Moraleja de las Panaderas es un municipio de España perteneciente a la provincia de Valladolid, en la comunidad autónoma de Castilla y León. Tiene una población de .
Toponimia miniatura|izquierda|Llegada a Moraleja de las Panaderas.En las investigaciones realizadas en diversos documentos tanto eclesiásticos como civiles, aparece citada esta localidad con las variantes de Moraleia, Moralexa, Moraleja, siendo citada por Floridablanca en su censo de 1787 como Moralejas de las Panaderas.Censo de Floridablanca publicado por la Real Imprenta de Madrid en 1787 Hasta la fecha no se ha encontrado una explicación sobre el nombre de Moraleja, aunque sí bastantes respuestas especulativas. En cuanto al añadido de las panaderas, aunque tampoco hay una explicación escrita, no es difícil relacionar el apelativo con una realidad histórica: es sabido que en las localidades cercanas a Medina del Campo existían gran cantidad de hornos para elaborar el pan, producto que tenía una fuerte demanda desde Medina, sobre todo en los días de ferias. La elaboración de pan era un oficio casi exclusivamente femenino.García Velasco 2008: p. 15 El pan fue un producto básico en la alimentación de la Edad Moderna en España.
En el territorio español existen las siguientes localidades que llevan el topónimo Moraleja: San Pablo de la Moraleja (más al sur de las Panaderas) Moraleja de Matacabras (cerca de Arévalo) Moraleja de Cuéllar y Moraleja de Coca (en Segovia) Moraleja del Vino y Moraleja de Sayago (en Zamora) Moraleja de Enmedio y La Moraleja (en Madrid) Moraleja (en Cáceres)
Geografía miniatura|Abundan las manchas de pinares. Esta localidad se encuentra situada a media distancia entre Olmedo y Medina del Campo. Los pueblos más próximos con cuyo término limita son: Pozal de Gallinas y Calabazas al norte; Gomeznarro y San Vicente del Palacio al sur; La Zarza al este; Medina del Campo al oeste. Un poco más alejados están Ramiro y Ataquines hacia el sureste y Olmedo hacia el noroeste.
El término de Moraleja de las Panaderas, que abarca una superficie de 15,34 km², se encuentra asentado entre dos paisajes castellanos denominados como Campiñas del Sur del Duero y Tierra de Pinares. Abundan las manchas de pinares cuya explotación ha sido en gran medida base de la economía de sus habitantes. La agricultura es el otro factor económico. Los bosques de pinares son de dos tipos: pino albar o piñonero y pino negral o resinero. La cercanía geográfica de Moraleja con respecto a la próspera ciudad de Medina del Campo ayudó a que aquella mantuviera en siglos pasados un auge que fue perdiendo con el devenir de los tiempos.
Historia
miniatura|Fue partido judicial de Medina del Campo El documento más antiguo que se conoce hasta el momento y en el que aparece un dato que se refiere a esta localidad data de 1250; en él se da noticia del pago de dos maravedíes de Moraleja a la iglesia y Obispo de Ávila.González y González, J. La Extremadura castellana del siglo XIII Hispania n.º 127, 34 (1974), 417-418 y 424. Consultado en el 2008. Cfr: Archivo de la catedral de Ávila, códice 2, signatura 6/4
La historia de Moraleja está considerablemente ligada al devenir de Medina del Campo. Moraleja formó parte de la Comunidad de villa y tierra de Medina del Campo –que fue formándose a lo largo del -. Fue una aldea más que siguió el régimen de organización correspondiente a este tipo de administración. Como toda aldea o lugar tuvo su término territorial y su Consejo propio que se ocupaba de la regulación de pastos y montes comunales.García Velasco 2008: pp. 15 y 27
Durante el reinado de los Reyes Católicos la Comunidad de villa y tierra evolucionó y muchos de los lugares que formaban parte de ella se convirtieron en realengos. En el apareció la figura del corregidor real nombrado por el rey y ejerciendo la autoridad en su nombre. Controlaban y tenían poder administrativo, judicial, fiscal y militar.
En el algunos de estos lugares de la Comunidad habían desaparecido, mientras que otros, como Moraleja, se mantuvieron con el mismo número de habitantes. Y al llegar al siguió siendo un lugar de Medina porque nunca pudo comprar el título de villa, como hicieron otros pueblos.García Velasco 2008: p. 37
En época de la Edad Moderna, Moraleja evolucionó a lugar de realengo, aunque continuó perteneciendo administrativamente a la Tierra de Medina del Campo y más tarde a su comarca. Así puede verse en el Catastro de Ensenada de 1752, donde se dice que pertenece a la provincia de Valladolid. Medina del Campo y Moraleja formaron desde entonces parte de la provincia de Valladolid con autonomía política y personalidad jurídica plena, según reza el artículo 140 de la Constitución Española.
A mediados del el lugar tenía contabilizada una población de 106 habitantes. Aparece descrito en el decimoprimer volumen del Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar de Pascual Madoz de la siguiente manera:
El progreso El pueblo, sus instalaciones y sus costumbres fueron transformándose a través de los tiempos lo mismo que sucedió en los pueblos de los alrededores, con la excepción de que Moraleja sufrió mucho retraso en las instalaciones modernas de servicios indispensables (agua, luz, etc.) siendo el último pueblo de la provincia de Valladolid que recibió el abastecimiento de agua en cada casa y el alcantarillado correspondiente.
El alumbrado de las casas y las calles se venía haciendo desde tiempos lejanos con la ayuda de las lámparas de carburo, el candil y farol de aceite, las simples velas y en la cocina la llama del hogar. Había un depósito en el pueblo donde se almacenaba el carburo.
En 1920 y procedente de Gomeznarro llegó la luz eléctrica a Moraleja, pero era una toma tan pobre que se siguieron usando los otros recursos durante muchos años. En cada vivienda sólo podían tener tres bombillas de 15 vatios y en las calles, en determinadas esquinas, una. La potencia y su consumo se fueron regulando y aumentando gracias a las centrales eléctricas, pero el alumbrado público no tuvo nunca una gran fuerza hasta que se reguló entre 1991-92, adoptando lámparas de vapor de mercurio.García Velasco 2008: p. 1915
miniatura|izquierda|Antiguo lavadero de piedra.En Moraleja de las Panaderas se obtenía agua de los pozos con gran facilidad pues se encontraba a poca profundidad. El primer pozo que se conoce es el que está al final de la calle que lleva su nombre, calle del Pozo, cerca del transformador de la luz. Después se perforó otro cercano que subsiste. miniatura|Nueva fuente pública instalada frente a la iglesia.También hubo siempre un caño a las afueras del pueblo, con agua potable, del que se abastecía la población. Junto a este caño estaba el pilón o lavadero donde las mujeres lavaban cuando no iban a realizar esa labor en los labajos cercanos y a veces en las propias casas, en sus artesas.Una artesa es un cajón que se va angostando hacia el fondo, de madera, que sirve para amasar el pan, para lavar y para otros usos domésticos. (HERNÁNDEZ ALONSO, César (coordinador). Diccionario del castellano tradicional. Editorial Ámbito. Valladolid, 2001. ISBN 84-8183-108-5.) El pilón pasó a ser un recuerdo histórico, adornando el centro de los jardines de la plaza Mayor.
En 1981 se hizo un sondeo y se instaló la bomba y transformador para distribuir el agua a todos los domicilios así como la red de saneamiento con fosa séptica. El depósito de agua puede verse junto al campo de fútbol. Se hizo un ramal principal que llegó hasta la nueva fuente pública instalada frente a la iglesia pero hasta 1989 no contaron con agua en las casas y fue en 1995 cuando por fin se consiguió la canalización y modernización de la traída de agua.García Velasco 2008: p. 193
El teléfono público más cercano durante los años 1960 estaba en las localidades llamadas La Zarza y Gomeznarro. En 1970 se consiguió en Moraleja la instalación de un teléfono en una casa particular cuyo servicio era incondicional día y noche para toda la comunidad.
La pavimentación de una pequeña parte del pueblo no llegó hasta 1992. Se pavimentó en primer lugar la calle de la Iglesia y la calle del Pozo; en 1997 se pavimentó la plaza Mayor y en el 2000 la calle llamada Cuatrocalles; así sucesivamente hasta dejar todo el pueblo bien acondicionado. Moraleja de las Panaderas entró en el siendo una aldea pequeña, con una población de 48 personas empadronadas en el año 2008. En los alrededores del pueblo se han ido levantando nuevas viviendas destinadas al ocio y a las vacaciones.García Velasco 2008: p. 195
Demografía Cuenta con una población de .
Economía
miniatura|Pinares en el término municipal. Desde tiempos antiguos la economía de Moraleja dependió del sector primario: agricultura y ganadería. Tradicionalmente se venía plantando trigo, cebada, avena y leguminosas, siendo el trigo el cereal principal. Se plantaba la variedad llamada candeal, que se adaptaba muy bien al clima y al tipo de tierra del lugar.García Velasco 2008: pp. 146-147
La plantación de pinos, albar y negral había comenzado a finales del , siendo el más conveniente el negral o resinero. La extracción de la resina comenzaba a principios de marzo y terminaba en noviembre por la fecha de Todos los Santos. La resina empezó a no ser rentable a partir de los años 1960 en que este producto se podía obtener de manera artificial y en laboratorio.García Velasco 2008: p. 153
A mediados del comenzaron las plantaciones de regadío con el cultivo de hortalizas y melones, lo que contribuyó en gran medida a una mejora de la economía. En los años 1960, las labores del campo se modernizaron con la importación de maquinaria, lo que supuso al mismo tiempo el desempleo de trabajadores agrícolas y de las cuadrillas de segadores provenientes de Galicia. El desempleo de la mano de obra agrícola provocó la emigración de una gran parte de los habitantes a ciudades industrializadas como Barcelona y Vizcaya, incluso al extranjero como a Francia, Suiza y Alemania.
La ganadería era la propia de cada familia, vacas, mulas, asnos y caballos que se utilizaban para las faenas del campo. Pero también había rebaños de ovejas, sobre todo de ovejas merinas que proporcionaban lana con la que se comerciaba.
Urbanismo miniatura|izquierda|Casa tradicional donde de ubica el consultorio médico, con la puerta en medio y una ventana a cada lado. En Moraleja de las Panaderas no hubo nunca ni palacios ni casas solariegas. La vivienda tradicional de arquitectura popular era de una sola planta con puerta de acceso en el centro y una ventana a cada lado. El corral solía estar en la parte trasera y a veces a un costado. En este espacio había siempre un cobertizo para guardar la leña que servía de combustible para la cocina, el horno de pan y la gloria.
La distribución de la vivienda era sencilla y de acuerdo con las necesidades de un pueblo ganadero y agricultor. Había un pasillo que distribuía las habitaciones y comunicaba con la cuadra. Las habitaciones tomaban el nombre de salas; cada sala estaba dividida por un arco que separaba la alcoba para dormir de la sala de estar. Había una cocina con su despensa. Se disfrutaba de una calefacción por el sistema de gloria que consistía en la circulación de aire caliente a través de una cámara bajo el suelo. La gloria se encendía quemando papel y sobre todo paja. Fue una herencia del hipocausto romano y se usó en Castilla desde épocas muy antiguas, perdurando en el tiempo por ser un sistema barato y fácil de instalar.García Velasco 2008: pp. 165-66
miniatura|Casa del Ayuntamiento. La casa tenía arriba un piso abuhardillado llamado sobrado, equivalente al fallo gallego o al pomaral del Valle de Arán, donde se guardaban las simientes, las patatas, las uvas y hasta algún utensilio de labranza. Se usaba también como desván para guardar trastos.