miniatura|Portada de Las comedias del famoso poeta Lope de Vega Carpio, recopiladas por Bernardo Grassa, 1604. Lope de Vega CarpioAsí lo indica el acta de bautismo: «En seis de Diciembre de mil quinientos y sesenta y dos años, el Muy Reverendo Señor Licenciado Muñoz bautizó a Lope, hijo de Feliz de Vega y de Francisca su mujer. Compadre mayor, Antonio Gómez; madrina su mujer». Acta de bautismo, citada en Joaquín de Entrambasaguas, Vida de Lope de Vega, Ed. Labor, 1936, p. 20.Desde 1628 firma "Lope Félix de Vega Carpio" (aunque se conservan dos comedias autógrafas de 1625 con esa firma) y, desde 1631, "Frey Lope Félix de Vega Carpio" con alguna variante, puesto que en ese momento ya había sido ordenado sacerdote católico y era caballero de la Soberana y Militar Orden de Malta y miembro de la Venerable Congregación de Presbíteros Seculares Naturales de Madrid San Pedro Apóstol. Véase a este respecto: Sánchez Mariana, Manuel. Los autógrafos de Lope de Vega (Madrid, 25 de noviembre de 1562-Madrid, 27 de agosto de 1635)Sobre la filiación de Lope, cfr. Martínez, José Florencio, Biografía de Lope de Vega, 1562-1635. Un friso literario del Siglo de Oro, Promociones y Publicaciones Universitarias PPU, S. A., Madrid, 2011, parte I, pág. 15. fue uno de los poetas y dramaturgos más importantes del Siglo de Oro español y, por la extensión de su obra, uno de los autores más prolíficos de la literatura universal.
El llamado Fénix de los ingeniosLa primera vez que se designa a Lope de Vega como el Fénix de los ingenios es en la aprobación de José de Valdivieso en el Laurel de Apolo (1630) https://www.rae.es/archivo-digital/laurel-de-apolo#page/22/mode/2upSe llegó a crear en su época un credo paródico blasfemo que empezaba: «Creo en Lope de Vega todopoderoso, poeta del cielo y de la tierra...», hasta que fue prohibido por la inquisición toledana en 1647. y Monstruo de Naturaleza (por Miguel de Cervantes) renovó las fórmulas del teatro español en un momento en el que el teatro comenzaba a ser un fenómeno cultural de masas. Máximo exponente, junto a Tirso de Molina y Calderón de la Barca, del teatro barroco español, sus obras siguen representándose en la actualidad y constituyen una de las cotas más altas alcanzadas en la literatura y las artes españolas. Fue también uno de los grandes líricos de la lengua castellana y autor de varias novelas y obras narrativas largas en prosa y en verso.
Se le atribuyen unos 3000 sonetos, cinco novelas, cuatro novelas cortas, nueve epopeyas, tres poemas didácticos y varios centenares de comedias (1800 según Juan Pérez de Montalbán). Amigo de Francisco de Quevedo y de Juan Ruiz de Alarcón, enemistado con Luis de Góngora y en larga rivalidad con Cervantes, su vida fue tan extrema como su obra. Fue padre de la también dramaturga sor Marcela de San Félix.
Biografía
Juventud miniatura|Lope de Vega por Francisco Pacheco. Libro de descripción de verdaderos retratos de ilustres y memorables varones, Madrid, Biblioteca de la Fundación Lázaro Galdiano. Lope de Vega Carpio, oriundo de familia hidalga,La pretendida ascendencia montañesa de Lope se sustenta en alusiones, más o menos veladas, contenidas en su Epistolario y en algunas rimas del Laurel de Apolo; pero, sobre todo, en unos conocidos versos, publicados en La Filomena (Belardo a Amarilis. Epístola séptima), que principian así: Tiene su silla en la bordadada alfombra / de Castilla el valor de la Montaña / que el valle de Carriedo España nombra (...) / Falta dinero allí, la tierra es corta; / vino mi padre del solar de Vega: / así a los pobres la nobleza exhorta, etc. Cfr. Sánchez Jiménez, Antonio. Lope. El verso y la vida, págs. 36 y 37. aunque humilde, con solar, a decir del propio Lope, en la Vega de Carriedo, hoy Vega de Villafufre, Cantabria,Según refiere Antonio Jiménez Sánchez en su biografía de Lope, op. cit., pág. 36, Félix o Felices de Vega era natural de Castromocho, provincia de Palencia, donde su padre Lope de Vega, abuelo del poeta, ejercía el oficio de platero y cita, en abono de esta aseveración, el artículo de Ricardo Espinosa Maeso, «Don Miguel del Carpio, tío de Lope de Vega», Boletín de la Real Academia Española, LVIII, 1978, págs. 293-371, que puede consultarse aquí: http://web.frl.es/BRAE_DB.html era hijo de Félix o Felices de Vega Carpio, bordador de profesión, fallecido en 1578, y de Francisca Fernández Flórez, que le sobrevivió once años.Cf. Américo Castro y Hugo Rennert, Vida de Lope de Vega, Salamanca: Anaya, 1969, p. 15 y ss. No hay datos precisos sobre su madre. Se sabe, en cambio, que tras una breve estancia en Valladolid, su padre se mudó a Madrid en 1561, atraído quizá por las posibilidades de la recién estrenada capitalidad de la Villa y Corte. Sin embargo, Lope de Vega afirmaría más tarde que su padre llegó a Madrid por una aventura amorosa de la que le rescataría su futura madre. Así, el escritor sería fruto de la reconciliación, y debería su existencia a los mismos celos que tanto analizaría en su obra dramática.
Fue bautizado con el nombre de Lope, hijo de Félix de Vega y de Francisca su mujer, en la parroquia de San Miguel de los Octoes el 6 de diciembre de 1562. Lope tuvo cuatro hermanos: Francisco, Juliana, Luisa y Juan. Pasó una parte de su infancia en casa de su tío abuelo paterno, don Miguel de Carpio, Inquisidor de Sevilla.Cf. Américo Castro y Hugo Rennert, op. cit., pp. 16-17.
Niño muy precoz, leía latín y castellano ya a los cinco años. A la misma edad compone versos. En su Fama póstuma..., su amigo Juan Pérez de Montalbán describe así esos primeros tiempos:
Estudió en el prestigioso Colegio imperial de los jesuitas, entonces llamados impropiamente teatinos.Cf. A. Castro y H. Rennert, op. cit., p. 17, nota 12, y la declaración de 1588 recogida en esta misma biografía, p. 36: «Dijo que estudió gramática en esta corte en el colegio de los Teatinos, y asimismo oído Matemáticas en la Academia real, y el astrolabio y esfera allí mismo, y esto lo ha oído de dos o tres años a esta parte». Cf. también el suplemento de Fernando Lázaro Carreter a esta biografía, p. 518, que suscribe a Juan Millé y Giménez cuando demuestra que en el siglo XVI se dio nombre de teatinos a los jesuitas, confusión nacida en Italia y con frecuencia aplicada sarcásticamente: ver Gabriel Llompart, «Teatino: el perfil de un vocablo desgastado entre la apología y el sarcasmo», en Revista de dialectología y tradiciones populares, LXI, n.º 1 (enero-junio, 2006), pp. 43-62; los teatinos solo se instalaron en España a partir de 1630: Cf. J. Millé, «Lope de Vega alumno de los jesuitas y no de los teatinos», Revue Hispanique, LXXII, 1928, 247-255. Siempre según el testimonio del propio Lope, a los doce escribe comedias («Yo las componía de once y doce años / de a cuatro actos y de a cuatro pliegos / porque cada acto un pliego contenía»). Es posible que su primera comedia fuese, como el mismo Lope afirmaría en la dedicatoria de la obra a su hijo Lope, El verdadero amante, aunque probablemente el texto que hoy conocemos de esta comedia sufrió modificaciones posteriores a la fecha de la primera redacción. Esta tremenda facilidad para la escritura él la atribuía a un don natural. Y así, por boca de Belardo, cuando le piden unos sonetos para el rey en El animal de Hungría y le preguntan cuánto tiempo se va a tomar, escribe:
Su gran talento le lleva a la escuela del poeta y músico Vicente Espinel, en Madrid, a quien siempre citó con veneración (le dedicó su comedia El caballero de Illescas, c. 1602). Así el soneto: Aquesta pluma, célebre maestro / que me pusisteis en las manos, cuando / los primeros caracteres firmando / estaba, temeroso y poco diestro... Mientras estudia hacia 1573 en el colegio de los teatinos, traduce en verso castellano el poema de Claudiano De raptu Proserpinae, que dedicó al futuro cardenal proespañol Ascanio Colonna en 1577;El futuro cardenal había estudiado en España Artes en la universidad de Alcalá de Henares y teología en la de Salamanca. También Cervantes le dedicó su Galatea (1580) unos años después. pero se ha perdido. El mismo Lope no lo consideraba digno de publicar: Vive sin luz, por ser en tierna infancia.Cf. Lope de Vega, Obras sueltas, IX, pág. 366. Después continuó su formación con los jesuitas (1574):
Cursa después cuatro años (1577-1581) en el Colegio de los Manriques de la Universidad de Alcalá, pero no logra ningún título. Quizá su conducta desordenada y mujeriega (ya en 1580 el estudiante Lope se hallaba amancebado con María de Aragón, la Marfisa de sus versos, de la que tuvo al año siguiente a su primera hija, Manuela) de un huérfano de padre le hace poco apto para el sacerdocio. Muchos de los personajes de sus primeras comedias son auténticos libertinos. Él mismo, por boca de Belardo, se pinta así:
Sus altos protectores dejan de costearle los estudios. Así, Lope no consigue el grado de bachiller y para ganarse la vida tiene que trabajar como secretario de aristócratas y prohombres, o escribiendo comedias y piezas de circunstancias. En 1583 se alista en la marina y pelea en la batalla de la Isla Terceira a las órdenes de su futuro amigo Álvaro de Bazán, marqués de Santa Cruz. Tiempo después dedicaría una comedia al hijo del marqués.
Destierro miniatura|Colofón de El piadoso aragonés, manuscrito autógrafo, fechado y firmado por Lope de Vega en Madrid a 17 de agosto de 1626. Estudió por entonces (quizá 1586) artes liberales con el maestro Juan de Córdoba y matemáticas y astrología en la Academia Real con Juan Bautista Labaña, cosmógrafo mayor de Felipe II, y sirvió de secretario a Pedro Esteban Dávila y Enríquez, marqués de las Navas; pero de todas estas ocupaciones le distraían las continuas relaciones amorosas. Elena Osorio, a la que conoció en 1583, fue su primer gran amor, la «Filis» de sus versos, separada entonces de su marido, el actor Cristóbal Calderón; Lope estuvo cuatro años con ella y pagaba sus favores con comedias para la compañía del padre de su amada, el empresario teatral o autor Jerónimo Velázquez. En 1587 Elena aceptó, por conveniencia, entablar una relación con el noble Francisco Perrenot Granvela, sobrino del poderoso cardenal Granvela. Un despechado Lope de Vega hizo entonces circular contra ella y su familia unos libelos, entre ellos uno en latín macarrónico, In doctorum Damianum Velazquez Satira Prima, que no se ha conservado:
Una dama se vende a quien la quiera. En almoneda está. ¿Quieren comprarla? Su padre es quien la vende, que aunque calla, su madre la sirvió de pregonera...Apud José Manuel Blecua, «Introducción biográfica y crítica», en su edición de Lope de Vega, Lírica, Madrid, Castalia, 1981 (Clásicos Castalia, 104), pág. 14. ISBN 9788470393181. Por demás, la sentencia se motivó en unos versos mucho más crudos y groseros: Los que algún tiempo tuvistes / noticia del Lavapiés, / de hoy más sabed que su calle / no lava, que sucia es; / que en ella hay tres damas / que, a ser cuatro como tres, / pudieran tales columnas / hacer un burdel francés. / […] Es puta de dos y cuatro, / y a mí me dijo un inglés / que la vio sus blancas piernas / por dos varas delantés… / A cuantos piden su cuerpo / se lo da por interés: / hizo profesión de puta; / ¡ved qué convento de Uclés! Cf. Ignacio Arellano: Vida y obra de Lope de Vega pp. 59 y ss. Biblioteca Homolegens, Matriti, 2011.