thumbnail|300px|Sombreada en rojo, la zona afectada por el levantamiento campesino de 1932. El levantamiento indígena de 1932 en El Salvador, también conocido como La Matanza del 1932, fue una mezcla entre protesta e insurrección de manera espontánea que tuvo lugar en enero de 1932 en la zona occidental y central de El Salvador y que acabó en etnocidio, es decir, el exterminio directo de casi la totalidad de las comunidades nahuas de El Salvador.Payés, Txanba El Salvador. La insurrección de un pueblo oprimido y el etnocidio encubierto consultado el 4 de mayo de 2007.
Antecedentes
Tras la llegada de los españoles a territorio de lo que hoy es El Salvador, la situación económica y social de los nativos se caracterizó por la constante decadencia de las condiciones de vida, la cual se incrementó en los años próximos a la independencia.Embajada de El Salvador en Washington Historia de El Salvador consultado el 4 de mayo de 2007.Grégori, Ruth Opinión de «Betti Pérez» para el artículo Las huellas de la muerte en el presente de los indígenas. Consultado el 5 de mayo de 2007. Tras la independencia de El Salvador, los gobiernos fueron propiciando la creación de un sistema desigual, el cual dejaba alejadas del progreso a las poblaciones nativas de los territorios del Señorío de Cuzcatlán. El Salvador, sumido en una profunda crisis económica por la caída de los precios del café y la crisis de 1929, se enfrentó a una oleada de protestas y rebeliones contra el sistema desigual de tenencia de tierras, en el periodo post-independentista las primeras familias latifundistas estaban empezando a emerger debido al fuerte apoyo de los gobiernos de la época y a la mano obra, durante la Federación Centroamericana, El Salvador dependió por muchos años del añil como principal producto de exportación pero con los años el producto fue adquirido en otros países del continente asiático por lo que ya no era rentable seguir exportando ese producto fue así que durante la República Cafetalera, el gobierno del Capitán General Gerardo Barrios impulsó el café como principal producto de exportación en El Salvador ya que Costa Rica lo estaba impulsando primero en la región centroamericana, fue así que durante el Gobierno del Dr. Rafael Zaldívar (1876-1885), la Asamblea Legislativa aprobó la Ley de Extinción de Comunidades (1881) y la Ley de Extinción de Ejidos (1882), en las cuales afectarían los ejidos y los terrenos comunales de los indígenas ya que ellos eran los propietarios de dichas tierras, sin embargo el gobierno de Zaldívar expropió los terrenos a costa del uso de abogados usando la estafa y el chantaje emocional debido a que los campesinos e indígenas poseían un cierto grado alto de analfabetismo, en lo cual muchos abogados se aprovecharon de esa coyuntura para despojarlos de sus tierras y para darlas a los grandes terratenientes.
En la década de 1880 varias familias cafetaleras fueron emergiendo debido a los altos grados de exportación de café, y al bajo pago hacia los campesinos tomando rumbo del control de la política salvadoreña. Muchos apodaron a esta oligarquía como las 14 familias de El Salvador ya que estas familias latifundistas, se creía que provenían de los 14 departamentos del país, sin embargo estos hechos han sido desmentidos por algunos historiadores ya que ellos alegan que era una expresión usada por escritores de la época ya que no hubo indicios de que existieron dichas familias, sino lo que hubo fueron solo pocas familias cafetaleras comunes, la inmigración asiática, palestina, israelita, española, italiana, francesa, alemana y estadounidense fortaleció la oligarquía ya impuesta desde el ya que muchas personas de estas nacionalidades emergerían sus empresas en El Salvador dando así el inicio de nuevas familias oligarcas salvadoreñas.
Durante los gobiernos de Francisco Menéndez y Carlos Ezeta apoyaron la continuidad de la exportación del café, durante el gobierno de Ezeta el salario fue de dos colones por quintal, durante la Dinastía Meléndez Quiñonez debido al alto grado de corrupción y empréstitos fue el causante de que dicha crisis se agravara.
Los campesinos e indígenas se levantaron contra el gobierno y atacaron instalaciones militares en el occidente del país.
El resultado fue una respuesta militar del gobierno de Maximiliano Hernández Martínez, quien ordenó la ejecución de todo aquel que se alzase contra el régimen. Algunos autores estiman una cifra cercana a los 25000 fallecidos.CISPES La sangre de 1932 consultado el 4 de mayo de 2007.ORANGE Oligarquía Cafetalera en Santa Tecla y Santa Ana consultado el 4 de mayo de 2007.Selser, Gregorio Cronología Imperial consultado el 4 de mayo de 2007.Ministerio de Educación (1994), Historia de El Salvador, Tomo II. Hasta la fecha, se sigue conmemorando los hechos como uno de los episodios más emblemáticos y determinantes en la historia de El Salvador, por sus secuelas políticas, económicas y ante todo, culturales.
El malestar social en El Salvador había crecido durante toda la década de 1920 a causa de los abusos por parte de la clase política y la amplia desigualdad entre los terratenientes y el campesinado,Navas, Mario El Salvador en los años 1920–1932 consultado el 22 de abril de 2007.Fuerza Armada de El Salvador Revolución 1932 consultado el 28 de mayo de 2007. producto de las políticas aplicadas sobre latifundios. Dicho malestar se vio agudizado por la tremenda baja de los precios del café y el creciente desempleo; debe tenerse en cuenta que durante las dos últimas décadas del y las primeras tres décadas del , la economía salvadoreña se sostuvo gracias al cultivo del café, de tal forma que dicha época se conoce como la «república cafetalera». En tal sentido, la caída de los precios del café significó el despido masivo de campesinos y el cierre de varias haciendas, lo cual llevaría a una crisis económica muy profunda.
thumbnail|left|300px|Fruto de café, principal producto agrícola de El Salvador entre 1880 y 1920. El sector cafetalero nacional había surgido por la acumulación de riquezas por parte de un pequeño grupo de hacendados y comerciantes,Fuerza Armada de El Salvador Revolución 1932 consultado el 5 de mayo de 2007.Moreno, Ismael Un paisito en peligro de extinción consultado el 6 de mayo de 2007. los cuales, aprovechando el negocio cafetalero, habían acaparado una gran cantidad de terrenos, dando empleo a campesinos, buena parte de ellos indígenas.de la Rosa, Juan El Salvador: Memoria histórica y organización indígena consultado el 5 de mayo de 2007. Sin embargo, debe tenerse en cuenta que el empleo brindado por los hacendados fue deformándose hasta convertirse en explotación, ya que la paga era muy poca y el trato hacia los campesinos era despótico.Preselección Empresarial Historia de El Salvador consultado el 4 de mayo de 2007.Periódico Nuevo Enfoque La insurrección indígena de 1932 consultado el 4 de mayo de 2007.Gutiérrez, Raúl El Salvador: Sinsabores de una ex guerrilla en tiempos de paz consultado el 4 de mayo de 2007. Para finales de 1930, la paga en las haciendas consistía en dos tortillas y dos cucharadas de frijoles salcochados al inicio y al final de la jornada. Martínez, Néstor Las venas abiertas de los indígenas en El Salvador consultado el 22 de abril de 2007. Como agravante, las fichas (monedas locales) con que se pagaba en las haciendas, solo podían ser cambiadas por productos en la tienda que pertenecía al mismo dueño que el cafetal, por lo cual existían monopolios locales que encarecían el alimento. Se calcula que la alimentación en la época para un jornalero no sobrepasaba el costo de $0.01 al día,Universidad de El Salvador (1995), Causas y Efectos de la insurrección campesina de enero de 1932 por lo cual los beneficios de los hacendados eran bastante considerables. De hecho, para 1924, la producción total de café variaba entre 32 y 53 millones de kilogramos. El precio por cada quintal (46 kilogramos), oscilaba entre 42.55 colones; el cálculo de costos de producción para un quintal era de 13 colones, de los cuales dos iban a las manos del trabajador, uno a las arcas del Estado, uno a los vendedores de insumos y nueve a los grandes hacendados.Universidad de El Salvdor (1995), Causas y efectos de la insurrección campesina de enero de 1932
thumb|Trabajadores salvadoreños laboran en el cultivo del café.
El valor que el hacendado daba al trabajador era bajísimo, según lo declarado el 5 de febrero de 1932 por el encargado de la delegación estadounidense en San Salvador, W. J. McCafferty, en una carta dirigida hacia su gobierno explicando la situación salvadoreña, donde expresaba que un animal de labranza tenía más valor que un trabajador porque la demanda era alta y su valor comercial dejaba mejores dividendos. McCafferty informó, desde su punto de vista, todo lo ocurrido al gobierno estadounidense.Diario Co Latino [Salarrué(1898-1975) y Agustín Farabundo Martí (1893-1932)] consultado el 23 de abril de 2007.
Por otro lado, la situación económica mundial causada por la crisis de 1929 fomentaba la falta de oportunidades en países como El Salvador, al grado de marcar los años de menor progreso en el país en la primera mitad del .de la Rosa Municio, Juan El Salvador: Memoria histórica y organización indígena consultado el 22 de abril de 2007. Pese a que la crisis afectaba a la población entera del país (y de casi toda Latinoamérica),Acosta Iturra, Mónica Gabriela Efectos de la Crisis en América Latina consultado el 22 de abril de 2007. en el occidente de El Salvador la crisis era más aguda puesto que las políticas de los presidentes Pío Romero Bosque y Arturo Araujo habían llevado al casi total despojo de las tierras a los campesinos locales,Preselección Empresarial Historia de El Salvador consultado el 22 de abril de 2007. generando gran malestar, lo cual se unía a las acciones militares que de manera tácita amedrentaban a los campesinos para que se abstuviesen de protestar. Dicha zona estaba altamente poblada por indígenas de origen pipil.Oficina Municipal de Turismo de Suchitoto Historia de Suchitoto consultado el 22 de abril de 2007. Los indígenas, sistemáticamente separados del escaso progreso económico, intentaron obtener ayuda de las autoridades reconocidas por su centenaria tradición jerárquica. Pese a que las leyes no concedían ninguna prebenda o reconocimiento oficial a los caciques, los indígenas respetaban y obedecían a su autoridad.Diario Co Latino Imagino a aquellos hombres fuertes consultado el 23 de abril de 2007. Por otro lado, la clase política había buscado el acercamiento a los caciques para obtener el apoyo de sus gobernados en elecciones y consultas populares, por lo que tenían alguna posibilidad de ser escuchados por las autoridades gubernamentales.
Para McCafferty la crisis económica, los indígenas se habían organizado en asociaciones de cooperación, mediante las cuales se brindaba empleo a los indígenas que no lo poseían, a cambio de que estos colaborasen con las festividades católicas. Los encargados de dirigir dichas asociaciones eran los caciques, quienes representaban a los desempleados ante las autoridades y supervisaban el trabajo realizado. Feliciano Ama, por ejemplo, era uno de los caciques más activos y estimados por la población indígena;Martínez Peñate, Oscar José Feliciano Ama es un mártir popular consultado el 23 de abril de 2007. había hecho gestiones de ayuda económica con el presidente Romero a cambio de la colaboración en su candidatura. Por otro lado, la crisis se agudizaba por el conflicto permanente entre los pueblos indígenas y los habitantes de la zona que eran ajenos a ellos.Periódico Nuevo Enfoque La insurrección indígena de 1932 consultado el 23 de abril de 2007. Evidentemente, las poblaciones de «no indígenas» estaban mejor relacionadas con las urbes gubernamentales, por lo cual, cuando ocurrían revueltas o combates, el ejército arrestaba a los líderes indígenas y se les condenaba a muerte.