Juan Calvino (en francés medio, Jehan Cauvin; en francés: Jean Calvin, latinizado como Calvinus; Noyon, Francia, 10 de julio de 1509-Ginebra, Suiza, 27 de mayo de 1564) fue un teólogo, pastor y filósofo francés, considerado como uno de los autores y gestores de la Reforma protestante. Las doctrinas fundamentales de posteriores reformadores se identificarían con él, llamando a estas doctrinas «calvinismo». Tales doctrinas incluyen las de la predestinación y de la soberanía absoluta de Dios en la salvación del alma humana de la muerte y la condenación eterna. Las doctrinas calvinistas se basaron en la tradición soteriológica agustiniana y otras tradiciones cristianas. Diversas iglesias congregacionalistas, reformadas y presbiterianas, que consideran a Calvino el principal expositor de sus creencias, se han extendido por todo el mundo.
Calvino fue el principal reformador protestante francés y la figura más importante de la segunda generación de la Reforma protestante. Su interpretación del cristianismo, desarrollada sobre todo en su Institución de la religión cristiana (1536, pero profundizada en ediciones posteriores), y los modelos institucionales y sociales que elaboró para Ginebra influyeron profundamente en el protestantismo en otras partes de Europa y Norteamérica. Se considera ampliamente que la variante calvinista del protestantismo tuvo un gran impacto en la formación del mundo moderno.
Calvino fue un incansable polemista y escritor apologético que generó mucha controversia. También intercambió cartas cordiales y de apoyo con muchos reformadores, entre ellos Felipe Melanchthon y Enrique Bullinger. Además de su influyente Institución de la religión cristiana, Calvino escribió comentarios sobre la mayoría de los libros de la Biblia, documentos confesionales y varios otros tratados teológicos.
Calvino se formó originalmente como abogado humanista y se separó de la Iglesia católica alrededor de 1530. Tras el estallido de tensiones religiosas que desembocaron en una violencia generalizada y mortal contra cristianos protestantes en Francia, Calvino huyó a Basilea, Suiza, donde publicó en 1536 la primera edición de la Institución. Ese mismo año, Calvino fue reclutado por el francés Guillaume Farel para unirse a la Reforma en Ginebra, donde daba sermones regularmente durante la semana. Sin embargo, el concejo municipal se opuso a la implementación de sus ideas y ambos fueron expulsados. Por invitación de Martín Bucero, Calvino se dirigió a Estrasburgo, donde se convirtió en ministro de una iglesia de refugiados franceses. Continuó apoyando el movimiento reformista en Ginebra y, en 1541, fue invitado de nuevo a liderar la iglesia de la ciudad.
Tras su regreso, Calvino introdujo nuevas formas de gobierno eclesiástico y de liturgia, a pesar de la oposición de varias familias poderosas de la ciudad que intentaron socavar su autoridad. Durante este período, Miguel Servet, un español a quien católicos y protestantes atribuían ideas heréticas sobre la Santísima Trinidad, llegó a Ginebra. Fue denunciado por Calvino y quemado en la hoguera por herejía por orden del ayuntamiento. Tras una afluencia de refugiados que lo apoyaban y nuevas elecciones municipales, los opositores de Calvino se vieron obligados a abandonar el lugar. Calvino dedicó sus últimos años a promover la Reforma tanto en Ginebra como por toda Europa.
Los «cinco puntos del calvinismo» proceden de los Cánones de Dort, la respuesta por parte de la Iglesia Reformada Neerlandesa a las doctrinas de los discípulos de Jacobo Arminio tras la muerte de este, eventos que transcurrieron ciento cincuenta años después de la muerte de Calvino. Se les conoce así por los lazos teológicos fuertes de los delegados al Sínodo de Dort, procedentes de varias naciones europeas, con la Reforma Suiza, cuya figura más prominente e influyente, mas no la única, fue Calvino.
Biografía Juan Calvino nació en Noyon (Picardía, a unos cien kilómetros al norte de París, Francia), hijo de Gérard Cauvin y Jeanne Lefranc, que pertenecían a la clase media.Dean Linder, Robert. The Reformation Era (Greenwood Press, 2008), p. 139. El padre de Calvino, Gérard, tuvo una próspera carrera como notario de la catedral y registrador del tribunal eclesiástico. Gérard deseaba que sus tres hijos —Carlos, Juan y Antonio— fueran sacerdotes.
Sus primeros estudios estuvieron destinados a la carrera eclesiástica. El joven Calvino fue particularmente precoz. A los 12 años, fue contratado por el obispo como clérigo y recibió la tonsura, cortándose el cabello para simbolizar su dedicación a la Iglesia. También se ganó el patrocinio de una influyente familia, los Montmor. Gracias a su ayuda, Calvino pudo asistir al Collège de la Marche de París, donde aprendió latín con uno de sus más destacados maestros, Mathurin Cordier. Una vez finalizado el curso, ingresó en el Collège de Montaigu (allí estudiaron también Erasmo de Róterdam e Ignacio de Loyola) como estudiante de Filosofía. Fue excelente en sus estudios y muy religioso desde su juventud.Hillerbrand, Hans J. (ed.), The Reformation, A Narrative History Related by Contemporary Observers and Participants. Baker Book House, Ann Arbor, MI, 1985, pp. 174 (cita de Life of Calvin, de Beza), 169, 274, 203.
El padre de Calvino era abogado y en 1523 envió a Juan, que por entonces tenía catorce años, a la Universidad de París a estudiar Humanidades y Derecho. En 1525 o 1526, Gérard retiró a su hijo del Collège de Montaigu y lo matriculó en la Universidad de Orleans para estudiar Derecho. Según los biógrafos contemporáneos Teodoro de Beza y Nicolas Colladon, Gérard creía que Calvino ganaría más dinero como abogado que como sacerdote. Tras unos años de estudio silencioso, Calvino se matriculó en la Universidad de Bourges en 1529, donde tuvo por condiscípulo al humanista Andrea Alciato.; El humanismo era un movimiento intelectual europeo que priorizaba los estudios clásicos. En 1532, se doctoró en Derecho en Orleans.
Durante estos años Calvino estuvo expuesto al humanismo renacentista, influenciado por Erasmo de Róterdam y Jacques Lefèvre d'Étaples, que constituía el movimiento estudiantil radical de la época. Este movimiento, anterior a la Reforma, pretendía reformar la iglesia y la sociedad siguiendo el modelo de la antigüedad clásica y cristiana, que se establecería mediante un retorno a la Biblia estudiada en sus idiomas originales. Esto dejó una huella indeleble en Calvino. Bajo su influencia, estudió griego, hebreo y latín, las tres lenguas del discurso cristiano antiguo, como preparación para el estudio serio de las Escrituras. Durante su estancia de 18 meses en Bourges, Calvino aprendió griego koiné, indispensable para estudiar el Nuevo Testamento. Durante su paso por los claustros universitarios entró también en contacto con las ideas humanistas y reformadas de la teología de Martín Lutero. Asimismo, intensificó su interés por los clásicos; su primera publicación, en abril de 1532, cuando tenía 22 años, fue un comentario al ensayo De clementia, de Séneca, obra que puso en evidencia sus dotes como pensador. El movimiento enfatizaba, más que cualquier otra cosa, la salvación de las personas por la gracia en lugar de por las buenas obras y ceremonias.
De acuerdo con una biografía escrita en 1577 por Jérôme-Hermès Bolsec —contrario a las ideas calvinistas sobre la predestinación—, siendo un joven clérigo, Calvino habría sido condenado en Noyon por el delito de sodomía, que se castigaba con la hoguera. Sin embargo, la sentencia le habría sido conmutada por la de hierro candente, por lo que habría llevado la marca de una flor de lis en el hombro. De acuerdo con Bolsec, años después Calvino tendría también en Ginebra a su adonis, el cual lo habría abandonado después de robarle. La presunta homosexualidad de Calvino persistiría durante siglos, recordada por sus opositores.
Conversión miniatura|Juan Calvino.
No se sabe con certeza cuándo ni cómo fue su conversión, pero el 1 de noviembre de 1533 ocurrió un suceso que muestra un cambio drástico en sus convicciones religiosas. El rector de la Universidad de París, Nicolas Cop, amigo de Calvino, pronunció un discurso con ocasión de la apertura del año académico; pero más que eso, fue un sermón que mostraba una clara influencia tanto de Erasmo como de Martín Lutero. En este sermón, Cop defendió la doctrina de la justificación por los méritos de Cristo, a la vez que protestaba contra los ataques y persecuciones de que eran objeto los que disentían de la Iglesia de Roma: «Herejes, seductores, impostores malditos, así tienen la costumbre el mundo y los malvados de llamar a aquellos que pura y simplemente se esfuerzan en insinuar el Evangelio en el alma de los fieles (...) Ojalá podáis, en ese periodo infeliz, traer la paz a la Iglesia más bien con la palabra que con la espada».Calvino, Juan, prefacio del Comentario al Libro de los salmos (trad. de James Anderson), v. 1 (Grand Rapids: Eerdmans, 1948), pp. xl–xli, citado en . La traducción de Anderson está disponible en el Véase también .
El discurso tuvo un gran efecto en la universidad y en otros sectores; el Concejo municipal inició un proceso contra él. Comenzó a correr el rumor de que la mano de Calvino estaba detrás de su redacción. Un mes más tarde, cuando Cop se dirigía al Concejo para responder el sumario en su contra, un amigo diputado le envió una nota advirtiéndole que debía escapar por su vida, pues el concejo estaba siendo presionado por la Corona para que fuese condenado. Calvino y Cop escaparon de París.
Con poco más de veinte años, adoptó los puntos de vista de Lutero: negación de la autoridad de la Iglesia de Roma por derecho divino, negando la sucesión apostólica desde el apóstol Pedro, y dando primordial importancia a la Biblia como única regla de fe y conducta («Sola fides, sola Scriptura»), destacando la doctrina de la justificación del hombre por medio de la gracia.
Así pues, la conversión de Calvino al protestantismo surge después del discurso de Cop, cuando huye de Francia para escribir acerca de teología, que terminaría por sistematizar gran parte de la Teología Reformada que había comenzado con Martín Lutero.
Calvino en Ginebra La reforma continuaba en Europa gracias a la labor de algunos reformadores. Tal vez uno de los más extraordinarios fue el pastor de origen francés Guillaume Farel, quien después de ser perseguido y apedreado debido a sus convicciones, logró influir en que Ginebra expulsara a la Iglesia de Roma. Así, el 21 de mayo de 1536 consiguió en la plaza pública de Ginebra, mediante la institución de la teocracia, que todos aceptaran vivir «según el Evangelio y la palabra de Dios», lo cual le abrió las puertas de un poder enorme: el de unir el Evangelio y la palabra de Dios al gobierno, creando así el cantón de Ginebra.
Al enterarse Farel de que Calvino, en su viaje a Saboya, iba a pernoctar en Ginebra, lo visitó donde se hospedaba y lo convenció de que permaneciese en Ginebra para realizar la obra que Farel reconocía superior a sus fuerzas. Calvino, de 26 años, era ya reconocido en toda Europa por su obra recién publicada y que trataba sobre el asentamiento institucional del cristianismo reformado.
Calvino se establece en Ginebra como lector de la Santa Escritura en la Catedral de San Pedro. Pero Calvino y Farel no se limitaron a la obra en Ginebra. A finales de septiembre de 1536 viajaron a la ciudad de Lausana, donde se encontraba Pierre Viret (íntimo amigo de Calvino) trabajando como pastor. La razón de su viaje era participar en un debate auspiciado por la ciudad de Berna, con el propósito de decidir cuál religión habría de predominar en los territorios circundantes que Berna había conquistado del duque. Viret y Farel serían los exponentes del lado protestante (se suponía que Calvino no iba a tomar parte activa en la discusión); y de los 174 sacerdotes que aceptaron la invitación del lado católico, solo cuatro participaron en el debate.