La olivicultura de los Estados Unidos se desarrolla principalmente en California, que concentra alrededor del 84 % de la superficie cultivada de olivo en el país. En menor medida, el olivo (Olea europaea) se cultiva también en Texas, Georgia, Arizona, Nuevo México, Florida y Oregón. La producción nacional de aceite de oliva cubre menos del 2 % del consumo interno, siendo el resto cubierto por importaciones, en su mayoría de España, Italia y Grecia.
Historia
Las primeras plantaciones de olivo en el actual territorio estadounidense se atribuyen a misioneros franciscanos. En la costa sureste del continente, colonos británicos encontraron olivos en las cercanías de la isla Saint Simons (Georgia) hacia 1736, donde misioneros españoles los habían plantado durante el período colonial del siglo XVI. Thomas Jefferson importó posteriormente olivos de Francia para plantarlos en Georgia y Carolina del Sur, sin que ninguno de estos intentos derivara en producción comercial significativa.
En California, la introducción más duradera se produjo bajo dominio colonial español. En 1769, el misionero franciscano Junípero Serra fundó la Misión San Diego de Alcalá, primera de las 21 misiones californianas, donde se cultivaron los primeros olivos de la región. Los árboles de San Diego proporcionaron esquejes para iniciar huertos en otras misiones. En 1834, la Misión San Diego contaba con dos olivares: uno de 300 árboles y otro de 167. Las variedades propagadas en este período son conocidas como olivo Mission, considerado el único cultivar originado en California.
La producción comercial se desarrolló a partir del siglo XIX para satisfacer la demanda de aceite. En 1909, el Condado de San Diego lideraba California en superficie dedicada al olivo, y en 1913 era considerado el mayor productor de aceite de oliva del país. A comienzos del siglo XX, los avances en tecnología de conservas redirecccionaron gran parte de la producción hacia las aceitunas en conserva. Entre 1980 y 2000, aproximadamente el 90 % de la producción californiana se destinó a aceitunas en lata.
A partir de mediados de la década de 2000, el sector experimentó un nuevo cambio. El aumento de los costes laborales, la competencia de importaciones y el desarrollo de maquinaria para la cosecha mecanizada favorecieron la expansión de los olivares de super alta densidad (SHD) orientados a la producción de aceite. La proporción de la cosecha californiana destinada a la elaboración de aceite pasó del 10 % en 2005 a más del 75 % en 2022. Durante la mayor parte del siglo XX el sector había atravesado una etapa de relativo estancamiento, hasta que en los años noventa se retomó el interés por el aceite de oliva virgen extra y se plantaron nuevas variedades.
Zonas olivicolas
La producción comercial se concentra en California, que aporta más del 95 % de las aceitunas cultivadas en el país. Dentro de California, los principales olivares se encuentran en el Valle Central, distribuidos entre el Valle de Sacramento septentrional —condados de Glenn, Tehama y Butte— y el Valle de San Joaquín meridional, en los condados de Tulare, Fresno, Kings y Madera. En 2024, los condados de Glenn y Yolo lideran la superficie cultivada, reflejando la concentración de olivares SHD de gran escala en el Valle de Sacramento; el condado de Tehama registra el mayor volumen de producción en toneladas.
Fuera de California, cultivos de menor escala se documentan en Texas —especialmente en la región conocida como Hill Country y en El Paso—, en Georgia —donde la empresa Georgia Olive Farms inauguró en 2011 el primer olivar comercial al este del río Misisipi—, en Arizona y en el norte de Florida. Oregon meridional también ha registrado plantaciones de pequeña escala en zonas con clima de tipo mediterráneo.
Clima
El olivo requiere veranos cálidos y secos e inviernos moderadamente frescos. En los Estados Unidos, las zonas aptas corresponden principalmente a las zonas de rusticidad 8 a 11. Las temperaturas óptimas para el desarrollo del árbol se sitúan entre 16 y 32 °C, aunque los olivos toleran valores superiores a 38 °C en regiones como el Valle Central californiano. La floración se produce en primavera, y la ausencia de lluvia durante ese período resulta favorable.
El clima mediterráneo del Valle Central de California, caracterizado por veranos secos y cálidos e inviernos suaves, es el más adecuado para la producción comercial. En Texas, la amenaza de heladas invernales severas delimita las áreas productivas; las más adecuadas se sitúan al norte de Laredo y al suroeste de San Antonio.
Suelo
El olivo tolera un amplio rango de tipos de suelo, pero exige drenaje adecuado. Los suelos compactos o con tendencia al encharcamiento favorecen la podredumbre de raíces y deben evitarse. Los suelos preferidos son los franco-arenosos y los franco-limosos, con un pH de entre 6,5 y 8,5. El sistema radicular del olivo es relativamente superficial y requiere un perfil de suelo sin impedimentos físicos de al menos 1,0 a 1,5 metros de profundidad. En el Valle Central, los olivares se desarrollan frecuentemente en suelos de textura franca o franco-arcillosa con buen drenaje. En los condados del Valle de Sacramento se registran déficits de potasio y boro en algunas parcelas.
Variedades
En California se cultivan más de 75 variedades de olivo, aunque solo una veintena tienen relevancia comercial. La ausencia de una tradición olivícola consolidada ha derivado en la producción de aceites monovarietales y de mezclas que combinan cultivares de distintos orígenes geográficos.
Entre las variedades para aceite predominan en los sistemas SHD la Arbequina, la Arbosana y la Koroneiki, que representaban en 2009 las tres más cultivadas en ese tipo de instalaciones. Las variedades para aceituna de mesa históricamente predominantes son la Manzanillo y la Sevillano, que representan la práctica totalidad de la producción de aceituna negra madura de California.
Las siguientes variedades tienen presencia comercial documentada en los Estados Unidos:
Arbequina: originaria de España, de fruto pequeño y alto contenido en aceite; predominante en los sistemas SHD californianos. Tolerante a un amplio rango de condiciones de suelo. Arbosana: también de origen español, madura varias semanas después que la Arbequina; apta para cosecha mecánica. Koroneiki: de origen griego; pequeño fruto de alta fuerza de retención, habitual en plantaciones SHD de California. Manzanillo: de origen español; cultivar de doble aptitud (mesa y aceite), dominante en el sur del Valle Central desde los años sesenta. Produce una aceituna negra madura de pulpa gruesa y sabor intenso. Sevillano: variedad española de gran tamaño; segunda en importancia para la producción de aceituna de mesa en California; requiere injerto por dificultad de enraizamiento. Mission: única variedad considerada autóctona de California; propagada a partir de los olivos de las misiones franciscanas. Los árboles pueden alcanzar 12-15 metros de altura; posee la mayor resistencia al frío entre los cultivares comerciales del estado. Se cosecha para mesa entre octubre y noviembre y para aceite entre diciembre y febrero. Frantoio: de origen italiano; valorado por la calidad de su aceite, presente en olivares toscanos californianos. Leccino: italiano; alta adaptabilidad y maduración temprana en las mezclas toscanas de California. Picual: español; cultivado también en Texas. Kalamata: griego; cultivar de doble aptitud, presente en California. Ascolano: italiano; de doble aptitud, cultivado en el norte de California. Coratina: italiana; presente en California por su rendimiento en aceite de calidad. Picholine: francesa; cultivada principalmente para aceite.
Producción
Aceite de oliva
La producción californiana de aceite de oliva pasó de 2 millones de libras en 2006 a un promedio de 21 millones de libras en el período 2021–2023. A pesar de este crecimiento, las importaciones siguen cubriendo más del 98 % del consumo interno de aceite de oliva en los Estados Unidos. Los principales países de origen de las importaciones son España, Italia y Grecia.
El crecimiento de la producción de aceite en California ha estado ligado a la expansión de los olivares de super alta densidad, que permiten la cosecha mecanizada con cosechadoras de pórtico y reducen los costes laborales. California Olive Ranch, fundada en 1998 y con sede en Chico (condado de Butte), fue hasta 2026 el mayor embotellador de aceite de oliva virgen extra de los Estados Unidos. En marzo de 2026 fue adquirida por la australiana Cobram Estate Olives por 173,5 millones de dólares, creando la mayor empresa productora y comercializadora de aceite de oliva en los Estados Unidos por ingresos.
Aceitunas de mesa
Las aceitunas de mesa californianas se destinan principalmente a la elaboración de aceitunas negras maduras en conserva, cosechadas en estado verde antes de la maduración completa y ennegrecidas mediante oxidación durante el proceso de elaboración. En 2025, la superficie en producción de aceituna de mesa se estima en 12.000 acres, con un rendimiento medio de 3,67 toneladas por acre. El condado de Tulare concentra más del 56 % de la producción, seguido por los condados del Valle de Sacramento (Glenn, Tehama y Butte) con el 36 %.
En 2021, los Estados Unidos exportaron 8,19 millones de libras de aceitunas preparadas por un valor de 7,96 millones de dólares; los principales destinos fueron Canadá (35,4 %), Japón y México. Las importaciones de aceitunas en conserva alcanzaron 235,8 millones de libras por un valor de 367,7 millones de dólares, con España (50,9 %), Grecia y Marruecos como principales proveedores. Denominaciones y normativa
En los Estados Unidos, la regulación del aceite de oliva opera en varios niveles:
El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) estableció en 2010 los United States Standards for Grades of Olive Oil and Olive-Pomace Oil, revisión de los estándares vigentes desde 1948. Estos estándares son de aplicación voluntaria y definen las categorías de aceite de oliva —virgen extra, virgen y aceite de oliva refinado— en términos coherentes con los del Consejo Oleícola Internacional (COI). El USDA realiza 22 tipos de análisis para verificar la composición del aceite, incluyendo composición en ácidos grasos, contenido en esteroles y absorbancia UV.
El California Olive Oil Council (COOC) gestiona un programa voluntario de certificación para productores de California. El sello «COOC Certified Extra Virgin» exige un nivel máximo de acidez libre del 0,5 %, más restrictivo que el 0,8 % del COI, y un valor de peróxidos no superior a 15 meq O₂/kg, frente a los 20 meq O₂/kg del USDA. Los aceites deben superar además una evaluación sensorial anual ante panel de cata. La Olive Oil Commission of California (OOCC), creada en 2014 como organismo público bajo la supervisión del California Department of Food and Agriculture (CDFA), gestiona un programa de muestreo y análisis de carácter obligatorio para todos los productores con una producción anual de 5.000 galones o más. Los parámetros del estándar OOCC para el aceite de oliva virgen extra californinan incluyen pruebas de DAGs (diacilgliceroles) y PPP (pirofeofitinas) adicionales a las exigidas por el COI y el USDA. El etiquetado de los aceites de origen californiano está sujeto a requisitos de indicación de procedencia: los envases que incluyan la mención «California» deben contener aceite elaborado exclusivamente con aceitunas cultivadas en el estado.
La FDA supervisa el etiquetado y la seguridad alimentaria del aceite de oliva comercializado en todo el territorio nacional.
Referencias
Estados Unidos Categoría:Agricultura en Estados Unidos