La región Metropolitana de Santiago, abreviada RM, es una de las dieciséis regiones en que se divide Chile. Su capital es Santiago, que es también la capital y ciudad más poblada nacional. Ubicada en el centro del país, limita al norte y al oeste con la región de Valparaíso, al este con la provincia de Mendoza en Argentina y al sur con la región de O'Higgins.
Con una superficie de 15 403,2 km², es la segunda más pequeña de todas las regiones pero es también la más habitada, con una población de 7 400 741 habitantes según el censo del año 2024. Es la 59.ª mayor área metropolitana del mundo. La región está compuesta por las provincias de Chacabuco, Cordillera, Maipo, Melipilla, Santiago y Talagante, con un total de 52 comunas, la gran mayoría de ellas enteramente urbanas y otras con una parte rural.
Historia
La historia de la influencia europea en la región comenzó en 1541, unos días después de la fundación de Santiago. Cuando se construyó el cabildo de Santiago, su función era supervisar todo el territorio. Más tarde, con la creación de las ciudades de La Serena y Concepción y la creación de sus respectivos cabildos, su alcance territorial se redujo.
Al inicio del proceso de independencia en 1810, existían dos intendencias en la Capitanía General de Chile, Santiago y Concepción. El primer Congreso Nacional creó el 23 de septiembre de 1811 la Intendencia de Coquimbo, con capital en La Serena.Encina, Francisco Antonio, Historia de Chile, Ed. Ercilla 1983, Vol. 11, página 114. Por Ley de 30 de agosto de 1826, se crearon ocho provincias en el país, siendo la provincia de Santiago una de ellas, pero no fue hasta 1975-80 que se creó La Región Metropolitana de Santiago.
Geografía thumb|250px|Mapa físico de la Región Metropolitana. La Región Metropolitana de Santiago presenta cinco rasgos de relieve: la cordillera de los Andes, la depresión intermedia, la cordillera de la Costa, la precordillera andina, y los lomajes al oeste.
miniaturadeimagen|Cerro El Plomo en invierno. miniaturadeimagen|Vista a la cordillera de los Andes.
La cordillera de los Andes Al este de la región, esta cordillera se presenta como una geoforma alta y maciza. Este sector del cordón andino presenta grandes alturas, muchas de las cuales sobrepasan los 5000 m s. n. m., como lo son el cerro Tupungato (6570 m s. n. m.), cerro Marmolejo (6108 m s. n. m.), Nevados del Plomo (5424 m s. n. m.), Nevado de Los Piuquenes (6017 m s. n. m.), volcán San José (5856 m s. n. m.) todos ellos ubicados en el límite con Argentina. De esta alta cordillera provienen los materiales que rellenaron los valles andinos y, en gran medida, la depresión intermedia, tanto por las cenizas de los volcanes Maipo, Tupungato y San José, como por los productos de la erosión glacial, fluvial y aluvial que han sufrido los relieves andinos. Este cordón montañoso emite algunos contrafuertes que penetran con fuerza en el llano intermedio, como es el caso de las estribaciones del cerro Manquehue, que terminan en el cerro San Cristóbal, casi en el centro de la ciudad de Santiago. Al sur de la cuenca de la Región Metropolitana de Santiago, el valle central está cerrado en la zona de Angostura de Paine por otra estribación cordillerana, que en la práctica se une con los cerros de Paine, provenientes de la cordillera de la Costa. miniaturadeimagen|Ruta 5 a la altura de la Angostura de Paine, límite sur de la cuenca de Santiago. miniaturadeimagen|Laguna de Aculeo en verano.
La Depresión Intermedia
Al sur del cordón Chacabuco, que corresponde al límite meridional del último valle transversal (esto es, el del Aconcagua), comienza la depresión intermedia, que se mantiene hasta Puerto Montt, para hundirse allí y formar el archipiélago de Chiloé.
La depresión intermedia presenta rasgos de relieve que determinan una serie de cuencas. La más septentrional de ellas corresponde a la del río Maipo, que ha sido modelada por el depósito de sedimentos glaciales, aluviales y fluviales, y por potentes capas de cenizas provenientes sobre todo de las erupciones del volcán Maipo, ubicado en el límite con Argentina. En ciertos sectores estas alcanzan los 20 m de espesor. Como cerros islas emergen las cumbres más prominentes de antiguos cordones montañosos preexistentes, como los cerros Santa Lucía, Blanco y Renca, hoy insertos en la capital.
La cordillera de la Costa Este accidente geográfico, que solo presentaba algunas serranías aisladas en la Región de Coquimbo, de nuevo adquiere continuidad y algunas alturas sobrepasan los 2 000 m s. n. m. Hacia el sur, este cordón montañoso comienza a ser menos importante; va perdiendo altura y sus cumbres nunca más pasarán de los 2 000 m s. n. m. Los puntos más altos de la cordillera de la Costa en la Región Metropolitana son el macizo de Cantillana, donde destaca el cerro Cantillana, con 2 281 m s. n. m., y el cerro El Roble, con 2 222 m s. n. m., ubicado en el límite con la Región de Valparaíso, en la localidad de Caleu.
Flora y fauna La Región Metropolitana de Santiago es una de las más alteradas del país. La Depresión intermedia ha sido muy modificada por la acción del hombre, quien ha destinado esos terrenos a cultivos de riego o a empastadas para ganado, con lo que el paisaje florido de movimiento original ha desaparecido, transformándose en un paisaje agrícola y ganadero. No obstante, en los faldeos australes del cordón de Chacabuco y en las laderas se han mantenido condiciones que, aunque modificadas por la acción del hombre, recuerdan lo que fue el paisaje original de la región. En las laderas y partes altas de la cordillera de los Andes continúan sin grandes variaciones las formaciones que ya venían de la Tercera Región y Cuarta Región, aun cuando en la zona central, en especial en las cercanías de Santiago, presentan un grave deterioro.
En lo relativo a la fauna, esta tiende a ser más escasa que en otras regiones, debido sobre todo a las modificaciones del entorno y al exceso de población. Otra característica relevante es el gran número de especies introducidas, muchas de las cuales son consideradas plagas, como es el caso del conejo (Oryctolagus cuniculus), liebre (Lepus capensis) y el caso extraordinario del guarén (Rattus norvegicus), traído desde Europa; codorniz (Callipepla californica) y avispa chaqueta amarilla (Vespula germanica), entre otras. Desde la vertiente sur de cordón Chacabuco hasta los valles situados al norte de Santiago predomina un bosque espinoso ralo. Esta formación está dominada por arbustos altos y árboles, distribuidos en forma abierta, con un denso estrato de plantas herbáceas. La especie leñosa dominante es el espino (Acacia caven). Como especies acompañantes se mencionan el algarrobo (Prosopis chilensis), el sauce (Salix chilensis), etcétera.
Áreas protegidas Tipo NombreSuperficieParque Nacional Río Clarillo 13 085 haGlaciares de Santiago75 114 haReserva NacionalRoblería del Cobre de Loncha5 870 haSantuario de la NaturalezaCascada de las Ánimas3 600 haQuebrada de la Plata1 110 haEl Ajial2 134 haAltos de Cantillana, Horcón de Piedra y Roblería Cajón de Lisboa2 743 haTorcazas de Pirque827 haEl Arrayán21 125 haYerba Loca39 000 haParque NaturalAguas de Ramón3 620 haQuebrada de Macul490 haPuente ÑilhueMonumento Natural El Morado 3009 ha miniaturadeimagen|Matorral chileno. miniaturadeimagen|Invierno en Santiago.
Clima El clima de la Región Metropolitana de Santiago es mediterráneo continentalizado (Csa), con veranos secos y calurosos, e inviernos lluviosos y frescos. Las precipitaciones se concentran en los meses de invierno; estas tienden a ser en forma de nieve sobre los 2 000 m s. n. m.
330px|thumb|left|Temperaturas del aire, en casilla, entre 1903 y 2007, en NASA. Los meses de verano suelen ser sumamente secos y calurosos. La Cordillera de la Costa actúa como biombo climático y se opone a la propagación de la influencia marina, lo que exagera el grado de continentalidad del clima. Esta situación queda de manifiesto si se comparan las precipitaciones promedio de una localidad costera como Valparaíso (90 mm) con la de Santiago (60 mm). Las precipitaciones medias anuales alcanzan en promedio los 67 mm. La temperatura media anual llega a los 20,5 °C, con una media máxima de 28 °C y una media mínima de 13 °C.
Por sobre los 2000 m s. n. m. las condiciones son más extremas, siendo frecuentes las temperaturas bajo los 5 °C. Estas características, unidas a la precipitación nival, generan condiciones óptimas para el desarrollo de deportes de nieve, existiendo en la región varios centros de esquí. En el valle longitudinal, la presencia de buenas tierras asocidas a un clima fresco y a buenas disponibilidades de agua de riego, posibilitan el desarrollo de una activa agricultura, orientada a la producción de hortalizas y frutales, y de actividades pecuarias basadas en el ganado bovino. miniaturadeimagen|Plaza de Armas de Puente Alto, capital de la provincia de Cordillera y la comuna más poblada de la región Metropolitana. miniaturadeimagen|Actividad navideña en Plaza de Armas de Maipú, la segunda comuna más poblada de la región. miniaturadeimagen|Plaza de Armas de San Bernardo, capital de la provincia de Maipo.
Demografía La Región Metropolitana de Santiago posee una superficie que bordea los 15 403,2 km², y según el censo de población de 2024 registró un total de 7 400 741 habitantes, lo que implica una densidad promedio de 480,47 habitantes por km². Se estima una media de crecimiento de 0,9 persona por cada 100 habitantes. Con mucho es la región más densamente poblada del país, aglomerando alrededor del 35 % de la población total chilena.
Desde su fundación, el 12 de febrero de 1541, Santiago ha tenido un crecimiento sostenido desde las 150 personas que llegaron con Pedro de Valdivia hasta la fecha, al principio con una tasa de crecimiento alta, con un 2,68 % anual hasta los primeros años del . Con posterioridad, este crecimiento demográfico se estancó en cifras menores a un 2 %, hasta fines del . A partir de las últimas décadas del , Santiago comienza a crecer en forma acelerada, con una tasa superior al 3 % anual, llegando a un máximo de 4,24 anual entre los años 1952 a 1960. A partir de fines del , de nuevo la tasa de crecimiento decrece a menos del 2 %. El incremento poblacional de Santiago, en especial durante el , no debe atribuirse solo al crecimiento vegetativo de la población; también se debe a un aumento muy acelerado de la tasa de inmigración desde otros lugares de Chile y desde el extranjero.
Por otra parte, el crecimiento poblacional va asociado a una expansión física de la ciudad y a cambios en la densidad de ocupación del espacio. Así, a 50 años de su fundación, en 1591 Santiago ocupaba 218 ha, con una densidad de 6,8 hab/ha. En 1700, la ciudad se había extendido muy poco, pero la densidad se había incrementado a 66,6 hab/ha. A fines del , Santiago ya ocupaba 400 ha y la densidad sobrepasaba los 100 hab/ha. A principios del la ciudad ya ocupaba casi 4000 ha, y comenzaba el crecimiento de núcleos satélites, como son Puente Alto, San Bernardo por el sur y Maipú por el oeste, los que poco a poco se conurbaron con la ciudad. En menos de 50 años, alrededor de 1950, la superficie urbana superaba las 13 000 ha, y se incrementaba la densidad demográfica en el núcleo central de la misma. El crecimiento urbano continuó en forma acelerada durante los años siguientes, y en 1960 ya cubría unas 20 000 ha. En 1980, la cifra era cercana a las 45 000 ha y en 1990 estaba próxima a 70 000 ha.
Indicadores básicos (serie histórica) A continuación se presenta la serie histórica de indicadores básicos de la Región Metropolitana de Santiago:Instituto Nacional de Estadísticas