascendentalismo. Sin embargo, existen ejemplos conocidos de películas de ciencia ficción de terror, como Frankenstein y Alien. Y películas como Star Wars que unen elementos típicos del género de ciencia ficción, como naves espaciales y robots, con elementos místicos y mágicos como la Fuerza más apropiados del género de fantasía. Algunos críticos utilizan términos como fantasía científica para indicar la mezcla de géneros de tales películas.

El estilo visual del género de ciencia ficción se puede caracterizar por un choque entre imágenes extrañas y familiares. Este enfrentamiento se lleva a cabo cuando las imágenes extrañas se convierte en familiares, como en el caso de La naranja mecánica, donde las repeticiones del bar Korova hace a un decorado extraño más familiar. También ocurre el proceso inverso, donde en Dr. Strangelove, la distorsión de los humanos hace que las imágenes familiares parezcan más extrañas. Finalmente, puede ocurrir el caso donde las imágenes extrañas y familiares se yuxtaponen, como en The Deadly Mantis cuando una mantis religiosa gigante escala el Monumento a Washington.

Historia Décadas de 1900 a 1920 mini|izquierda|Viaje a la Luna (1902) de Georges Méliès mini|El hotel eléctrico (1905). Las películas de ciencia ficción aparecieron al comienzo de la época de cine mudo, generalmente como cortometrajes mudos en blanco y negro y algunas veces retocados añadiéndoles color. Las películas solían tener una temática tecnológica y a menudo intentaba ser humorísticas. En 1902, Georges Méliès estrenó Viaje a la Luna, una película que utilizaba trucos fotográficos para representar el viaje de una nave espacial a la Luna. Asimismo, su discípulo, el español Segundo de Chomón, realizó El hotel eléctrico (1908), Le Voyage sur Jupiter (1908), Viaje a Marte (1908) y Excursion dans la lune (1909), entre otros cortos coloreados a mano; sin duda alguna, era un genio del trucaje e inventó técnicas que hoy en día se utilizan normalmente en el oficio. Varias películas fusionaban la ciencia ficción con el cine de terror, como Frankenstein (1910), una adaptación de la novela de Mary Shelley y Dr. Jekyll y Mr. Hyde de 1912. En 1916 se estrenó el largometraje Veinte mil leguas de viaje submarino, basado en la novela de Julio Verne. Durante los años 1920, los directores de cine europeos utilizaron el cine de ciencia ficción para realizar predicciones y comentarios sociales y ejemplos de ello son algunas películas alemanas como Metrópolis (1927) y Frau im Mond ("La mujer en la Luna" de 1929), adentrándose también en la fantasía de los viajes espaciales a otros mundos, como en el caso de la soviética Aelita (1924), clásica película muda ambientada en Marte que probablemente influyó en algunos aspectos de Metrópolis, de Fritz Lang.

Décadas de 1930 a 1950 mini|izquierda|Flash Gordon (1936), la primera y más célebre serie de filmes de fantaciencia, esto es, ciencia ficción En los años 1930, con la invención del cine sonoro, las películas de ciencia ficción de Hollywood eran generalmente de serie B y por tanto de bajo coste, sobre todo seriales fundados en historietas de Buck Rogers y Flash Gordon. Otras películas de esa década fueron Just Imagine (1930), el primer largometraje de un estudio estadounidense, King Kong (1933), Lost Horizon (1937), dirigida por Frank Capra y la británica Things to Come (1936). En los años 1940, la película estadounidense Dr. Cyclops (1940) fue una de las primeras películas de ciencia ficción en color y Fleischer Studios realizaba cortometrajes animados de Superman que utilizaba con frecuencia temas de ciencia ficción.

La década de 1950. La edad de oro de la ciencia ficción. miniatura|The Incredible Shrinking Man (El increíble hombre menguante) de 1957)La denominada "Edad de Oro" del cine de ciencia ficción, de la década de los cincuenta del , se caracterizó por un notable incremento en la producción de películas del género, impulsado por el desarrollo tecnológico, el temor a la guerra nuclear y las tensiones de la Guerra Fría. Durante la década de 1950 se estrenaron ciento diecisiete películas de ciencia ficción, en contraste con las cinco registradas en los años cuarenta. Destacan especialmente, Destination Moon / Con destino a la Luna (1950), El día que la tierra se detuvo / Ultimátum a la Tierra / El día que paralizaron la Tierra (1951), The Thing from Another World (1951), Cuando los mundos chocan (1951), La guerra de los mundos (1953), 20.000 mil leguas de viaje submarino (1954), Godzila (1954), Planeta prohibido (1956), La invasión de los ladrones de cuerpos (1956), El increíble hombre menguante (1957) y On the Beach / La hora final (1959). La mayoría de estas producciones, realizadas en Estados Unidos, reflejaban las inquietudes sociopolíticas de la época mediante narrativas en las que predominaban la representación de extraterrestres como amenazas, escenas de pánico colectivo, el uso de la energía nuclear como motor narrativo y la idea del enemigo infiltrado. La crisis de los grandes estudios, derivada de la pérdida del control sobre la distribución y exhibición cinematográfica, abrió espacio para el auge de productoras independientes. Incapaces de competir en presupuestos y efectos especiales con las majors, estas empresas optaron por enfoques narrativos más creativos e innovadores. La ciencia, en auge como tema de interés popular, se convirtió en un recurso clave para estos estudios, que explotaron argumentos sobre invasiones extraterrestres y criaturas mutadas por la radiación dentro de un marco pseudocientífico, capturando así la imaginación del público.

Con destino a la Luna (Destination Moon, Irving Pichel, 1950), con guion de nada menos que Robert Heinlein, y producida por Eagle-Lion Films y el húngaro George Pal (quien luego dirigiría La máquina del tiempo, 1960), es ampliamente considerada como la película inaugural de la era clásica del cine de ciencia ficción de los cincuenta. El estilo quasi-documental, una trama madura y efectos especiales galardonados con un Oscar en 1951 fueron clave para el desarrollo posterior del género. Las majors intentaron posicionar la ciencia ficción como un género maduro y orientado al público adulto, pero no lograron consolidarlo. Su auge fue tan rápido como su declive: en solo cinco años alcanzó su punto culminante, y para mediados de la década ya se habían producido sus obras más memorables. A partir de 1956, la calidad cinematográfica del género decayó, dominada por el cine de explotación, que, aunque rentable y entretenido, carecía de originalidad y valor artístico. Se produjo el proceso conocido como la paradoja pulp, la contradicción entre la percepción de baja calidad de la ciencia ficción y su enorme impacto cultural. Los grandes estudios intentaron aprovechar el interés por los extraterrestres, pero temían que sus películas fueran vistas como productos infantiles o de baja categoría. Aunque algunas producciones contaban con presupuestos elevados, fueron clasificadas como serie B y no lograron suficiente éxito comercial para consolidar el género en Hollywood. En términos artísticos, la profundidad narrativa y emocional resultó limitada, y para 1956 el interés del público por la ciencia ficción había decaído.

Algunas películas examinaban la temática del viaje espacial, como la citada Con destino a la Luna (1950), Conquest of Space (1955), This Island Earth (1955); los clásicos Planeta prohibido (1956). También el viaje a un microuniverso, como en The Incredible Shrinking Man (El increíble hombre menguante) de 1957, sobre una novela de Richard Matheson; The Angry Red Planet (1959) y First Man into Space (1959). El viaje espacial también inducía a la idea de criaturas visitando la Tierra como en The Thing from Another World (1951), Invasion of the Body Snatchers de 1956, con una famosa readaptación en 1978 obra de Philip Kaufman, e It! The Terror from Beyond Space (1958). En ese mismo año, fue un exitazo The Fly, hasta el punto de que dio lugar a una franquicia de serie B y a remakes años después. En algunas películas se presenta el planeta Tierra del futuro tras un desastre apocalíptico, generalmente una guerra nuclear, como ocurre en World Without End (1956) y la inquietante On the Beach, comercializada en España con el título de La hora final (1959), sobre la paulatina extinción del planeta tras una guerra atómica y el viaje de un submarino en pos de la última esperanza. Es una película que no se permite optimismos ilusos a la hora de pintar el holocausto nuclear en plena Guerra fría y fue dirigida con dramatismo y elegancia por Stanley Kramer, quien pudo contar con un elenco de estrellas poco habitual en el género entonces. Una película distinguida por mostrar la profundidad del género de ciencia ficción fue The Day the Earth Stood Still de 1951, que contenía cuestiones morales, además de su uso de la banda sonora compuesta por Bernard Herrmann.

También se comenzó a emplear efectos especiales utilizando la animación en volumen o stop-motion, como la que utilizó Ray Harryhausen en la película Earth vs. the Flying Saucers (1956).

Décadas de 1960 a 1980 mini|Un icono del género: el personaje del señor Spock en la serie televisiva (y luego franquicia) Star Trek, interpretado por Leonard Nimoy desde 1966 y más tarde por Zachary Quinto mini|Cámara con lente ojo de pez, usada para representar a la inteligencia artificial HAL 9000 en 2001: A Space Odyssey (1968), de Stanley Kubrick