thumb|Biblioteca del Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, construida en el contexto del humanismo cultural del Renacimiento. thumb|Niños comiendo uvas y melón, óleo de Bartolomé Esteban Murillo (c. 1650). Se encuadra en la pintura de género, tipología que destaca por la representación de temas cotidianos de forma realista y naturalista. thumb|La batalla de Lepanto (1571), en la que cupo a España organizar la defensa de Europa contra el Imperio otomano. thumb|Las Columnas de Hércules con el lema Plus Ultra, símbolo del emperador Carlos V en el Ayuntamiento de Sevilla () y origen del símbolo del actual peso y dólar.
El Siglo de Oro español es un periodo histórico en que florecieron el pensamiento, el arte y las letras españolas, y que coincidió con el auge político y militar del Imperio español de la casa de Trastámara y de la casa de Austria. El Siglo de Oro no se enmarca en fechas concretas, aunque generalmente se considera que duró más de un siglo, entre 1492 (año del fin de la Reconquista, el Descubrimiento de América y la publicación de la Gramática castellana de Antonio de Nebrija) y el año 1659, en que España y Francia firmaron el Tratado de los Pirineos. El último gran escritor del Siglo de Oro, Pedro Calderón de la Barca, murió en 1681, año también considerado como fin del Siglo de Oro español.
Denominación Es Hesíodo, quien habla por primera vez de las cinco épocas o Edades del hombre en Los trabajos y los días: de oro, de plata, de bronce, heroica y la de hierro actual, cada vez más degradadas.Cf. Hesíodo, Los trabajos y los días, vv. 106 - 202. El término, pues, Siglo de Oro, se concibió a semejanza de este mito para celebrar una época de excelencia en todos los órdenes. Según Juan Manuel Rozas, la denominación surgió en el discurso de ingreso en la RAE de Alonso Verdugo (1736), e Ignacio de Luzán la tomó para el tercer capítulo de su muy difundida Poética (1737); es más, la usó al año siguiente el erudito Gregorio Mayáns y Siscar en la dedicatoria de su Vida de Miguel de Cervantes Saavedra (1738),Juan Manuel Rozas, «Siglo de Oro: historia de un concepto, la acuñación del término», en Homenaje a Francisco Ynduráin, Madrid, 1984, pp. 411-428 con lo que ya quedó autorizada para que la utilizase el crítico literario dieciochesco Luis José Velázquez, marqués de Valdeflores (1722-1772) en 1754 en su obra Orígenes de la poesía castellana,Véase también F.º Abad Nebot, "Materiales para la historia del concepto de "Siglo de Oro" en la literatura española", Analecta Malacitana: Revista de la Sección de Filología de la Facultad de Filosofía y Letras, vol. 3, núm. 2, 1980, págs. 309-330. aunque para referirse exclusivamente al periodo comprendido entre los Reyes Católicos y la muerte de Felipe III, esto es, fines del XV, el entero y el XVII no más allá de 1621.Cf. José Francisco Ruiz Casanova, Manual de principios elementales para el estudio de la literatura española. Madrid: Cátedra, 2013, pp. 172-173.Velázquez de Velasco, 1754, pp. 66-67. En la página 131 llama también al «el buen siglo». Quedaban así excluidos Pedro Calderón de la Barca y otros importantes autores. Posteriormente la definición se amplió, abarcando toda la época clásica o de apogeo de la cultura española, esencialmente el Renacimiento del y el Barroco del .En cambio, para Velázquez (1754, p. 67):
Alude acto seguido negativamente al «Caballero Marino» (Giambattista Marino) y al marinismo, como entonces se llamaba al modo de componer que hoy conocemos como «barroco». Para la historiografía y los teóricos modernos, pues, y ciñéndose a fechas concretas de acontecimientos clave, el Siglo de Oro abarca desde la publicación de la Gramática castellana de Nebrija en 1492 hasta la muerte de Calderón en 1681.Zorita Bayón, 2010.ArteHistoria: La cultura del Siglo de Oro, Junta de Castilla y León.
Actualmente se tiende a definir de manera comprehensiva el concepto de Siglo de Oro sencillamente como relativo al proceso cultural de arte, literatura y pensamiento que lógicamente no cabe ser desmembrado o explicado de forma parcializada, como demasiadas veces se ha pretendido. Como postulado básico, no es concebible un estatuto para el Siglo de Oro sin la Escuela de Salamanca.Cf. Ferri Coll, J.Mª, "Un Siglo de Oro para la cultura española", en Aullón de Haro, P. (ed.), Las Escuelas de Salamanca y Universalista, Recensión, 3, Nº Monográfico (2019)
Introducción A finales del ya se había popularizado la expresión «Siglo de Oro» (creada en 1736, y que pronto prendió) que suscitaba la admiración de don Quijote en su famoso discurso sobre la Edad de Oro. Pero la ampliación de sus límites cupo a Casiano Pellicer, quien en 1804 lo extendió a Calderón y su escuela en su Tratado histórico sobre el origen y progreso de la comedia.... En el la terminó de consagrar el hispanista estadounidense George Ticknor en su Historia de la literatura española; faltaba sin embargo incluir a Luis de Góngora y sus seguidores, de lo cual se encargaron a principios del Alfonso Reyes y la Generación del 27.J. F.º Ruiz Casanova, op. cit., p. 173. Helmut Hatzfeld dividió, por otra parte, el Siglo de Oro literario en cuatro épocas estéticas: renacimiento (1530-1580), manierismo (1570-1600), barroco (1600-1630) y barroquismo (1630-1670). José Antonio Maravall interpreta el barroco como "un concepto histórico" y lo delimita entre 1600 y 1670-80. Ángel del Río y Fernando Rodríguez de la Flor, por su parte, estiman que el barroco abarcaría los cien años entre 1580 y 1680.J. F.º Ruiz Casanova, op. cit., p. 175.
Con su unión dinástica, los Reyes Católicos habían esbozado un Estado políticamente fuerte, consolidado más adelante, cuyos éxitos envidiaron algunos intelectuales contemporáneos, como Nicolás Maquiavelo. Los judíos que no se cristianizaron fueron expulsados en 1492 y se dispersaron fundando colonias hispanas por toda Europa, Asia y Norte de África, donde siguieron cultivando su lengua y escribiendo literatura en castellano, de forma que produjeron también figuras notables como José Penso de la Vega, Miguel de Silveira, Jacob Uziel, Miguel de Barrios, Antonio Enríquez Gómez, Juan de Prado, Isaac Cardoso, Abraham Zacuto, Isaac Orobio de Castro, Juan Pinto Delgado, Rodrigo Méndez Silva o Manuel de Pina, entre otros.
En enero de 1492 Castilla conquista Granada, con lo que finaliza la etapa política musulmana peninsular, aunque una minoría morisca habite más o menos tolerada hasta tiempos de Felipe III. Además, en octubre Colón llega a América y el afán guerrero cultivado durante las guerras medievales de la Reconquista se proyectará sobre las nuevas tierras. Conquistadores, misioneros y aventureros protagonizan, con sus arriesgadas expediciones y su sed de oro y de evangelización, «la más extraordinaria epopeya de la historia humana» según escribe el historiador Pierre Vilar.Vilar, Pierre, Historia de España, Barcelona, Editorial Crítica, 1989 (27ª ed.), ISBN 84-7423-054-3, p. 53. Sin embargo, y sobre todo a mediados del , son perseguidos o tienen que emigrar los erasmistas y los protestantes españoles, entre ellos los traductores de la Biblia al castellano, como Francisco de Enzinas, Casiodoro de Reina y Cipriano de Valera, además de los humanistas protestantes Juan Pérez de Pineda, Antonio del Corro o Juan de Luna, entre otros.
Durante el apogeo cultural y económico de esta época, España alcanzó prestigio internacional en toda Europa. Cuanto provenía de España era a menudo imitado; y se extiende el aprendizaje y estudio del idioma (véase Hispanismo). thumb|Retrato de un caballero del (1618-1623) obra de Juan Bautista Maíno, conservada en el Museo del Prado de Madrid. Las áreas culturales más cultivadas fueron literatura, las artes plásticas, la música y la arquitectura. El saber se acumula en las prestigiadas universidades de Salamanca y Alcalá de Henares.
Las ciudades más importantes de este periodo son: Sevilla, por recibir las riquezas de ultramar y a los comerciantes y banqueros europeos más importantes, Madrid, como sede de la Corte, Toledo, Valencia, Valladolid (que fue capital del Reino a comienzos del ) y Zaragoza. thumb|Vista de Toledo bajo una tormenta (1596), de El Greco. miniatura|derecha|Vista de la ciudad de Sevilla desde Triana en el . A través del río Guadalquivir llegaba la Flota de Indias, que conectaba a la ciudad con los virreinatos americanos. En el terreno de las humanidades su cultivo fue más extenso que profundo y de matiz más divulgativo que erudito, a pesar de que la filología ofreció testimonios eminentes como la Biblia políglota complutense (1520) o la Políglota de Amberes (1572), y las numerosas gramáticas y vocabularios de las lenguas indígenas recién descubiertas, obra de los numerosos frailes misioneros que evangelizaron el continente recién descubierto. thumb|Biblia políglota complutense (1520), iniciada y financiada por el cardenal Cisneros, tratándose de la primera Biblia políglota o plurilingüe, contando con los idiomas hebreo, griego, latín y arameo. También en el campo científico hubo avances importantes que, por ejemplo, en la agronomía, llegaron a constituir una revolución. Pues si el Viejo Mundo aportó al Nuevo la caña de azúcar, el trigo y la vid, los caballosLos primeros caballos y yeguas pisaron suelo americano en 1493 durante una de las expediciones de Cristóbal Colón al continente. Éstos venían acompañados de otros animales como perros, cerdos, gallinas, cabras y ovejas: https://www.noticonquista.unam.mx/amoxtli/875/859#:~:text=Los%20primeros%20caballos%20y%20yeguas%20pisaron%20suelo%20americano%20en%201493,%2C%20gallinas%2C%20cabras%20y%20ovejas.; el Nuevo aportó al Viejo la patata, el maíz, el frijol, el cacao, el tomate, el pimiento y el tabaco. La lingüística se desarrolló notablemente con autores Francisco Sánchez de las Brozas (Minerva). Para la geografía y cartografía el cosmógrafo Martín Cortés de Albacar descubrió la declinación magnética de la brújula y el polo norte magnético, que situó entonces —se mueve a lo largo de la historia— en Groenlandia, y desarrolló el nocturlabio; su discípulo Alonso de Santa Cruz inventaría la carta esférica o proyección cilíndrica. En la antropología y las ciencias naturales (botánica, mineralogía, etc.) el descubrimiento de América proporcionó información acerca de nuevos pueblos, especies y fenómenos. Hubo también figuras eminentes en matemáticas, como Sebastián Izquierdo y su cálculo de la combinación y la permutación; Juan Caramuel, responsable del cálculo de probabilidades; Pedro Nunes, descubridor de la loxodrómica e inventor del nonio; Antonio Hugo de Omerique, Pedro Ciruelo, Juan de Rojas y Sarmiento, Rodrigo Zamorano y otros. thumb|Representación de una hacienda de beneficio de la mina de Proaño en Zacatecas, utilizando el método de patios inventado por Bartolomé de Medina en el siglo XVI. Este método permitía separar la plata de otros metales utilizando mercurio y sales diversas y es un ejemplo de la aplicación práctica de los descubrimientos científicos del Siglo de Oro. En el campo de la medicina y la farmacología cabe destacar al botánico Andrés Laguna; así como el descubrimiento por la condesa de Chinchón (1638) de las propiedades contra las fiebres y la malaria de la quina, antecesor de la quinina. En la psicología y la pedagogía cabe destacar a Juan Luis Vives y a Juan Huarte de San Juan (Examen de ingenios para las sciencias, 1575); mientras que la filosofía vio surgir los prolegómenos del Racionalismo con Francisco Sánchez el Escéptico y exponentes de la Escuela de Salamanca como Francisco Suárez. Igualmente se desarrollaron, a causa del gran impacto que tuvieron los descubrimientos de nuevos pueblos, el derecho natural y el derecho de gentes, con figuras como Bartolomé de las Casas, influyente precursor de los derechos humanos y defensor del iusnaturalismo en su De regia potestate; o Francisco de Vitoria.