El combate de Miraflores fue un enfrentamiento menor, previo al combate de Cangallo, ocurrido el 2 de abril de 1834 en el marco de la Guerra civil peruana de ese mismo año, donde se enfrentaron las fuerzas Bermudistas comandadas por Miguel de San Román contra las tropas constitucionalistas de Domingo Nieto. Teniendo como vencedor a este último.

Antecedentes Tras las noticias del golpe de estado de Bermúdez en Lima, Nieto se encontraba en una posición complicada al estar rodeado por las tropas bermudistas de San Román que provenían de las regiones de Cuzco y Puno. Es por ello, que decide solicitar ayuda expresa del gobernante boliviano Andrés de Santa Cruz para socorrer sus tropas. No obstante, este último considerando que Nieto no tenía la autoridad suficiente para solicitar dicha intervención, decide rechazar la propuesta hasta que exista una petición formal del presidente Luis José de Orbegoso. No sería hasta mediados de febrero que un envíado de Santa Cruz y uno de Nieto empezarían a dialogar sobre las condiciones de una posible ayuda. Reunión en la cuál, el representante de Nieto, Juan Gualberto Valdivia, aseguró que Orbegoso tenía fuerzas considerables en el norte y que la ciudad de Arequipa había sido puesta en estado de poder combatir a San Román.

El combate En la fecha del miércoles 2 de abril, los ciudadanos de Arequipa, mal armados y pertrechos, pero con gran estusiasmo, se enfrentaron cara a cara con las tropas de San Román en las pampas de Miraflores, dónde a pesar de lo esperado, lograron vencer a las tropas bermudistas, y forzaron a su comandante a refugiarse en las alturas de Cangallo.

Durante estos sucesos, la escritora Flora Tristan, que se encontraba residiendo en Arequipa durante los sucesos de esta batalla, recalcó e hizo mofa de la hipocresía de los pobladores de la ciudad, que durante la contienda, estuvieron cambiando constantemente de bando dependiendo de lo que los soldados que arribaban a la ciudad contaban de la batalla.

Consecuencias Tras la derrota de San Román, este se refugia a las altura de Cangallo y solicita tener una reunión con Nieto para discutir los términos de una posible tregua. En esta, Nieto asegura que San Román le indicó que estaba dispuesto a colaborar. En ese contexto, el defensor de Arequipa acepta enviar unas 12 mulas con provisiones y víveres para las tropas de San Román. Desafortunadamente para el, tras días de negociación, estas no llegarían a buen puerto, puesto que las condiciones del bermudistas eran muy severas. Él proponía que podría unirse a su bando a cambio de una condición: Nieto debía romper con Orbegoso y apoyar un proyecto de federación de los departamentos del sur. Federación que tendría una organización política propia y estarían vinculadas a Bolivia. Al nieto negarse a dichos términos, ambos contendientes nuevamente se enfrentarían en el combate de Cangallo.

Bibliografía

Categoría:Conflictos en 1834