miniaturadeimagen|La canónica de Epicuro parte de la veracidad de los sentidos como fuente del conocimiento, así como su criterio de certeza. Cabeza de mármol del cíclope Polifemos del Epicuro escribió un tratado titulado Canon (del griego antiguo: Kανών) en el que explicaba sus métodos de investigación y teoría del conocimiento. Cicerón describe el Canon epicúreo como «aquella norma que ha como bajado del cielo para enseñárnoslo todo y por la cual deben guiarse todos los juicios sobre la realidad». Esta obra no ha sobrevivido ni ningún otro texto que explique completa y claramente la epistemología epicúrea, dejando solo citas y menciones de varios autores para poder reconstruirla.

Como resultado de su rivalidad contra las enseñanzas del escepticismo de Pirrón y el racionalismo idealista de Platón, la filosofía epicúrea emplea una epistemología empirista, según la cual: «no solo la razón se desplomaría enteramente, sino la vida misma perecería sin dilación, si no nos atreviéramos a fiarnos de los sentidos...» Luego, el sabio (sophos) confía de sus sentidos, establecerá dogmas, y no dudará.La canónica no es el estudio de la lógica o dialéctica, sino la criteriología que ayuda a distinguir lo verdadero y falso.Cicerón. De finibus, I, 22. El sabio pues, «resuelve las cosas más importantes y difíciles con su propio juicio y reflexión».Cicerón. De finibus, I, 63. El sistema de enseñanza de Epicuro estaba organizado con un procedimiento de principios generales, que se asimilaban resúmenes que contenían su doctrina. El Canon pudo haberse basado en El trípode, un tratado epistemológico de Nausífanes, aunque Epicuro aseguraba que no aprendió nada de él.Hornblower, S. y Spawforth, A. (eds) The Oxford Classical Dictionary s.v.

Los epicúreos sostuvieron que el propósito de todo conocimiento es ayudar a los humanos a alcanzar la ataraxia. Enseñó que el conocimiento se aprende a través de experiencias en lugar de ser innato y que la aceptación de la verdad fundamental de las cosas que una persona percibe es esencial para la salud moral y espiritual de una persona. Epicuro consideraba los instintos como la máxima autoridad en asuntos de moralidad y sostenía que si una persona siente que una acción es correcta o incorrecta es una guía mucho más convincente para determinar si ese acto es realmente correcto o incorrecto que las máximas abstractas, las estrictas reglas de ética codificadas, o incluso la propia razón.

Psicología miniaturadeimagen|259x259px|Fragmento de inscripción epicúrea de Diógenes en las ruinas de Enoanda. En filosofía de la mente, puede considerarse a Epicuro como uno de los primeros filósofos en proponer una teoría de la identidad de la mente. Según el filósofo de Samos, el alma y el cuerpo están juntos desde la concepción, pero, en el momento de morir, los átomos se separan y ambos se destruyen. Es importante aclarar que Epicuro no era dualista, es decir, no postulaba la oposición cuerpo-alma; el alma, igual que el cuerpo, es material y está compuesta de átomos. Epicuro se opuso al eliminativismo de Demócrito y su concepción de la relación mente-cuerpo se puede entender como íntegramente fisicalista. Tim O'Keefe sostiene que Epicuro mantunvo un materialismo reduccionista donde los estados mentales son una "disposición física de los átomos del alma", aunque James Warrren, Lisa Wendlandt y Dirk Baltzly argumentan que Epicuro era un atomista no reduccionista, "que está en el espíritu del monismo anómalo de Donald Davidson". El punto principal de Epicuro fue establecer que el alma es corpórea y se ve afectada por el cuerpo (como por la embriaguez y la enfermedad) y viceversa (como por los efectos fisiológicos de los estados emocionales).

El alma está compuesta de átomos y tiene fundamentalmente tres facultades: la parte racional (logos) que genera las emociones situada en el pecho, lugar en el que filósofos griegos como Platón y Aristóteles creían que residen las emociones de las emociones; otra irracional, dedicada a la sensibilidad, que está aglutina en todo el cuerpo humano; y finalmente la imaginación (o mens según Lucrecio), que "representaciones fantásticas" (ver: Teoría del conocimiento). Polístrato el Epicúreo sostiene que los animales comparten amplias características generales con nosotros, pero carecen de capacidades inferenciales, "no comparten el razonamiento (logismos) o ninguno como el nuestro". Teoría de la percepción miniaturadeimagen|245x245px|Los epicúreos describen las percepciones como colisiones atómicas con los órganos sensoriales. Estas son la única fuente directa y veraz del conocimiento. En la Carta a Heródoto escribió que «es preciso además considerar que, al irrumpir [en nosotros] cosas externas, vemos y reflexionamos sus formas». Los epicúreos creían que los sentidos también dependían de los átomos. Cada objeto emitía continuamente partículas de sí mismo que luego interactuaban con el observador. Los átomos que componen los cuerpos no se perciben individualmente, sino más bien como una sensación continua debido a la rapidez con que se mueven. Este razonamiento también se aplica a la existencia de cuerpos compuestos en sí. Los sentidos recogen lo que Demócrito y Epicuro designan imágenes (del griego: τύποι «týpoi») o simulacros (del griego: εἴδωλα «eídola»; y latín: simulacra), «representaciones» que desprenden los cuerpos ininterrumpidamente. Estas eídola están formadas por átomos muy sutiles y se transmiten como efluvios que penetran en el órgano sensorial y producen la impresión. Todas las sensaciones, como la vista, el olfato o el oído, se basaban en estas partículas en sus distintos medios, ya sea sonido u olores, lo que explica las diferentes sensaciones del mismo objeto. Dependiendo de la forma de los átomos se producen sensaciones agradables o desagradables.

Para el atomista Demócrito, lo único que existe son solo los átomos y el vacío. Las propiedades secundarias de los objetos, como el color o sabor, surgen solo "por convención" de los átomos, lo que le llevó a un escepticismo contradictorio de los sentidos.Epicureísmo. Torre de Babel Ediciones.Galeno en De medicina empirica, fr. 8 en Diels-Kranz, Die Fragmente der Vorsokratiker, 68 B125Aecio, I. 15, 8 en Diels-Kranz, Die Fragmente der Vorsokratiker, 68 A125 Similarmente, los cirenaicos pensaron que podemos conocer con certeza nuestras experiencias sensoriales inmediatas (por ejemplo, la sensación dulce de la miel) pero no podemos saber nada sobre la naturaleza de los objetos que causan estas sensaciones.Sexto Empírico. Contra Los Dogmáticos, I, 191. Sin embargo, los epicúreos reconocieron la veracidad de los sentidos y la subsistencia de las propiedades secundarias de la materia nacidas de la disposición de los átomos. Si bien los átomos que se emiten no tienen las cualidades que los sentidos perciben, la manera en que se emiten provocan que el observador experimente esas sensaciones. Por ejemplo, los cuerpos en sí mismos no tienen colores, sino que emiten partículas de una manera tal que hacen que el espectador experimente color. Por ello, el color no existe en la oscuridad.Diógenes Laercio, X, 135. Contra Teofrasto. Si bien estas propiedades son accidentales a los cuerpos, estas son reales en los cuerpos. Polístrato el Epicúreo puso de ejemplo de la realidad de las propiedades relacionales atómicas ciertos alimentos que "son nutritivos para algunas criaturas pero dañinos para otras". La cicuta tiene la propiedad de ser venenosa, pero no los átomos.

Teoría del conocimiento miniaturadeimagen|Se ha comparado los tres criteros de verdad (sensaciones, afeccione y santicipaciones) de la canónica con un tripode en cuya tres patas de se sienta la base de la filosofía epicúrea. El Canon pudo haberse basado en El trípode, un tratado epistemológico de Nausífanes, maestro de Epicuro. Los epicúreos son "realistas epistemológicos". Postulan que los conceptos que formamos corresponden a "tipos de objetos y propiedades en nuestra experiencia". El epicureísmo se opuso amargamente a los escépticos pirronistas y académicos, quienes no solo cuestionaron la capacidad de tener un conocimiento preciso sobre el mundo. Contra el platonismo, Epicuro enfatizó la filosofía natural en lugar de la especulación por la razón sin evidencia empírica. Epicuro propuso los tres siguientes criterios de verdad (o iudicia rerum como los llama Cicerón) que forman el método del conocimiento:Diógenes Laercio, "ibid.", X, Epicuro, 24.

Las sensaciones (aisthêsis), son el asiento de todo el conocimiento y se originan cuando los átomos que desprenden los cuerpos llegan hasta nuestros sentidos (ádela). Toda razón, dice Epicuro, «pende de los sentidos, y la verdad (aletheia) de estos se confirma por la certidumbre de las sensaciones». La naturaleza exige a los hombres en apoyarse en sus sentidos para poder vivir. «Si una persona lucha contra la clara evidencia de sus sentidos (enargeia), nunca podrá compartir una tranquilidad genuina». Así, se establece que las percepciones sensibles son verdaderas y no nos engañan, puesto que corresponden a la realidad atómica inmediata.«Decir que una sensación es falsa equivaldría a decir que nada puede ser percibido».CICERÓN, Academica, priora, 11, 101 (H. USENER, o.c., 185, 11). Todo sentido «es irracional (alogoi) e incapaz de memoria alguna, ya que no se produce espontáneamente {dentro de la mente} ni puede agregar o sustraer información de su causa externa». Cada impresión sensorial se le debe otorgar la misma credibilidad. Los apariencias sensoriales pueden diferir, pero nunca se contradicen. Como Aristóteles dijo: "El sentido de la vista no se engaña en cuanto al color, ni al oído en cuanto al sonido".De anima, II. 6 Los choques entre átomos pueden hacer llegar sensaciones mezcladas a nuestros sentidos, dando lugar la composición de imágenes distorsionadas. Las anticipaciones (prolepsis), son sensaciones que se graban en la memoria y sirven para que predecir sensaciones futuras. Esta capacidad mental permite abstraer "conceptos generales" (término acuñado por Epicuro según Cicerón) de seres particulares, similar a las ideas platónicas o los universales aristotélicos. Por ejemplo, la idea de un caballo. Estos conceptos se surgen en la mente de una persona a través del aporte sensorial a lo largo del tiempo y se guardan en la mente, la cual tiene un límite finito por su estructura material, impidiendo así la conservación infinita de estos recuerdos. Los epicúreos fueron precursores del nominalismo. Diógenes Laercio detalla este proceso así:

Las afecciones (pathê): son sentimientos de placer y dolor (hêdonê, algêdôn). Son análogos a las sensaciones en que son un medio de percepción, pero perciben nuestro estado interno en oposición a las cosas externas. Si una sensación perturba (tarakhê) el movimiento atómico de nuestro cuerpo causan tristeza, si lo cesa produce placer. Según Diógenes Laercio, los sentimientos son cómo determinamos nuestras acciones. Si algo es placentero, buscamos esa cosa, y si algo es doloroso, lo evitamos. La importancia de las afecciones radican en la influencia directa que tienen sobre la teoría ética del placer (hedoné).