Los acorazados clase Mississippi comprendían dos embarcaciones de la Armada de los Estados Unidos autorizadas en el presupuesto naval de 1903: Mississippi e Idaho, nombrados en honor a los estados Misisipi e Idaho, respectivamente. Fueron los últimos acorazados tipo pre-dreadnought en ser diseñados por la Armada, sin embargo, no fueron los últimos en ser construidos. A pesar de que la calidad y tecnología en el armamento y blindaje eran de primer nivel, estas embarcaciones incluían una variedad de tamaño en los cañones primarios, intermedios, secundarios y terciarios en una configuración que se volvió obsoleta antes de que los navíos fueran terminados.

Los primeros años del fueron un periodo de confusión y transición en la estrategia naval, tácticas y diseño de navíos de los EstadosUnidos. La clase Mississippi, junto con la clase anterior Connecticut, fueron diseñadas basadas en las lecciones aprendidas en la guerra hispano-estadounidense, pero mientras estaban en construcción, la guerra ruso-japonesa, los juegos de guerra y la experimentación demostraron nuevas prioridades y conceptos que influenciarían los futuros diseños. Este también fue un período en el que el rápido desarrollo de técnicas y, el entrenamiento en el uso de cañones largos, hizo innecesaria la inclusión de cañones intermedios y secundarios de disparo rápido. Los futuros diseños estadounidenses reducirían la confusa variedad de tamaños de cañones en los acorazados tipo pre-dreadnought y se basarían en un solo tamaño de cañón para el armamento principal, junto con muchas armas pequeñas de un calibre uniforme para combatir pequeñas embarcaciones a corta distancia.

Las embarcaciones de la clase Mississippi fueron más pequeñas que algunas de las clases anteriores de acorazados. Fueron diseñados en un intento por reducir el rápido crecimiento en el tamaño y costo de los acorazados estadounidenses. Además, existía la teoría entre los líderes navales influyentes, incluidos el almirante George Dewey y el capitán Alfred Mahan, de que muchos acorazados pequeños podrían ser estratégicamente útiles, así como lo fueron las embarcaciones pequeñas de línea de los siglos y . En esencia, las embarcaciones de la clase Mississippi eran versiones más pequeñas de la clase anterior Connecticut, con virtualmente el mismo armamento y blindaje, pero la reducción en su eslora, el tamaño del motor, y la capacidad de combustible provocaron que fueran lentos y de corto alcance. Otros arreglos en el diseño hicieron que tuvieran un desempeño deficiente en términos de dirección, estabilidad y navegabilidad.

Estas embarcaciones sirvieron con la Armada, de 1908 a 1914, cuando fueron vendidas a Grecia. La mayor parte de su servicio con EstadosUnidos fue con la flota del Atlántico, aunque estos navíos no se desempeñaron bien en las operaciones de la flota debido a sus velocidades bajas y su corto alcance. Las embarcaciones se separaban frecuentemente de tareas especiales, incluidos viajes de buena voluntad y, el Mississippi fue usado por un tiempo como navío de apoyo para hidroplanos. Los dos acorazados participaron en intervenciones militares estadounidenses en México y el Caribe, que incluyeron el desembarco de marines y apoyo en operaciones aéreas tempranas.

En 1914, las dos embarcaciones clase Mississippi fueron vendidas a Grecia; esta fue la única venta de acorazados funcionales estadounidenses a un gobierno extranjero. De 1914 a principios de 1930, las embarcaciones estuvieron en activo con la Armada Griega, sirviendo en mayor parte en funciones de defensa y ataque costero. Las limitaciones en su desempeño en estas misiones y en aguas más tranquilas, fueron menos pronunciadas. Sirvieron en la guerra civil rusa y en la guerra greco-turca. A mediados de la década de 1930, fueron relegadas a la Reserva y a funciones auxiliares y, los cañones del Idaho fueron retirados y trasladados a fortificaciones costeras. Ambos navíos fueron hundidos por aviones alemanes en 1941 y, recuperados en 1950 para ser vendidos como chatarra.

Antecedentes A principios del , la Armada de los Estados Unidos crecía rápidamente. La Armada ordenó sus primeros acorazados en 1895 y,Friedman 1985 p. 424 a mediados de la década siguiente, la publicación anual británica Jane's Fighting Ships clasificó a la línea de batalla estadounidense como segunda en el mundo, solo después de la Armada Británica.Rose pp. 12–14 Sin embargo, este rápido crecimiento no fue apoyado universalmente ni por el gobierno, ni por la Armada. Con frecuencia, era necesario hacer concesiones entre grupos poderosos para obtener el financiamiento.

Las embarcaciones de la clase Mississippi fueron diseñadas para cumplir con los objetivos del Congreso y de la Armada para reducir el creciente costo de los acorazados, cuya cantidad y tamaño había aumentado dramáticamente durante las dos primeras décadas de la producción de acorazados. Se produjo una división entre los planificadores navales en los primeros años del , sobre si tener barcos técnicamente superiores o, tener muchos de menor costo, con el presidente Theodore Roosevelt entre los que apoyaban la primera propuesta y, el almirante de la Armada, George Dewey, junto con el capitán Alfred Mahan, apoyando la segunda. El presupuesto naval de 1903 logró un compromiso al ordenar cinco embarcaciones, tres de la clase Connecticut de 16000toneladas largas, y dos de una clase menos costosa, de 13000toneladas largas con un diseño que aún no estaba determinado.

Los navíos que se convirtieron en la clase Mississippi, estaban destinados a servir como el equivalente moderno de los navíos de línea de tercera clase del , ofreciendo lo que se creía era un arreglo eficiente entre capacidad de navegación (velocidad, manejo), poder de disparo y, costo.Reilly p. 187 Este concepto había formado la columna de las flotas de barcos de vela de batalla del siglo anterior, pero las tendencias en las estrategias navales a principios del estaban volviendo obsoleto el concepto de tercera clase. Las estrategias predominantes requerían una línea de batalla consistente en unidades de primera clase. El siguiente diseño de acorazados estadounidenses, la clase South Carolina, fue un enfoque completamente diferente que regresó al desplazamiento de la clase Connecticut, usando un formato de cañones grandes similar al concepto del HMS Dreadnought.

Diseño Características generales La clase Mississippi fueron los últimos acorazados de tipo pre-dreadnought diseñados por los Estados Unidos; sin embargo, el New Hampshire, última embarcación del diseño anterior claseConnecticut, fue autorizado y completado después que los Mississippi; convirtiéndose así en el último pre-dreadnought estadounidense en ser construido.Friedman 1985 p. 44

Mientras el Congreso había autorizado tres navíos en el rango de las 13000toneladas largas, el diseño no estaba especificado en el presupuesto naval de 1903. Inicialmente, se consideraron tres propuestas: una versión de menor tamaño de la clase Connecticut que era de 16000toneladas largas, de la cual cinco navíos habían sido aprobados en los presupuestos de 1902 y 1903; uno de mayor tamaño que la clase Maine de 15000toneladas largas, que era un diseño de 1898 y del cual tres se habían encargado de 1902 a 1904; y un diseño completamente nuevo que podía incorporar nuevas ideas y tecnología. Se consideraron adaptaciones para los nuevos diseños y, la tecnología en el ahorro de peso podría permitir alcanzar mayor eficiencia a partir del diseño de la clase Maine, que era el más cercano a la meta en cuanto a peso.

Como ocurrió con muchos de los diseños de la Armada estadounidense, el almacenamiento de carbón y la eficiencia de energía era más importante que en los diseños europeos. Los navíos estadounidenses tenían que pelear lejos de sus costas, especialmente en el Pacífico.Friedman 1985 p. 5 Incluso en el Caribe, las fuerzas estadounidenses podrían estar más lejos de sus estaciones carboneras que cualquier otra potencia europea con bases coloniales. El calado era una preocupación, debido a que los puertos del sur de EstadosUnidos solían tener entradas poco profundas y, algunos autores sentían que todas las embarcaciones debían poder salir de todos los puertos principales.Friedman 1985 p. 20 Las mangas estaba típicamente limitadas por el ancho de los diques secos.

El diseño final fue una versión de menor tamaño de la clase anterior, Connecticut. En comparación, estos navíos eran 1nudo más lentos y tenían un francobordo más bajo, así que no tenían un buen desempeño en mares agitados.Reilly p. 197 Las dos embarcaciones de la clase Mississippi tenían una eslora de 116m, una manga de 23m y un calado de 7.52m. Fueron diseñadas para un desplazamiento normal de 13000toneladas largas y, un desplazamiento máximo de combate de 14465toneladas largas.Gardiner & Chesneau p. 144 Cada navío tenía una tripulación de 34oficiales y 710marineros.Friedman 1985 p. 431

miniaturadeimagen|250x250px|La Gran Flota Blanca demostró el poder de los Estados Unidos al navegar por todo el mundo. Sin embargo, aunque la mayoría de las embarcaciones tenían menos de 10 años, ya eran obsoletas El crucero de la Gran Flota Blanca, de 1907 a 1909, puso a prueba el comportamiento de los diseños estadounidenses. Incluso en los primeros diseños, incluyendo a la clase Connecticut con su francobordo más alto, llevaban su armamento secundario demasiado cerca de la línea de flotación.Gardiner & Gray p. 111 Las embarcaciones llevaban inicialmente un mástil de poste sobre la torre de mando, aunque poco después de ser puestos en servicio se les agregó a ambos navíos mástiles de celosía en la popa y, para 1910, los mástiles de proa también fueron reemplazados por mástiles de celosía.Hore 2006 p. 63

La eslora reducida, al tiempo que conservaba la misma manga que la clase Connecticut, resultó en una relación eslora-manga desventajosa, causando un rendimiento reducido comparado con esa clase. No solo era su máxima velocidad 1nudo más lenta, sino que su velocidad económica también se redujo 1nudo y medio. También tenían un almacenamiento de carbón 25% menor, reduciendo aún más su rangooperativo.Reilly p. 197

Las embarcaciones tenían malas cualidades de comportamiento en el mar, que las convertía en plataformas de artillería deficientes en aguas del Atlántico. Su funcionamiento era irregular y, su baja relación eslora-manga provocaba un balanceo y cabeceo excesivos, que dificultaba mantener los cañones en el objetivo. La eslora reducida, separada significativamente de la popa, dificultaba mantener los navíos en un rumbo constante, incluso en aguas tranquilas.Reilly p. 197

Propulsión Cuando estas embarcaciones fueron diseñadas, la tecnología anticuada de máquinas de vapor alternativas estaba siendo lentamente reemplazada por la nueva tecnología de propulsión de turbinas de vapor. Si bien las turbinas significaban generalmente mayor velocidad, eran menos eficientes en combustible y limitaban el alcance de los navíos a menos que pudieran almacenar más combustible. Los primeros diseños de los dreadnoughts, que estaban en desarrollo simultáneo con la clase Mississippi, usaban turbinas primitivas de transmisión directa. La Armada de los Estados Unidos tardó en adaptar completamente las turbinas y, las usaron solamente en la producción de acorazados cuando las transmisiones indirectas se refinaron (reducción de engranajes o turboeléctricas).Friedman 1985 p. 62 Se construyeron varias clases de acorazados posteriores donde, por lo demás, embarcaciones idénticas tenían diferentes tipos de motores, como las clases Nevada y Delaware.Hore 2007 pp. 153 & 155