Ciudad Altamirano es una ciudad mexicana del estado de Guerrero y a su vez cabecera del municipio de Pungarabato. Se encuentra a 201 kilómetros de la Ciudad de México y forma parte de la región de Tierra Caliente de dicha entidad.

Ciudad Altamirano es actualmente la décima ciudad más poblada del estado acumulando un total de 25,850 habitantes en 2020.

Altamirano funciona como entronque de las carreteras federales 134 y 51, que comunican en el estado a Cutzamala de Pinzón con Zihuatanejo e Iguala con Ciudad Altamirano, respectivamente.

Se ubica junto al río Cutzamala, una de las principales afluentes del río Balsas, la cual sirve en esta región de frontera entre los estados de Guerrero y Michoacán, situándose esta ciudad en la porción fronteriza de los dos. Al erigirse el estado de Guerrero, Pungarabato no formaba parte de esta entidad, pues continuaba siendo del estado de Michoacán, sin embargo, existían problemas en cuanto la delimitación de los estados, que provocó la intervención del Gobierno federal. En 1907, por decreto del presidente de la República, Porfirio Díaz Mori, se corrigieron los límites de los estados de Guerrero y Michoacán, tomando como base el cauce del río Cutzamala, afluente del Balsas, que corre por el noroeste de la cabecera municipal de Pungarabato, pasando ésta y parte del área geográfica de este municipio a la jurisdicción de Guerrero.

Toponimia Nombre La ciudad ostenta el nombre de Altamirano en honor al escritor, literato y político Ignacio Manuel Altamirano, originario de Tixtla. Se le llamó Ciudad Altamirano desde 1936 por Decreto del gobernador José Inocente Lugo. Su primer nombre fue Pungarihoato, que significa "Cerro de Plumas" en purépecha, debido a que elaboraban mosaicos de plumas.

Escudo thumb|200px|Escudo de Ciudad Altamirano El escudo de Ciudad Altamirano lo integran las figuras de la iglesia, el puente sobre el río Cutzamala, el cerro de Chuperio, un tractor, una milpa y un zopilote, que simbolizan la unidad, el trabajo y el progreso. Se describe así: “Conserva un formato tradicional en forma de ‘U’, rematada con un penacho en la parte superior.

“En su interior destaca la regia figura del cerro Chuperio, mudo testigo de tantos hechos que han transcurrido a lo largo de toda la historia, desde la fundación del antiguo Pungarabato (la Conquista, la Independencia, la Revolución, etc.), hasta nuestros días. En el cielo aparece la apacible silueta de un zopilote, ave de rapiña común en esta región, que, lamentablemente, tiende a desaparecer–. En el centro sobresale la fisonomía de la catedral, original monumento arquitectónico, construido en diferentes épocas, que engloba la ciudad, la familia, su personalidad, la sociedad, la población y su idiosincrasia. En el costado izquierdo se ve la ‘Cruz de Mayo’, símbolo de la fe y la leyenda, donde se dice que está hincado el ‘Báculo Sagrado’ del ‘Padre Santo’, Fray Juan Bautista Moya, fundador de esta ciudad, como testimonio de paz y tranquilidad.

“En el flanco derecho se aprecia un sembradío de maíz, uno de los principales cultivos de este municipio, mismo que representa el desarrollo del campo. El tractor, la expresión del avance tecnológico. Todo esto, moviéndose en torno al único creador de sus costumbres y tradiciones, testigo de su presente y su pasado: el hombre. En la parte inferior se ve la corriente del río Cutzamala, que baña la ribera norte de la ciudad, y mitiga el anhelo de esa zona, representando magia, vida y canto, embellecido por el puente, lazo indispensable entre el comercio, el progreso y la comunicación.

“En la parte superior, en vez del tradicional penacho de plumas, queda plasmado el engranaje, que constituye el trabajo, la industria y la productividad. Como texto se lee, en primer término y en forma horizontal, el nombre de CIUDAD ALTAMIRANO, GUERRERO, cabecera del municipio de Pungarabato y la ciudad de mayor importancia de esta vasta región de la Tierra Caliente, de los estados de México, Michoacán y Guerrero. Siguiendo el contorno del escudo, y leyendo de izquierda a derecha y de arriba hacia abajo, a manera de lema, se presentan las palabras: TRABAJO, PROGRESO Y UNIDAD, filosofía del altamiranense de todos los tiempos. Respecto a los colores, el escudo está enmarcado con un color oro, por ser éste el elemento básico de una de las más importantes industrias de Ciudad Altamirano, la orfebrería, famosa por sus maravillosas filigranas. El conjunto cromático interno es afín a la naturaleza.

“Esta descripción podría resumirse de la siguiente manera: Se tiene en un solo emblema la representación gráfica del Pungarabato antiguo y moderno, lo que hoy es Ciudad Altamirano, Guerrero. Su historia: el Cerro Chuperio; su leyenda: la Cruz de Mayo; la industria: el engranaje; el comercio y las comunicaciones: el puente; el campo: el maíz; la ciudad: la Catedral; la vida: el río y el cielo; su mentalidad: el lema, y, lo más importante, el elemento humano: el campesino. Este emblema fue creado por el licenciado Arturo Villela Hernández y aprobado en sesión de cabildo el 3 de mayo de 1983, siendo presidente municipal el señor Tirso Castillo Molina”.

Historia Los libros "Historia de Tierra Caliente" y Crónicas de Tierra Caliente" de Alfredo Mundo Fernández dicen que Ciudad Altamirano tuvo el nombre de Pungarihoato o Pungarabato, fundado en una loma al este de la actual ciudad. Y siguen diciendo esas obras que: La ciudad fue fundada por Los Mezcala como lo fueron Cutzamala, Coyuca, Ajuchitlán, Totolapan, Tlalchapa y Zirándaro, después del de nuestra era que es cuando llegan por la región de Tepecoacuilco y bordean el río Balsas (o Mezcala) fundando pueblos hasta Zirándaro. Dicen las citadas obras que Los Mezcala son reconocidos como Cultura hasta el 2002 por el INAH y fundan pueblos, aparte de los anteriores, hasta en afluentes del mencionado río. Así fundan la enigmática ciudad del cerro de Los Monos más allá de Tlalchapa y Villamadero. Se ignora su nombre en aquellos tiempos y solo se conoce el que le dieron los tarascos en el cuando la conquistan.

Se dice que Ciudad Altamirano tuvo como nombre primitivo el de Pungarihoato que está en tarasco (phoré o phorépecha o purépecha) y significa cerro de las plumas. Se llamó así porque en tiempos de los tarascos el pueblo estaba en un cerrito donde se elaboraban bellos mosaicos de plumas multicolores famosos en el imperio. Pungarihoato (que después se deriva en Pungarabato) es conquistado por los tarascos enviados desde las riberas del lago de Pátzcuaro por el célebre triunvirato de los reyes Hiripan, Tangaxoan e Hiquíngari. Esto sucede entre 1410 y 1415 y se le conquistó junto con ‘’Cuyucan’’ (Coyuca), ‘’Apatzingani’’ (Cutzamala) y Sirándiro (Zirándaro). Para esto las citadas obras hacen referencia a La Relación de Michoacán de 1538 colocando un mapa antiguo del lago de Pátzcuaro donde estaban los tres reyes, dice "Historia de Tierra Caliente".

En Pungarabato adoraban al dios tarasco Punguarancha (que significa ‘’ídolo con plumas’’) que era el dios mensajero del Apatzi, el dios tarasco de la Muerte que veneraban en Apatzingani (hoy Cutzamala) y que en Apatzingani tenía el rey tarasco Tzitzipandacuare una guarnición de diez mil guerreros purépechas desde 1480, que se enfrentaban a los aztecas o mexicas que el emperador Axayácatl tenía en el fuerte de Ostuma, a unos cuantos kilómetros. Pungarabato, Cuyucan, Sirándiro y toda la región tenían que enviar bastimentos y hombres a Apatzingani para sostener la guarnición, según La Relación de Sirándaro y Guayameo de 1579 que pertenece a Las Relaciones Geográficas de la diócesis de Michoacán y que aparecen en "Crónicas de Tierra Caliente".

Continúa diciendo que en el , se veneraban en Pungarabato al dios Punguarancha que era el Mensajero de los dioses, en este caso del Apatzi el dios de la Muerte de la mitología tarasca cuyo único adoratorio estaba en Apatzingani hoy Cutzamala y que era la deidad del Cumiechúcuaro Sur cuyo color era el Negro. En las guerras de los tarascos de Apatzingani contra los aztecas de Oztuma, Punguarancha llevaba el mensaje de muerte a los enemigos y lo ejecutaba el Apatzi. A la guarnición de Cutzamala o Apatzingani tenían que llevar alimentos y jóvenes guerreros como tributo Pungarihoato hoy Pungarabato,Coyuca y toda la Tierra Caliente. Dice el Ing. Mundo Fernández que los jóvenes de la guarnición de Apatzingani (Cutzamala) iban a pelear a Oztuma desnudos, "en cueros", y que recibieron del rey Tzitzipandacuare la consigna de atacar sin descanso y tomar aquella fortaleza azteca hasta que en 1520 se adueñan por completo de ella. Posteriormente, en la época Colonial, se crea la encomienda de Pungarabato en 1526 siendo el primer encomendero don Pedro de Batzán que la comparte con Fernando Alonso de Villanueva. Después de largo juicio le queda la encomienda a don Pedro, que al morir la hereda a su hijo Hernando de Batzán. Otros encomenderos fueron Juan Velázquez de Salazar, Ángel de Villafaña, Alonso Gutiérrez de Badajoz y Antonio de Anguiano. En las obras citadas se colocan diferentes oficios del tributo que daba Pungarabato a los españoles en el .

Época virreinal En lo eclesiástico, Pungarabato perteneció al Obispado de Michoacán estando dentro de la Jurisdicción de Guayameo. Entre 1552 y 1554 llega el agustino Fray Juan Bautista Moya a Pungarabato que lo escoge como su residencia y centro de operaciones, pues desde ahí se traslada a toda la Tierra Caliente construyendo iglesias, fundando y repoblando pueblos. Permanece ahí hasta 1567 en que enferma y se le traslada a Valladolid (hoy Morelia) en donde muere en diciembre. Para ese mismo año, los curatos de Pungarabato y Cutzamala se sostenían de la gran bonanza que daban las seis minas que estaban en el cerro Alba de Liste, en Cutzamala. En 1828, el cura de Pungarabato, don Tomás Arriaga, extrajo un ídolo de oro de las yácatas de Pungarabato que llevó a don Ángel Mariano Morales a Morelia y que era el Obispo de Michoacán.

México independiente Pungarabato participó en la Guerra de Independencia, en la de Reforma y sobre todo en la Revolución mexicana de 1910. Al crearse el Estado de Guerrero en 1849, Pungarabato envía una comisión a la Ciudad de México a pedir al Presidente de la República que les permita seguir en el estado de Michoacán. Así se hace, y es hasta 1907 cuando Pungarabato junto con Zirándaro pasan a formar parte del estado de Guerrero por un decreto del entonces Presidente don Porfirio Díaz. En 1863, Pungarabato había dejado de pertenecer al Obispado de Michoacán pasando a la diócesis de Chilapa en el Estado de Guerrero.

El 1 de agosto de 1936, se cambia el nombre de Pungarabato por el de Ciudad Altamirano, por Decreto del gobierno del Estado de Guerrero, quedando aquel antiguo nombre solo al municipio y no a la cabecera. Dicho cambio fue a propuesta del poeta y periodista Manuel Macedonio Reynoso. El Ing. Alfredo Mundo Fernández comenta que fue una decisión muy desatinada que el gobernador J. Inocente Lugo haya cambiado aquel histórico y bello nombre purépecha de Pungarabato por el de Ciudad Altamirano en 1936, de tal manera que actualmente existe un gran descontento de los pungarabatenses, que desean que ese pueblo antiquísimo recupere su nomenclatura original que inmediatamente lo coloca en los libros antiguos como un centro importantísimo en la Colonia con fray Juan Bautista Moya. El 3 de noviembre de 1947, el municipio de Pungarabato cedió parte de su territorio al municipio de Tlapehuala. Para 1965 se erige la diócesis de Ciudad Altamirano por bula del papa Paulo VI teniendo en su Obispado a pueblos de los estados de Guerrero, Michoacán y México.

Geografía Ubicación Ciudad Altamirano está ubicada al oeste del estado de Guerrero en la región geográfica conocida como Tierra Caliente. El centro de la ciudad se encuentra en las coordenadas geográficas: .

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