El viking metal es un subgénero de heavy metal originado de la fusión de black metal y música folk nórdica, caracterizado por unas letras y una temática centradas en la mitología nórdica, el paganismo y la época vikinga. Algunos de sus rasgos comunes son el ritmo lento, riffs pesados, uso de voces limpias con voces guturales, instrumentación folk y el uso de teclados para lograr efectos atmosféricos. Tuvo su origen a finales de la década de 1980 y comienzos de la de 1990 como un rechazo al satanismo y al ocultismo, en beneficio de una ideología vikinga y pagana opuesta al cristianismo. Este subgénero guarda similitudes con el metal pagano, aunque este tiene un enfoque mitológico más amplio y utiliza de manera general la instrumentación folk. La mayoría de bandas proceden de países nórdicos y sus integrantes afirman descender, directa o indirectamente, de los vikingos. Es el movimiento del heavy metal más característico de Escandinavia.
Aunque artistas y grupos como Led Zeppelin, Yngwie Malmsteen, Heavy Load y Manowar habían tratado anteriormente sobre la temática vikinga, Bathory es generalmente acreditado como el conjunto pionero gracias a los álbumes Blood Fire Death (1988) y Hammerheart (1990), que renovaron el interés por la cultura vikinga entre los músicos de heavy metal. Por su parte, Enslaved siguió esta tendencia a través del EP Hordanes Land (1993) y el disco Vikingligr Veldi (1994), asimismo, Burzum, Emperor, Einherjer y Helheim, entre otros, ayudaron a desarrollar el subgénero a mediados de la década de 1990. A través del trabajo de artistas como Falkenbach, el viking metal llegó de los países nórdicos a otros con herencia vikinga o germánica y desde entonces ha influenciado a músicos de todo el mundo.
Características Rasgos sonoros El sitio web Allmusic identifica al viking metal como un sinónimo de metal escandinavo y calificó su sonido como «ruidoso, caótico y frecuentemente aumentado por pesarosas melodías de teclado», mientras que el periodista Ross Hagen lo clasifica como un subgénero del black metal que ha abandonado la imaginería satánica. Asimismo, Cosmo Lee, de la revista Stylus, señala que este estilo musical «cubre todo el espectro del folk, al black y al death metal». La socióloga Deena Weinstein menciona que las bandas normalmente confían en un gran uso de teclados, que a menudo son tocados con un «ritmo galopante y rápido» y que además añaden «rasgos culturales locales» como instrumentos tradicionales y melodías étnicas. Los historiadores Steven P. Ashby y John Schofield destacan las similitudes con el folk metal, pero señalan que una de las diferencias radica en que este último utiliza con más frecuencia instrumentos propios del folk.
A pesar de las similitudes con el black, algunas bandas de death metal como Unleashed y Amon Amarth, también incorporan a su música temática vikinga y por ello han sido categorizadas como representantes del viking metal. La escritora Heather O'Donoghue destaca que el género está definido más por su temática que por sus cualidades musicales y remarca que «se basa en temas nórdicos aunque no en un sentido musical; los trabajos de Bathory no son de ninguna manera música medieval. En su lugar, son los títulos y las portadas de sus álbumes, los nombres de las bandas y las letras de sus canciones los que muestran evidencias de su interés vikingo». Los mencionados Ashby y Schofield consideran al viking metal más como un cruce de géneros que la descripción de un sonido determinado y escriben que el término «es uno de los muchos que caen dentro de una compleja red de géneros y subgéneros que está en cambio constante, en función del surgimiento y desvanecimiento de las tendencias». Además, señalan que debido a sus orígenes en el black metal, «se ha diversificado —al menos en términos auditivos— y ahora abarca una gama de estilos que recorren desde el black y lo que podríamos calificar justificadamente como rock clásico».
Temática y enfoque lírico 230px|miniaturadeimagen|Las bandas de viking metal suelen utilizar simbología vikinga, como por ejemplo el martillo de Thor, Mjolnir.
El viking metal extrae elementos del black metal, pero utiliza letras y simbología nórdicas y vikingas en lugar de una imaginería satánica. El género combina además otros atributos del black y del death metal, especialmente el ensalzamiento de la violencia y la virilidad a través del uso de armas y el interés por sus raíces ancestrales, sobre todo por el patrimonio de la época anterior a la cristiandad. Los medios visuales, como las portadas de los álbumes, las fotos promocionales y su merchandising reflejan la perspectiva violenta y oscura de las canciones y la temática vikinga. Los escritores Simon Trafford y Aleks Pluskowski señalan que las portadas de los trabajos de los grupos están frecuentemente decoradas con hallazgos arqueológicos de la época vikinga: El martillo de Thor es un icono común, pero también aparecen otros artefactos como barcos de Oseberg o incluso yelmos de Sutton Hoo, mientras que algunos conjuntos incorporan imaginería aún más antigua, como por ejemplo Moonsorrow de Finlandia, que utiliza grabados rupestres prehistóricos y megalitos. Otras agrupaciones finesas, como Ensiferum, Korpiklaani o Turisas, recurren al chamanismo y a tradiciones laponas, lo que extiende aún más la definición de viking metal.
Mientras que muchas bandas utilizan elementos visuales relacionados con la etapa vikinga para asistir a su música, otras no. Por ejemplo, los miembros de Týr —grupo originario de Islas Feroe— no llevan armaduras o vestimenta vikinga en sus conciertos, de modo que aparte de sus letras y música fuertemente influenciada por el folk, no se distinguen de los integrantes de otras agrupaciones de heavy metal.
Deena Weinstein señala que a pesar de que el panteón nórdico es amplio, las bandas suelen orientar su atención hacia Odín —el dios de la guerra— y Thor, «cuyo martillo defendió a los paganos de los cristianos». Por otra parte, Trafford y Pluskowski, remarcan que muchas formaciones se identifican principalmente con sus raíces locales —como Moonsorrow con Finlandia o Einherjer con Noruega— y con un sentimiento europeo en segundo término. Aunque la mayoría de las canciones incluyen letras en inglés, los conjuntos suelen utilizar otros idiomas como noruego, nórdico antiguo, sueco, danés y en menor medida islandés, alemán y finlandés. En 2013, el periódico The Wall Street Journal publicó un artículo en el que señaló que los aficionados al heavy metal de todo el mundo aprenden idiomas como el noruego y finlandés para entender las letras de sus bandas favoritas.
Paganismo y oposición al cristianismo 210px|miniaturadeimagen|derecha|Los grupos del género centraron su atención en deidades nórdicas como Odín.
Según Simon Trafford y Aleks Pluskowski la imaginería del viking metal abarca no solo elementos de la época vikinga, sino que «también engloba la semiología de los grupos de black y death metal como la exaltación de la violencia y la hipermasculinidad expresada a través de las armas». Sin embargo, en el viking, este sistema semiótico se funde con un interés por las raíces ancestrales, especialmente con el patrimonio precristiano «expresado visualmente a través de la mitología vikinga». Trafford y Pluskowski señalan además que «el extremo y obsesivo odio al cristianismo» era una de las señas de los conjuntos de black y death metal, pero a comienzos de la década de 1990, Bathory y otras formaciones empezaron a distanciarse de Satanás como principal opositor del cristianismo, para situar su interés en Odín y los vikingos. Muchos artistas muestran su afiliación al Ásatrú y tratan al cristianismo como a una influencia extranjera que les fue impuesta a la fuerza y por tanto, como un mal que debe ser ajusticiado. Los mencionados Trafford y Pluskowski declaran que algunos músicos encontraron la motivación para actuar y apuntaron la quema de iglesias realizada por Varg Vikernes como ejemplo. Estos escritores recalcan además que varias agrupaciones, como Enslaved o Einherjer, simplemente expresan su interés por la mitología nórdica y rechazan la inclinación satánica del black metal.
Relación con el pagan metal Deena Weinstein considera al viking como el progenitor del metal pagano y señala el álbum Hammerheart (1990) de Bathory como el primer trabajo de pagan metal. La socióloga señala además que es normal que el pagan descienda de este, dado que los vikingos fueron los últimos paganos de Europa convertidos, lentamente y de mala gana, al cristianismo. El escritor Imke von Helden destaca similitudes entre ambos géneros, pero también pone de relieve algunas diferencias clave: «[El pagan] se ocupa principalmente de las religiones paganas y encuentra un contexto más amplio, donde no solo la mitología nórdica tiene cabida, sino también los mitos celtas, los cuentos de hadas y otros elementos del folklore, además emplea instrumentos tradicionales como el violín o la flauta con más frecuencia que en el viking».
Influencia de las salomas Aaron Patrick Mulvany declara que el viking metal «tiene poco que ver con los instrumentos y melodías tradicionales. De hecho, las bandas del género se limitan principalmente a utilizar la mitología nórdica como fuente para sus letras y a menudo, las ensalzan mediante melodías de saloma que están destinadas, a propósito, para evocar pasajes». Según Mulvany, el género queda asentado principalmente en salomas, un tipo de canto que «debido a las películas y programas televisivos de piratas se han relacionado estereotípicamente con los vikingos». Steven P. Ashby y John Schofield están de acuerdo con Mulvany en que musicalmente, las bandas suelen estar ajenas a su verdadero pasado vikingo y abarcan un sentimiento marítimo más amplio.
Keith Fay del conjunto de folk metal Cruachan destaca la influencia de las salomas en el viking, aunque de manera bastante despectiva. En una entrevista para la revista Terrorizer remarcó que «no hay realmente música vikinga, por lo que todas estas bandas nórdicas utilizan salomas para que coincidan con su música. Muchos de estos grupos, especialmente los más importantes, son calificados como folk metal, pero realmente no entienden muy bien lo que es la música folk».
Historia Precursores: de la década de 1970 a mediados de la de 1980 250px|miniaturadeimagen|derecha|Led Zeppelin fue una de las primeras agrupaciones en incluir temática vikinga en sus letras.
La utilización de temas vikingos en el heavy metal y el hard rock es anterior a la llegada del viking metal, por ejemplo, las letras de las canciones «Immigrant Song» (1970) y «No Quarter» (1973) de Led Zeppelin incluyen alusiones a los viajes, las exploraciones y la violencia de los vikingos. La banda sueca Heavy Load grabó con frecuencia temas sobre asuntos vikingos, como la pista «Son of the Northern Light» (1978), además el crítico Eduardo Rivadavia de AllMusic señala que la canción «Stronger than Evil» (1983) «convierte a Heavy Load en el primer grupo de viking metal». Por su parte, el guitarrista Yngwie Malmsteen ha recurrido con frecuencia a cuestiones como los guerreros heroicos, la hipermasculinidad o los vikingos, como por ejemplo, en el álbum Marching Out (1985). Asimismo, Manowar adoptó en mayor medida la imaginería vikinga que otras agrupaciones y, según Simon Trafford y Aleks Pluskowski, esta formación fue «ampliamente ridiculizada incluso dentro del heavy metal, pero consiguió un considerable —y fanático— seguimiento». No obstante, ambos autores remarcan que aunque Manowar usa la escenografía vikinga, sus integrantes no la adoptan y señalan además que «en cualquier caso, la versión de Manowar de los vikingos queda orientada más hacia Conan el Bárbaro que hacia la historia, las sagas o los Edda: Lo que importa a la banda es la masculinidad indómita y para sus miembros, los vikingos son simplemente los hombres bárbaros por excelencia».
Viking metal: desde finales de la década de 1980 Bathory