El Teide es un volcán situado en la isla española de Tenerife, en el archipiélago de Canarias, frente a la costa noroccidental de África y sobre la placa africana. Cuenta con una altitud oficial de metros sobre el nivel del mar y sobre el lecho oceánico, siendo el pico más alto de España, el de cualquier tierra emergida del océano Atlántico, el punto culminante de cualquier isla africana y el tercer mayor volcán de la Tierra desde su base en el lecho oceánico, después del Mauna Kea y el Mauna Loa, ambos en Hawái.

Su última erupción se corresponde con las lavas negras que cubren el cono, y ha sido datada entre los siglos y

Forma parte del parque nacional homónimo, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco el 28 de junio de 2007. Es, además, un espacio natural protegido en la categoría de monumento natural que encierra el complejo volcánico Teide-Pico Viejo, un gran estratovolcán de tipo vesubiano que se mantiene dormido desde la última erupción de las Narices del Teide ocurrida en 1798, aunque permanecen activas las fumarolas que emite regularmente desde su cráter.

El Teide es considerado el monumento natural más emblemático del archipiélago canario. También es un gran atractivo turístico que cada año atrae a millones de personas.El Teide bate récord de visitantes y supera los cuatro millonesEl Teide bate su récord de visitantes en 2016, con más de cuatro millones Además el volcán se ha convertido en un plano de establecimiento en películas, series de televisión o programas ambientados en la isla de Tenerife.

Toponimia y etimología Teide es un término de procedencia aborigen guanche, apareciendo en documentación histórica también con la variante Teida/Teyda.

El historiador Juan Núñez de la Peña dice que Teide es la pronunciación castellana de la voz original Echeide o Echeyde con la que, según fray Alonso de Espinosa y Leonardo Torriani, los guanches denominaban al infierno que creían existía en el interior del volcán.

Esta opinión de que Teide derivaría de una voz original Echeide es seguida por expertos como Dominik Josef Wölfel o Maximiano Trapero, argumentando una alternancia de la inicial ch- y t-, común en la toponimia de origen guanche, y la presencia de una e- inicial que Wölfel interpreta o como una apoyatura de la consonante siguiente o como variante del «elemento-artículo a- bajo el efecto neutralizante de la i y de la vocal sonora siguiente».

En cuanto a su posible significado, los primeros historiadores asumen su traducción como 'infierno' desde la concepción mágico-religiosa que tenían los guanches del volcán. Por su parte, expertos modernos como los mencionados Wölfel, Trapero o los filólogos Juan Álvarez Delgado e Ignacio Reyes, apoyados en la comparación con voces de procedencia bereber, aluden a su posible traducción como 'la perra', 'la perrera' o 'lugar donde habitan (o abundan) perros', o 'paraje fatídico' o 'el fatídico o infernal'.

Además, la relevancia e importancia que ha tenido y tiene el volcán radica en que incluso el nombre de la isla se debe al propio Teide. En la antigüedad los romanos denominaban a la isla Nivaria, por la nieve del volcán y, el nombre actual de la isla también guarda relación con el volcán, ya que fue puesto por los benahoaritas (aborígenes de La Palma) y su significado es «monte claro».

Localización Está situado en el centro geográfico de la isla de Tenerife, en el archipiélago canario, a unos 300 km de la costa noroccidental de África (Marruecos y Sahara Occidental) y a aproximadamente 1300 km de la península ibérica. El archipiélago se asienta sobre la placa africana y forma, junto con Madeira, las Azores, Cabo Verde y las Islas Salvajes, la región biogeográfica de la Macaronesia. Sus características geomorfológicas específicas definen su paisaje y lo convierten en el símbolo natural más emblemático de la isla de Tenerife y del archipiélago canario.

Con una extensión de se integra en los municipios de La Orotava, Icod de los Vinos, Guía de Isora y Santiago del Teide.

Formación alt=Fumarolas del Teide|miniaturadeimagen|Fumarolas del Teide El vulcanismo del que procede el Teide se enmarca en la transición entre la litosfera continental africana y la litosfera oceánica atlántica dentro de la placa africana, asociado a un punto caliente del manto y condicionado por la cercana tectónica del Atlas. Se tiene constancia de erupciones antiguas (hace unos ) que marcaron el relieve actual de toda la isla. Por entonces se alzaba un volcán todavía mayor que el Teide.

Se manejan dos hipótesis para la desaparición de este pico. La primera, que este pico se fraccionó y se deslizó hasta el mar por el norte de Tenerife. La otra hipótesis se explica mediante un colapso gravitatorio de todo el edificio vulcanológico que provocó su hundimiento. En ambos casos, se formaron las llamadas Cañadas del Teide. Gracias a nuevas erupciones se elevó el volcán que vemos en la actualidad.

El desarrollo de la isla de Tenerife es análogo a la formación de otras islas oceánicas. Los inicios de la formación de la isla de Tenerife, se produjeron a través de tres directrices estructurales (noreste-suroeste, noroeste-sureste y norte-sur) en el basamento oceánico.

A través de estas fracturas comenzaron las primeras erupciones submarinas hace 10 millones de años. Estas erupciones submarinas produjeron una acumulación de coladas de tipo de lava almohadillada que elevaron el conjunto desde el fondo oceánico hasta el nivel del mar.

Primera etapa upright|miniatura|Primera etapa de formación del Teide. Durante el Mioceno y principios del Plioceno, la parte emergida la formaron tres grandes volcanes en escudo y que en la actualidad se hallan muy erosionados. Son los macizos de Anaga, Teno y Adeje. Se estima que la formación de cada escudo es de aproximadamente 3 millones de años.

Estos grandes centros de emisión vertieron sus coladas en todas direcciones interdentándose las coladas de unos macizos con otros. Estos macizos constituyen lo que se denomina Serie Basáltica Antigua o Serie I.

Los materiales volcánicos de esta primera etapa están conformados por grandes espesores de coladas y mantos de piroclastos basálticos, atravesados por diques, con algunos episodios de domos, coladas y diques de composición traquítico-fonolítica tardíos.

Segunda etapa upright|miniatura|Segunda etapa de formación del Teide. La segunda etapa se caracteriza por un cese de la actividad volcánica de los tres macizos volcánicos. Durante esta etapa, que se estima duró un millón de años, los agentes erosivos (sol, viento, lluvia, cambios de temperatura, etc.) comenzaron a desmantelar los escudos volcánicos previamente formados.

En esta etapa, la red de drenaje comenzó a formarse y se creó gran parte de la red de barrancos que se pueden observar en Tenerife.

Tercera etapa Tras el periodo de inactividad, comienza un nuevo periodo volcánico, que se considera como las Series Postmiocenas. upright|miniatura|Tercera etapa de formación del Teide.

En esta etapa, se construye el edificio volcánico conocido como Edificio Cañadas. Este edificio crece unificando a todos los macizos creados en la primera etapa.

Este edificio junto a los siguientes edificios que se formarían después, conformarían los grandes relieves geomorfológicos de Las Cañadas así como todo el entorno del Teide. Los materiales que formaron este edificio fueron principalmente de tipo basáltico.

Se estima que el Edificio Cañadas pudo alcanzar 40 km de diámetro y de altitud sobre el nivel del mar. Antiguamente se le conocía como Edificio Pre-Cañadas pero hoy ese nombre está en desuso.

Cuarta etapa upright|miniatura|Cuarta etapa de formación del Teide. El Edificio Cañadas fue el primero de una serie de edificios volcánicos. Este edificio comenzó su destrucción por colapso o deslizamiento gravitacional generando la actual Cañadas del Teide. Sobre los restos de este edificio comenzó a gestarse un nuevo volcán conocido como Edificio Cañadas I. La edad asignada está entre 3,5–2,7 millones de años. Las emisiones de este nuevo edificio son principalmente basálticas. El Edificio Cañadas I sufrió de nuevo un colapso generándose los primeros depósitos de avalancha en la zona de Tigaiga.

Encima de estos depósitos se inicia la construcción de un nuevo edificio volcánico, el Edificio Cañadas II, con una edad entre 2,4–1,3 Ma. En este edificio aparecieron en la zona Norte y Suroeste, los primeros depósitos piroclásticos (ignimbritas) producto de las primeras explosiones violentas.

De nuevo, tras la destrucción del Edificio Cañadas II, surgió un nuevo edificio volcánico, Edificio Cañadas III, con una edad aproximada entre 1,2–0,15 Ma. La componente explosiva de sus erupciones generaría las Fases de las Bandas del Sur y que están en el Flanco Sur Este. Estos episodios destructivos durante esta etapa han generado progresivamente la forma actual de la depresión de Las Cañadas.

La destrucción de cada uno de los Edificios volcánicos ha podido ser por colapso o deslizamiento gravitacional según los diferentes autores.

Quinta etapa upright|miniatura|Quinta etapa de formación del Teide. Hace aproximadamente 1 millón de años comienza de nuevo, la última etapa del Edificio Cañadas. Se produciría un nuevo vulcanismo de tipo fisural y la construcción del actual estratovolcán Teide–Pico. Las erupciones fisurales a través de las conocidas dorsales NE y NO y Sur.

Este vulcanismo fisural se sitúa entre el macizo de Anaga y el complejo Teide–Pico Viejo (dorsal NE) y entre el macizo de Teno y el complejo Teide–Pico Viejo (dorsal NO) y el complejo macizo de Adeje y Teide-Pico Viejo (dorsal Sur). El vulcanismo de la dorsal Sur también está presente, aunque morfológicamente no hay dorsal.

Este vulcanismo es en general de composición basáltica aunque en la dorsal NE, existe vulcanismo fonolítico. El vulcanismo fisural de las dorsales va rellenando las depresiones dejadas por los diferentes edificios volcánicos.

Hace , se produce una enorme explosión en el Edificio Cañadas III, que generó una caldera de 16 km en dirección E-W y 9 km en dirección N-S. Esta explosión configuraría la actual Caldera de Las Cañadas. A partir de entonces, se iniciará la construcción de los estratovolcanes Teide – Pico Viejo en la mitad norte de la Caldera cuya construcción dura hasta nuestros días.

La generación de los valles de La Orotava y Güímar se produjeron por una serie de deslizamientos gravitacionales hace .

En la actualidad, estudios de tomografía sísmica indican la presencia de un complejo hidrotermal en la zona interior del edificio volcánico, lo que estaría relacionado con la presencia de materiales tipo clay cap típicos de estas dinámicas.

Geología miniatura|upright=1.5|Teide con restos de nieve. Básicamente está constituido por materiales de tipo basálticos, pero en superficie, predominan los sálicos más evolucionados como traquitas y fonolitas. Presentan, típicamente, más abundancia en Pico Viejo y en los domos satélites que se disponen en la base del Teide, como Montaña Majúa o Montaña Blanca, responsables en gran medida de muchos depósitos piroclásticos de piedra pómez o «zahorra». miniaturadeimagen|Piedra pómez del Teide El Teide ha actuado desde antaño como una importante fuente de materias primas para los tinerfeños. En primer lugar, los guanches apreciaban la obsidiana con el fin de fabricar armas cortantes, y posteriormente y, hasta hace no demasiadas décadas, se obtenía hielo de algunas cuevas o grutas y se extraía azufre del cráter.

Como ocurre con otros grandes monumentos naturales del mundo, como por ejemplo el monte Uluru en Australia, el Teide, debido a su composición cuando no está nevado cambia su color y su aspecto dependiendo del lugar desde el que llegue la luz solar. Destaca el rojo intenso al atardecer y diferentes tonalidades que adquiere durante el resto del día (beis, gris e incluso azulado entre otros).