Dame Frances Amelia Yates (28 de noviembre de 1899–29 de septiembre de 1981) fue una historiadora inglesa especializada en el Renacimiento que escribió libros sobre la historia del esoterismo occidental.
Tras obtener un MA en francés en el University College London, comenzó a publicar sus investigaciones en revistas académicas y libros, centrándose en el teatro del siglo XVI y en la vida del lingüista y lexicógrafo John Florio. En 1941 fue contratada por el Instituto Warburg en Londres y empezó a trabajar en lo que denominó «historia warburguiana», que enfatizaba un enfoque paneuropeo e interdisciplinar de la historiografía.
Su publicación más aclamada fue Giordano Bruno y la tradición hermética (1964), en la que destacó el papel del hermetismo en la obra de Bruno y el papel que la magia y el misticismo desempeñaron en el pensamiento renacentista. El arte de la memoria (1966) sobre nemotecnia en el Renacimiento, La Ilustración rosacruz (1972) y La filosofía oculta en la época isabelina de 1979 —obra en la que John Dee es un personaje central— son también obras mayores. Yates escribió extensamente sobre el ocultismo o las filosofías neoplatónicas del Renacimiento, a las que se le atribuye haber hecho más accesibles. En varios puntos desarrolla indagaciones de D. P. Walker, pero ofrece unas perspectivas inéditas, gracias a su cuidadoso contraste y al análisis de fuentes.
Tuvo eco tardío en Europa, acaso por su actitud discreta centrada en la indagación. Ernst Gombrich señaló que Yates «siempre fue lectora de fuentes primarias, no secundarias; aunque su desprecio hacia las opiniones establecidas nos hiciera vacilar, debíamos aceptar que había llegado a entender la mentalidad de las eras pasadas de manera más directa que la mayor parte de nosotros». Su trabajo ha interesado a historiadores del arte, de la ciencia, historiadores del Renacimiento y del esoterismo.
Biografía Juventud: 1899–1913
Frances Amelia Yates nació el 28 de noviembre de 1899 en la ciudad costera del sur de Inglaterra Southsea. Fue la cuarta hija de unos padres de clase media, James Alfred y Hannah Malpas Yates, y tuvo dos hermanas, Ruby y Hannah, y un hermano, Jimmy. James era hijo de un artillero de la Royal Navy y ocupaba un puesto de alto rango supervisando la construcción de dreadnoughts. Era un lector entusiasta y se aseguró de que sus hijos tuviesen acceso a muchos libros. James era un cristiano anglicano devoto, influido por el Movimiento de Oxford y proclive a la Iglesia católica. Frances fue bautizada en febrero de 1900 en la iglesia de St. Anne del arsenal, aunque desde temprana edad tuvo dudas sobre el cristianismo y la exactitud literal de la Biblia.
En 1902, James fue trasladado a los Astilleros de Chatham, y en diciembre de 1903 se mudó a Glasgow para convertirse en superintendente de construcción naval en el río Clyde. Allí, la familia empezó a asistir a la Iglesia episcopal escocesa de St. Mary. James se jubiló en 1911, aunque siguió ofreciendo su asesoramiento y experiencia a los astilleros. La familia se mudó con frecuencia en los años siguientes: de una granja en Ingleton, Yorkshire, a Llandrindod Wells, Ripon, Harrogate y luego a Oxton en Cheshire. También pasaban las vacaciones anuales en Francia cada verano.
Durante este periodo, la educación de Yates fue irregular. En sus primeros años fue educada en casa: sus hermanas le enseñaron a leer antes de que su madre asumiera su educación al alejarse del hogar. Cuando vivieron en Glasgow asistió brevemente a la escuela privada Laurel Bank School, pero no iría a la escuela durante dos años tras dejar la ciudad. A pesar de la falta de educación formal, leía con avidez; la impresionaron las obras de William Shakespeare, y la poesía de los románticos y los prerrafaelitas, en particular la de Dante Gabriel Rossetti y John Keats. También empezó a escribir; en marzo de 1913, Yates publicó un cuento en el Glasgow Weekly Herald. Con 16 años comenzó a escribir un diario, en el que afirmaba que «mi hermano escribe poemas, mi hermana escribe novelas, mi otra hermana pinta cuadros y yo, yo debo y voy a hacer algo. No soy muy buena pintando, no sirvo para la música, así que solo me queda escribir. Así que escribiré».
Primera etapa profesional: 1914–1938 En 1914 estalló la Primera Guerra Mundial; su hermano se alistó en el ejército británico y murió en combate en 1915. Como consecuencia, dijo que la «guerra destrozó a nuestra familia... De adolescente viví entre las ruinas». Decidida a cursar estudios universitarios, se presentó sin éxito al examen de ingreso de la Universidad de Oxford, con la esperanza de estudiar Historia. La familia se trasladó posteriormente a Claygate, Surrey, instalándose en una casa de nueva construcción en la que Yates viviría hasta su muerte. Sus hermanas se habían marchado, dejando a Frances al cuidado de sus padres ancianos, aunque también viajaba regularmente en tren al centro de Londres, donde pasaba mucho tiempo leyendo e investigando en la biblioteca del Museo Británico.
A comienzos de la década de 1920 inició sus estudios de grado en francés en el University College, London. Matriculada como estudiante externa, se entregó por completo a sus estudios y no socializó con otros estudiantes. Obtuvo el BA con matrícula de honor en mayo de 1924. Publicó su primer artículo académico en 1925, «English Actors in Paris during the Lifetime of Shakespeare», en el número inaugural de The Review of English Studies. Luego comenzó un MA en francés en la Universidad de Londres, esta vez como estudiante interna. Su tesis se tituló «Contribution to the Study of the French Social Drama in the Sixteenth Century», y en ella sostenía que las obras de ese periodo podían verse como propaganda dirigida a la población analfabeta. Aunque escrita para un título en francés, era marcadamente histórica y mostraba el interés de Yates por cuestionar supuestos e interpretaciones previas del pasado. Supervisada por Louis M. Brandin y F. Y. Eccles, obtuvo el MA en 1926.[http://arthistorians.info/yatesf Perfil de Yates en arthistorians.info.] De 1929 a 1934, Yates enseñó francés en la North London Collegiate School, pero no le gustó, ya que le dejaba poco tiempo para dedicarse a su investigación.
Mientras consultaba registros en el Public Record Office de Londres, conoció a John Florio en un testimonio de 1585. Intrigada por él, dedicó su tercer artículo académico al tema: «John Florio at the French Embassy», que apareció en The Modern Language Review en 1929. Se dispuso a escribir una biografía de Florio, John Florio: The Life of an Italian in Shakespeare's England, que Cambridge University Press publicó en 1934; aceptaron publicarla con la condición de abreviarla y de que Yates aportara 100 libras esterlinas a su edición. El libro obtuvo críticas positivas y valió a Yates el premio Mary Crawshaw de la Academia Británica. Tras haber aprendido italiano por su cuenta, en el verano de 1935 pasó varias semanas en un curso de la lengua para académicos en el Girton College, Universidad de Cambridge; allí entabló amistades de por vida con Nesca Robb y Linetta de Castelvecchio, ambas estudiosas del Renacimiento. El segundo libro de Yates fue A Study of Love's Labour's Lost, un examen de Love's Labour's Lost. Lo publicó Cambridge University Press en 1936.
A través de su investigación sobre Florio, Yates se interesó por uno de sus asociados, Giordano Bruno. Tradujo la La Cena de le Ceneri (La cena del Miércoles de Ceniza) de Bruno y añadió una introducción en la que rebatía la opinión predominante de que Bruno había sido simplemente un defensor del Copérnico heliocéntrico; sostuvo en cambio que pedía un retorno al catolicismo medieval. Ofreció el libro a Cambridge University Press, que rechazó publicarlo; más tarde comentó que fue «lo peor de mis intentos… era lamentablemente ignorante del pensamiento y la magia del Renacimiento». En su revaluación del pensamiento de Bruno, Yates había sido influida por varios estudiosos que habían empezado a reconocer el papel de la magia y el misticismo en el pensamiento renacentista: el historiador francés de la ciencia Pierre Duhem, el historiador estadounidense Lynn Thorndike y el especialista en estudios renacentistas Francis Johnson. La biógrafa de Yates, Marjorie Jones, sugirió que esta interpretación estuvo influida en parte por las propias convicciones religiosas de Yates, que —influida por los románticos y los prerrafaelitas— admiraba el ritual católico y era crítica con la Reforma protestante.
Ingreso en el Instituto Warburg: 1939–1960 Una amiga de Yates, la historiadora y también especialista en Bruno, Dorothea Singer, la presentó a Edgar Wind, subdirector del Instituto Warburg, en una reunión de fin de semana en Par, Cornualles. Por invitación de Wind, Yates contribuyó con un artículo sobre «Giordano Bruno's Conflict with Oxford» para el segundo número del Journal of the Warburg Institute en 1939, seguido de «The Religious Policy of Giordano Bruno» en el tercer número. En estos artículos aún no asociaba a Bruno con el hermetismo. En 1941, el director del Warburg, Fritz Saxl, ofreció a Yates un puesto en el instituto, entonces con sede en South Kensington; aceptó, asumiendo un cargo dedicado en gran medida a la edición de la revista, que también le daba mucho tiempo para continuar su investigación independiente. Para entonces, Gran Bretaña había entrado en la Segunda Guerra Mundial contra la Alemania nazi, y Yates participó en el esfuerzo bélico, formándose en primeros auxilios con la Cruz Roja y ofreciendo su voluntariado como asistente de ambulancia de defensa civil (ARP). En 1941, su padre murió durante un bombardeo, aunque la causa de la muerte no se conoce. Yates siguió padeciendo depresión y fue profundamente infeliz.
miniatura|250px|derecha|upright=1.3|El Instituto Warburg en Woburn Square, Londres En 1943, Yates recibió el Marion Reilly Award de la Federación Británica de Mujeres Universitarias. También pronunció una conferencia ante el Comité de Relaciones Internacionales de la Federación titulada «How will History be written if the Germans win this war?» En el Warburg, su círculo intelectual incluía a Anthony Blunt, Margaret Whinney, Franz Boas, Ernst Gombrich, Gertrud Bing, Charles y Dorothea Singer, D. P. Walker, Fritz Saxl, Eugénie Droz y Roy Strong. En este tiempo también entabló amistades duraderas con Jan van Dorsten y Rosemond Tuve, ambos estudiosos.
Tras la victoria de Gran Bretaña en la guerra, Yates fue de las académicas del Warburg que subrayaron la necesidad de una historiografía paneuropea, para rechazar los nacionalismos que habían conducido a las guerras mundiales; este enfoque, creía, debía ser a la vez internacional e interdisciplinar. Describió este nuevo enfoque como «historia warburguiana», definida como la «historia de la cultura en su conjunto: la historia del pensamiento, la ciencia, el arte, incluyendo la historia de la imaginería y el simbolismo». En relación con ello, sostenía que la educación escolar debía centrarse en la historia paneuropea, y no solo en la británica.