Ciencias humanas es un concepto epistemológico que designa a un extenso grupo de ciencias y disciplinas cuyo objeto es el ser humano en el aspecto de sus manifestaciones inherentemente humanas, esto es el lenguaje verbal en primer término,Cf. Ernst Cassirer (1964), Filosofía de las formas simbólicas I. El lenguaje, trad. de Armando Morones, México, FCE, 1971. el arte y el pensamiento y, en general, la cultura y sus formaciones históricas. El término de Ciencias humanas se opone y, por otra parte, complementa al de Ciencias naturales o físico-naturales.http://www.unesco.org/dialogue/sp/science.htm El término de Humanidades no es en realidad sino una abreviatura, de preferencia anglosajona, frente al uso más tradicional germánico y románico de Ciencias humanas, directamente establecido sobre la tradición humanística.

Las modernamente denominadas Ciencias humanas constituyen una entidad fundada en la Antigüedad clásica, con posterioridad humanísticamente delimitada, tras el régimen medieval del Trivium et Quadrivium, mediante la designación secular de Studia humanitatis (es decir, característica y centralmente Gramática, Retórica, Dialéctica, Poética, Poesía o Literatura como disciplina y lectura del canon clásico, Historia, Filosofía, especialmente Ética o Filosofía moral).Cf. P. Aullón de Haro (ed.), Teoría del Humanismo, Madrid, Verbum, 2010, 7 vols. (especialmente I-III). A finales del y comienzos del XX surgieron las denominaciones de Ciencia de la CulturaHeinrich Rickert (1899), Ciencia cultural y Ciencia natural, ed. de M. García Morente, Prólogos de J. Ortega y Gasset y Francisco Romero, Madrid, Espasa-Calpe, 1963, 4ª ed. y Ciencias del Espíritu, esta última preconizada por Wilhelm Dilthey, el más importante teórico moderno sobre la materia,Wilhelm Dilthey (1914), (Einleitung in die Geisteswissenschaften): Introducción a las Ciencias del Espíritu, prólogo de J. Ortega y Gasset, Madrid, Alianza; Id., El mundo histórico, ed. de Eugenio Ímaz, México, FCE, 1944 las cuales designan teorías fundamentales de la epistemología de las Ciencias humanas y, generalizada y permanentemente, han sido consideradas como términos equivalentes al de estas.

Entre las Ciencias humanas y las Ciencias naturales existe, a partir del , tras la crisis de la metafísica idealista y la irrupción de la Sociología, la serie intermedia ya estable designada Ciencias sociales, de definición sin duda menos nítida en virtud de su carácter interrelacionado. Fuera de los campos humanísticos, existe en nuestro tiempo la frecuente tendencia a omitir o aminorar la presencia de las Ciencias humanas en favor de una sobrexposición de las Ciencias sociales como consecuencia, entre otros factores, del incremento de la tendencia occidental, ahora también extendida a Asia, de predominio de las razones económicas de mercado frente a las clásicas y actualmente secundarias de cultura humanística, así como de la extraordinaria influencia desempeñada por los medios de comunicación y sus potentes capacidades de inserción política y social.Jones, W. T. Las ciencias y las humanidades. Conflicto y reconciliación, trad. de Flora Botton, México, FCE, 1976.

La epistemología de las Ciencias humanas y la cuestión metodológica

La historia de las ciencias humanas asienta en una antigüedad primigenia por principio fundada en saberes profundos pero indiferenciados cuya referencia indiscutible se encuentra en Pitágoras. Las Ciencias humanas se remontan evidentemente a época tan antigua como la de cualquier rama del conocimiento humano. En el pensamiento socrático y en el pensamiento más técnico de los sofistas queda constituido plenamente el saber de la ciencia humanística, ya en la "enciclopedia" aristotélica configurado en el orden más general de las ciencias, es decir, por ejemplo, Retórica y Poética, Ética y Política, o Biología.

Dilthey, heredero de la hermenéutica de Friedrich Schleiermacher, asume el concepto de "comprensión" (Verstehen) como principio cognoscitivo de las Ciencias humanas. Esto representa la oposición del par "explicación" / "comprensión", mantenido por Droysen, en tanto oposición Ciencia natural / Ciencia histórica o humana. Dice Dilthey: "La comprensión cae bajo el concepto general del conocer, entediéndose por conocer, en el sentido más amplio, aquel proceso en el cual se busca un saber de validez universal". "Llamamos comprender al proceso en el cual se llega a conocer la vida psíquica partiendo de sus manifestaciones sensiblemente dadas". "Denominamos interpretación la comprensión técnica de manifestaciones de vida fijadas por escrito" .W. Dilthey, El mundo histórico, ob. cit., p. 337.

right|thumb|130 px|Wilhelm Dilthey (1910)

En la Introducción a las Ciencias del Espíritu, afirma Dilthey que el estudio de las ciencias humanas o “ciencias del espíritu” es la interpretación de la experiencia personal en un entendimiento reflexivo de la experiencia y una expresión natural de los gestos, las palabras y el arte. También indica que todo saber debe analizarse a la luz de la historia. Sin esta lógica, el conocimiento solo puede ser parcial. En El mundo histórico, que ofrece el desarrollo epistemológico por antonomasia de la ciencia del espíritu como humanística, dice Dilthey a propósito de "los métodos en los que se nos presenta el mundo espiritual": "La conexión de las ciencias del espíritu se halla determinada por su fundamento en la vivencia y en la comprensión, y en ambas encontramos diferencias tajantes con respecto a las ciencias de la naturaleza, que prestan su carácter propio al edificio de las ciencias del espíritu".W. Dilthey, El mundo histórico, ob. cit., p. 162.

El objeto de las Ciencias humanas, que se define, frente al de las físico-naturales, en virtud de su singularidad, irrepetibilidad e historicidad, estatuye una gama metodológica que alcanza desde el método filosófico y dialéctico, el hermenéutico y el histórico-crítico hasta el comparatista. Los métodos cuantitativos y estadísticos, si bien pueden ejercer subsidiariamente alguna función en la investigación científico-humanística, según en sana lógica cabe comprender, en ningún caso son susceptibles de desempeñar alguna función decisoria ni constante en Ciencias humanas, a diferencia de las Ciencias sociales, en las cuales desempeñan a menudo un procedimiento característico o imprescindible.

Existen taxonomías de criterio tanto en Ciencias humanas como naturales y sociales. Alguna de ellas incluso se quiere transversal entre humanas y sociales, pero de hecho, al presentar múltiples insuficiencias e indeterminaciones, ofrece resultados señaladamente antieconómicos. Existe una discriminación que divide en ontológicas, metodológicas y epistemológicas, pero cuyos solapamientos devienen insostenible desajuste. Como es evidente, la clasificación de las ciencias, humanas o cualesquiera otras es cambiante y responde a la cultura académica y epistemológica de cada época.

Clasificación de las ciencias humanas

Filosofía y Teoría del conocimiento

Suele afirmarse que la Filosofía es la primera de las Ciencias humanas por cuanto en origen fue matriz de parte de éstas y asimismo atañe de algún modo a la organización del conjunto. Esta relación, que es extensible a las ciencias en general, es de reconocer que modernamente se ha debilitado. En criterio asimismo general, se entiende con frecuencia la Filosofía como fundamento del conocimiento e incluso a veces como ciencia de ciencias. Sin embargo, ya no es frecuente considerar la Gnoseología o Teoría del Conocimiento, la específica disciplina filosófica de determinación cognoscitiva, como primera ciencia. Con todo, la Gnoseología, por una parte, y la Epistemología, que sin embargo actualmente ya cabe ser adscrita de manera sectorial a cada una de las disciplinas humanísticas por sí, puede decirse que continúan señalando los diferentes y respectivos límites de la actividad cognoscitiva y disciplinar.

Desde su fundamento platónico, y tras el eje socrático, que decidió una filosofía del hombre frente a una filosofía de la naturaleza, es de notar la existencia secular de un doble lineamiento, el de una filosofía contemplativa, a veces neoplatónica, y una filosofía sectorialmente disciplinar y más característicamente aristotélica y académica. Entre las tradicionales ramas disciplinares de la Filosofía se cuentan fundamentalmente la Metafísica, la Ontología, la Gnoseología, la Lógica, la Ética y la Axiología. Entre las delimitaciones modernas se encuentran la Antropología y la Estética, ya considerables con un alto grado de autonomía y vinculación a otras disciplinas contiguas. Por su parte, una disciplina como sobre todo la Psicología, ya se da por definitivamente escindida. La Filosofía, a lo largo de su desarrollo histórico y en función del avance del conocimiento, ha ido diversificándose en distintas ramas a fin de aproximarse de forma adecuada a su objeto. Existe establecida una serie de ramas especiales, así Filosofía del Lenguaje, Filosofía de la Historia, Filosofía de la Ciencia, Filosofía de la Religión, Filosofía del Derecho, Filosofía de la Educación. Por otro lado, al margen de dichas ramas y aparte ciertos usos más o menos justificables se ha fomentado la tendencia anglosajona a aducir distinciones que a veces se multiplican casi indiscriminadamente. En cualquier caso, se trata de distinciones que no constituyen disciplina y, referidas al saber o a la actividad que fuere, han de mantener cuando menos el sentido propio respecto de primeros principios, normas reguladoras y finalidades.Nótese que en nuestro tiempo se habla con toda normalidad, por ejemplo, de "Filosofía del deporte" o "Filosofía empresarial".

Filología o Ciencias filológicas

La gran serie científico-humanística configurada por la Filología delinea tanto la concatenación más extensa de campos de las Ciencias humanas como el trazado más técnico de su metodología. Según afirmaba Johan Huizinga, en Ciencias humanas casi todo es Filología.J. Huizinga, Hombres e Ideas. Ensayo de Historia de la Cultura, Prólogo de Bert F. Hoselitz, Buenos Aires, Compañía Fabril Editora, 1960. Supra P. Aullón de Haro, "Huizinga, la Historia de la Cultura, el juego y la continuidad", Introducción a J. H., Acerca de los límites entre lo lúdico y lo serio en la cultura, Madrid, Casimiro, 2014, p. 14. El marco extensísimo de la Filología permite discernir, siguiendo la "ciencia real", un ámbito general y un ámbito particular relativo al mundo concreto de las lenguas naturales y sus familias y culturas, en el bien entendido de que este último es requisito y objeto presupuesto en el primero.

Filología general