El debate sobre el cálculo económico en el socialismo es uno de los temas relacionados con el debate teórico sobre cómo una economía socialista realizaría el cálculo económico dada la ausencia de la ley del valor, del dinero, la propiedad privada de los medios de producción y un mecanismo de precios autónomo; y cómo se fijarían los precios financieros de los bienes de capital. Más específicamente, el debate se centró en la aplicación de la planificación económica para la asignación de los medios de producción como sustituto de los mercados de capitales y si tal arreglo sería o no superior al capitalismo en términos de eficiencia y productividad.Levy, David M.; Peart, Sandra J. "Socialist calculation debate". The New Palgrave Dictionary of Economics (2nd ed.).Durlauf, Steven N.; Blume, Lawrence E., eds. (2008). The New Palgrave Dictionary of Economics Online. Palgrave Macmillan. 2 February 2013. .
El debate histórico se planteó entre la Escuela Austriaca representada por Ludwig von Mises y Friedrich Hayek, que argumentaba en contra de la viabilidad del socialismo; y entre los economistas neoclásicos y marxistas, sobre todo Cläre Tisch (como precursor), Oskar Lange, Abba Lerner, Fred Manville Taylor, Henry Douglas Dickinson y Maurice Dobb, quienes adoptaron la posición de que el socialismo era factible y superior al capitalismo. Un aspecto central del debate se refería al papel y alcance de la ley del valor en una economía socialista. Aunque las contribuciones a la cuestión de la coordinación económica y el cálculo bajo el socialismo existieron dentro del movimiento socialista antes del , la frase debate sobre el cálculo socialista surgió en la década de 1920 a partir de la crítica de Mises al socialismo.A Companion to the History of Economic Thought, Wiley-Blackwell by Biddle, Jeff and Samuels, Warren and Davis, John. 2006. (p. 319): "What became known as the socialist calculation debate started when von Mises (1935 ) launched a critique of socialism."
Si bien el debate fue visto popularmente como un debate entre los defensores del capitalismo y los defensores del socialismo, en realidad una parte significativa del debate fue entre socialistas que tenían puntos de vista diferentes con respecto a la utilización de los mercados y el dinero en un sistema socialista y hasta qué punto la ley del valor continuaría operando en una economía socialista hipotética.Economic Calculation under Socialism: The Austrian Contribution, by Vaughn, Karen. 2004. Economic Inquiry, vol. 18, issue 4, p. 537. 1980: Although it is conventional to treat the economic calculation controversy as a debate between those who favored socialism and those who opposed it, this is not descriptive of the actual course of events...by that time, the real debate, in so far as one took place in the journals, was among the socialists themselves..." Los socialistas generalmente sostenían una de las tres posiciones principales con respecto a la unidad de cálculo, incluida la opinión de que el dinero continuaría siendo la unidad de cálculo bajo el socialismo; que el tiempo de trabajo sería una unidad de cálculo; o que el socialismo se basaría en el cálculo in natura o en el cálculo realizado en especie.
El debate entre los socialistas ha existido desde el surgimiento del movimiento socialista más amplio entre los que abogan por el socialismo de mercado, las economías de planificación centralizada y la planificación descentralizada. Las contribuciones recientes al debate a finales del y principios del incluyen propuestas para el socialismo de mercado y el uso de la tecnología de la información y las redes distribuidas como base para la planificación económica descentralizada.Schweickart, David (2007). "Democratic Socialism". In Anderson, Gary L.; Herr, Kathryn G., eds. Encyclopedia of Activism and Social Justice. SAGE Publications. p. 448. . . Retrieved 6 August 2020. "Virtually all socialists have distanced themselves from the economic model long synonymous with socialism (i.e., the Soviet model of a nonmarket, centrally planned economy. [...] Some have endorsed the concept of market socialism, a postcapitalist economy that retains market competition but socializes the means of production and, in some versions, extends democracy to the workplace. Some hold out for a nonmarket, participatory economy. All democratic socialists agree on the need for a democratic alternative to capitalism".
Introducción La función del cálculo económico en una economía nacional que involucra a un número muy grande de individuos ha sido interpretada de maneras diferentes por economistas capitalistas y economistas socialistas de distinto tipo. Por esta razón, cuando hablamos de cálculo económico debemos especificar a qué nos estamos refiriendo concretamente. Según el autor, el debate puede parecer que se reduce a cuestiones del tipo: ¿Se trata de aplicar las matemáticas a la resolución de una ecuación diferencial, de producir bienes y servicios para satisfacer las necesidades reales de la gente o de dejar actuar al mercado que mal que bien se aproximará a este propósito? Desde las diferentes perspectivas hay un poco de cada cosa en esta importantísima propiedad de cualquier economía eficiente, ya sea esta, capitalista o socialista.
Por esta razón es conveniente remitirse, por ejemplo, a la definición de cálculo económico que hizo Max Weber, si asumimos que el punto de partida más relevante del debate se encuentra en el artículo de Ludwig von Mises publicado en 1920 por Archiv für Sozialwissenschaften und Sozialpolitik. La definición de Weber sería algo como lo siguiente: Karl Marx y Friedrich Engels sostenían una caracterización amplia del socialismo, caracterizado por alguna forma de propiedad pública o común de los medios de producción y la autogestión obrera dentro de las empresas económicas, y en el que la producción de valor económico para obtener ganancias sería reemplazada por una producción ex ante directamente para su uso, lo que implicaba alguna forma de planificación económica y crecimiento planificado en lugar de la dinámica de la acumulación de capital y, por lo tanto, la sustitución de la producción basada en la mercancía y la asignación de los factores de producción basada en el mercado por una planificación consciente.The Rise and Fall of Socialist Planning, Ellman, Michael. (p. 17): "Marx devoted most of his life to the analysis of capitalism and was notoriously opposed to attempts to design utopias. Nevertheless, from his scattered observations about socialism, and from those of his close comrade Engels, his followers drew the idea that in a socialist economy the market mechanism would be replaced by economic planning...Similarly, the superiority of planning, which would enable society as a whole to coordinate production ex ante, became a widespread view in the international Marxist movement."
Aunque Marx y Engels nunca elaboraron sobre las instituciones específicas que existirían en el socialismo o sobre los procesos para llevar a cabo la planificación en un sistema socialista, sus amplias caracterizaciones sentaron las bases para la concepción general del socialismo como un sistema económico desprovisto de la ley del valor y la ley de la acumulación y principalmente donde la categoría de valor fue reemplazada por el cálculo en términos de unidades naturales o físicas, de modo que la asignación de recursos, La producción y la distribución se considerarían asuntos técnicos de los que se encargarían ingenieros y especialistas técnicos.
Marx ya planteó el problema sobre el cálculo económico en tomo I de El capital, pero "no ofrece solución, al menos solución aceptable por cuanto tan solo tiene en cuenta la cantidad de trabajo que cuestan los objetos producidos". En el Marx se plantea para enfatizar el carácter específico del fetichismo en la sociedad productora de mercancías, Marx da varios ejemplos de producción social que no son fetichistas. Uno de ellos es el de una «asociación de hombres libres que trabajen con medios de producción colectivos y empleen, conscientemente, sus muchas fuerzas de trabajo individuales como una fuerza de trabajo social». Todos los productos de esta asociación son sociales, de propiedad común, y por lo tanto no se enfrentan entre sí como mercancías. Sin importar cómo se regule la distribución del producto social entre los individuos que componen la asociación, «las relaciones sociales de los hombres con sus trabajos y con los productos de éstos, siguen siendo aquí diáfanamente sencillas, tanto en lo que respecta a la producción como en lo que atañe a la distribución». Las relaciones entre las personas son directas y claras, sin ser mediatizadas por las cosas. Para solo en una economía planificada "se podrá lograr el equilibrio entre la oferta y la demanda; y así entre valor y precio". En Marx la planificación no es burocrática, sino social, realizada por productores libres y asociados.
Engels escribió que en la producción mercantil capitalista es anárquica y las necesidades sociales son ignotas al capitalista. Luego la determinación del valor por el tiempo de trabajo se realiza mediante la presión sobre los precios por la competencia. En el Anti-Dühring argumentó que en el modo de producción socialista dejará de aplicarse la ley del valor y el dinero dejará de ser la medida del valor de cambio de las mercancías. Mencionó además sobre la necesidad de un cálculo económico para la planificación económica durante la transición del capitalismo al socialismo:
Una visión alternativa del socialismo que prefiguraba los modelos neoclásicos del socialismo de mercado consistía en concepciones del socialismo de mercado basadas en la teoría económica clásica y el socialismo ricardiano, donde los mercados se utilizaban para asignar bienes de capital entre cooperativas de propiedad de los trabajadores en una economía de libre mercado. Las características clave de este sistema incluían la propiedad directa de los trabajadores sobre los medios de producción a través de cooperativas de productores y consumidores y el logro de mercados genuinamente libres mediante la eliminación de los efectos distorsionadores de la propiedad privada, la desigualdad derivada de la apropiación privada de ganancias e intereses a una clase rentista, la captura del regulador y la explotación económica. Este punto de vista fue expuesto por el mutualismo y fue severamente criticado por los marxistas por no abordar los problemas fundamentales del capitalismo que implicaban la inestabilidad que surge de la operación de la ley del valor, las crisis causadas por la sobreacumulación de capital y la falta de control consciente sobre el plusproducto. Esta perspectiva jugó poco o ningún papel durante el debate sobre el cálculo socialista a principios del .