miniatura|Grabado de Miranda de Ebro hacia 1846.La historia de Miranda de Ebro (España) se puede dividir en tres fases claramente marcadas. En la primera etapa, que va desde la prehistoria hasta el , distintas civilizaciones habitaron el término municipal, hasta que Alfonso VI de León otorgó a la villa un fuero de repoblación en 1099. En la segunda, que empieza en el y acaba en el , Miranda de Ebro se consolidó como punto estratégico y se fue desarrollando lentamente con diversas construcciones importantes. En la tercera fase, que comienza en el con la llegada del ferrocarril, Miranda de Ebro pasó de ser un pueblo agrícola a convertirse en una gran ciudad industrial, con un gran aumento de la actividad comercial e industrial y de la población.

Prehistoria miniatura|Distribución de las diferentes tribus según Ptolomeo.|653x653px miniatura|Vista general de los restos arqueológicos de Deóbriga encontrados durante las obras de construcción de una carretera en 2010. En los alrededores de Miranda de Ebro se han encontrado a lo largo de los años numerosos vestigios prehistóricos que indican la presencia de asentamientos desde el Neolítico. En la vecina localidad de Ameyugo y vino mi tio

encuentra la cueva de Vallojera donde se han recogido cuchillos de sílex, punzones y hasta un peine de hueso. De la Edad del Bronce apenas se han descubierto manifestaciones en la zona, a excepción de cerámica en Pancorbo.

A finales de la Edad de Hierro existieron en la zona asentamientos de un pueblo centroeuropeo: los autrigones. El yacimiento de Arce-Mirapérez se encuentra situado a escasos 3 km de Miranda de Ebro y según los últimos estudios, allí se ubica Deóbriga.

Historia Antigua: autrigones y romanos La zona de Miranda estuvo ocupada por los autrigones hasta la llegada del Imperio romano entre el y el Posteriormente el Senado romano dividió Hispania en dos provincias; Citerior, la más próxima a Roma y la Ulterior, la más lejana, quedando Miranda de Ebro en la Citerior. César Augusto reformó la administración provincial subdividiendo en conventus. Miranda quedó dentro del Caesaraugustano en la provincia Tarraconense.

Los autrigones Los asentamientos autrigones solían estar situados en entornos naturales favorables y además estaban fortificados. Plinio el Viejo menciona los diez más importantes del territorio de los autrigones que son: Virovesca (capital), Tritium, Deóbriga, Uxama Barca, Salionca, Segisamunculum, Vindeleia, Segontia Paramia, Antecuia y Flaviobriga.

Al parecer Deóbriga se encontraba muy próxima a Miranda de Ebro, en lo alto de un cerro en las confluencias de los ríos Ebro y Zadorra. Con frecuencia los romanos se asentaban cerca de los poblados antiguos sin ocuparlos, pero este no es el caso de Deóbriga, donde al parecer sí que decidieron aprovechar la infraestructura, destruyendo parte de la primitiva ciudad. En 1970 se descubrió, durante la construcción de viviendas, una necrópolis y durante los años 2004 y 2005 se llevó a cabo un estudio arqueológico que ubicó Deóbriga con exactitud.

Romanización miniatura|Restos del yacimiento de Arce-Mirapérez. Se estima que en el , el cónsul romano Porcio Catón inició el proceso de romanización del valle del Ebro desde la costa mediterránea hasta Miranda. Al parecer los autrigones acataron el dominio romano, pero no se ha encontrado ninguna constancia de enfrentamiento.

Sin embargo, sí que hay constancia de que en el año los autrigones y los berones se aliaron con Pompeyo para combatir contra Sertorio, pero no consta nada sobre actividades militares en la zona durante las Guerras Sertorianas. La constante comunicación entre romanos y los pueblos antiguos tuvo como primera consecuencia de la romanización el uso de la moneda.

Otro de los avances de la romanización en la zona de Miranda de Ebro fue la construcción de la calzada romana Ab Asturica Burdigalam (Astorga-Burdeos), o Iter XXXIV, que cruzaba el Ebro junto al núcleo de Deóbriga, ya que por aquel entonces el río debía tener zonas pantanosas. Existían también otras vías de menor importancia que unían Miranda de Ebro con Puentelarrá y Armiñón.

Entre el y el hubo una importante actividad económica en el campo, lo que propició el traslado de la ciudad a las villas agrícolas. Es el caso de Cabriana donde se asentó una de estas villas de las que se conservan reproducciones del sobre los mosaicos encontrados en aquel siglo. Se conoce la existencia de unos miliarios galos desaparecidos que debieron estar en las calzadas próximas a Ircio y Cabriana. El descontrol ya iniciado en el se extendió hasta el cuando cayó definitivamente el Imperio romano tras la llegada de los pueblos germánicos. miniatura|El movimiento eremita fue abundante en los montes de toda la zona. En los conocidos como Años oscuros entre la Antigüedad tardía y la Alta Edad Media hay noticia de la existencia de diversos cenobios en la zona, ya que el movimiento eremítico tuvo gran importancia en la zona (San Felices, San Formerio, San Prudencio, San Millán, Saturio... entre muchos otros ermitaños desconocidos).

Historia Medieval: Siglos a Sin duda fue la Edad Media cuando Miranda de Ebro se consolidó como punto estratégico y comercial. Su situación junto al desfiladero de Pancorbo y el fuero concedido por Alfonso VI de León en 1099 propiciaron su desarrollo.

Evolución política pre-conquista musulmana (400-711) derecha|miniatura|Ducado de Vasconia bajo Odón el Grande (c. 710-740), posible origen de la vasconización tardía. Apenas se conoce nada en la zona entre el fin del Imperio romano y la conquista árabe de la península ibérica, así que se supone que la evolución política en Miranda de Ebro durante esta época es la misma que la del resto del territorio. En el 409 vándalos, suevos y alanos entraron en la península ibérica cruzando los Pirineos. En el 416 los visigodos penetraron como aliados de Roma, derrotando a los alanos y a parte de los vándalos. Aunque en el 418 se les recolocó en Aquitania, este abandono llevó a los suevos a ocupar buena parte de la península, con capital en Augusta Emerita, la actual Mérida. Tal acción impulsó al Imperio romano a pedir nuevamente a los visigodos, a través de su rey Teodorico II, la ayuda precisa para controlar Hispania. Las tropas visigodas cruzaron los Pirineos y en el 456 capturaron al rey Requiario, quedando el resto de los suevos en lo que hoy se conoce como Galicia. El resto de la península pasó a manos visigodas con capitalidad en Tolosa (Toulouse, actual Francia). Las oleadas de conquista se sucedieron con posterioridad, pero en este caso para ocupar espacios donde dominaba todavía el Imperio romano.

En el año 476, los visigodos ya se fueron asentado en la península ibérica y en el 490 terminó el grueso de las migraciones desde el norte (véase Hispania visigoda).

Leovigildo decidió lanzar un ataque contra cántabros y vascones, y para ello creó una barrera al norte de Miranda con guarniciones visigóticas. Miranda pasó de pertenecer a la provincia Tarraconense para incluirse en el Ducado de Cantabria en época visigótica y del Ducado de Vasconia tras la conquista musulmana de la península, que formaba parte de la Marca Hispánica de la monarquía carolingia hasta la llegada de la dinastía Jimena y la formación del Reino de Pamplona.

Evolución política post-conquista musulmana (711-1000) miniatura|El nuevo reino de León en el año 910. En el 711 se produjo la conquista musulmana de la península ibérica. Musa ibn Nusair llevó a cabo la conquista desde el valle del Ebro hacia el oeste, por lo tanto Miranda quedó invadida en torno al año 714. En este mismo año se produjo la asimilación-conversión del magnate Casio y su familia que dio origen a la poderosa familia Banu Qasi.

En la Crónica Albeldense se menciona la famosa expedición que llevó a cabo Alfonso I, rey de Asturias por la ribera del Ebro en el año 757. En dicho relato se refieren las localidades destruidas: Miranda (actual Miranda de Ebro), Revendeca, Carbonaria, Abeica (Ábalos, desde donde cruzó el Ebro), Brunes (podría ser Briones pero no es del todo seguro), Cinissariam (actual Cenicero) y Alesanco. Es la primera vez en la historia que aparece documentado el nombre de Miranda. Con esta expedición se pretendía crear un desierto estratégico para refugiar el Reino astur al norte de la Cordillera Cantábrica.

El origen del nombre no está del todo claro; mientras que algunos autores aseguran que el nombre de «Miranda» tiene un origen celta, derivado de la raíz "Mira", otros creen que proviene del latín y cuyo significado sería la que hay que admirar. El apelativo «de Ebro», como cabía imaginar, hace referencia a su situación junto a las orillas de dicho río. miniatura|Rollo de justicia. Durante los dos siglos siguientes el entorno de Miranda de Ebro fue testigo de enfrentamientos entre cristianos y musulmanes. Uno de estos enfrentamientos en tierras mirandesas fue la batalla de la Morcuera en el año 865 que se saldó con la derrota cristiana. Miranda quedó prácticamente despoblada durante los siglos y . Se encontrada en una zona al sur de la primitiva Castilla, Bardulia, y supuso el centro de la defensa de un valle protegido por los accesos de Bilibio, Pancorbo o Lantarón. La comarca mirandesa sufrió numerosas embestidas por parte de Abderramán I hasta el , cuando comenzó la repoblación llevada a cabo por campesinos y dirigida por eclesiásticos. Lope ben Muhammad no cesaba en sus correrías y atacó y conquistó el castillo de Bayas, cerca de Miranda de Ebro (904) y obligó a castellanos y alaveses a levantar el cerco de los castillos de Buradón y Grañón.

En el año 804, el obispo Juan de Valpuesta incluyó a Miranda y su entorno en la diócesis de Valpuesta, creando en la zona diversos monasterios, como el de San Mamés, La Molina o San Martín de Azo, todos ellos en la zona de los Montes Obarenes.

En el año 932, Fernán González unificó los condados de la marca oriental leonesa (Condado de Castilla). Miranda estaba englobada en el Condado de Lantarón y Cerezo. A partir del año 951, este conde tuvo fuertes choques con la monarquía navarra con quien competía por el control de Álava. Los años de gobierno de Fernán González fueron fundamentales para Castilla que fue unida y estructurada. Este gobierno tuvo continuidad con el hijo de Fernán, García Fernández hasta su muerte en el año 995. Tras el fallecimiento de este conde castellano el poder queda en manos de su hijo Sancho García.

Evolución política tras la reconquista (1000-1500) miniatura|derecha|La península en 1030. Reinado de Sancho III El Mayor, de Nájera-Pamplona, enterrado en el monasterio de San Salvador de Oña, en plena Bardulia. En esa misma región se han encontrado los Cartularios de Valpuesta y las Glosas Emilianenses. Sustrato vasco en lenguas romances, documentado por la mirandesa Fundación Cantera.http://www.fundacioncantera.org/index.php?pagina=eventos/xeventos&dato_aux=126

En 1012 el conde castellano Sancho García concedió fueros a la villa de Nave de Albura (actualmente La Nave). En dicho documento se eximía de la pena de homicidio a sus moradores por el que se cometiese en las naves ancladas en su puerto, y es que desde Nave de Albura se extendió una gran acúmulo de agua hasta las Conchas de Haro llamado Laguna de Bilibio, que hacía del río Ebro navegable. La laguna cubriría todas las riberas del cauce actual del río desde la localidad de La Nave hasta las Conchas de Haro, quedando en su orilla derecha el primitivo núcleo de Aquende (que dio origen a Miranda de Ebro) e Ircio, y en la margen izquierda el antiguo poblados de Arce, junto con la entrada del río Zadorra navegable a orillas de las actuales localidades de Lacorzana, Lacorzanilla, Rivaguda y Armiñón.

miniatura|Estatua de Alfonso VI.