thumb|Las leyes de todos los reynos de Castilla (1538), por Hugo de Celso Hugo de Celso, o Celse-Hugues Descousu (Chalon-sur-Saône, ¿1481? - ¿1544?) cuyo apellido paterno era De Sots, latinizado en Dissutus y traducido al francés como Descousu, fue un jurista y escritor español de origen francés.

Biografía Es inseguro reconstruir su vida con los datos que él mismo brinda, pues que a veces exageró, fantaseó o disimuló con ellos. Se crio en una familia burguesa bien situada; su padre era un comerciante hijo natural, pero legitimado, de apellido De Sots; su madre, de apellido Grendet, tenía un hermano archidiádono en Chalon, Jehan Grendet, y por eso lo orientó a la carrera eclesiástica y le hizo firmar un documento para que renunciase al derecho de primogenitura en favor de su hermano Sebastián de doce años, a cambio de una pensión para concluir sus estudios hasta el doctorado; los inició en París y los culminará doctorándose en ambos derechos en Padua en 1508, habiendo recibido órdenes menores y mayores en su tierra en 1501. A Italia viajó en 1502, y allí, según sus poco fiables declaraciones a la Inquisición, frecuentó a importantes juristas de Turín y Padua. En 1510 se inscribió en la Universidad de Basilea y frecuentó círculos nobiliarios, ganándose la confianza del príncipe y abad de Luzila, al cual incluso llegó a representar. Además, el editor de Basilea Johann Amerbach y su discípulo, el impresor Frobenius (Johann Froben, a quien Erasmo de Rotterdam había escrito advirtiéndolo sobre él) lo contrataron como corrector, si bien terminó por defraudarlo en negocios y amistad: siendo sacerdote, huyó con una moza que él protegía a quien le había prometido casarse en secreto (siendo eclesiástico), llevándose además valiosos manuscritos que Amerbach atesoraba. Por entonces ya cojeaba, y traía fama de "malévolo, sinuoso y falso", según una carta de un amigo de Amerbach. Queriendo arribar a círculos áulicos, publicó en 1510 en París un poema en favor del retorno del rey Luis XII, a quien loa descaradamente.

En 1511 los cobradores de Amerbach lo localizan enseñando griego y hebreo, y preparando una edición en griego de los Idilios del poeta helenístico Teócrito, aunque algunos afirman que este era un pariente homónimo. Esta edición apareció después en París, en 1513.Teócrito, Eidyllia, toutesti mikra poiēmata triakonta [París], apud Gilles de Gourmont, 1513. Su familia materna le consigue el puesto de canónigo de la iglesia de Saint Georges en Chalon, pero vende ese puesto al mejor postor y eso luego le valdrá la acusación de simonía. De 1512 a 1516 vive en Lyon como editor y glosador al servicio del impresor parisino Simon Vincent, que era lo que le gustaba; para él escribe comentarios en latín a los que Baldo degli Ubaldi hizo al Código de Justiniano, que aparecerán póstumos impresos junto a los de otros juristas (Lyon, 1546). Edita también las Vitae Patrum / Vidas de los padres de San Jerónimo y diversas obras jurídicas: de Dino de Mugello, Guillermo de Cuneo, Felipe Franco, Monaldo, Domingo de San Geminiano, el ya citado Baldo, Lanfranco de Oriano, Jacobo de Belvisio, etc. Ansioso de medrar, se pone a favor de Carlos V y defiende sus derechos al ducado de Borgoña; por tanto, es perseguido por Francisco I y se ve obligado a huir a Aragón; pero unos bandoleros lo asaltan en Cataluña y le matan a un sirviente.

Deprimido, se hace monje franciscano e ingresa el 15 de febrero de 1517 en un convento en Brujas; pero la vida monacal no apaciguó su espíritu inquieto y revoltoso, se indispuso con algunos monjes en un capítulo de su orden en Dunkerque y en Boulogne-sur-mer, a cuyo monasterio fue trasladado en 1519, las cosas no le fueron mejor, sino peor; viajó a Alençon y posteriormente a Milán para defender su postura ante sus superiores; logró lo que pretendía y lo trasladaron al monasterio de Chambéry en 1520, con una carta de presentación para que fuera acogido en la orden franciscana en Aragón, cerca de sus protectores, el Conde de Aranda o el Duque de Nájera. Se reunió en Épila con el primero y le consiguió en Roma una dispensa para que su hija Aldonza pudiera casarse con un Manrique de Lara; aprovecha sus viajes para conseguir cartas de presentación de más altos y poderosos personajes: el arzobispo de Monreal, los cardenales Orsini y Flisco; pasa por Barcelona y a fines de 1521 recala en Roma. La curia le encarga la delicada misión diplomática de pedir disculpas en Zaragoza al recién elegido papa Adriano de Utrecht por un retraso en la llegada de tres legados pontificios (los cardenales Colonna, Orsini y Cesarino); en abril de 1522 transmite esas disculpas, y Adriano lo devuelve con su respuesta; pero cuando se iba a embarcar en Barcelona, enferma allí durante dos meses y tiene que devolver el encargo a Adriano; se embarca, no obstante, en agosto de 1522; pero ya se ha desvanecido la posibilidad de lograr el obispado de Vence que ansiaba; y el que hasta 1525 firmaba como franciscano, abandona la orden en 1526 y firma ya solo como juris utriusque doctor; ante los inquisidores afirmará que llevaba el hábito "por debajo de la ropa" laica, porque pensaba que así no incurría en apostasía.

En Barcelona estuvo de 1522 a 1528 como asesor jurídico, escribiendo informes y conviviendo con una tal Juan Alpicada, de la que tuvo varios hijos y que lo presionó para que se casara, según su declaración a los inquisidores, y estuvo a punto de hacerlo, pero sus protectores lo impidieron. Así que en 1528 viaja a Madrid donde se convierte en letrado y asesor legal de la mujer del virrey de Nápoles; la corte se traslada entonces a Toledo, y allí la siguen Hugo y la virreina; allí, en 1529, con casi cincuenta años, el jurista conoce a Catalina Laso de la Vega, joven hija de un caballero principal, y se enamora de ella; la pareja se casó en secreto. Empiezan entonces a comerle las deudas y las amenazas de cárcel; viaja a Barcelona para huir, pero su protector el Duque de Nájera lo hace volver y aprovechan para encarcelarlo; así permanece meses hasta que Catalina vende sus bienes y el Duque media para que lo suelten. Se vuelve a casar, pero públicamente, con Catalina en 1531, y entonces se descubren sus chanchullos y es denunciado en 1532.

Hugo Celso se mantenía como asesor jurídico de potentados tan altos como el Conde de Aranda, el Duque de Nájera, la esposa del virrey de Nápoles y el Conde de Buendía; es más, también había servido a Adriano de Utrecht, recién elegido papa, como embajador ante el sacro colegio cardenalicio. Todos esos protectores, y sus conocimientos legales, le sirvieron en parte de paraguas protector, pero no desviaron mucho su caída en la infamia. Javier Alvarado Planas afirma que se dedicaba «al negocio de edición de libros [y] tenía un olfato especial para sintonizar con las demandas del mercado y satisfacerlas como trabajador infatigable, aunque no sin clamorosos tropiezos. Falsario en París, traidor en Bruselas, deudor en Toledo y Barcelona, será finalmente detenido, juzgado y condenado por la Inquisición en Toledo por hereje y bigamia».

A comienzos de 1532 la Inquisición de Toledo le abrió en efecto causa por herejía y luteranismo al descubrir que "el maestro Hugo" era sacerdote y fraile franciscano, había incurrido en simonía y se había casado varias veces, como señala el hispanista Marcel Bataillon, que descubrió el proceso inquisitorial en el Archivo Histórico Nacional de Madrid. Se le absolvió de herejía y luteranismo, pero se lo condenó a prisión perpetua y a llevar sambenito por bigamia en 1535.Cf. Marcel Bataillon, "Vagabondages de Celse Hugues Descousu, jurisconsulte bourguignon" en Bibliothèque d’Humanisme et Renaissance, vol. 3, 1943, pp. 190–213. JSTOR, http://www.jstor.org/stable/20673330. En prisión debió redactar su Reportorio universal de las leyes de Castilla (1538), el diccionario jurídico más famoso y usado en Castilla durante los siglos y , que sirvió de eficaz guía a jueces, abogados y juristas en general para interpretar y, sobre todo, localizar la dispersa, abundante y, en ocasiones, contradictoria normativa de la época. Pero él no tanto pretendía difundir el conocimiento del Derecho y facilitar la consulta de la legislación por orden alfabético, sino más bien parece que lo hizo para financiar su fuga de las cárceles de la Inquisición de Toledo, y a idéntico propósito responde su dedicatoria al cardenal Juan Pardo de Tavera, arzobispo de Toledo (e Inquisidor General al año siguiente), que le venía bien para obtener beneficios penitenciarios. Con el dinero que le dio por la obra el mercader de libros de Lyon Claudio Tupin, se escapó. Y el 13 de noviembre de 1538 la Inquisición pregonó la fuga del doctor Celso y el 22 de ese mes se le dio un plazo de treinta días para que regresara, so pena de declararlo reo contumaz; el 11 de marzo de 1539, fue descubierta su presencia en Toulouse, fue encausado otra vez y debió fallecer en torno al año 1540 en la hoguera según Bataillon, o en 1544 según otros.

Sus fuentes legales son exclusivamente castellanas: el Fuero Juzgo, el Fuero Real, las Siete Partidas del rey Alfonso X El Sabio, la Peregrina, la Secunda compilatio legum el ordinationum regni Castelle de Alonso Díaz de Montalvo y sus glosas y concordancias a las Partidas, aparte también de sus Ordenanzas Reales; la Recopilación de Ramírez, las Leyes de Toro y las demás leyes y pragmáticas promulgadas hasta la fecha. Las reediciones posteriores actualizaron la obra con las nuevas leyes, a lo cual se aplicaron los doctores Aguilera y Vitoria y los licenciados Hernando Díaz y Andrés Martínez de Burgos hasta la última edición de 1553. Completo así y harto minucioso, el Repertorio gozó de un éxito mayor que el intento anterior del Repertorio de todas las leyes de Castilla (1529) de Jaime Soler y el posterior Repertorio de la Nueva Recopilación de las leyes del reyno (1571) de Diego de Atienza, pues ninguno de ellos alcanzó las cuatro ediciones posteriores que tuvo el de Celso, a veces con modificaciones en el título.

Obras Les grans grâces de France nouvellement composées pour le retour du roy nostre sire, París, 1510. Vitae Patrum de Saint Jerôme, 1510-1513. Apostillae super infortiato et Digesto Novo de Dino de Mugello Summa perutilis atque aurea fratris Monaldi Stylus Parlamenti, Lyon, 1513. Practica iudiciaria domini Baldi de Perusio et Lanfranci de Oriano: aurea et excellens iudicibus, aduocatis, notariis, practisque ominibus... Lugduni: Vincent de la Place, 1515. Tractatus clausularum. Celsi Hugonis Dissuti... utilis admodum et practicus tractatus clausularum que in rescriptis tam apostolicis quam principum exordiis, libellis, consiliis, mandatis, judiciis... apponi consueverunt et debent... Lugduni: per Jacobum Mareschal, 10 de junio de 1517. Clarissimi juris utriusque monarche interpretisque... Philippi Franchi,... Lectura super Sexto Decretalium subtilique... titulo de Regulis juris. Cum... Nicolai Superantii,... Celsi Hugonis Dissuti,... et Bernardi de Roma,... apostillis. Prefixit... nunc demum... Joannes de Gradibus,... paragraphis summaria. Lugduni: J. de Jonvelle, 1522. Edición de San Jerónimo, Vitae Patrum