Las Fiestas de San Prudencio y Nuestra Señora de Estíbaliz se celebran en honor al patrón y la patrona de Álava entre el 28 de abril y el 1 de mayo en la localidad de Armentia y en el Santuario de Estibaliz, en Argandoña, ambos lugares en el municipio de Vitoria (País Vasco).

San Prudencio y la Virgen de Estíbaliz San Prudencio (28 de abril) y la Virgen de Estíbaliz (1 de mayo) son considerados los santos patrones del territorio histórico de Álava. San Prudencio era natural de Armentia, y llegó a ser obispo de Tarazona. Tras su fallecimiento en 1643 en la localidad de Burgo de Osma, las Juntas Generales de Álava lo eligieron patrono de Álava, y fue varios siglos más tarde, en 1970, cuando se cambió el título de la basílica de Armentia por el de Basílica de San Prudencio, pues hasta entonces se había llamado de San Andrés. En cuanto a Estíbaliz, ya desde el hay un santuario cerca de Argandoña, el de Nuestra Señora de Estíbaliz, que alberga una imagen de la Virgen. En 1923 fue coronada con una diadema de oro y confirmada como patrona alavesa.

El nombre de la fiesta

Inicialmente las celebraciones se conocían como Fiestas de San Prudencio. Patrono de las tierras de Álava. En 1974 se convierte en Patrón de Álava. Entre 1976 y 1978 no se denominaron fiestas, sino Actos en honor de San Prudencio. De 1979 a 1992 se volvió a los orígenes y desde 1980 se añadió también el nombre en euskera. A partir de 1992, se sumó al título Nuestra Señora de Estíbaliz y en 1999 desaparecieron las palabras patrones y tierras y se simplificó en Fiestas de San Prudencio y Nuestra Señora de Estíbaliz. La última modificación, que creó gran polémica, tuvo lugar en 2019 cuando el programa editado por la Diputación Foral de Álava evitó referencias a los patronos y las denominó Fiestas de Álava. La protesta fue tal que el gobierno foral tuvo que rectificar y al año siguiente regresó a la denominación anterior. Las fiestas se celebran juntas porque las fechas conmemorativas de ambas figuras religiosas están muy próximas, ambas son patronas de Álava y la tradición popular ha ido fusionando sus celebraciones hasta convertirlas en un único ciclo festivo que marca la identidad alavesa.

San Prudencio miniaturadeimagen|Escultura de San Prudencio en el alto de Armentia San Prudencio fue un clérigo nacido en el en Armentia, una antigua aldea que, actualmente, forma parte de la ciudad y que se halla a escasos tres kilómetros al suroeste de Vitoria. Con quince años, Prudencio se retiró como anacoreta cerca de Soria, al lugar que se conoce como San Saturio. Más adelante, llegó a Tarazona, donde llegó a ser nombrado obispo. En la basílica de Armentia se conservan sus reliquias. El documento más reciente en el que se le menciona como santo se encuentra en el monasterio de San Millán de la Cogolla, y data del año 759. En 1698 se le proclamó oficialmente patrón de Álava.

Ceremonias religiosas Antes de la Guerra civil, los actos tenían un carácter más institucional y las fiestas consistían básicamente en las retretas del Ayuntamiento y la Diputación y la romería a Armentia. En 1944 se introdujo la novena. La misa pontifical tenía lugar hasta los años sesenta del en la Catedral de Santa María, y no en la Basílica de Armentia. En el templo del Casco Viejo hay una capilla dedicada a San Prudencio, y este era el lugar en el que el obispo oficiaba la misa mayor del 28 de abril. La procesión al santo recorría las calles del centro de la ciudad: salía del Palacio de la Provincia y pasaba por la Plaza de España y otras calles. Después, misa y procesión se trasladaron a Armentia.

Pregón El pregón anunciador de las fiestas se fue instaurando tal y como es en la actualidad a partir de 1970. Pero existen antecedentes en forma de recital poético en 1956 y como concurso literario o musical en los años siguientes.

Retreta Tiene lugar el 27 de abril, la noche anterior al día de San Prudencio. Desde 1925 los atabaleros la interpretan en la Plaza de la Provincia pero la retreta nació oficialmente en 1879 y se interpretaba desde el balcón de la Casa Consistorial en la Plaza Nueva. Hay quien sostiene que se trata de una marcha militar de época napoleónica sobre la que Luis Aranburu realizó varias modificaciones, y quien la identifica con un toque de queda de los tiempos en que Vitoria fue ciudad amurallada y que se tocaba para advertir a la población de que se cerraba el recinto urbano por la tarde los días festivos. En 2025 se cumplieron cien años de la primera retreta. Cada cuarto de hora, nueve toques de retreta dan la bienvenida a la celebración.

Canciones de la Retreta Aunque La retreta es la canción más famosa del 27 de abril en Vitoria, durante el acto inaugural de las fiestas se escuchan hasta once canciones diferentes interpretadas al son de la banda de música. La mayoría de ellas son de autores alaveses como Luis Aramburu o Alfredo Donnay, si bien el repertorio ha tenido bastantes variaciones a lo largo de su historia.

Tamborrada Al igual que la retreta, tiene lugar en la noche de 27 de abril, víspera de San Prudencio. Es una tradición bastante moderna, aunque hubo un antecedente cuando el 27 de abril de 1956 salió por las calles de Vitoria una marcha denominada La Cena del Gargantúa. Estaba compuesta por miembros de las sociedades gastronómicas vestidos de cocineros con cucharas, tenedores, cuchillos y una olla de gran tamaño. En 1975, surgió la tamborrada como se conoce de la mano de la sociedad gastronómica Ametza que animó a otras sociedades a sumarse a la propuesta a semejanza de las que tenían lugar en localidades de Guipúzcoa. Diecisiete sociedades se sumaron a esa edición inaugural. En 1979 se incorporó a la fiesta la tamborrada infantil y en 2001 salieron las primeras mujeres con tamboriles. En la tamborrada de 2025, cuando el acto cumplía la cincuentena, participaron veinte sociedades y más de 350 personas. Además de la tamborrada, pasada la medianoche continúa la fiesta en el centro de la ciudad con una verbena. miniaturadeimagen|Romería de San Prudencio|300x300px miniaturadeimagen|Danzas junto a la basílica de Armentia

Romería en Armentia

Poco después de la entronización de San Prudencio como patrón de Álava, las fuentes históricas hablan ya de la romería de Armentia. El día 28 de abril, festividad del santo, se inicia con la interpretación en la Plaza de la Provincia, del zortziko Álava (o Zortziko de San Prudencio) por la banda de txistularis y trompeteros de la Diputación Foral de Álava. A continuación se sube a Armentia, donde tiene lugar la tradicional romería y en donde puestos de todo tipo y escenarios para actuaciones de música y danzas se sitúan alrededor de las campas y caminos adyacentes a la Basílica. El templo románico se erigió a mediados del con influencias de los monasterios de San Millán de la Cogolla, Leyre y San Juan de la Peña.

El diario la Libertad hablaba con gran detalle de la fiesta en 1925. A finales de los años noventa del la junta administrativa de Armentia comenzó a organizar la instalación de los puestos ambulantes, cobrando a quienes acudían a vender sus géneros y evitando la colocación de puestos pirata.

Nuestra Señora de Estíbaliz

Romería miniaturadeimagen|Santuario de Estíbaliz Se celebra el 1 de mayo en honor a la patrona de Álava (entronizada como tal en 1941) en el Santuario de Estíbaliz, ubicado a unos 10 km de Vitoria, y está estrechamente ligada a la festividad de San Prudencio. La celebración es un acontecimiento religioso y cultural que reúne a gran número de personas y que tiene un ambiente más familiar y recogido que la romería del santo de Armentia. Además de los actos litúrgicos, la festividad es también un evento social y gastronómico. En los alrededores del santuario, se organizan ferias gastronómicas, mercados de productos locales, concursos de cocina (tortilla de patata), exhibiciones de deporte rural, talleres y atracciones infantiles, concurso de pintura, etc.

Gastronomía miniaturadeimagen|Revuelto de perrechicos Respecto al consumo de caracoles en San Prudencio y Nuestra Señora de Estíbaliz, hay indicios de que fueron introducidos por gentes procedentes de Galicia que acudían a Rioja Alavesa a vendimiar a finales del . También hay quien dice que, debido a la abundancia de caracoles que dañaban las hortalizas en primavera, la gente del campo se veía obligada a recogerlos y empezaron a comerlos. En la hemeroteca se encuentran referencias a caracoladas en diarios vitorianos como La Concordia (1883) o La Libertad (1890). En Álava se comenzó a guisar los caracoles con la tradicional salsa de tomate y pimientos y más tarde a aderezarlos con chorizo y jamón. Lo que empezó como un plato humilde se convirtió en uno muy elaborado y representativo del territorio alavés.

El perrechico era la seta de primavera que empezaba a salir en el mes de abril y era recolectada directamente en los prados. En la actualidad, se ha convertido en un producto muy apreciado y se consume a la plancha o en revuelto con huevos.

Además, en los puestos que acompañan durante todo el día a la romería se pueden comprar o degustar productos de la tierra como rosquillas, pastel vasco, queso, txoripanes o talos salados y dulces. También, txakolí o sidra. Referencias

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