La sífilis es una enfermedad bacteriana de transmisión sexual que constituyó un problema sanitario en San Sebastián (España), especialmente durante el desarrollo urbano y turístico de la ciudad entre los siglos XIX y XX. alt=Hospital civil de San Antonio Abad en San Sebastián|miniaturadeimagen|Hospital civil de San Antonio Abad en San Sebastián Las autoridades donostiarras adoptaron medidas relacionadas con la prostitución desde 1832; el primer reglamento municipal específico se publicó en 1876.

Desarrollo histórico El origen de la sífilis venérea sigue siendo objeto de debate. Las principales hipótesis sostienen una introducción de Treponema pallidum en Europa tras los contactos con América a finales del siglo XV, o bien la existencia de infecciones treponémicas en el Viejo Mundo antes de esos contactos.

Históricamente, las autoridades y el discurso higienista relacionaron estrechamente las enfermedades venéreas con la prostitución, asociación que sirvió de fundamento a numerosas medidas de vigilancia sanitaria.

La asistencia pública a los pacientes con enfermedades venéreas se articulaba principalmente en torno al Instituto Provincial de Higiene y al Hospital Civil de San Antonio Abad.

El desarrollo turístico de San Sebastián durante el siglo XIX coincidió con una creciente preocupación municipal por la prostitución y las enfermedades venéreas, que dio lugar a distintas medidas de control sanitario.

Instituto Provincial de Higiene El Instituto mantenía una consulta pública diaria para hombres y mujeres. Disponía de un pequeño hospital con doce camas en el que ingresaban alrededor de 60 pacientes al año.

Hospital Civil de San Antonio Abad En este hospital ingresaban también enfermos procedentes del resto de la provincia.

Uno de los primeros médicos documentados que atendieron específicamente a enfermos de sífilis en la ciudad fue Justo María Zavala, médico del antiguo Hospital Civil de San Antonio.

En 1933 se registraron 89 nuevos diagnósticos de sífilis: 58 en el Instituto Provincial de Higiene y 31 en el Hospital Civil. De ellos, 70 correspondían a hombres y 19 a mujeres. De los 89 casos, 63 fueron clasificados como manifestaciones primarias y los 26 restantes como «sífilis florida», según la terminología empleada por la fuente de la época.

En 1910 se introdujo el Salvarsán, uno de los primeros tratamientos específicos contra la sífilis, aunque su administración presentaba importantes limitaciones y efectos adversos. La introducción de la penicilina para el tratamiento de la sífilis durante la década de 1940 supuso un cambio fundamental en su tratamiento.

Tras la introducción de la penicilina, los casos tratados de sífilis disminuyeron considerablemente.

Otro problema sanitario era la sífilis congénita entre los niños abandonados. Algunos recién nacidos infectados podían no presentar signos evidentes de la enfermedad, lo que dificultaba su identificación. Históricamente existía preocupación por el posible contagio a las nodrizas mediante el contacto con lesiones sifilíticas infecciosas del lactante. La introducción de la reacción de Wassermann en 1906 constituyó un avance en el diagnóstico serológico de la sífilis.

Según Serapio Múgica, Guipúzcoa fue pionera en España en la utilización de la reacción de Wassermann, que se empleó en la Casa Cuna de Fraisoro.

Véase también

Difteria en Guipúzcoa Epidemias de cólera en Guipúzcoa Tuberculosis en Guipúzcoa Viruela en Guipúzcoa

Referencias

Categoría:Enfermedades de transmisión sexual Categoría:Historia de San Sebastián Categoría:Sanidad en el País Vasco