El chiismo, islam chií o islam chiita (o chía, ) constituye la segunda rama más grande del islam después del sunismo. Es el nombre tradicional por el que se conoce a la escuela de jurisprudencia islámica Ya'farita. El chiismo es profesado por alrededor del 5 % al 10 % de los 1900 millones de musulmanes existentes en el mundo. La mayor comunidad chiita vive en Irán, donde constituye el 90 % de los habitantes y donde se concentra alrededor de la mitad de la población mundial chií.

El principal líder simbólico a nivel mundial es en la actualidad Ali al-Sistani.

Significado Un seguidor del Islam es conocido como «musulmán», mientras que un musulmán que cree que Ali ibn Abi Tálib fue el sucesor político (califa) y espiritual (imam) designado por el Profeta Mahoma es llamado «chía» —forma abreviada de «chíat-u-Ali», que significa «partidario de Alí»— término que ha sido castellanizado como «chiita» o «chií».

Chía, que significa literalmente ‘partidario’ o ‘seguidor’, se refiere a aquellos que consideran que la sucesión del Profeta es un derecho especial de su familia (y los descendientes del matrimonio entre Ali y Fátima az-Zahra), y a aquellos que en el campo de las ciencias y cultura islámicas siguen la escuela de la Ahl ul-Bayt.

Historia

Etimológicamente, chía deriva del árabe shi‘a, que significa facción, partido, o seguidor. Se refiere históricamente a los seguidores de la shi'a del imam Ali, partido, facción o seguidores de Alí, en las luchas por el poder que siguieron a la muerte de Mahoma. Los chiíes consideran que poco antes de su muerte, Mahoma, al regresar de la peregrinación a La Meca, reunió a más de 100 000 creyentes en Ghadir Jum y dijo ante ellos que quienes le considerasen su maestro hiciesen lo mismo con Ali Ibn Abu Tálib.

Usualmente, la postura chiita tradicional es que el califato (considerado derecho legítimo de Alí y orden directa de Mahoma) fue usurpado por Abu Bakr, Umar ibn al-Jattab, y Uthman ibn Affán respectivamente. Por ende, aunque los musulmanes sunitas consideran a los cuatro califas ortodoxos como sucesores legítimos del profeta Mahoma, los chiitas consideran a Alí ibn Abi Talib como el único y legítimo sucesor inmediato de Mahoma.

Ghadir al-Jumm En el Corán se menciona que al regresar de la última peregrinación, el Profeta Mahoma recibió la siguiente orden de Dios:

Mahoma se detuvo en Ghadir al-Jumm el 18 de du l-hiyya del décimo año de la Hégira para comunicar el mensaje a los peregrinos antes de que se dispersaran. Como hacía mucho calor, se construyó para él una tarima cubierta con ramas. Luego el Profeta dio un sermón muy extenso. En un momento le preguntó a sus fieles seguidores si él (Mahoma) tenía más autoridad (awla) sobre los creyentes de la que ellos tenían sobre sí mismos. La multitud gritó: «Sí, es así, Oh Apóstol de Alá». Entonces Mahoma tomó de la mano a Ali ibn Abi Tálib, su primo y yerno, y declaró:

El 18 de du l-hiyya de cada año se celebra en el mundo chiita el aniversario de la declaración de Ghadir al-Jumm.

Sucesión de Mahoma Cuando murió Mahoma en el año 632, un grupo de sus compañeros decidieron ignorar la proclamación de Ghadir al-Jumm y nombraron de entre ellos al sucesor del Profeta [eligiendo a Abu Bakr como califa en lugar de Ali]. No obstante, parte de los creyentes tomaron partido por Ali ibn Abi Tálib, primo y yerno de Mahoma, ya que consideraban que este era su único sucesor legítimo dado que había sido la persona más cercana a Mahoma, y el Profeta lo había señalado como sucesor en varias ocasiones, la más notable en Ghadir al-Jumm. Este grupo de partidarios de Alí (chíat-u-Ali) se negaron a reconocer a los sucesivos califas o sucesores del Profeta: Abu Bakr, Umar y Uthmán.

Tras la muerte de este último, Alí es finalmente elegido califa. Sin embargo, acusado de haber instigado la muerte de su predecesor, su poder será contestado por Mu'awiya, gobernador de Siria y miembro de la familia de los Omeyas, iniciándose así una guerra civil entre ambas facciones. En el campo de batalla de Siffín ambos líderes aceptaron someter sus diferencias al dictamen de un árbitro independiente. Sin embargo, de las filas de Alí surgirá una tercera facción, la de los jariyíes, que no aceptaron el arbitraje. Esta facción asesinó a Alí en el 661, y el mismo día trataron de acabar también con Mu'awiya y con el árbitro, sin lograrlo.

Los partidarios de Alí pusieron entonces sus esperanzas en su hijo Hasan, que presionado y engañado por Mu'awiya renunció al poder. El segundo hijo de Alí, Husáyn ibn Ali, se negó a jurar lealtad a Mu'awiya, debido a su corrupción, y fue muerto junto a 72 seguidores en la Batalla de Karbalá (Irak) contra el ejército de Yazid, hijo de Mu'awiya, compuesto por más de treinta mil hombres. Su muerte en el campo, en 680, marcará el principio del cisma entre los chiíes y aquellos a quienes se llamará más tarde «suníes». Los chiíes conmemoran este suceso el día de Ashura, el décimo día del mes Muharram.

Tras el suceso de Ashura (el martirio de Husáyn ibn Ali) los chiíes nombraron a Ali ibn al-Husayn como el siguiente Imam. Sin embargo, una minoría, conocida como Kisaniyah, siguió a Muhámmad Ibn Hanafiyah como su Imam y lo consideró como el cuarto y último Imam.

Ali ibn al-Husayn muere martirizado el año 95 de la Hégira en Medina (el 712 en el calendario gregoriano). Los chiíes nombran entonces a Muhámmad al-Báqir como siguiente Imam. De nuevo, una minoría, conocida como los Zaidíes, discrepó de esta sucesión y consideraron que el Imam debía ser Zaid Ibn Alí, otro hijo del Imam Sayyad.

Tras la muerte de Muhámmad al-Báqir, los chiíes nombraron Imam a Yá‘far as-Sádiq y luego a Musa ibn Ya'far (Musa al-Kazim). Este último nombramiento causó un nuevo cisma entre los chiíes, puesto que un grupo consideró que Ismaíl (otro hijo del Yá‘far as-Sádiq) debía ser el siguiente Imam después de Sádiq. Son los llamados Ismailíes. Simultáneamente, otro grupo, conocido como los Fatahíes, siguió a Abdul·lah Aftah, hermano de Musa ibn Ya'far.

Musa ibn Ya'far muere el 25 de Rayab del año 183 de Hégira, y los chiíes nombran como siguiente Imam a Ali ibn Musa (Alí ibn Musa ar-Rida). Algunos chiíes conocidos como los Waqifiyah (aquellos que se detuvieron en el séptimo Imam) consideran que no hay ningún Imam tras la muerte de Musa ibn Ya'far.

Tras el martirio de Ali ibn Musa, los chiíes siguieron a su hijo Muhammad al-Yawad y, más tarde, a Ali al-Hadi. Después de su martirio los chiíes siguieron a Hasan al-Askari y luego también a Mahdi ibn Hasan.

Este último tiene una especial consideración para los chiíes. Según sus creencias, el Mahdi sigue con vida, oculto. También creen que es el salvador esperado por la humanidad.

Imanes Los imanes de los chiíes son doce: Ali ibn Abi Tálib (600-661), también conocido como Ali, Amir al-Mu'minin. Hasan ibn Ali (625-669), también conocido como Hasan al-Mujtaba. Husáyn ibn Ali (626-680), también conocido como Husayn al-Shahid, o Sah Husseyin. Ali ibn al-Husáyn (658-713), también conocido como Ali Zayn al-Abidin. Muhámmad ibn Ali (676-743), también conocido como Muhámmad al-Báqir. Yá'far ibn Muhámmad (703-765), también conocido como Yá‘far as-Sádiq. Musa ibn Ya'far (745-799), también conocido como Musa al-Kazim. Ali ibn Musa (765-818), también conocido como Ali al-Riza. Muhámmad ibn Ali (811-835), también conocido como Muhammad al-Yawad. Ali ibn Muhámmad (829-868), también conocido como Ali al-Hadi. Hasan ibn Ali (846-874), también conocido como Hasan al-Askari. Muhammad al-Mahdi (nacido en el 869), también conocido como Mahdi.

Teología y principios del chiismo La fe islámica chiita es vasta e incluye muchos grupos diferentes. Las creencias teológicas y prácticas religiosas chiíes, como sus oraciones, difieren ligeramente de las de los suníes. Si bien todos los musulmanes oran cinco veces al día, los chiíes tienen la opción de combinar el Dhuhr con el Asr y el Magrib con el Isha', en tanto hay tres distintas horas mencionadas en el Corán. Los suníes tienden a combinarlas sólo bajo ciertas circunstancias. El islam chií comprende un sistema completamente independiente de interpretación religiosa y autoridad política en el mundo musulmán. La identidad chií original se refería a los seguidores del Imán Alí y la teología chií se formuló en el A.H. (después de la Hégira, ). Los primeros gobiernos y sociedades chiíes se establecieron para finales del AH (). Louis Massignon se ha referido al AH () como «el siglo ismaelí chiita en la historia del Islam».

Según la doctrina chií los principios de la religión son cinco: Monoteísmo Los chiíes creen en la existencia de un único Dios, creador y gobernante. La mayoría de los versículos del Corán sobre esta materia enfatizan la Unidad de Dios con respecto a la Creación, las órdenes (la dirección del mundo) y el culto. En él se indica que Dios es el único creador del mundo, que solamente Él tiene la autoridad soberana sobre el mismo, y por lo tanto, solamente Él merece ser adorado. Justicia Divina Todos los musulmanes (incluyendo a los chiíes) creen en la Justicia de Dios ya que la justicia debe formar parte de los atributos de la perfección que se le atribuyen. Basan esta creencia en las palabras del Corán que niega para Dios cualquier forma de opresión y se refiere a Él como «establecedor de la equidad». ProfecíaLos chiíes creen que la profecía es la principal vía de comunicación entre Dios y el ser humano. Un profeta (Nabí) debe informar de la revelación de Dios y tiene, por tanto, la función de la profecía (Nubuwwah), es decir, la función de traer la Ley Divina o Sharíah. Según los chiíes, un profeta es la manifestación perfecta de Dios y tiene el poder esotérico de iniciar a los hombres en los misterios divinos. ImamahUno de los principios de la creencia del chiita es el Imamat o Imanato (ser Imam o Imán). Imam, desde el punto de vista de la filología, significa líder y abanderado; también para los chiitas significa una persona con una relevancia especial dentro del islam y que ejerce el liderazgo de los creyentes.

La imamah (Imamato o liderazgo) posee en el islam un sentido amplio, que abarca tanto el liderazgo intelectual como la autoridad política. Tras el fallecimiento del Profeta, se buscó en el Imam a alguien capaz de enseñar a la gente la cultura coránica, las verdades religiosas y las disposiciones sociales, alguien digno de ser seguido (e imitado) en todos los aspectos, métodos y dimensiones, de modo que se preservara el legado de Mahoma y sus objetivos, así como para dar continuidad a la conducción de sus creyentes. Escatología Yaum al-Qiyamah (يوم القيامة; literalmente: «Escatología o Día de la Resurrección» (Corán 71:18), también conocida como «la Hora» (Corán 31, 34, 74, 47), «Día de la Cuenta» (Corán 72.130), «Día del Encuentro», «Día del Juicio», «Día de la angustia» (Corán 74, 9), o el «Gran Anuncio») es el Juicio Final para los creyentes chiíes.

Los chiíes creen en Qiyamah como uno de los principios fundamentales del islam. Creen que después de la aniquilación de este mundo, Dios levantará la humanidad para el Juicio Final. En este juicio cada uno será responsable de lo que haya cometido (Corán 74, 38), y cada ser humano tendrá que responder ante sus hechos.

Ramificaciones

Según la doctrina chií las ramificaciones de la religión, siguiendo la clasificación más utilizada, son: El rezo (Oración). El ayuno. El jums (quinto). La limosna obligatoria (zakat). La peregrinación (hach). El esfuerzo en el camino de Dios (yihad). El ordenar el bien. El prohibir el mal. La amistad. La exoneración.

Hadiz