Los Juegos Olímpicos de Nagano 1998, oficialmente conocidos como los XVIII Juegos Olímpicos de Invierno, fueron un evento multideportivo internacional celebrado en Nagano, Japón, entre el 7 y el 22 de febrero de 1998. En esta edición participaron 2176 atletas —1389 hombres y 787 mujeres— de 72 comités olímpicos nacionales, que compitieron en 68 eventos de 14 deportes.

La XVIII Olimpiada de Invierno fue la segunda organizada en Japón después de Sapporo 1972, y la tercera cita olímpica si contamos el evento de verano de Tokio 1964. La mayoría de competencias tuvieron lugar en cuatro estaciones de montaña de la prefectura de Nagano, mientras que en la capital se encontraban el estadio olímpico y los pabellones cubiertos. Hubo dos nuevas incorporaciones al programa olímpico: el curling —que había debutado en Chamonix 1924— y el snowboard, así como el primer torneo femenino de hockey sobre hielo.

En el plano deportivo hubo actuaciones destacadas como las cinco medallas de la rusa Larisa Lazutina en esquí de fondo, deporte en el que también brillaría el noruego Bjørn Dæhlie con tres oros. En hockey sobre hielo se llegó a un acuerdo para que los jugadores profesionales pudieran asistir al evento, con victoria de la República Checa sobre las grandes favoritas. El austriaco Hermann Maier se sobrepuso a una dura caída para ganar dos medallas de oro en esquí alpino; el saltador de esquí japonés Kazuyoshi Funaki hizo una puntuación perfecta en trampolín gigante, y la estadounidense Tara Lipinski se convirtió en la campeona olímpica más joven de la historia —14 años— con el oro en patinaje artístico. Además, las innovaciones introducidas en patinaje de velocidad permitieron batir hasta cinco plusmarcas mundiales.

Alemania volvió a liderar el medallero tanto en número de preseas como en oros, seguida por Noruega y Rusia. Los anfitriones quedaron en séptima posición.

Las malas condiciones climatológicas obligaron a retrasar la celebración de nueve pruebas, siete de esquí alpino. Pese a ello se considera que Nagano 1998 resultó un éxito organizativo.

Elección izquierda|miniaturadeimagen|280x280px|Panorámica de Nagano, Japón. Tras haber organizado los Juegos Olímpicos de Tokio 1964 (verano) y Sapporo 1972 (invierno), el Comité Olímpico Japonés (JOC) presentó la candidatura de Nagano con vistas a la edición invernal de 1998. La prefectura de Nagano, situada en la parte central de la isla de Honshū, es una región montañosa que ya se había postulado para los Juegos de Invierno en 1940 y en 1968, siendo rechazada en ambos casos en favor de Sapporo.

Después de que el JOC anunciara su intención de presentar candidatura para los XVIII Juegos Olímpicos de Invierno, el gobierno prefectural y el sector privado local hicieron un frente común para defender una propuesta. El 1 de junio de 1988, Nagano se impuso en la votación del Comité con 34 votos sobre 45, frente a las opciones de Asahikawa, Morioka y Yamagata. El gobierno japonés no solo les respaldó, sino que vio una oportunidad para desarrollar la economía e infraestructuras de Nagano y sus alrededores.

La candidatura apostaba por la concentración de pruebas en un radio de 40 kilómetros y por el mayor presupuesto, así como por la experiencia japonesa para montar eventos deportivos. Sin embargo, la gran mayoría de las infraestructuras previstas estaban pendientes de construcción, por lo que enfrentaba tanto la oposición de los movimientos ecologistas como las críticas al sobrecoste organizativo.

La votación final tuvo lugar en la 97.ª sesión del COI, celebrada el 15 de junio de 1991 en Birmingham, con dos candidaturas favoritas: Nagano y Salt Lake City (Estados Unidos). También participaron las ciudades de Aosta (Italia), Jaca (España) y Östersund (Suecia), todas ellas con posibilidades muy limitadas. Si bien la delegación de Salt Lake City había ganado opciones conforme se aproximaba la sesión, pesó más entre los miembros del COI el hecho de que la estadounidense Atlanta organizaría los Juegos Olímpicos de 1996. Fue necesario llegar a la última ronda, en la que los japoneses vencieron a la capital de Utah por solo cuatro votos de diferencia.

97.ª Sesión del Comité Olímpico Internacional15 de junio de 1991, Birmingham, Reino UnidoCiudadVotación21-30364615(59)27294218-2523-19-5--15(29)---

Organización Comité Organizador El Comité Organizador de Nagano 1998 (NAOC, por sus siglas en inglés) quedó constituido el 27 de noviembre de 1991, solo cinco meses después de la elección del COI, con un total de 35 miembros en el consejo ejecutivo; 14 comisiones específicas, y hasta 22 subcomisiones para una mayor especialización. Su máximo responsable fue Eishiro Saito, presidente de la Fundación de Inversiones Deportivas de Japón y exdirigente de Nippon Steel. La dirección general correría a cargo del viceministro del Interior, Tadashi Tsuda (1991-1993) y Makoto Kobayashi (1993-1998). Además se nombraron cuatro vicepresidentes: Hironoshin Furuhashi, presidente del Comité Olímpico Japonés; Yoshiaki Tsutsumi, presidente de la Federación Japonesa de Esquí; Goro Yoshimura, gobernador de la prefectura de Nagano, y Tasuku Tsukada, alcalde de Nagano.

El NAOC se había marcado tres principios básicos para la operativa: incentivar la participación de la infancia, respetar el medioambiente, y promover la paz mundial entre pueblos. El primer punto contemplaba numerosos programas nacionales para involucrar a la infancia con su entorno. Y dado que el impacto ambiental había sido uno de los aspectos más controvertidos, los organizadores centraron esfuerzos en la reutilización de sedes después de los Juegos, entre ellas el estadio olímpico. El plan básico contemplaba ocho apartados: «deportes», «cultura», «medios de comunicación», «logística», «villa olímpica», «sistema de telecomunicaciones», «estructura operativa y personal», y «relaciones públicas y diseño».

A petición de Japón, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó en 1997 una resolución por el cumplimiento de la tregua olímpica durante el evento.

Financiación miniaturadeimagen|Moneda conmemorativa de los Juegos Olímpicos de Nagano 1998. Los XVIII Juegos de Invierno fueron los más costosos hasta la fecha. Si bien no existe una cifra oficial porque el NAOC se negó a aportarla e incluso se destruyó documentación, se estima que el gasto total fue superior a los millones de dólares. La mayor parte no tuvo que ver con las instalaciones deportivas, en las que se gastaron 914 millones de dólares, sino con el alojamiento y los nuevos medios de transporte como la línea de tren bala (shinkansen) entre Tokio y Nagano, contempladas en las cuentas. Otro factor desestabilizador fue el estallido de la burbuja financiera de Japón y la devaluación del yen, que obligó a los organizadores a replantear todo el presupuesto.

Los gastos fueron cubiertos con subvenciones estatales, venta de entradas, lotería, merchandising, patrocinios deportivos y venta de derechos de televisión. La inversión de Nagano 1998 no sería superada hasta la celebración de los JJ. OO. de Sochi 2014.

Venta de entradas

El comité organizador puso a la venta entradas para las distintas competencias y ceremonias. Al terminar los JJ. OO. se habían vendido localidades, que representan el 89,4% del total. Si sumamos las invitaciones y entradas reservadas, hubo espectadores en el acumulado de todas las pruebas. Los datos eran mejores que los registrados en Lillehammer 1994, y sin llegar a superar en número a Calgary 1988 sí representaban un porcentaje mayor. De hecho el beneficio total fue de 8500 millones de yenes, por encima de lo previsto. Parte del éxito se debe a la buena acogida del público japonés; se comercializaron abonos para varias pruebas, y los niños gozaban de un 50% de descuento.

Las pruebas con mejor acogida fueron el hockey sobre hielo, con localidades que representan el 26% del total; el esquí alpino (), el salto de esquí () y el patinaje de velocidad (). Se agotaron todas las entradas disponibles en ocho de las catorce disciplinas, así como en las ceremonias de apertura y clausura. El único punto débil fue el esquí de fondo, que solo vendió el 56,6% de los boletos disponibles.

Transportes izquierda|miniaturadeimagen|250x250px|«Tren bala» de la Serie E2 que cubría la línea entre Tokio y Nagano (1998). El mayor desafío de los organizadores era desarrollar una red de transporte eficiente en un entorno muy hostil, marcado por las montañas y las intensas nevadas en invierno. Una de las principales dificultades fue conectar la villa olímpica, a 7 km del centro de Nagano, con las sedes situadas en cinco emplazamientos distintos. La situación geográfica de la prefectura de Nagano limitaba la construcción de carreteras, por lo que era previsible que hubiese atascos, y además se hubo de trabajar con previsiones porque no se conocería el número exacto de atletas y público hasta los meses previos.

El Estado financió la construcción del tren de alta velocidad: la línea Shinkansen Nagano, inaugurada el 1 de octubre de 1997, conecta los 221 km que separan Nagano de Tokio en menos de dos horas gracias al «tren bala». Por otro lado, se levantaron dos nuevas autopistas y se mejoraron los 114 km de carreteras en el interior de la prefectura. Los aeropuertos que recibirían a las delegaciones eran Narita (Tokio), Kansai (Osaka) y Nagoya; casi todos los visitantes aterrizaron en la capital.

El plan de transporte abarcaba desde la apertura de la villa olímpica (24 de enero) hasta la ceremonia de clausura (25 de febrero). Aproximadamente el 64% de los participantes habían llegado en la primera semana de febrero, mientras que el 74% se habían marchado en los últimos tres días de los JJ. OO. El comité de organización había conseguido que las autoridades ampliasen los horarios y la flota de vehículos disponibles, muchos cedidos por las prefecturas vecinas. A pesar del esfuerzo de los espectadores por usar transporte público, los embotellamientos en la zona metropolitana fueron inevitables.

Los JJ. OO. de 1998 destacaron por el uso de sistemas inteligentes de transporte para indicar las restricciones de tráfico. Aproximadamente 1.520 vehículos fueron equipados con este modelo de navegación.

Medios de comunicación

El Centro Internacional de Transmisión (IBC) estuvo situado en una antigua fábrica textil a 2 km del centro de Nagano, mientras que el Centro de Prensa se ubicó en un edificio cercano que estaba justo al lado del estadio de hockey sobre hielo (Big Hat). Un total de 8329 personas recibieron acreditaciones para cubrir los JJ. OO.

La responsable de producir la señal internacional de los JJ. OO. fue la Organización de Radio y Televisión Olímpica (ORTO'98), compuesta por la radiodifusora pública NHK y varias cadenas privadas japonesas. Los participantes se repartieron las pruebas con base en su aportación, e incluso hubo colaboraciones de medios extranjeros en deportes como el hockey sobre hielo o el curling. Más de 1600 empleados y 380 cámaras se encargaron de producir más de horas de señal en directo y reportajes, por lo que hubo un aumento de la cobertura televisiva del 55% respecto a Lillehammer 1994. Los JJ. OO. pudieron verse en 160 países, cuarenta más que en la edición anterior. Por primera vez se había utilizado fibra óptica para la transmisión de imágenes.

El coste de los derechos de emisión fue de 513 millones de dólares, más del doble de lo obtenido en 1994. A nivel internacional se vendieron a CBS para Estados Unidos, CBC en Canadá y la Unión Europea de Radiodifusión (UER) en Europa.

Sedes e instalaciones miniaturadeimagen|270x270px|Fachada del Estadio Olímpico de Nagano.

Instalaciones deportivas