El santuario de Nuestra Señora de Salas es un inmueble del municipio español de Huesca, en la provincia homónima. Cuenta con el estatus de bien de interés cultural.

Historia Edad Media La iglesia, cuya construcción se remontaría a finales del , es descrita por Diego de Aynsa como un templo románico de tres naves separadas por dieciséis columnas con planta de 180 palmos de longitud y 85 de latitud, que actualmente se traduciría a 34 m de largo y 16 m de ancho, y cubierto por un techo de madera pintada «como se usaba en aquellos tiempos» por lo que muy probablemente contó con un alfarje mudéjar.

Según una bula impresa en el 1525 por el obispo Juan de Aragón, la imagen de la Virgen de Salas «se vino miracolosamente y cada dia ha haecho y haze innumerables milagros», aunque Aynsa documenta que antes se llamaba Nuestra Señora de la Huerta pero que una vez se trasladó la talla de una Virgen de pie con un Niño en brazos cubierta de plata sobredorada desde Salas Altas al santuario según la tradición, de forma milagrosa, por lo que la reina Sancha, esposa de Alfonso II y madre de Pedro II edificó la nueva iglesia en el año 1200.

En 1203 se resolvió la querella que había sido impuesta por el prior de San Pedro el Viejo, puesto que se estaba construyendo en término de Almeriz que era parte de su predio, aunque el cabildo alegaba que era de su derecho la construcción de nuevas iglesias, algo que se resolvió a favor del cabildo catedralicio, quien compensó al priorato ya entonces benedictino con la concesión de la iglesia de la villa Vicentii.

La construcción aún estaba desarrollándose en 1206, cuando el matrimonio compuesto por Pedro Ferriz y su mujer Urraca Jordán donó un campo cerca de la fuente de Salas para sufragar las obras, que terminó antes de 1212 puesto que en esa fecha el rey Pedro II donó otro campo. En esa década se iniciaron las fundaciones de las distintas capellanías y de sus obligaciones de celebrar diariamente misas, que llegaron a contar con seis capellanías y otros tantos capellanes presbíteros.

La construcción y la dotación del santuario fue principalmente obra de García de Gúdal, obispo de Huesca, quien figura como otorgante y receptor de casi todas las compras y donaciones de fincas a lo largo de su duradero obispado, siendo también rector, procurador y ministro del lugar, el cual le fue asignado por el cabildo para su sustento tras su renuncia a la mitra en 1236 y tras su muerte los canónigos donaron el lugar a la mensa episcopal.

En 1241 los monjes de San Pedro el Viejo reiniciaron el pleito de 1203, cuya avenencia consideraban nula debido a que se había realizado sin el consentimiento del abad de Saint Pons de Thomieres, siendo la cuestión sometida al arbitraje de un canónigo, el justicia de Huesca y tres ciudadanos, quienes confirmaron que la antigua avenencia era válida, aunque el obispo Vidal de Canellas, posiblemente intentando compensarles concedió al entonces priorato de San Pedro el Viejo el carácter de parroquia. izquierda|miniaturadeimagen|Tras requisar la plata de las lámparas y las alhajas de los diversos templos de Aragón, entre ellos las de Salas, para sufragar los costes de la Guerra de los Dos Pedros, mandó hacer un retablo de plata de Barcelona para compensar al templo por las alhajas.

En 1366 el rey Pedro IV compensó al templo con el retablo de plata de Barcelona puesto que debido a la guerra con Castilla había requisado la plata del templo unos años antes para sufragar los gastos de la guerra, mandando hacer un retablo de plata labrada de Barcelona que fue finalizado en 1367 y que llegó a costar 14 000 sueldos aunque solamente se han conservado siete medallones puesto que el resto de la plata se usó para la posterior construcción del pórtico y hospedaje.

El obispo Hugo de Urriés pagó un órgano para el santuario aunque según Aynsa fue posteriormente trasladado al convento de las clarisas de Huesca. Ya a finales del y según un inventario, a finales de 1501 el templo contaba con cinco altares además del mayor, que estaban dedicados a San Gregorio, Santa Catalina, San Juan, la Trinidad y San Onofre, mientras que entre las muestras de devoción popular se contaron unos doscientos exvotos de cera y matas de cabellos atados a la verja de metal.

Diego de Aynsa recoge como leyó en el libro de visitas del obispo Pedro del Frago en la iglesia del Sancti Spiritus, que este obispo incorporó la iglesia de Santa María de Salas fue unida e incorporada al archihospital romano y Orden del Espíritu Santo, quedando inmediatamente sujeta a esa orden y a su preceptor según un documento dado en Roma el 12 de noviembre de 1581, algo que tras la muerte del obispo los canónigos declararon nula por haber sido la donación sin consentimiento del papa, por lo que el santuario fue devuelto a la mensa episcopal. Durante este se construyó un pórtico sobre el cual hubo una hospedería que se empezó a construir en 1525, durante el episcopado de Juan de Aragón pero que finalizó su sucesor, que solamente es conocida a través de fotografías, habiendo sido construida en ladrillo, usándose también como elemento decorativo en una franja ornamental de rombos, sobre la cual existía un alero que combinaba hileras de ladrillo. miniatura|Vista del templo a comienzos del en una fotografía de Juli Soler y Santaló

En 1722 el inmueble fue reformado a expensas del obispo Pedro Gregorio de Padilla por el arquitecto José Sofi,quien derribó la estructura románica para construir la fábrica barroca actual, salvando la portada y parte de los muros meridionales.

Fue declarado monumento histórico-artístico el 1 de junio de 1951, mediante un decreto publicado el día 14 de ese mismo mes en el Boletín Oficial del Estado. En la actualidad cuenta con el estatus de bien de interés cultural.

Descripción Exterior izquierda|miniaturadeimagen|Vista lateral de las arquivoltas de la portada de Nuestra Señora de Salas. En el inventario de 1501 se registra la existencia de un edificio junto a la iglesia de dos estancias, bodega y comedor, que el obispo Juan de Aragón sustituyó por una casa de dos plantas, siendo la inferior porticada, que actualmente se conserva y la superior con aposentos que fue derrumbada en el último siglo.

La fábrica románica del fue derribada en 1722 para ser sustituida por la barroca actual obra del arquitecto real según el padre Huesca, José Sofí, aunque la fachada románica se conservó junto con parte de los muros meridionales y septentrionales, que se ampliaron con un crucero. miniaturadeimagen|Detalle de los capiteles de la portada de Nuestra Señora de Salas. Actualmente desde el exterior se puede ver que cuenta con una planta rectangular aunque al interior cuenta con una de cruz latina con nave central de seis tramos cubierta con bóveda de cañón con lunetos, dos naves laterales de tres tramos cubiertas con bóvedas vaídas, un crucero de brazos poligonales cubierto con cúpula elíptica sobre pechinas y una cabecera también poligonal a cuyos lados cuenta con la sacristía por un lado y una estancia cegada desde el exterior por el otro, mientras que en los pies cuenta al exterior con edificios adosados, mientras que al interior tiene un coro alto en la misma zona. La torre se encuentra a los pies, siendo de planta cuadrada y estando construida con sillares y tres niveles, siendo el superior el campanario y teniendo en los demás parejas de arcos de medio punto y estando cubierto con un tejado a cuatro aguas.

La portada principal se encuentra bajo un saliente bajo arco de medio punto abocinada con seis arquivoltas molduradas y decoradas con varios motivos que apoyan en capiteles sin columnas sobre las cuales se abre un rosetón de gran tamaño en derrame con molduras decoradas con puntas de diamante,mientras que en los ángulos rectos del cuerpo adelantado se levantan unas columnillas que se elevan hasta unos capiteles decorados con motivos vegetales que sustentan el tejaroz

En el muro norte cuenta con un pórtico compuesto por diez arcos de medio punto, de los cuales tres están abiertos para poder acceder y que se encuentran apeados en columnillas de sección poligonal alzadas sobre murete de media altura, teniendo una de ellas el escudo heráldico con dos lobos pasantes en un cuartel y nueve bezantes en el otro, perteneciente al obispo Martín de Gurrea, quien acabó las obras del templo, encontrándose en este pórtico otra puerta de acceso al templo mucho menos decorada que las otras que tiene el inmueble.

También en el exterior se pueden ver marcas de cantería al igual que desperfectos causados por explosivos y disparos de la Guerra Civil tanto en los muros meridionales como en los contrafuertes.

Decoración interior miniaturadeimagen|Vista de la nave central del Santuario de Nuestra Señora de Salas, cubierta con bóveda de arco con lunetos. El retablo del que presidía el presbiterio fue descrito por Aynsa, quien lo adjudicaba como donación de la oscense Leonor Gómez, contaba con tres calles, ubicándose en el centro la imagen de la Virgen de Salas, mientras que a su izquierda se encontraba la antigua talla de Nuestra Señora de la Huerta y a su derecha se encontraba una talla de Santa Isabel, al igual que describe otro de menor tamaño de plata marcada en Barcelona, sobredorada y con siete historias de la Virgen que fue ofrecido por Pedro IV tras la guerra con Castilla.

Durante las reformas realizadas por Sofi en 1722 se redecoró con yeserías de estilo barroco.

En las reformas del 1989 se descubrieron pinturas murales góticas de un nicho gótico bajo un arcosolio en una estancia gótica aneja a la cabecera por el lado meridionalque representan en el tímpano una escena centrada por la figura de un obispo con su báculo, en actitud de bendecir, teniendo a su derecha un acólito le presenta un libro, mientras que el intradós se decora con dos santas, Santa Lucía al sur y Santa Catalina en el norte.

Cofradías Poco tiempo después del 1248 se fundó en el barrio de la Población del Rey, llamada así por que fue fundada por el rey Jaime I de Aragón en el 1251, fundaron la cofradía de Nuestra Señora de Salas, mientras que existió otra en el mismo santuario del gremio de zapateros bajo la advocación de Santa Ana, siendo aprobadas por la reina Leonor desde Montblanch en 1333.

Actualmente sigue contando con la cofradía de Nuestra Señora de Salas que mantiene un ciclo de romerías que se inician el primer domingo de mayo.

La Virgen de Salas

Las Cantigas de Santa María

miniaturadeimagen|Cantiga 408 del Códice Rico Florentino, la última que alaba a la virgen de Salas.

La imagen de la virgen de Salas es vinculada a veintiún milagros en las cantigas de Santa María de Alfonso X, siendo estas cantigas:

Todas las menciones a la Virgen de Salas son de carácter narrativo puesto que cuentan las historias de los diversos milagros asociados a la imagen de la Virgen que se clasifican en tres grupos, de sanación, que es el más común siendo que cuenta con nueve casos, de resurrección, que aunque principalmente se trata de niños con la excepción de la mula cuenta en total con cinco y en menor cantidad al tener solo dos casos, los de hallazgo, aunque también existen casos sueltos de otras tipologías como las de la propia intervención de la virgen como en el caso de la protección del creyente frente a los cinco demonios o el caso de la ira de la Cantiga 164

La talla de la Virgen de Salas Originalmente la talla titular del templo era la de Nuestra Señora de la Huerta pero tras la llegada de la talla actual del templo del que llegó de forma autónoma tal y como recogió el religioso Roque Alberto Faci:

miniaturadeimagen|Talla de la Virgen de Salas durante un periodo de exposición en el Museo Diocesano de Huesca.

A razón de esto tanto la talla original de Nuestra Señora de la Huerta y la de Nuestra Señora de Salas se encuentran en el altar del templo.

Importancia durante la Edad Media