La esclerosis lateral amiotrófica (ELA) es una enfermedad degenerativa de tipo neuromuscular. Se origina cuando las células del sistema nervioso llamadas motoneuronas disminuyen gradualmente su funcionamiento y mueren, con lo que se provoca una parálisis muscular progresiva de pronóstico mortal: en sus etapas avanzadas, los pacientes sufren una parálisis total que se acompaña de una exaltación de los reflejos tendinosos (resultado de la pérdida de los controles musculares inhibitorios).Los reflejos tendinosos son los reflejos de los tendones ante la tensión por la contracción muscular; se trata de reflejos de carácter inhibitorio, probablemente como un mecanismo para evitar desgarros y rupturas tendinosas y musculares.Según Neuromuscular.com.ar.

En los Estados Unidos se conoce también como enfermedad de Lou Gehrig, por un famoso jugador de béisbol (1903-1941), retirado por esta enfermedad en 1939. En Francia se conoce como enfermedad de Charcot, en memoria del médico francés que empezó a utilizar este término por vez primera, en 1874.

A pesar de ser la enfermedad más grave de las motoneuronas, existen una gran variedad de enfermedades en las que se ven afectadas estas células nerviosas. Entre otras, se incluyen en este tipo de enfermedades la atrofia muscular espinal y sus variantes juvenil e infantil, en la que solo se afectan las motoneuronas espinales; la esclerosis lateral primaria, en la que se afectan exclusivamente las motoneuronas centrales (cerebrales), y la enfermedad de Kennedy (atrofia muscular progresiva espinobulbar), un trastorno genético que afecta a varones de mediana edad.

El nombre de la enfermedad especifica sus características principales:

«esclerosis lateral» indica la pérdida de fibras nerviosas acompañada de una «esclerosis» (del griego σκλήρωσις [sklérosis], ‘endurecimiento’) o cicatrización glial en la zona lateral de la médula espinal, región ocupada por fibras o axones nerviosos que son responsables últimos del control de los movimientos voluntarios. «amiotrófica» (del griego a: negación; mio: ‘músculo’; trófico: ‘nutrición’), por su parte, señala la atrofia muscular que se produce por inactividad muscular crónica, al haber dejado los músculos de recibir señales nerviosas.

En la esclerosis lateral amiotrófica, las funciones cerebrales no relacionadas con la actividad motora, esto es, la sensibilidad y la inteligencia, se mantienen inalteradas. Por otro lado, apenas resultan afectadas las motoneuronas que controlan los músculos extrínsecos del ojo, por lo que los enfermos conservan los movimientos oculares hasta el final. Igualmente, la esclerosis lateral amiotrófica no daña el núcleo de Onuf, por lo que tampoco resultan afectados los músculos de los esfínteres que controlan la micción y defecación.

La enfermedad afecta, especialmente, a personas de edades comprendidas entre los 40 y 70 años, más frecuentemente en varones y entre los 60 y 69 años. Cada año se producen unos 2 casos cada 100 000 habitantes. Sin que se sepa la causa concreta, la esclerosis lateral amiotrófica ha afectado también, en ocasiones, a grupos de personas: jugadores de fútbol italiano (como los casos emblemáticos de Stefano Borgonovo y Gianluca Signorini), veteranos de la guerra del Golfo y habitantes de la isla de Guam.J.J. Zarranz: Neurología. ELA en la isla de Guam. Consultado el 1-7-2010

No se conoce la cura para la esclerosis lateral amiotrófica, y los tratamientos se basan en el alivio de los síntomas.

Sinónimos La esclerosis lateral amiotrófica se conoce también con otros nombres:

«Enfermedad de Lou Gehrig» (1903-1941; jugador estadounidense de béisbol), en los Estados Unidos. «Enfermedad de Charcot», en Francia. EMN (enfermedad de las motoneuronas). Enfermedad de la neurona motora (popularmente en singular, a pesar de que afecta al medio millón de motoneuronas que conectan el cerebro con los músculos).

Clasificación Esclerosis lateral amiotrófica esporádica: su aparición parece completamente aleatoria. No es posible identificar ningún tipo de factor de riesgo (ni ambiental, ni profesional, ni geográfico, ni alimentario o cultural) que pueda asociarse con ella. Esclerosis lateral amiotrófica familiar: se trata de una variante hereditaria con un perfil generalmente autosómico dominante; hay evidencias para un grupo de pacientes que constituyen entre el 5 y el 10 por ciento de los casos. Síndrome de Vulpian-Bernhardt: una variante que inicia con una progresiva debilidad en los brazos sin que aparezcan otros síntomas del ELA durante el primer año. Es una variedad rara y atípica que tiene un tiempo de sobrevivencia relativamente largo.

En general, la ELA no se considera una enfermedad hereditaria, pero el tener un familiar con esta condición debe considerarse en una historia clínica.

En cualquier caso, desde hace muchos años se sabe que existe una forma familiar aproximadamente en el 5-10 % de los casos de ELA. Se sabe, no obstante, de la existencia de una enzima genéticamente probada, la SOD-1 (superóxido dismutasa-1), que está involucrada en la aparición de algunos casos de ELA familiar.

En la actualidad, se llega al diagnóstico de ELA familiar cuando otros miembros de la familia padecen la enfermedad. Cuando no existen antecedentes familiares, la aparición de un caso en la familia se entiende como esporádico, y en este sentido, los familiares del paciente no tienen un riesgo mayor que el resto de la población de padecer la enfermedad.

Epidemiología La ELA afecta principalmente a adultos entre 40 y 70 años, aunque hay muchos casos descritos en pacientes más jóvenes. La proporción entre hombres y mujeres es aproximadamente 1/3 a favor de los varones. En España, se estima que cada año se diagnostican casi unos 900 casos nuevos de ELA (2 a 3 nuevos casos por día) y que el número total de personas que viven con ELA ronda las 4000, aunque estas cifras pueden variar. La incidencia de esta enfermedad en la población española es de 2/100 000 (cada año hay 2 nuevos casos por cada 100 000 habitantes) y la prevalencia es de 1/10 000 (esto significa que en estos momentos hay unos 4400 españoles con ELA).

Causas Entre las hipótesis habituales para explicar el origen de la esclerosis lateral amiotrófica, destacan los agentes infecciosos virales, la disfunción del sistema inmunitario, la herencia genética, la exposición a sustancias tóxicas, los desequilibrios metabólicos y la desnutrición. Varios estudios científicosExposure to pesticides and risk of amyotrophic lateral sclerosis: a population-based case-control study.By Bonvicini F, Marcello N, Mandrioli J, Pietrini V, Vinceti M. In Ann Ist Super Sanita. 2010; 46(3):284-7.Enlace a PubMedPesticide exposure as a risk factor for amyotrophic lateral sclerosis: A meta-analysis of epidemiological studies: Pesticide exposure as a risk factor for ALS. By Malek AM, Barchowsky A, Bowser R, Youk A, Talbott EO. In Environ Res. 2012 Aug; 117:112-9. Enlace a PubMedAre environmental exposures to selenium, heavy metals, and pesticides risk factors for amyotrophic lateral sclerosis?. By Vinceti M, Bottecchi I, Fan A, Finkelstein Y, Mandrioli J. In Rev Environ Health. 2012; 27(1):19-41. Enlace a PubMedPesticide exposure and amyotrophic lateral sclerosis. By Kamel F, Umbach DM, Bedlack RS, Richards M, Watson M, Alavanja MC, Blair A, Hoppin JA, Schmidt S, Sandler DP. In Neurotoxicology. 2012 Jun; 33(3):457-62. Enlace a PubMed han encontrado correlaciones estadísticas entre ciertos pesticidas agrícolas y esclerosis lateral amiotrófica (ELA). En abril de 2015, un artículo publicado en el International Journal of Biological Sciences apunta a infecciones fúngicas como la posible causa o factor de riesgo de esta enfermedad. Hay evidencias preliminares de la asociación con la enfermedad celíaca no diagnosticada y la mejoría tras la retirada del gluten de la dieta.

En cuanto a la manera en que se desencadena la esclerosis lateral amiotrófica en la mayoría de los pacientes, el equipo del neurólogo Teepu Siddique publicó en la revista Nature, el 21 de octubre del 2011, un estudioResumen del artículo: T. Siddique et al., "Mutations in UBQLN2 cause dominant X-linked juvenile and adult-onset ALS and ALS/dementia" (consultado el 22-8-2011). en el que se apunta a la existencia de una causa común subyacente en todas las formas de la enfermedad: un defecto en una proteína llamada ubiquitina 2, encargada de degradar y reciclar otras proteínas.Ángel Díaz, «Hallan el mecanismo celular que desencadena la ELA», El Mundo 21-8-2011, consultado en la misma fecha.Los tipos de ELA tienen origen común. Un hallazgo científico abre vías para luchar contra esta enfermedad degenerativa, 22/8/2011 - El País.

Se desconoce también por qué el proceso degenerativo se centra de manera específica en las motoneuronas y no en el resto de las neuronas. Al respecto, se ha apuntado a algunas características específicas de aquellas que comportarían unas peculiaridades metabólicas que determinarían su vulnerabilidad al agente o agentes causantes de la enfermedad.

Como característica histopatológica de la ELA, se encuentra la acumulación anormal de neurofilamentos hiperfosforilados en el soma neuronal y en los axones. Esta acumulación implicaría una desorganización neuronal que interrumpe el transporte axoplásmico y produce daño neuronal.

Se han señalado distintos procesos como parte del mecanismo patogénico de los daños selectivos que provoca la ELA: el proceso de excitotoxicidad mediada por glutamato, el estrés oxidativo, el daño mitocondrial, las alteraciones en el citoesqueleto y en el transporte axoplasmático, alteración de la glía y un metabolismo anormal del ARN y los fenómenos de neuroinflamación y autoinmunidad.

En cuanto al mecanismo excitotóxico en la ELA, estaría implicado el principal neurotransmisor que usan las neuronas para generar señales excitadoras: el glutamato. Un exceso de concentración de este en el espacio extracelular del cerebro implica efectos letales sobre las neuronas (este fenómeno de la excitotoxicidad aparece también en los casos de infarto cerebral, epilepsia, y, probablemente, en el Alzheimer y en otras enfermedades relacionadas). A estos efectos, uno de los fármacos más empleados en el tratamiento de la ELA, el riluzol, limita la exitotoxicidad mediada por glutamato.

También constituye un elemento principal de la ELA la neuroinflamación (como ocurre en la enfermedad de Parkinson y en la enfermedad de Alzheimer), esto es, la invasión del sistema nervioso de leucocitos circulantes y la activación de la microglía, que provoca una acumulación de células microgliales y astrogliales hipertróficas que conlleva el incremento del daño neuronal.

Posible infección por hongos Científicos españoles han descrito la posible etiología de la esclerosis lateral amiotrófica proponiendo que la causa de la enfermedad se debe a la infección con especies de hongos. El mismo equipo ha presentado evidencias que vinculan las infecciones fúngicas con otros trastornos neurodegenerativos.

Los investigadores han encontrado proteínas fúngicas y ADN de varias especies de hongos en el cerebro y el líquido cefalorraquídeo de pacientes que padecieron esclerosis lateral amiotrófica. Entre estas especies destacan Candida albicans, Cryptococcus spp. y Malasezzia spp.

Según los autores, los cortes de tejido de cerebro demuestran la existencia de material fúngico y corpúsculos intracelulares (endomicosomas). Estas estructuras fúngicas pueden detectarse mediante inmunofluorescencia, usando anticuerpos que reaccionan específicamente contra proteínas de hongos.