thumb|Moros del norte de África. Fotografía de National Geographic de 1917 (Gypsies and Moors in Northern Africa).Página de Commons con el reportaje completo. thumb|Abd el-Ouahed ben Messaoud, embajador moro ante la reina Isabel I de Inglaterra (1600). thumb|Otelo y Desdémona, por Antonio Muñoz Degrain. Pintura de 1881. thumb|El café de las golondrinas, acuarela de tema orientalista de Mariano Fortuny, sobre apuntes tomados en Tánger (1868).Ficha en Artehistoria. thumb|Vestido de fiesta, óleo de tema orientalista de Étienne Dinet (1907). thumb|Juglar moro y juglar cristiano, en las Cantigas de Alfonso X el Sabio, hacia 1284. thumb|Guerreros moros y cristianos, formando parte de un mismo ejército. Fue una situación muy común durante la mayor parte de las batallas de la Reconquista. De las mismas Cantigas. thumb|Ilustración de Los Motines de las Alpujarras, de Manuel Fernández y González (1859). Grabador: Tomás Carlos Capuz. thumb|Expulsión de los moriscos, por Vicente Carducho. Comienzos del (el hecho representado es de 1609). thumb|Gigantes moros de Sitges, figuras de la fiesta popular de gigantes y cabezudos. thumb|Moriscos en Granada, por Christoph Weiditz (1529)
Los moros son los habitantes del Magreb. En especial los de aquellos países norteafricanos más próximos geográficamente a la península ibérica. El concepto, empleado en diferentes períodos históricos, no presenta una distinción clara entre religión, etnia o cultura, aunque existe prevalencia en relacionarlo con la cultura árabe y la religión islámica, que son las predominantes actualmente en aquella región, no así las únicas (véase bereberes).
Es de uso popular y coloquial, y puede tener —o no— connotaciones peyorativas, dependiendo tanto del emisor como del receptor.Arturo Pérez-Reverte, Moros de la morería. Ejemplos de uso con connotaciones peyorativas explícitamente indicadas (tanto en el emisor como en el receptor) y con diferentes explicaciones de carácter histórico, tanto en la literatura clásica como en la actualidad: Tirso de Molina Moro es el Conde/ y aún peor, si el refrán miras/ de "antes moro que gallego" (en Mari-Hernández a la gallega, citado aquí por Lafuente); Edurne Uriarte El desprecio español del "moro" (en ABC); Moros, godos, españoles y canarios (en El digital de Canarias); ¿Moro o morisco? ¿Quiere usted que nos aclaremos un poco? (en La gaceta de Almería). Debido a esto Fundéu recomienda el uso de magrebí, argelino, marroquí, etc., dependiendo del caso; sin embargo, el vocablo «moro» históricamente no siempre se ha aplicado de forma despectiva, sino que según el contexto se presentaba de forma positiva e, incluso, admirativa.El musulmán heroico que realza al cristiano. Los romances moriscos , en materialesdehistoria.org.
Pueden verse, por ejemplo, en muchos refranes (véase ): A más moros, más ganancia (despreciar los riesgos confiando en que cuanto mayores son, más recompensa se obtiene al vencerlos). Como moros sin señor (describe la reunión en que reina gran confusión y desorden). Hay [o no hay] moros en la costa (recomienda precaución y cautela o lo contrario). Haber moros y cristianos (haber gran pendencia, riña o discordia). Moros van, moros vienen (faltar poco para emborracharse). A moro muerto, gran lanzada (cobardía consistente en aparentar un gran mérito por atacar a quien ya está vencido). O todos moros, o todos cristianos (exigir igualdad de trato para todos en todo, y que se iguale a todos en unas cosas mas no en otras). De mal moro, nunca buen cristiano (con variantes: Quien no fue buen moro, no será buen cristiano; o Ni de mal moro buen cristiano, ni de mal cristiano buen moro; semejante a El hábito no hace al monje). El oro y el moro (para ponderar o prometer algo exageradamente; véase ).
Y en muchos romances:
Además del famoso poema de Fray Luis de León:
Los romanos antiguos lo utilizaban para designar a los pueblos norteafricanos habitantes del otrora reino de Mauritania y de las antiguas provincias romanas de Mauritania Tingitana y Mauritania Cesariense. Desde la Edad Media el término moros se ha venido empleando, incluso en la literatura culta, para designar a un conjunto impreciso de grupos humanos: tanto a los musulmanes ibéricos (andalusíes, enfrentados durante el extenso periodo histórico denominado Reconquista —siglos VIII al XV— a los reinos cristianos peninsulares), como a los bereberes, a los árabes o a los musulmanes de otras zonas (de forma intercambiable con otros términos hoy obsoletos, como: «sarraceno», «agareno» o «ismaelita»); incluso a los de raza negra (como Shakespeare en Otelo: el moro de Venecia, en un uso más propio de la Inglaterra isabelina) o a cualquier persona de tez oscura (como en el apodo del condotiero Ludovico Sforza, llamado Ludovico il Moro).
Tierra de moros se denominaba al territorio dominado por los musulmanes, especialmente en la España musulmana medieval, pero también en cualquier otro lugar o tiempo, con un uso equivalente al de la expresión islámica de Dar al-Islam.
El concepto de raza mora fue empleado en la etnografía de los siglos y para designar genéricamente a los norteafricanos (con mayor o menor precisión en cuanto a color de la piel —más o menos moreno u oscuro—, color y forma del pelo —más o menos negro y rizado—, índice cefálico u otras medidas antropométricas); sin embargo, la utilización con este significado cayó en desuso con el avance de la ciencia y no tiene validez científica en la etnografía reciente.Al menos desde 1911 (Voz "Moors" en la Enciclopaedia Britannica, pg. 811 de la edición impresa). El mismo denominador de apariencia, moreno deriva del de moro, al igual que Mauri en el grecolatino original del cual provienen. No obstante, sigue siendo de uso habitual y oficial (incluso estadístico) en la denominación de diversos grupos de población en una amplia zona del África Noroccidental, no solo al norte del Sahara, sino también en Mauritania, Senegal, Malí y Níger. En otras partes del mundo muy alejadas, tales como Sri Lanka y las Filipinas, el vocablo «moro» se utiliza para designar a poblaciones de religión musulmana sin ninguna relación étnica con los oriundos del África septentrional.
Se han acuñado recientemente los sustantivos «maurofobia» (por su origen etimológico) y «morofobia», entendidos como la animadversión hacia los moros y lo moro.
Etimología, paronimia y campo semántico
La palabra castellana «moro» se hereda del latín maurus y esta a su vez de la griega Μαῦρος máuros (negro o moreno), que designaban a los habitantes de la Mauritania antigua; aún hoy en griego moderno mávros-mávri es el adjetivo masculino-femenino para «negro». No está claro si fue este uso como adjetivo el que originó la denominación del gentilicio o fue a la inversa. Aparece «moro» en la Etymologia de Isidoro de Sevilla (625 d. C.); y documentada en la España de 1091, aparece así mismo en el Cantar de mio Cid de c. 1200; Alfonso de Palencia incluye “moro” en su Vocabulario universal de 1490.
El significado etimológico de «oscuro» se reservó en castellano para la forma relacionada «moreno», aunque se conservó en locuciones hechas como «hierba mora» (Solanum nigrum), cuya fruta es de color negro, para la propia fruta oscura de la mora, o para un tipo de pelaje equino (el negro con una mancha blanca en la frente y calzado en alguna pata).
En el uso castellano, el «vino moro» es el «no bautizado», es decir, el que no han mezclado con agua. También se utiliza coloquialmente la palabra «morapio» para referirse al vino, aunque el DRAE no recoge para esta palabra ninguna vinculación con «moro», ni siquiera como despectivo, sino una única definición: la de «vino oscuro, tinto»; y a pesar de ello no la supone derivada del latín o el griego, sino del árabe andalusí *murabbí, y este del árabe clásico murabbà, electuario, por murabbab, hecho arrope.
Tampoco hay relación etimológica de la palabra «moro» con las palabras «morabito» y «almorávide», cuya sonoridad y campo semántico son, no obstante, cercanos. La primera se refiere a una especie de ermitaño musulmán y a su lugar de retiro. El Diccionario de la lengua española (DRAE) refiere que su origen es del árabe clásico murābiṭ, miembro de una rábida. De este uso se derivó la segunda, aunque el DRAE especifica que esta palabra procede del árabe hispano almurábiṭ, y este del árabe clásico murābiṭ, acantonado.
Las palabras derivadas de «moro» (como «morisco», «moruno» y «moriego») son numerosísimas en castellano, y han generado todo tipo de: topónimos, antropónimos, fitónimos, zoónimos, etc.
Historia Edad Antigua El geógrafo griego Estrabón habla de estas poblaciones norteafricanas, diciendo que fueron llamados "maurisi" por los griegos y "mauri" por los romanos."They were called Maurisi by the Greeks and Mauri by the Romans." Strabo, Geographica (c.17 CE.) at XVIII,3,ii (cited by Rene Basset in Moorish Literature (N.Y., Collier 1901) at iii.
Según el historiador romano Salustio, los moros (mauri) fueron uno de los pueblos que formaron parte del ejército de Hércules en su viaje al extremo occidental del Mediterráneo,Histoire de la décadence et la chute de l'Empire romain Edward Gibbon, Jean Alexandre C. Buchon junto con persas, armenios y medos.L'Univers histoire et description de tous les peuples, Ferd Hoefer Tras este mitológico origen se habrían mezclado con las poblaciones locales de Getulia (zenatas, grupos bereberes del Magreb actual), asentándose en las montañas de Marruecos, del Aurés argelino y de Libia.Recueil des notices et mémoires de la Société archéologique de la province ... De Société archéologique
El término moros también es utilizado por el historiador bizantino Procopio de Cesarea y por el romano-africano San Agustín para designar a la población no romanizada de Aurés, entre otras poblaciones indígenas sublevadas contra Roma. Flavio Cresconio Coripo nombra a un grupo de pueblos de la misma zona, sublevados contra el Imperio de Justiniano I (), como ifuraces.Histoire des Berbères et des dynasties musulmanes de l'Afrique Septentrionale De Ibn Khaldūn, Abou-Zeid Abd-er- En contraste, las poblaciones autóctonas favorables al régimen romano se designan con el término afris.Les Lieux de pouvoir au Moyen Age en Normandie et sur ses marges De Anne-Marie Flambard Héricher Estos afris o ifrénidas son posteriormente denominados Banū Ifrēn o Ait Ifren, dentro del grupo de los zenetas o getules.
Como afamados jinetes, mercenarios moros y númidas sirvieron ampliamente en las caballerías de los ejércitos de la antigüedad. En las guerras púnicas fueron reclutados tanto por cartagineses (Sifax) como por romanos (Masinisa). Yugurta, que tomó como mujer la hija de uno de los reyes moros (Boco I), se benefició por algún tiempo de su apoyo, mas fue dejado en manos de sus enemigos en cuanto les pidió asilo.
El reino de Mauritania fue convertido en la Mauritania romana tras ser conquistada y constituida en dos provincias imperiales (Mauritania Tingitana -parte occidental, correspondiente al actual Marruecos- y Mauritania Cesariense -parte central, correspondiente a la actual Argelia-) bajo Calígula (años 37 y 41, respectivamente). La porción más oriental de Argelia y el Túnez actuales no entraban en la denominación de Mauritania y se organizaban en las provincias de Numidia y África (parte de las actuales Argelia, Túnez y Libia).