Cuencamé de Ceniceros es una ciudad del estado mexicano de Durango, es cabecera del municipio de Cuencamé y está localizada en el centro-este del estado, dentro de la Comarca Lagunera.

Toponimia “Algunos afirman que Cuencamé fue fundado en 1570 por el español José Antonio Vizarrón, y que significa lugar de origen del fundador que provenía de Cuenca, España, y le agregó el sufijo “mé” para indicar mío, “Mi Cuenca”. (1)

Sobre esta versión, comenta el Ing. González, no se encontró ningún documento o antecedente histórico del personaje en mención, ni de españoles provenientes de Cuenca que llegaran a esta región, ni mucho menos en su fundación. Además en una Carta Annua que escribe el padre Franciscano Francisco Ramírez en agosto de 1594, los indígenas del lugar lo llamaban “Concuemé”. (2)

Otra versión, que se fue transmitiendo por tradición oral, es cuando se dice que Cuencamé, por ser paso obligado en otras épocas de caravanas de arrieros, al llegar al arroyo grande que pasa por este lugar, que anteriormente llevaba agua en forma constante, y por lo mismo era un lugar donde había grandes árboles, era el sitio ideal para que los arrieros hicieran paraje y que las mulas o animales de tiro aprovecharan para beber agua, y en forma casi natural realizaran sus necesidades fisiológicas; de ahí surge la versión popular de que los arrieros decían que se detendrían a descansar ahí donde las mulas o la “cuenca mé”.

Existe otra versión que dice que el significado de Cuencamé es de origen tepehuano y quiere decir “puerta del sol” o “lugar por donde sale el sol”, pero adolece al igual que las anteriores, de justificación ni sustento, tanto etimológico como documental histórico, y además la región era habitada por la tribu de los zacatecos, y estos eran enemigos irreconciliables de los tepehuanos. (3)

El Ing. González Contreras menciona que le llevó más de un año investigar para demostrar el verdadero significado de la palabra “Cuencamé”, de la cual dice y sustenta lo siguiente:

I. Originalmente este pueblo lo llamaban “Concuemi”. II. El Pueblo original de “Concuemi” no es donde actualmente está la cabecera municipal. III. La palabra es de origen náhuatl o mexica. IV. Es palabra plural. V. Su significado demuestra que este pueblo de la región, era uno de los escasamente asentados que se dedicaban a la agricultura como una de las fuentes básicas de su alimentación. VI. La complementaban mediante la cacería y recolección de frutos silvestres, abundantes en la región.

Finalmente concluye el Ing. González diciendo que la palabra Cuencamé, en su acepción original en la lengua náhuatl que es “Concuemitl”, está formada por las partículas “con”, que es un artículo pluralizado según sea el sustantivo, y “cuemitl” que significa “tierras labradas” o “tierras de cultivo”, por lo que “Concuemitl” significa “Las tierras de cultivo”, y ante la dificultad de los europeos por pronunciar el náhuatl, a la que consideraban una lengua “impronunciable”, castellanizaron la palabra, como muchas otras, y simplemente lo llamaron Cuencamé.

Historia Los primeros pobladores que habitaron el valle donde se encuentra la población de Cuencamé, Dgo., fueron zacatecos de las tribus chichimecas,Lazalde F. Jesús. “Durango Indígena”. Impresiones Gráficas México. 1987 los límites naturales del valle donde se estableció esta tribu fueron: desde la parte oriental de la Sierra de Yerbaníz y la Sierra del Temascal, hasta el Río de las Nazas al norte, hasta las estribaciones de la Sierra de Jimulco al oriente; la Sierra de Yerbaníz servía de frontera natural entre los zacatecos y tepehuanos; el río Nazas era la frontera entre los zacatecos y las tribus ribereñas y laguneras, principalmente los irritilas, y hacia el sur y sureste existían los guachichiles.Powell F. Phillip. “La Guerra Chichimeca 1550-1600” México. Fondo de Cultura Económica. 1977

Los zacatecos se agrupaban en torno a los manantiales existentes en la región y en las riberas del curso del Arroyo de Cuencamé, en lo que hoy son las comunidades de San Pedro de Ocuila, El Pueblo de Santiago, El Nogalito, Tierras Prietas, Pasaje y otros puntos, según se desprende por los objetos y vestigios encontrados en estos lugares (puntas de flecha, raspadores, buriles, objetos de molienda, etc.)Sarabia G. Atanasio. “Apuntes para la Historia de la Nueva Vizcaya” México. Ed. Olimpo S.A. 1956. vol. III con los cuales se denota cierto grado de sedentarización; se dedicaban de manera incipiente al cultivo de la tierra, a la recolección de frutos y raíces silvestres, principalmente las que les proporcionaban las cactáceas. Eran magníficos cazadores.Sarabia G. Atanasio. Ob. Cit.

Se distinguían de las demás tribus por su costumbre de llevar vendas en la frente y medias calzas y sandalias que fabricaban con la fibra de la lechuguilla, llevaban el cabello hasta la cintura, se tatuaban y pintaban el cuerpo, también como distintivo de su tribu.Powell. W. Phillip. Ob. Cit.

Y según asentaron los primeros misioneros que llegaron a esta región, eran de estatura crecida y bien agestados, afables y domésticos, a diferencia de las demás tribus chichimecas, buenos tiradores que no usaban el arco y la flecha sino únicamente para la caza.Ramírez Francisco (franciscano). Carta annua. 1594

De acuerdo a los rastros dejados por esta tribu, habitaban en grupos, en San Pedro de Ocuila, Pueblo de Santiago y la región de Pasaje; construían sus chozas y jacales con garrochas, tacotes y jarilla cubriéndolas de lodo, empezaron a usar el adobe hasta la llegada de los españoles; en la época de invierno se refugiaban en cuevas y cavernas para protegerse del frío; se organizaban en pequeños cacicazgos hereditarios que mantenían alianzas entre sí, realizaban trabajos comunales, todavía persisten en la actualidad en las comunidades de San Pedro de Ocuila y Pasaje, donde se organizan para realizar algunas actividades comunitarias, como el desazolve de las acequias para regar, a esta actividad comunitaria le llaman “faina” o faena.

El temor a los fenómenos naturales y a lo desconocido los hacía creer en la hechicería y los maleficios, tenían especial reverencia al sol, y atribuían sus desgracias y enfermedades a la luna y las estrellas.Pérez de Rivas, P. Andrés. “Historia de los triunfos de Nuestra Santa fé entre gentes, las más bárbaras y fieras del Nuevo Orbe” México, Ed. Layac. 1994. T. III

En algunos lugares donde existían manantiales, como los descritos anteriormente, los zacatecos cultivaban el maíz y algunas calabazas, pero habitualmente dependían de los alimentos que les ofrecían las cactáceas y los mezquites; se comían las tunas crudas, secas y en forma de licor; también el corazón y las flores de los cactos.

Con el mezquite hacían un pan blanco en grandes rebanadas, que seguía siendo comestible durante muchos meses o hasta un año, y de la misma planta preparaban una especie de licor; el jugo del agave se utilizaba en lugar del agua cuando ésta escaseaba.Powell, W. Phillips. Ob. Cit.

Fundación Existe otro documento, al igual que la Carta Annua del padre Ramírez de bastante importancia, desde el punto de vista histórico, que se encuentra en el Archivo Franciscano de la Biblioteca Nacional, en donde se cristaliza y se concreta la labor colonizadora de los españoles en el poblado de Cuencamé, que de hecho ya existían algunos congregados alrededor de la Misión y Doctrina fundada por los franciscanos, dicho documento viene a ser propiamente el Acta de Fundación oficial del Pueblo de indios de Cuencamé, de fecha 23 de enero de 1598, en este protocolo se dota a la población indígena congregada de tierras y agua, dotación que llevó a cabo el Capitán y Justicia Mayor de las Parras, Laguna y Río de las Nasas, Antón Martín Zapata, con la representación del Capitán General y Gobernador de la Nueva Vizcaya, acompaña al joven Capitán como promotor de la fundación y testigo de honor de este acto oficial, el padre Juan Agustín de Espinoza de la Compañía de Jesús. Convocan y congregan en esta población a los cacicazgos de las rancherías circunvecinas, nombran como primera autoridad de esta nueva Congregación a Martín Mitza, bautizado con el nombre del Capitán fundador, para que regule la saca y distribución del agua, todo esto quedó asentado en el acta que levantó y dio fe el escribano Real Don Rodrigo de Paz.Archivo Franciscano. Biblioteca Nacional. Acta de Fundación de Cuencamé, fechada el 23 de enero de 1598. Firmada por Cap. Antón Martín Zapata, y Rodrigo de Paz, Escribano Real.

Después de fundado oficialmente este Pueblo de indios con el nombre de Cuencamé, la comitiva avanza más hacia el norte donde fundan, con igual protocolo: Santa María de las Parras en el Valle del Pirineo, así bautizado por los españoles, Santiago de Mapimí y San Juan de Casta, en las márgenes del Río Nazas, primer poblado fundado en la Región Lagunera.Alessio Robles, Vito. “Coahuila y Texas en la Época Colonial”. Editorial Porrúa. México D.F. 1978.

En la visita que hizo a este Real, a principios del , el obispo de la Nueva Galicia, Alonso de la Mota y Escobar, menciona las minas y las fundiciones a la orilla del arroyo, dice que: “existen diez haciendas de moliente y fundiciones, las cuales muelen el metal con mulas, que viven en el Real en forma continua más de cien españoles entre mineros y mercaderes, que es uno de los Reales más bien poblados que hay en toda la Nueva Vizcaya. Que el Real cuenta con Iglesia Parroquial atendida por clérigos que proporciona el Patronato Real de la Nueva Vizcaya y cuyo salario lo cubren los mineros y vecinos”;De la Mota y Escobar, Alonso. “Descripción Geográfica de los Reinos de Nueva Galicia, Nueva Vizcaya y Nuevo León” Edición facsimilar. Instituto jaliciense de Antropología e Historia. INAH. 1966. al otro lado, “separado por el arroyo de Cuencamé, existe un monasterio de frailes franciscanos que tienen a su cargo la doctrina de un poblezuelo de indios chichimecos que se llama Cuencamé”, de quien tomaron el nombre este Real, “juntamente tienen estos religiosos a su cargo una parte de los indios que sirven en las casas y minas de los españoles....”; con respecto a la autoridad del Real, el obispo De la Mota y Escobar escribió: “Gobiérnase este Real por un Alcalde Mayor que provee el Gobernador de la Nueva Vizcaya....” Nótese la importancia que adquirió el Real al ostentar la categoría política de Alcaldía mayor.

Posteriormente el Pueblo de indios chichimecos como lo menciona el obispo De la Mota y Escobar, y con el fin de evitar confusiones, cambia el nombre a “Pueblo de indios de Santiago”. El convento y la doctrina de los indios estaban dedicados a la Purísima Concepción, mientras que la parroquia del Real, el santo patrono era San Antonio de Padua. Para este tiempo, los jesuitas habían abandonado esta región y se habían establecido en Santa María de las Parras.

El Real y Minas de San Antonio de Cuencamé, inmediatamente se convierte en el sitio más importante de la región, sus minas atrajeron gran cantidad de españoles, se establecieron varias fundiciones más, haciendas de saca y molinos de metales.

Época colonial Debido a la importancia económica y política que cobró el Real y Minas de San Antonio de Cuencamé, fue blanco de varias incursiones de tribus salvajes del desierto, principalmente los temibles tobosos. (1)

En una carta informe del Obispo Don Juan de Gorospe y Aguirre, al tomar posesión del obispado, el 13 de septiembre de 1662, describe y pinta la situación política y social que se vivía en la Nueva Vizcaya. En uno de los párrafos menciona que: “en el año de 1655 fue asaltado el pueblo de Cuencamé, por las tribus salineras, cabezas y tobosos, donde mataron mucha gente de laborío, hicieron notabilísimos robos y obligaron a que se despoblara el Real...” (2)