Epaminondas (en griego: Ἐπαμεινώνδας, ; h. 418 a. C.-362 a. C.) fue un general y político griego del , quien convirtiera la polis de Tebas en la nueva potencia hegemónica de Grecia, sustituyendo a Esparta.

Epaminondas redibujó el mapa político de Grecia, fragmentó antiguas alianzas y creó algunas nuevas, y supervisó la construcción de ciudades enteras. También tuvo gran influencia militar, inventando e implementando diversas y muy importantes tácticas de batalla, como la falange oblicua. Antes de su mandato, Tebas se encontraba en una situación de dominio espartano. Epaminondas logró mejorar la capacidad militar de Tebas para situarla en una posición preeminente dentro de la política de Grecia, creando lo que se conocería como la hegemonía tebana. En el proceso acabó con la supremacía militar espartana en la batalla de Leuctra y liberó a los ilotas de Mesenia, un grupo de griegos del Peloponeso que habían sido reducidos a la servidumbre bajo el dominio de Esparta durante unos 200 años. Epaminondas lideró varias expediciones militares exitosas en el Peloponeso, muriendo en batalla en la última de ellas, la batalla de Mantinea (362 a. C.).

El historiador contemporáneo Jenofonte, es la principal fuente sobre la destreza militar de Epaminondas, y describe su admiración por él en su obra magna, las Helénicas (libro VII, cap. 5, 19). En el mismo sentido, en siglos posteriores el orador romano Cicerón le llamó «el primer hombre de Grecia», si bien Epaminondas ha caído en una relativa oscuridad en los tiempos modernos. En tiempos más recientes, Michel de Montaigne lo consideró uno de los tres «hombres más dignos y excelentes» que jamás hubieran vivido. Los cambios que Epaminondas llevó al orden político griego no le sobrevivieron mucho tiempo, dado que el ciclo de hegemonías y alianzas todavía no se había estabilizado. Tan solo 27 años después de su muerte, Tebas fue destruida por Filipo II de Macedonia, batalla en la que también participó su hijo Alejandro Magno. Por todo ello, Epaminondas no es recordado tanto como un idealista y liberador (como se le vio en su tiempo), sino por una década de campañas (desde 371 hasta 362 a. C.) que establecieron una década de hegemonía tebana, pero que también debilitaron la fuerza de las grandes polis y allanaron el camino para la posterior conquista macedonia.

Fuentes históricas Aunque Epaminondas fue una figura muy significativa de su tiempo, hay comparativamente muy poca información sobre su vida al alcance de los historiadores modernos, y no existe ningún historiador clásico que nos muestre una imagen completa del personaje. Algunas de las biografías más completas son trabajos de Cornelio Nepote, Pausanias, Plutarco, Diodoro Sículo y Jenofonte, aunque no todas ellas han llegado hasta nuestros días.

En particular, una de las principales biografías perdidas es la realizada por Plutarco sobre Epaminondas en sus Vidas paralelas. Epaminondas era una de las aproximadamente 50 figuras históricas analizadas por Plutarco en su obra, y en la que le comparaba con el político romano Publio Cornelio Escipión el Africano. Sin embargo, estas dos biografías son de las pocas biografías escritas por Plutarco que no han perdurado hasta nuestros días.Buckley, Aspects of Greek History, 12 Plutarco escribió unos 600 años después de la vida de Temístocles, por lo que se trata de una fuente muy secundaria, pero su valor radica en que a menudo menciona los nombres de sus fuentes, lo cual da cierto grado de verificabilidad a sus afirmaciones.Por ejemplo, en Temístocles 25 aparece una referencia directa a Tucídides 1.137

De todas las biografías que han perdurado, la más completa que existe a nuestra disposición es la escrita en latín por Cornelio Nepote en el siglo I a. C., que se convierte por tanto en la principal fuente sobre la vida de Epaminondas.Cornelio Nepote, Epaminondas Sin embargo, la biografía de Cornelio Nepote es breve; dice que el padre de Epaminondas se llamaba Polimnio, pero incluso este detalle ha sido cuestionado por uno de los principales expertos actuales en la antigua Beocia, Denis Knoepfler.Cartledge, Paul (2020). Thebes. pág 186. Se pueden encontrar algunos datos más en la Descripción de Grecia de Pausanias. En lo que respecta a la obra de Plutarco, y a pesar de haberse perdido su biografía, se pueden encontrar algunos de los detalles sobre su vida y trabajos en las biografías sobre Pelópidas y Agesilao II.

El periodo de la historia de Grecia que transcurre a partir del año 411 a. C. fue relatado principalmente por el historiador Jenofonte, que veía su obra como una continuación de la Historia de la Guerra del Peloponeso de Tucídides.Jenofonte, Helénicas, 1.1 Sin embargo, Jenofonte, que idolatraba a Esparta y a su rey Agesilao II, evita mencionar a Epaminondas siempre que le es posible y ni siquiera hace mención de su presencia en la Batalla de Leuctra.Jenofonte, Helénicas, 6.4* Cawkwell, Introduction, 35–36; Hanson, Hoplites, 145; Hanson, The Soul of Battle Por último, el papel de Epaminondas en los conflictos del siglo IV a. C. también es descrita por Diodoro Sículo en su obra Biblioteca histórica, pero Diodoro escribió en el siglo I a. C., y también es una fuente muy secundaria, Green, Alexander the Great, xxiv–xxv aunque útil para corroborar los detalles que aparecen en otras fuentes. Lazenby, The Defence of Greece, 7

Por todas estas razones hoy en día nos encontramos en una situación en la que el personaje histórico de Epaminondas es virtualmente desconocido, y en particular en comparación con personajes casi contemporáneos como el conquistador macedonio Alejandro Magno o el general ateniense Alcibíades.Victor Davis Hanson, The Soul of Battle.

Juventud, educación y vida personal thumb|250px|Epaminondas salvando la vida de Pelópidas. Según Cornelio Nepote el padre de Epaminondas, Polymnis, era un descendiente empobrecido de una noble familia tebana. Sin embargo, ello no impidió que Epaminondas recibiese una educación excelente: sus profesores de música estaban dentro de los mejores de su disciplina, al igual que sus instructores de danza. Más notable todavía fue su profesor de filosofía, Lisis de Tarento, que fue uno de los últimos grandes filósofos pitagóricos. Lisis había ido a vivir con Polymnis en la época de su exilio, lo cual permitió a Epaminondas trabajar mucho con él, por lo que terminó destacando en sus excelentes estudios filosóficos. Sin embargo, Epaminondas no era solo un académico. También resaltó por sus cualidades físicas y durante su juventud dedicó mucho tiempo a la preparación física de cara al combate.Cornelio Nepote, Epaminondas, II

Epaminondas comenzó pronto su servicio como soldado, poco después de la adolescencia. Plutarco relata un incidente acaecido en una batalla en Mantinea.Plutarco, Pelópidas, 4 Aunque no se explícita claramente, probablemente se trate del ataque de Esparta sobre Mantinea en el año 385 a. C. descrita por Jenofonte,Jenofonte, Helénicas, 5.2 puesto que Plutarco afirma que Epaminondas formaba parte de la fuerza tebana que ayudaba a los espartanos, lo cual encaja en la descripción.Plutarco, Pelópidas, 5–6* Hanson, Hoplites, 146; Stylianoy, Diodorus Siculus, 172. Sin embargo, Buck (Boiotia, 63) cuestiona la existencia de una alianza entre Tebas y Esparta en ese año. Lo que es seguro es que Epaminondas no era lo suficientemente mayor como para haber servido en la batalla de Mantinea del año 418 a. C.

Sea como fuere, el hecho es que en esa batalla tuvo lugar uno de los eventos más importantes de la juventud de Epaminondas, puesto que en esa batalla salvó la vida de su futuro colega Pelópidas poniendo en grave riesgo la suya propia. Plutarco dice que este indidente pudo cimentar su amistad, y Pelópidas se convertiría en el compañero político de Epaminondas durante los siguientes veinte años. A través de toda su carrera, Epaminondas seguiría siendo destacado por su capacidad táctica y su manejo del combate cuerpo a cuerpo.

Epaminondas no se casó nunca, lo cual le supuso muchas críticas por parte de sus contemporáneos, que pensaban que un personaje como él estaba obligado a proveer a su Estado con el beneficio de hijos que fueran tan grandes como lo había sido su padre. En respuesta Epaminondas dijo que su victoria en Leuctra era una hija destinada a vivir por siempre. Se sabe, sin embargo, que tuvo diversas relaciones amorosas con jóvenes griegos, una costumbre que era habitual en la antigua Grecia, y que lo era muy particularmente en Tebas. Plutarco recoge que los legisladores tebanos instituyeron la práctica para «atemperar las formas y el carácter de los jóvenes».Plutarco, Vida de Pelópidas. Una anécdota contada por Cornelio Nepote indica que Epaminondas había intimado con un joven llamado Micitos. Plutarco también menciona a dos de sus amantes: Asópico, que luchó con él en la Batalla de Leuctra, en la que se distinguió enormemente;Ateneo, Banquete de los eruditos, 605-606. y Capisdoros, que murió con Epaminondas en Mantinea y fue enterrado a su lado.Plutarco, Diálogo sobre el Amor (Moralia 761).

Epaminondas vivió toda su vida en una situación cercana a la pobreza, debido a su rechazo del enriquecimiento personal a través de su poder político. Cornelio Nepote deja constancia de su incorruptibilidad, describiendo cómo rechazó a un embajador persa que llegó a él con un soborno. Siguiendo la costumbre de los pitagóricos, era dadivoso con sus amigos y les recomendaba que hiciesen lo mismo con los demás. Todos estos aspectos de su carácter contribuyeron de forma muy importante al renombre que adquirió tras su muerte.El resto de la información de esta sección en la que no se cita expresamente otra fuente procede de Cornelio Nepote, Vida de Epaminondas.

Comienzos de su carrera Epaminondas vivió una época particularmente turbulenta en la historia tebana. Después de la guerra del Peloponeso, en 404 a. C., Esparta se embarcó en una política unilateral e individualista muy agresiva contra el resto de polis griegas, y rápidamente fue alienando a muchos de sus antiguos aliados.Fine, The Ancient Greeks, 547; Oxford Classical Dictionary, entry Corinthian War Tebas, mientras tanto, había incrementado mucho su poder durante la guerra, y buscaba ganar el control sobre otras ciudades de Beocia (la región de la antigua Grecia al noroeste de Ática). Esta política, así como algunas otras disputas más, llevaron a Tebas a un conflicto con Esparta (su antiguo aliado) en la guerra de Corinto.Jenofonte, Helénicas, 3.5 En esa guerra, que se prolongó durante ocho años y acabó sin decantarse definitivamente por ninguno de los dos bandos, se produjeron algunas derrotas tebanas muy sangrientas en enfrentamientos contra Esparta. Para cuando acabó la guerra Tebas se vio forzada a olvidar sus ambiciones expansionistas y volver a su antigua alianza con Esparta.Jenofonte, Helénicas, 4.1–8, y 5.1* Seager, «The Corinthian War», 118–119.

En 382 a. C., sin embargo, el comandante espartano Fébidas cometió un error estratégico que hizo que Tebas se volviese en contra de Esparta definitivamente, y que pavimentó el camino para la llegada al poder de Epaminondas.Plutarco, Pelópidas, 5–6 Atravesando Beocia para una campaña, Fébidas se aprovechó de una revuelta civil en Tebas para asegurar la entrada a la ciudad a sus tropas. Una vez dentro, asedió Cadmea (la acrópolis tebana), y forzó al partido anti-espartano a huir de la ciudad.Plutarco, Pelópidas, 5–6; Jenofonte, Helénicas, 5.2* Beck, Politics of Power, 170 Epaminondas, si bien estaba asociado a esa facción, pudo quedarse en la ciudad porque se pensaba que no era más que un filósofo empobrecido y completamente inofensivo.Toda la información en esta sección procede de J.V. Fine, The Ancient Greeks: A Critical History. Los espartanos instalaron un gobierno títere en Tebas e impusieron una guarnición espartana en Cadmea para asegurarse el comportamiento a su favor de los tebanos.

Golpe de Estado en Tebas